Análisis de "Maternidad" de Picasso: Un Encuentro Íntimo en el Museo

La obra 'Maternidad' de Pablo Picasso, pintada en 1921, se encuentra expuesta por primera vez en Sevilla, en el Hospital de los Venerables. Se trata de un lienzo de grandes dimensiones prestado por la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte (FABA).

Un Encuentro Único con los Maestros

Esta exposición permite un diálogo entre 'Maternidad' y las obras de Diego Velázquez y los maestros sevillanos en el barroco monumento de los Venerables. Este encuentro único permite comprobar cómo el carácter visual de la obra del artista malagueño también estaba marcado por rasgos y cualidades de estos pintores, a quienes estudió en su juventud en el Museo del Prado.

Esta obra es una de las muchas escenas de maternidad que Picasso pintó tras el nacimiento de su primogénito Paulo y muestra las figuras monumentales típicas de su producción entre 1920 y 1924.

Itinerario de la Obra

Se da la circunstancia de que este lienzo se ha mostrado recientemente en el Museo Picasso Málaga, cuyo consejo ejecutivo preside Bernard Ruiz-Picasso, con motivo de la exposición Olga Picasso y que, tras haberse exhibido en el Musée national Picasso-Paris, en el Museo Pushkin de Moscú, en el Museo Picasso Málaga y en CaixaForum Madrid, termina su viaje en el Hospital de los Venerables para mostrarse en Sevilla durante cuatro meses.

Detalles Adicionales de Otras Obras

Además de 'Maternidad', se pueden encontrar otras obras y reproducciones de Picasso, incluyendo:

  • Maternidad: Litografía sobre papel Archés firmada a lápiz, perteneciente a una edición limitada de 100 litografías sin numerar.
  • Suite 347 plate 13: Facsímil en papel litográfico de la lámina 13 de la Suite de 347 grabados realizados por Picasso en 1968.
  • Sala Gaspar Exhibition 1970: Cartel de exposición en una edición limitada de 500 copias.
  • Reproducción en color: Sobre papel de un plato de cerámica perteneciente al libro "Céramiques de Picasso" editado por Albert Skira, Geneve, 1948.

Primeros Años y Formación de Picasso

Pablo Picasso nació en Málaga el 25 de octubre de 1881. Su padre, profesor de dibujo en la Escuela “San Telmo” de Málaga y restaurador del Museo Provincial, fue su primer maestro.

En 1891, su familia se trasladó a La Coruña, donde Pablo siguió cursos de pintura bajo la dirección de su padre. En 1895, la familia se trasladó a Barcelona, tras el fallecimiento de su hermana Conchita. Su padre comenzó a trabajar como profesor en la Escuela de Bellas Artes de La Lonja, donde Pablo se matriculó. Ese verano conoció el Museo del Prado.

En 1897, mandó a la Exposición Nacional de Bellas Artes su pintura “Ciencia y caridad”, recibiendo una Mención Honorífica. Se trata de una pintura aún académica pero de orientación realista-social. Tenía 16 años.

Entre 1898 y 1899, en Barcelona, frecuentó el café-cervecería “Els Quatre Gats”, donde trabó amistad con los pintores Casagemas y Nonell, y con los escultores Julio González y Manolo Hugué. En este local realizó su primera exposición con retratos de sus amigos, a los que añadió los de Casas, Rusiñol y Utrillo. También pasó estancias en Horta de Ebro (actual Horta de San Juan), Tarragona, Cataluña, para recuperarse de una escarlatina, hospedándose en casa de su amigo Manuel Pallarés.

Inicios en París y Evolución Artística

En 1900, Pablo Picasso llegó a París acompañado por el pintor Carlos Casagemas y el amigo Manuel Pallarés. Aquí conoció a Ambroise Vollard y a Max Jacob. De suyo le acoge bajo su protección el industrial barcelonés Pere Mañach (1900-1901). Es el momento de su obra experimental con la vida nocturna de Montmarte como pretexto.

Entre 1904 y 1930, Picasso se afincó en París de forma estable, relacionándose con artistas como Matisse, Derain y Braque, con escritores como Apollinaire y el marchante Kanweiler. Realizó sus primeros grabados en 1905 y colaboraciones teatrales con Diaghilev y Cocteau. Se extienden en esta época los periodos de su pintura conocidos como “azul” y “rosa”, es el momento de sus relaciones más intensa con Braque, el momento en que desarrolla su cubismo y “neoclasicismo”.

