Con el embarazo, es común que notes tus encías inflamadas y doloridas, y que sangren con frecuencia al lavarte los dientes. Esto se conoce como gingivitis gestacional, un síntoma común del embarazo. Incluso es posible que te haya salido un bulto voluminoso, llamado granuloma o épulis.
El embarazo, con la ayuda de las hormonas, conlleva muchos cambios en tu cuerpo. Lo más evidente es que la tripa crece porque dentro de ella “fabricas” un bebé. Pero se dan otras alteraciones y síntomas que la gente no ve, y que tú sientes, y mucho.
Causas de la Gingivitis Gestacional
La gingivitis o inflamación de las encías durante el embarazo ocurre "no como consecuencia de un aumento de la placa bacteriana o sarro, sino debido a un cambio en los niveles hormonales de la mujer, sobre todo a un aumento de la progesterona y los estrógenos que provoca una respuesta inflamatoria exacerbada en los tejidos periodontales”, nos dice Ana Molina.
Durante el embarazo se produce un incremento en la producción de dos hormonas: el estrógeno y la progesterona. Ambas propician la inflamación y sensibilidad en dientes y encías. Además, durante el periodo de gestación del bebé el flujo sanguíneo aumenta entre un 30 y un 50% para asegurarse de que el feto recibe los nutrientes necesarios.
Durante el embarazo aumentan estrógenos y progesterona. Esto hace que la encía esté más vascularizada y, en muchas mujeres, más reactiva. En la práctica significa algo muy sencillo: con la misma placa que antes apenas se notaba, ahora la encía se inflama con más facilidad. Además, el día a día también cambia. Náuseas, cansancio, un reflejo nauseoso más sensible o una dieta con más tomas pueden hacer que la rutina de higiene se vuelva irregular. Si hay vómitos, el ambiente ácido en la boca puede favorecer irritación y desgaste del esmalte.
Es inevitable que se produzcan cambios hormonales durante el embarazo, que propicia una inflamación de las encías que, por norma general, desaparece de forma espontánea tras el parto. La gingivitis gestacional tiene los mismos síntomas que una enfermedad periodontal al uso: la inflamación y el sangrado de encías.
¿Te han empezado a sangrar las encías desde que estás embarazada, aunque te cepilles igual que siempre? Por eso muchas mujeres notan que, aunque se cepillen igual que siempre, de repente sus encías sangran o se hinchan. El aumento de estrógenos y progesterona incrementa el flujo sanguíneo en la encía y modifica la respuesta inmunitaria local. La gingivitis gestacional puede aparecer desde el primer trimestre, pero suele ser más evidente a partir del segundo. En ese momento las encías alcanzan su pico de sensibilidad hormonal y la inflamación se nota más.
El Papel de la Placa Bacteriana
“Para que se produzca esa gingivitis gestacional, los cambios hormonales no son suficientes. Es necesario que antes del embarazo hubiese cierto acúmulo de placa o sarro.
Lo más común es notar sangrado al cepillarte o al limpiar entre los dientes, la encía más roja o brillante y una sensibilidad que antes no estaba.
Granuloma del Embarazo
A veces aparecen unos bultitos en las encías, incluso los médicos le llaman “tumor del embarazo” o “granuloma del embarazo”. “Generalmente el granuloma se localiza en la encía de los dientes delanteros superiores. Es de color rojizo y crece rápidamente. Suele ser molesto, ya que sangran con mucha facilidad ante cualquier roce (masticación, cepillado…) y doler. Desaparecen total o parcialmente tras el parto, pero si persisten está indicado llevar a cabo su escisión quirúrgica para eliminar la tumoración y el sangrado y el dolor que provocan", nos explica Ana Molina.
A veces, junto a la inflamación aparece un bultito rojizo en la encía que sangra con facilidad. Se conoce como épulis del embarazo o granuloma del embarazo. Lo habitual es que sea benigno y que, en muchos casos, tienda a reducirse tras el parto, por lo que no siempre se recomienda quitarlo durante el embarazo si no hay una razón clara.
Cómo cuidar tu salud oral durante el embarazo
Riesgos de la Gingivitis no Tratada
En diferentes estudios científicos se asocia a “una mala a salud periodontal con la concurrencia de complicaciones durante el embarazo, como la preeclampsia (o hipertensión en el embarazo), el parto prematuro o el nacimiento de bebés de bajo peso”, señala la periodoncista.
Además, las consecuencias de la progresión de la patología pueden ser los partos prematuros y el nacimiento de bebés con bajo peso.
No. Pero si la inflamación se agrava y deriva en periodontitis, sí puede aumentar ciertos riesgos obstétricos. El objetivo no es alarmar, sino prevenir.
Gingivitis vs. Periodontitis
Tanto la gingivitis como la periodontitis son las principales enfermedades que afectan a la salud de las encías. Es importante destacar que una enfermedad periodontal no supone un riesgo directo durante el embarazo. Mientras que la gingivitis solamente afecta a las encías, la periodontitis compromete a los huesos maxilares.
Las bacterias que permanecen en nuestra boca durante mucho tiempo en forma de sarro, provocan que nuestro sistema inmunitario segregue unas sustancias denominadas interluquinas y prostaglandinas (PG2). También se ha demostrado que el sangrado y el enrojecimiento de las encías durante el embarazo, puede afectar a la salud sistémica del bebé.
Tratamiento de las Encías Inflamadas Durante el Embarazo
Durante el embarazo se pueden hacer tratamientos periodontales sin riesgo para la madre ni el bebé, siempre adaptados a cada trimestre y evitando procedimientos innecesarios. Elimina placa y sarro sin causar daño.
