La lactancia materna es uno de los vínculos más poderosos entre madre e hijo.
La leche materna es el alimento más adecuado para el recién nacido, ya que proporciona los nutrientes necesarios para su desarrollo.
De hecho, reduce el riesgo de padecer enfermedades que pueden ser graves, como la neumonía, y les previene de infecciones, alergias o asma. En esta guía, elaborada por nuestras matronas expertas, encontrarás los primeros pasos, posturas y consejos.
La lactancia materna aporta los nutrientes necesarios para cubrir las necesidades del lactante.
Charla Maternidad: “Tips para una lactancia exitosa” | UC CHRISTUS
La lactancia materna exclusiva es la alimentación del lactante mediante leche materna sin ningún otro suplemento sólido o líquido, incluyendo el agua, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
A partir de ese momento, a fin de satisfacer sus requisitos nutricionales en evolución, los lactantes deberían recibir alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años de edad, o más tarde.
La leche materna también es una fuente importante de energía y nutrientes para los niños de 6 a 23 meses.
Puede aportar más de la mitad de las necesidades energéticas del niño entre los 6 y los 12 meses, y un tercio entre los 12 y los 24 meses.
Los niños y adolescentes que fueron amamantados tienen menos probabilidades de padecer sobrepeso u obesidad.
Además, obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia y tienen mayor asistencia a la escuela.
La lactancia materna se asocia a mayores ingresos en la vida adulta.
La mayor duración de la lactancia materna también contribuye a la salud y el bienestar de las madres.
Reduce el riesgo de cáncer de ovarios y de mama y ayuda a espaciar los embarazos, ya que la lactancia exclusiva de niños menores de 6 meses tiene un efecto hormonal que a menudo induce la amenorrea.
La leche materna es el mejor alimento para el lactante durante los primeros meses de vida.
Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y desde el punto de vista emocional le asegura el establecimiento de un buen vínculo madre-hijo y una adecuada relación de apego seguro con su madre, ambos esenciales para un correcto desarrollo como persona independiente y segura.
La superioridad de la leche materna sobre cualquier otro alimento (leche de fórmula artificial) para la nutrición y desarrollo del bebé durante los primeros meses de vida ha quedado demostrada en numerosos estudios científicos, que señalan un mayor riesgo de numerosos problemas de salud en los niños no alimentados con leche materna, entre los que cabe resaltar un mayor riesgo de muerte súbita del lactante y de muerte durante el primer año de vida, así como de padecer infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias y de que estas sean más graves y ocasionen ingresos hospitalarios.
A largo plazo los niños no amamantados padecen con más frecuencia dermatitis atópica, alergia, asma, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, obesidad, Diabetes Mellitus, esclerosis múltiple y cáncer.
Las niñas no amamantadas tienen mayor riesgo de cáncer de mama en la edad adulta.
Los lactantes no alimentados al pecho presentan peores resultados en los test de inteligencia y tienen un riesgo más elevado de padecer hiperactividad, ansiedad y depresión, así como de sufrir maltrato infantil.
La lactancia materna funciona a demanda, esto significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
Técnicas y Posturas para una Lactancia Materna Exitosa
En los primeros días, es conveniente realizar entre 8 y 12 tomas.
Además de dar la postura más cómoda para que en la lactancia materna no surjan problemas, es fundamental que sea a demanda, es decir, cuando el niño lo pida.
A veces la lactancia materna es complicada.
Si la madre nota que el bebé no se ha enganchado bien al pecho, ha de intentar corregirlo cuanto antes.
Hay que aprender. Y aprender una buena técnica es fundamental para que la lactancia tenga éxito y no surjan problemas que hagan que al final la madre opte por abandonarla.
Que el bebé se enganche bien a la mama que y la lactancia sea a demanda son dos pilares básicos.
En el primer trimestre de lactancia, las madres pasan su primera prueba de fuego: el bebé aprende a engancharse al pecho, a extraer la leche, tragarla y digerirla.