A partir de 1924 se relaciona con los surrealistas. Desde 1931 alterna sus estancias en París con otras en Boisgeloup (Departamento de Eure), y las poblaciones mediterráneas del sur del país como Vallauris (hasta 1948), Cannes (hasta 1955), Aix-en-Provence, Mougins y Antibes desde 1956.

Períodos Artísticos de Picasso

La obra de Picasso se puede dividir en varios períodos artísticos:

  • Época Azul (1901-1904): Marcada por la temática triste y el predominio del color azul, reflejando la melancolía y el sufrimiento.
  • Época Rosa (1905-1906): Se caracteriza porque la tonalidad azul cede ante la rosa, se suaviza el expresionismo, abriéndose a un romanticismo.
  • Influencia Africana (1906-1907): Influencia del arte negro que se despliega en su obra, anunciando el cubismo.
  • Cubismo Analítico (1907-1912): Se analiza el objeto desde perspectivas múltiples que se interpenetran, formando un sinfín de planos con dos dimensiones, quedando abolida la perspectiva en profundidad.
  • Cubismo Sintético (1912-1919): Incorpora elementos del collage y se enfoca en la simplificación de las formas.
  • Neoclasicismo y Surrealismo (1920s-1930s): Un retorno a formas más clásicas y una exploración del surrealismo.
  • Expresionismo y Guerra (1937-1945): Marcado por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, con obras como "Gernika".
  • Últimos años: Interpretaciones de obras ajenas y un estilo tardío marcado por la libertad y la espontaneidad.

El Legado de Picasso

Picasso dejó un legado inmenso en el mundo del arte, transformando la forma en que vemos y entendemos la realidad. Su influencia se extiende a través de generaciones de artistas y su obra sigue siendo objeto de estudio y admiración en todo el mundo.

En conclusión, una jornada emocionante donde informaciones significativas fueron compartidas, y que conlleva un cambio de planteamiento en el estudio de la época azul y de las conexiones y el proceso de trabajo de Picasso. Desde el Museu Picasso agradecemos muy especialmente a las ponentes su generosidad al compartir su tarea, así como a las instituciones que representan, que han hecho posible estos relevantes estudios.

Picasso mezcla colores y formas sin restricción alguna, siguiendo su instinto, y consigue crear un retrato de enorme belleza, virtuosismo y sensualidad. Sin saber bien cómo, el artista confunde continuidad de planos, líneas y colores, creando un nuevo espacio. Y si nos ponemos metafísicos, casi llega a pintar también el tiempo. En definitiva, Pablo consigue lo imposible: que una mujer cubista sea bella.

Su inclinación al expresionismo continuará en los años posteriores al ”Gernika”, influido por la tragedia de la Guerra Civil española y de la Segunda Guerra Mundial. Sus figuras adoptan anatomías retorcidas y las colorea con un cromatismo estridente o bien frío y oscuro. Obras de este momento son “Mujer llorando” (1939, Col. part.), “Bodegón con cráneo de buey” (Col. part. De Dusseldorf) y “Masacre en Corea” (1951). Es el momento en que, ya afiliado, al Partido Comunista francés, trabaja a favor del pacifismo.

Asistimos en su obra, desde 1953, a diversas interpretaciones de obras ajenas desde su estética personal. Grabados: litografías en su mayor parte.

Introduce concavidades: primeros ensayos sobre el vacío como valor escultórico.

La escena marítima, de la que este óleo es un buen ejemplo, constituye un tema primordial en el ejercicio paisajístico de la etapa de formación de Picasso, lo cual resulta coherente con el hecho de que, en su juventud, todas las ciudades en que residió fueran puertos de mar.

Preocupado por la representación de la perspectiva, Picasso muestra su capacidad para ordenar el espacio combinando proximidad y lejanía mediante una diagonal que traza la frontera entre la playa y el mar. La inclusión de un mulo en primer término supone un elemento de equilibrio y de compensación de la escena.

A medida que Picasso se fue distanciando de la formación académica recibida tanto en su casa (por parte de su padre) como en la Escuela de Bellas Artes, sus modelos dejaron de ser miembros del entorno familiar y sus amigos y conocidos tomaron todo el protagonismo.

