Lactancia Materna Exclusiva: Duración Recomendada y Beneficios

La lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del niño es el tipo de alimentación que aconsejan prestigiosos organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Asociación Española de Pediatría.

La lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud.

La leche materna es el alimento más completo que existe para un bebé en el comienzo de vida. Contiene todos los nutrientes necesarios y contribuye de manera importante a su desarrollo y su bienestar. La lactancia materna es salud para el bebé y para la madre; además, es también alimento para el vínculo afectivo que les une.

Según UNICEF, no hay ninguna otra intervención en la salud que tenga un beneficio tan grande para las madres y sus bebés y que cueste tan poco a los Gobiernos como la lactancia materna.

A pesar de estas recomendaciones, no todas las madres mantienen la lactancia exclusiva en el primer semestre de vida del bebé.

Un informe del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia estima que el 84,8% de las madres alimenta a sus bebés sólo con leche materna al salir del hospital. Los autores consideran que las madres deberían contar con asesoramiento profesional y con información clara de los beneficios que aporta la lactancia materna exclusiva durante los primeros meses del bebé. Los autores del estudio destacan que la vuelta al trabajo de las madres sigue siendo uno de los principales obstáculos para mantener la lactancia materna.

Lactancia materna 😍🤱 7 BENEFICIOS increíbles (bebé y mamá)

Duración Recomendada de la Lactancia Materna

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y con una alimentación complementaria adecuada hasta los dos años o incluso más.

Actualmente se recomienda dar el pecho de forma exclusiva hasta los 6 meses como mínimo. A partir de esta edad se inicia la diversificación alimenticia, con introducción escalonada de diversos alimentos distintos de la leche.

El destete debe hacerse de manera gradual, en el trascurso de unas cuantas semanas. El destete definitivo suele hacerse sobre los 12 meses, aunque la OMS recomienda alargar la lactancia hasta los dos años. Cuando se comienza el destete no se debe hacer de manera brusca sino gradual, en el trascurso de unas cuantas semanas, para que se vayan acomodando progresivamente tanto la madre como el niño.

Si el destete se realiza después del sexto mes, se mantienen dos tomas de pecho y el resto se sustituye por otros alimentos. Siempre se debe sustituir primero por la toma que tenga menos leche o que menos demande el niño. Si la madre se queda molesta, se debe extraer la leche o bien darle unas cuantas chupadas de leche al bebé.

Beneficios de la Lactancia Materna

Los expertos de la AEP constatan que la leche materna es el mejor alimento para el lactante durante los primeros meses de vida. Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico.

Desde el punto de vista emocional asegura al bebé un buen vínculo madre-hijo y una adecuada relación de apego seguro con su madre.

La leche materna es, según numerosos estudios científicos, la que mejor protege al niño de muchos problemas de salud. Los niños alimentados con la leche de sus madres tienen menor riesgo de muerte súbita, de padecer infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias.

A largo plazo también están mejor protegidos frente a dermatitis atópicas, alergias, asma, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, obesidad, diabetes mellitus, esclerosis múltiple y cáncer.

El primer año de vida es el período de crecimiento más rápido en todas las especies de mamíferos y, por lo tanto, las demandas nutricionales son mayores. La leche materna es el mejor alimento para cubrir las necesidades nutricionales del lactante y, además, favorece el establecimiento del vínculo madre-hijo.

Está demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y muerte durante el primer año de vida, disminuye el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias y urinarias y, de presentarse, que sean menos graves.

Se ha visto que la lactancia materna disminuye: el número y la gravedad de enfermedades infecciosas, algunas alteraciones metabólicas y el síndrome de muerte súbita del lactante, entre otras.