La madre sufre las primeras molestias en los senos. Y también le asaltan muchas dudas.
Lo habrás oído, lactancia a demanda… Pero, ¿qué significa exactamente esta expresión?
La lactancia materna suele ser un momento muy especial para la madre y su bebé y, por lo general, gratificante.
Pero en algunos casos, resulta molesta y dolorosa para la madre e ineficaz para el niño porque no consigue mamar lo suficiente.
Posición de Crianza Biológica
La madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en contacto piel con piel con el cuerpo de la madre.
Esta postura permite al bebé desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda.
La madre le ayuda a llegar al pecho ofreciendo límites con sus brazos.
Posición Semi-recostada
Situarse en posición semirecostada, con la espalda bien apoyada, y colocar al bebé de frente entre los pechos, permitiendo que se desplace por sí solo hasta encontrar el pezón.
Esta postura aprovecha los reflejos primitivos del recién nacido, como el de búsqueda y gateo, facilitando un agarre espontáneo y profundo.
Es especialmente útil si el bebé tiene dificultades para prenderse correctamente, si nació por cesárea, o si la madre experimenta dolor al sentarse.
La gravedad favorece un acoplamiento suave del bebé al pecho y disminuye la presión sobre el periné, siendo una opción ideal en el postparto inmediato.
Posición Sentada (o Posición de Cuna)
Se coloca al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre.
La madre lo sujeta con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo, pero no muy cerca del codo para que el cuello no se flexione, lo que dificultaría el agarre.
Posición Acostada
La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también de lado, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre.
Cuando el bebé abra la boca, la madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, para facilitar el agarre.
Acuéstese de lado, preferentemente sobre una superficie firme, y coloque al bebé también de lado, frente a usted, con la cabeza a la altura del pecho.
El bebé debe estar completamente girado hacia el cuerpo de la madre, con la nariz alineada con el pezón.
Esta postura es especialmente beneficiosa si la madre se está recuperando de una episiotomía o de una cesárea, ya que evita el esfuerzo de sentarse o cargar peso.
Posición de Balón de Rugby (o Posición Invertida)
Se sitúa al bebé por debajo de la axila de la madre con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, con el pezón a la altura de la nariz.
Es importante dar sujeción al cuello y a los hombros del bebé pero no a la cabeza, que necesita estar con el cuello un poco estirado para atrás (deflexionado), para facilitar el agarre.
Esta postura, también conocida como “posición de balón de fútbol americano”, resulta especialmente útil tras una cesárea, ya que el peso del bebé no recae sobre el abdomen.
Es muy adecuada si la madre tiene pechos grandes, si amamanta a gemelos simultáneamente, o si el bebé es prematuro o presenta bajo tono muscular.
Para realizarla, la madre debe colocar el cuerpo del bebé a lo largo de su costado, con las piernas hacia atrás, alrededor de su cintura, y su cabeza sostenida en la mano o el antebrazo.
El bebé debe estar a la altura del pecho y facing hacia él, con el cuello ligeramente extendido.
Un cojín firme bajo el brazo puede aportar estabilidad y reducir la tensión en hombros y muñeca.
Posición de Caballito
El bebé se sitúa sentado sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el materno.
Esta postura es útil en casos de grietas, reflujo gastroesofágico importante, labio leporino o fisura palatina, prematuros, mandíbula pequeña (retromicrognatia) o problemas de hipotonía.
Posición con Control de Cabeza
Esta posición combina el control de la cabeza del bebé con una buena visualización del acoplamiento al pecho.
La madre sujeta al bebé con el brazo contrario al pecho que ofrece: por ejemplo, si da de mamar con el pecho izquierdo, utiliza el brazo derecho para sostener al bebé.
La mano sostiene la cabeza y el cuello del bebé por la base, permitiendo guiarlo suavemente hacia el pezón.
Esta técnica es especialmente útil cuando el bebé tiene dificultades para prenderse, succión débil, o necesita corrección postural.