En esta pieza, que hay que enmarcar en dicha serie de retratos al carbón, Picasso manifiesta un gran dominio de la técnica del dibujo, con un trazo firme y vigoroso a base de líneas rectas paralelas, combinadas con otras más onduladas y sinuosas gracias a las cuales cobra vida la figura femenina que, azul, emerge de la oscuridad con mirada penetrante y directa, desafiando al observador, como si Picasso hubiera olvidado momentáneamente que la modelo era su hermana adolescente y hubiese querido presentar a una desconocida captada en un interior de café.

"El diván" es el retrato nocturno de la cotidianidad de un joven Picasso que se movía entre las tabernas, los cafés-concierto y los prostíbulos de Barcelona en torno a 1900.

En esta obra se dan cita varios elementos que permiten relacionarla no solo con dibujos coetáneos de juventud, sino también con otros precedentes y posteriores, todos ellos caracterizados por la representación de una sexualidad no explícita.

Trabajado en dos estados, este aguafuerte vio la luz en el taller de Picasso en el Bateau-Lavoir, en la Rue Ravignan del barrio de Montmartre de París, donde se instaló tras su marcha definitiva de Barcelona en abril de 1904.

Entre 1963 y 1965 Picasso parece atrapado en un frenético deseo de pintar. En la contracubierta de un álbum de dibujos del año 1963 escribe: «La pintura es más fuerte que yo; me hace hacer lo que quiere.»

Teniendo como premisas la libertad y la espontaneidad más absolutas, Picasso inventa una nueva escritura pictórica marcada por el estilo taquigráfico, la materialidad de la pintura y la gestualidad de la pincelada, a veces muy espesa y otras muy fluida.

Jacqueline, con quien contrajo matrimonio en 1961, no fue solo la inspiradora de unos doscientos retratos -entre pinturas, dibujos, grabados y esculturas-, sino que su espíritu afectó a toda la figuración femenina.

Su figura constituyó un importante referente durante los años de formación académica del artista, y se erigió como uno de los modelos a los que más dibujos y pinturas dedicó en esa etapa.

En esta acuarela datada en 1896, José Ruiz aparece en posición de tres cuartos, como si para el joven artista se tratase de un ejercicio destinado a representar el rostro en los diferentes ángulos. Pero el estudio no se limita a una representación superficial, sino que profundiza en la psicología del personaje.

Brassaï, en sus Conversaciones con Picasso (1964), recoge las palabras del artista cuando, en 1943, afirmaba: «Cada vez que dibujo a un hombre, pienso sin querer en mi padre [...]. Para mí, todos los hombres son "Don José" y será así toda mi vida. Llevaba barba [...].

El lienzo fue realizado en el taller del pintor José Garnelo Alda, al que Picasso, por indicación paterna, acudía para completar su formación. La composición de la obra responde, en su equilibrio, a los patrones académicos. Por un lado, está el grupo formado por la niña vestida de primera comunión y arrodillada en un reclinatorio con un misal -figura en la que se reconoce a Lola, la hermana de Picasso-; el personaje masculino que ejerce de padrino, identificado como el doctor Vilches, amigo del padre de Picasso, y la madrina, que, según Palau i Fabre, es la esposa del médico.

El retrato de María Picasso López ilustra la habilidad técnica de la que estaba dotado Picasso ya a los quince años. El trabajo con el pastel requiere, por parte del artista, un gran dominio de la línea y del color; es decir, tanto del dibujo como de la pintura.

La familia Ruiz Picasso regresó a Málaga de vacaciones los veranos de 1896 y 1897. Su estancia de 1896 en la finca-trujal de Llanes que los padrinos de Picasso, los Blasco Alarcón, tenían en las afueras de la ciudad proporcionó al joven artista la oportunidad de llevar a cabo un estudio exhaustivo de las montañas de la zona, como atestigua esta tela, la más importante de aquel momento y para la que Picasso ensayó con tres estudios preparatorios: un óleo y dos tabletas que también se conservan en el Museo.

La pincelada pastosa y espesa que aplica a la pieza, junto con la ausencia de línea ―remplazada por la combinación de pinceladas de colores vivos― y con una luminosidad intensa, marca su primer distanciamiento respecto a las doctrinas académicas, a la vez que supone un serio intento de afirmar su personalidad.

Picasso pinta a su amante Marie Thérèse Walter mirándose en un espejo. La pintaría más de 80 veces, aún estando casado con Olga Koklova.