Una vez que estés en estado, puedes acudir al especialista, ya que "el embarazo no es una contraindicación, al contrario, es recomendable que la mujer acuda a revisión al menos una vez durante la gestación, mejor en el segundo trimestre para mantener su estado de salud oral”, dice Ana Molina.
Suele empezar de forma discreta y, si la placa se acumula, va escalando. A veces el sangrado continúa incluso cuando te cepillas bien. En estos casos lo correcto es seguir cepillándote los dientes dos o tres veces al día (nunca disminuir el cepillado) y acudir a una revisión bucodental y limpieza profesional suave.
Cuando hay gingivitis, una limpieza profesional suele ayudar porque retira placa y sarro de zonas donde en casa no llegamos bien. Durante el embarazo es frecuente estar más pendiente de las sensaciones, y muchas mujeres notan sensibilidad en el cuello del diente o la encía algo retraída. Hay situaciones en las que merece la pena revisarlo pronto: inflamación intensa que no mejora en una semana, sangrado abundante, bultos que crecen, supuración, movilidad dental o mal sabor persistente.
El tratamiento realizado en la clínica dental sirve para eliminar todo el sarro acumulado en los dientes. Además, tiene como objetivo dejar la boca sana y limpia para que el paciente pueda llevar a cabo su rutina de higiene de manera habitual.
¿Qué hacer en casa?
Dejando a un lado la limpieza dental, se puede considerar «casero» el procedimiento que debe llevar a cabo el paciente por sí mismo. Empieza por el cepillado: suave, sin apretar, pero meticuloso. Un cepillo de filamentos blandos o un eléctrico con control de presión suele ayudar, sobre todo si tiendes a pasarte de fuerza.
Pero, lo que no te aconsejamos es utilizar todos esos remedios caseros que circulan a través de Internet, tales como el limón, el bicarbonato o el agua oxigenada.
Consejos para el Cepillado
Una de las causas de la gingivitis en el embarazo es que al inflamarse las encías y doler, la mujer se cepilla peor los dientes y se deja restos de comida entre ellos. Nada más terminar de comer, hay que limpiarse los dientes para eliminar los microbios, sobre todo antes de acostarse, ya que mientras se duerme se segrega menos saliva, que es un protector.
Sigue siempre un orden, para no olvidar ningún lugar sin cepillar: empieza por la parte de atrás de la última muela superior derecha hasta la última superior izquierda, recorriendo las caras externas de los dientes superiores, para luego volver por las internas de esta misma arcada superior.
Para el control de la placa bacteriana en la encía, coloca el cepillo dental en el margen entre la encía y el diente en un ángulo de 45º y realiza un pequeño movimiento vibratorio sin desplazamiento del cepillo. Los cepillos eléctricos pueden usarse también siguiendo las mismas pautas de actuación.
Los colutorios son un complemento del cepillado, pero no su sustituto.
Si Tienes Náuseas
Si las náuseas te complican la vida, no es raro. A veces ayuda cambiar el momento del cepillado o el sabor de la pasta. Y si has vomitado, enjuágate con agua (o con una solución suave indicada por el profesional) y espera un rato antes de cepillarte para no castigar el esmalte.
En los periodos en los que se presenten vómitos, usa enjuagues bucales después de haber vomitado.
Un detalle que marca diferencia: si sangra, no lo “evites”.
Prevención de la Gingivitis Gestacional
Una vez conocemos el tratamiento adecuado para curar la gingivitis, vamos a explicar cómo se puede prevenir su aparición durante el periodo de embarazo. Acude al dentista antes del embarazo: Así podrá retirar la placa bacteriana o sarro que puedas tener, aunque no te moleste.
Notar las encías más sensibles durante la gestación es bastante habitual. De repente sangran al cepillarte, están más rojas, se hinchan o te molestan al comer. La buena noticia es que, en la mayoría de casos, mejora mucho con una higiene bien hecha y una limpieza profesional a tiempo. Y aquí hay algo importante: el embarazo no es un motivo para dejar la boca en pausa. Al revés. Mantener la salud oral en estos meses suele evitar que el problema se enquiste.
No se puede controlar el cambio hormonal, pero sí reducir al mínimo el factor bacteriano que lo desencadena.
Cuidar las encías durante el embarazo es más importante que en cualquier otro momento. También es importante la reducción al máximo del consumo de azúcar, para evitar la aparición de caries y el dolor de encías durante las semanas de gestación. Y es que, por muy común que sea la gingivitis durante el embarazo, una adecuada prevención evita futuras complicaciones.
¿Cuándo Buscar Ayuda Profesional?
Si reconoces alguno de estos síntomas, te recomendamos que acudas cuanto antes a un odontólogo especializado en periodoncia e informes sobre tus problemas de encías durante el embarazo. ¿Necesitas que un especialista valore tu caso sin compromiso?
Después del Parto
Cuando des a luz, muchas de las hormonas volverán a sus niveles previos al embarazo. “Es habitual observar una mejoría espontánea en todos los signos asociados a la gingivitis gestacional”, comenta Ana Molina. Pero no siempre ocurre así. Suele mejorar, pero si hay placa acumulada o enfermedad periodontal previa, puede permanecer o empeorar.
El sangrado de encías en el embarazo es frecuente, pero no debería normalizarse ni dejarse pasar.
Tabla Resumen de Cuidados Dentales Durante el Embarazo
| Trimestre | Recomendaciones |
|---|---|
| Primer Trimestre | Visita al dentista para evaluar la salud bucal. Cepillado suave y uso de hilo dental diario. |
| Segundo Trimestre | Limpieza dental profesional. Continuar con la higiene oral en casa. |
| Tercer Trimestre | Monitorear cualquier cambio en las encías. Mantener la higiene oral rigurosa. |