También es recomendada en los primeros días de vida del bebé, mientras madre e hijo aún están aprendiendo a coordinar la lactancia.
Posición U
Es una postura avanzada indicada cuando el bebé presenta condiciones que afectan su tono muscular o coordinación, como hipotonía, síndrome de Down o reflujo gastroesofágico.
Con una mano, la madre sujeta el pecho en forma de U, utilizando los dedos para estabilizar también la mandíbula y mentón del bebé, mientras el pulgar sostiene la mejilla.
La otra mano se encarga de sostener el cuerpo del bebé desde la espalda o la base de la cabeza.
Esta posición permite un control máximo del agarre y facilita una succión más eficiente en bebés con desafíos neuromotores.
Agarre al pecho
Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona.
Si el bebé se coge bien al pecho la lactancia no duele.
Signos de Amamantamiento Ineficaz
- Pérdida de peso del lactante mayor del 7% respecto al peso del nacimiento.
- Pérdida continuada de peso después del tercer día.
- Menos de 3 deposiciones en 24 horas en los primeros días.
- Heces meconiales después del cuarto día.
- Lactante irritable e inquieto o somnoliento o que rehusa las tomas.
- Deglución no audible durante las tomas.
- No hay cambio discernible en el peso o tamaño de los pechos y no hay cambio aparente en la composición y el volumen de la leche entre el tercer y quinto día.
- Dolor de pezones persistente o creciente.
- Congestión mamaria que no mejora amamantando.
- Lactante que no ha empezado a ganar peso después del quinto día.
- Lactante que no ha recuperado el peso del nacimiento a las dos semanas.
Consejos Adicionales para una Lactancia Exitosa
- No es necesario lavar el pecho antes de cada toma; una ducha diaria es suficiente.
- Una buena técnica de agarre previene grietas y dolor, facilita el vaciamiento del pecho y estimula la producción de leche.
- Si aparecen grietas es señal de un mal enganche, por lo que conviene cambiar la postura del bebé.
- Para prevenir la congestión mamaria es importante ofrecer el pecho con más frecuencia.
- Si tras la toma el pecho sigue congestionado, puede extraerse leche para aliviar molestias y aplicar paños fríos.
- Es habitual que los bebés pierdan alrededor del 10% del peso en los primeros días de vida, aunque lo irán recuperando a partir del décimo día.
- Para saber si come lo suficiente, es necesario fijarse en algunos signos como, por ejemplo, que tras la toma se quede tranquilo o dormido, no llore o proteste.
- Aunque muchas medicinas son compatible con la lactancia materna, si durante este período necesita tomar algún medicamento.
- Es recomendable usarlas bajo la orientación de una matrona o especialista en lactancia, ya que un uso prolongado o incorrecto puede afectar la transferencia de leche o la producción.
- Sí, puedes seguir dando el pecho con total normalidad cuando vuelva tu menstruación.
- Algunas madres notan una ligera disminución en la producción de leche o que el bebé se muestra algo inquieto durante esos días, debido a los cambios hormonales.
- Estos efectos son temporales y no afectan la calidad de la leche ni su seguridad para el bebé.
Uso del Biberón y Chupete
Sí, es posible alimentar al bebé con leche materna utilizando un biberón, especialmente si extraes tu leche con un sacaleches.
Esto puede ser útil si necesitas volver al trabajo, descansar durante algunas tomas o compartir la alimentación con otra persona.
Es importante asegurarte de que el bebé mantenga una buena técnica de succión para no interferir con la lactancia directa del pecho.
El uso del chupete puede coexistir con la lactancia materna, pero se aconseja esperar a que esta esté bien establecida, generalmente a partir de las 3-4 semanas.
Lactancia Materna y Salud Dental
La leche materna no es por sí sola una causa de caries.
De hecho, contiene componentes que protegen contra bacterias.
Sin embargo, si el bebé ya tiene dientes y hay una higiene bucal deficiente, las tomas nocturnas frecuentes sin limpieza posterior pueden aumentar el riesgo.