Reyes Jiménez de Garnica inició su presentación haciendo una referencia a la tradición academicista en la que Pablo Picasso se había formado y que pronto transgredió, no sólo durante su maduración artística, si no ya de muy joven, como se puede observar en el característico hecho de aprovechar el cromatismo y la materialidad del soporte como elementos formales en sus obras.

El hallazgo de una obra oculta bajo Azoteas de Barcelona, vinculada a La Vida, ponía de manifiesto un trabajo del artista explorando una misma temática aunque trabajando en una gama cromática mucho más amplia que la hasta ahora asumida como propia de la época azul.

Mientras que tradicionalmente se ha interpretado el reaprovechamiento de obras pintadas anteriormente como un signo romántico de las dificultades económicas que el artista pasó en sus años de vida bohemia, Ann Hoenigswald expuso que la pintura de Picasso funcionaba bajo la misma lógica creativa del objeto encontrado que el artista aplicó durante toda su trayectoria creativa, de manera más obvia, en las esculturas, collage e incluso en sus exploraciones en el campo de la fotografía.

Esta obra icónica de finales de la época azul había sufrido un ataque en los años 50 que fue cuidadosamente restaurado, pero que con el tiempo necesitaba ser revisado, y esto dio pie a un análisis científico-técnico en profundidad de la obra que permitió eliminar residuos de pegamento que se habían oscurecido y que cambiaban sutilmente la paleta usada por el artista.

El examen de la obra subyacente en La planchadora presenta un retrato de un hombre que podría ser el pintor Ramon Canals, pintado con una paleta de colores muy diferente a la pintura definitiva.

Como en los estudios de las otras obras que se presentaron en el seminario, esta pintura, que puede ser considerada como una obra de transición hacia la época azul, está ejecutada sobre una obra anterior, que en este caso es también un retrato de un hombre pintado poco antes (unos 3 o 4 meses) de la obra final.

Una primera ojeada con luz rasante a este óleo sobre madera pintado en Barcelona a principios de 1903, finales de 1904 deja ver una imagen bajo la capa de pintura: una cara femenina es visible bajo el azul del fondo.

Yo diría no tanto de lo femenino, como de la visión especial que él tenía de la muerte. El impacto que supuso el fallecimiento de su hermana Conchita en Picasso fue enorme. No puede entenderse el resto de su carrera sin analizar este punto trágico de su biografía, como bien ha destacado el crítico John Richardson. Muertes posteriores, como el suicidio de su amigo Carles Casagemas, llevarán a Picasso a recordar aquel primer enfrentamiento con la muerte inesperada. El papel del artista como chamán y la concepción del arte como un proceso ritual cuasireligioso provienen de este enfrentamiento.

Demuestra la importancia que tiene el análisis del entorno artístico en que estaba sumergido Picasso desde su infancia. No olvidemos que su padre, don José, era profesor de arte y quería que su hijo siguiera la carrera de pintor académico. En muchas de sus obras tempranas vemos las huellas de los grandes maestros como El Greco, Velázquez, Ribera, Zurbarán, Murillo, etc. Pero Picasso no distinguía entre pintores "mayores" y "menores". Absorbía todo lo que veía.

La obra literaria de Picasso, que va de 1935 a 1951, es compleja. Sus poemas y obras de teatro no son de fácil lectura, por lo que no me extraña que el público en general haya sido reacio a ellas. Sin embargo, es esencial para entender la de Picasso en el mundo del arte. Yo acabo de editar cuatro volúmenes de una concordancia léxica de su obra poética, donde se analiza el contexto de cada una de las palabras utilizadas por Picasso en sus escritos. En enero de 2011 está organizada una conferencia en Zúrich sobre el Picasso escritor con motivo de la exposición en la Kunsthaus Zúrich. En ella se discutirán precisamente muchos de estos puntos.

Comenzó en 1997 con uno de los cursos sobre Picasso que imparto en Texas. Aquel instrumento diseñado para analizar obras de Picasso se fue transformando en un enorme proyecto de catalogación de la vida y obra de Picasso. Las ventajas del catálogo razonado digital que llevo elaborando desde entonces son enormes, ya que puede actualizarse constantemente, evitando que quede desfasado, como los catálogos en papel. El traspaso de obras de una colección a otra o la inclusión en libros y exposiciones pueden anotarse inmediatamente.

El Guernica de Picasso: El gran arte explicado

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