La expresión "se pone coqueta la nena" puede tener diversas interpretaciones dependiendo del contexto y la cultura. Sin embargo, desde una perspectiva psicológica y psicoanalítica, esta frase puede revelar aspectos importantes sobre el desarrollo infantil, las relaciones interpersonales y las emociones subyacentes.
En este artículo, exploraremos el significado de esta expresión, su relación con las manías en los niños, la envidia, la dependencia y cómo abordar estos comportamientos con amor y comprensión.
Manías en Niños: ¿Comportamientos Inocentes o Señales de Alerta?
Cuando hablamos de manías en los niños nos referimos a comportamientos raros o injustificados que realiza una persona de manera repetitiva. Sin embargo, las manías son movimientos más complejos y menos automáticos. Muchas veces las manías nos ayudan a crear hábitos con el tema de la higiene, el vestido o irse a dormir.
Son el reflejo del razonamiento lógico que se establece en el pensamiento del niño y aportan tranquilidad y estabilidad. A nuestros hijos, les da la sensación de que controlan algo cuando llevan a cabo este tipo de rutinas. Eso nos puede asustar pensando que tiene algún tipo de trastorno. Sin embargo, no son símbolo de ninguna perturbación grave.
La mejor manera de que el niño deje de hacer estos comportamientos es no prestándoles atención y tratando de dirigir la atención hacia otra cosa. No son comportamientos que deban alarmarnos, pero en algunas ocasiones resultan molestos o lesivos para el niño ya que se muerde en exceso las uñas, se arranca el pelo o despelleja los labios.
Desviar la atención y proponer alguna actividad que sea incompatible con su manía. Si se muerde las uñas, podemos proponerle hacer juegos de manos o alguna manualidad cuando le veamos haciéndolo. Disminuir la ansiedad o el aburrimiento que pueden estar provocando un aumento en la frecuencia de la manía.
Es importante destacar que las manías son frecuentes en los niños y tienden a remitir a medida que crecen y con el aumento en su autoconfianza. Habría riesgo de padecer un TOC cuando sean manías persistentes que ocupan gran parte del tiempo del niño, que perturban su interacción con otros niños o con adultos o deterioran su rendimiento académico.
La Envidia en el Desarrollo Psicoanalítico
La envidia es una emoción compleja que ha sido estudiada en profundidad por el psicoanálisis, especialmente por Melanie Klein. La envidia se describe como un sentimiento de frustración y resentimiento hacia otra persona que posee algo deseado, ya sean cualidades, posesiones o relaciones.
Klein le atribuye a que, en ellos, la posición depresiva es extremadamente fuerte. Los celos muchas veces encubren la envidia, del amor y la culpa profundamente enterrados. La envidia imprime nuevos significados al concepto de envidia al objeto primario, pasional de amor, odio y conocimiento hacia el objeto.
Es una emoción primaria que no depende de la frustración. La envidia debe modificarse para que se alcance la posición depresiva, interfiere más con el goce que la envidia, con un objeto total que se puede perder.
La envidia se encuentra en la base de una resistencia crónica al análisis. Comenzó a desarrollarlas a partir del año 1959 y acerca del rol de la envidia en el cercenamiento de la creatividad.
LA ENVIDIA - Psicólogo Fernando Leiva (Programa educativo de contenido psicológico)
Dependencia y la Búsqueda de Aprobación
La dependencia es otra faceta importante a considerar. La dificultad para tolerar un vínculo de dependencia, implica un vínculo de dependencia no tolerado. Dependencia tenía para ella el significado de un sometimiento.
¿Por qué te toca ser así y no de otra manera?, otorga a su vida emocional. Depender de uno mismo o de otro. Analista, lo que implica un vínculo de dependencia que no es atacado.
Es fundamental recordar que todo lo que hacemos los adultos por los niños debe ser con amor, siempre buscando su bienestar y felicidad, no el nuestro propio, o el de los vecinos y familiares.
Tabla Resumen: Manías, Envidia y Dependencia en el Desarrollo Infantil
| Concepto | Descripción | Abordaje |
|---|---|---|
| Manías | Comportamientos repetitivos que aportan tranquilidad y estabilidad. | No prestar atención, desviar la atención, ofrecer alternativas. |
| Envidia | Sentimiento de frustración y resentimiento hacia otra persona que posee algo deseado. | Reconocer y validar la emoción, fomentar la gratitud, promover la autoestima. |
| Dependencia | Necesidad de aprobación y validación de los demás. | Fomentar la autonomía, fortalecer la autoestima, establecer límites saludables. |
Es crucial observar a los niños, entender sus miedos y ayudarlos a afrontar sus pequeños retos con amor y paciencia. No se trata de destruir lo que les da tranquilidad y seguridad, sino de acompañarlos en su camino hacia la autonomía y la confianza en sí mismos.