Por eso, una vez que empiecen a salir los primeros dientes, es importante limpiar suavemente la boca del bebé, incluso si todavía se alimenta exclusivamente al pecho.
Colecho y Lactancia Materna
Según la Asociación Española de Pediatría, los lactantes deben dormir en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padre.
Sin embargo, el colecho está contraindicado para menores de tres mese de edad, con prematuridad o bajo peso.
Tampoco en aquellos casos en los que los padres consuman tabaco, alcohol o dorgas, o en situaciones de cansancio extremo.
Problemas Comunes y Soluciones
Es importante repasar la técnica de lactancia para detectar y corregir errores.
Una adecuada técnica es muy importante; de hecho, la mayor parte de los problemas de la lactancia materna son por una mala técnica.
Siempre que surjan dificultades, es necesario observar una toma y corregir los defectos.
- La ingurgitación mamaria: ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.
- La obstrucción de un conducto lácteo: surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.
- La mastitis: consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna. El tratamiento consiste en: aplicar calor local antes de las tomas, masajear el pecho, aumentar la frecuencia de las tomas, extracción manual o con sacaleches al final de la toma y aplicar frío entre tomas.
La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia.
Es importante valorar el riesgo que presenta cada uno y saber elegir la mejor opción.
Se recomienda utilizar fármacos de vida media corta y las dosis mínimas eficaces.
Lactancia en Situaciones Especiales
- Madre con absceso mamario: Puede continuar con el pecho sano, una vez drenado el absceso y tratado con antibióticos se puede reanudar.
- Madre con varicela 5 días antes o 2 días después del parto: según la AAP, debería separarse del lactante, pero puede extraerse leche.
- Madre con enfermedad neurológica u orgánica grave.
- Madre VIH positiva: En países desarrollados, hay que escoger la opción más segura, que es la alimentación con fórmula. No es una contraindicación la hepatitis B. La lactancia materna no supone un riesgo mayor de infección por VHB. Los hijos de madres HbsAg positivas deben recibir inmunoglobulina específica (IGHB) y vacuna contra la hepatitis B al nacer. La hepatitis C no es una contraindicación. Existe un mínimo riesgo teórico de transmisión que se relaciona con los títulos maternos de ARN del VHC. El riesgo es mayor en mujeres coinfectadas con VIH.
Lactancia y Nuevo Embarazo
La lactancia materna es una medida útil para espaciar las gestaciones de forma global, pero no es en absoluto una medida efectiva a nivel individual.
En caso de embarazo mientras se está amamantando, se puede mantener la lactancia materna excepto en embarazos múltiples o antecedentes de prematuridad.
Es posible amamantar en tándem a los dos hijos, solo se requiere mantener las medidas habituales de higiene.
Técnica de Extracción de Leche Manual
- Realice pequeños masajes con movimientos circulares.
- Coloque el pulgar y el dedo índice en forma de “C” a unos tres centímetros del pezón.
Para conservar los componentes, lo más conveniente es descongelarla en el frigorífico durante toda la noche.
Tabla Resumen de Posturas de Lactancia
| Postura | Descripción | Beneficios |
|---|---|---|
| Crianza Biológica | Madre recostada boca arriba, bebé boca abajo en contacto piel con piel. | Estimula reflejos del bebé, ideal para los primeros días. |
| Sentada (Cuna) | Bebé con el tronco enfrentado a la madre, cabeza apoyada en el antebrazo. | Común y natural, facilita el control del bebé. |
| Acostada | Madre y bebé acostados de lado, frente a frente. | Cómoda para la noche y post-cesárea. |
| Balón de Rugby | Bebé bajo el brazo de la madre, piernas hacia atrás. | Útil tras cesárea, para pechos grandes o gemelos. |
| Caballito | Bebé sentado sobre la pierna de la madre, abdomen contra abdomen. | Para bebés con reflujo o problemas de mandíbula. |