  • Infecciones de las vías respiratorias bajas (IVRB): El riesgo de hospitalización por IVRB, en el primer año, disminuye un 72% en los lactantes alimentados exclusivamente al pecho más de 4 meses.
  • Otitis.
  • Infecciones del tracto gastrointestinal.
  • Enterocolitis necrosante del prematuro (ECN): Un meta-análisis, desde 1983 hasta 2005, mostró que los prematuros alimentados con leche materna presentaron una reducción del 58% de incidencia de ECN.
  • Patología alérgica.
  • Enfermedad celíaca: Se ha encontrado una disminución del riesgo del 52% de presentar celiaquía en lactantes alimentados al pecho durante la exposición al gluten.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal: La lactancia materna se ha asociado con una reducción del 31% de riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal infantil.
  • Obesidad: A pesar de los complejos factores de confusión en los estudios de obesidad, se ha encontrado una disminución de la tasa de obesidad entre un 15-30% en adolescentes y adultos que fueron alimentados al pecho, comparados con los alimentados con fórmula.
  • Diabetes: se ha encontrado un 30% menos de diabetes mellitus tipo 1 (DM1) en lactantes alimentados exclusivamente al pecho. Se postula como mecanismo de desarrollo de DM1 la exposición a la beta-lactoglobulina, la cual estimula un proceso inmunomediado con las células b pancreáticas.
  • Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

Lactancia Materna Prolongada: Beneficios Adicionales

No existe un estándar y una duración adecuada. Pero sí unas recomendaciones sustentadas con evidencia científica de que cuanto más se alargue mayores beneficios obtendremos. Estos beneficios se asocian a la disminución de la malnutrición infantil en países subdesarrollados, en los cuales el acceso a una alimentación sana y equilibrada resulta un reto diario.

En el niño: a nivel sanitario se observan sus beneficios tanto durante el tiempo de amamantamiento como en los siguientes años de vida, disminuyendo la incidencia de cáncer, enfermedades autoinmunes o metabólicas como la diabetes.

En la madre: la lactancia materna disminuye la incidencia de cáncer de mama y de ovario. Además disminuye el riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo 2.

Estudios y Evidencia Científica

La revisión sistemática de la Biblioteca Cochrane, actualizada en 2012(1), concluyó que había ventajas claras de mantener la lactancia materna, como alimentación exclusiva, durante un período de 6 meses. Una revisión sistemática publicada en 2012, fue realizada con el objetivo de estudiar la prevalencia mundial de la lactancia materna durante dos o más años y sus efectos sobre el crecimiento y desarrollo infantil(2). Se calculó una prevalencia combinada de lactancia materna a los dos años de edad de un 33% (IC al 95% de 0,23 a 0,42). No se encontró asociación con el desarrollo infantil.

Se concluye que las evidencias de efectos a medio plazo de la lactancia materna durante dos o más años son escasas y contradictorias y que se requieren estudios adicionales sobre esta práctica.

Según datos de UNICEF publicados en el año 2016, un 74% de los niños del mundo disfrutan lactancia materna al cumplir un año de edad, pero sólo un 46% al llegar a los dos.

Factores que Influyen en la Duración de la Lactancia Materna

  • Nivel educativo de la madre: Se encontró que el factor positivo más importante para mantener la lactancia materna es el nivel educativo de la madre.
  • Uso temprano de suplementos: El uso temprano de suplementos fue el factor negativo más importante.
  • Vuelta al trabajo de la madre: La vuelta al trabajo de las madres sigue siendo uno de los principales obstáculos para mantener la lactancia materna.

Problemas Comunes y Soluciones Durante la Lactancia Materna

  • Ingurgitación mamaria: Ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.
  • Obstrucción de un conducto lácteo: Surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.
  • Mastitis: Consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna. El tratamiento consiste en: aplicar calor local antes de las tomas, masajear el pecho, aumentar la frecuencia de las tomas, extracción manual o con sacaleches al final de la toma y aplicar frío entre tomas.

Contraindicaciones de la Lactancia Materna

Existen algunas situaciones en las que la lactancia materna puede estar contraindicada:

  • Madre con absceso mamario (puede continuar con el pecho sano, una vez drenado y tratado con antibióticos).
  • Madre con varicela 5 días antes o 2 días después del parto (según la AAP, debería separarse del lactante, pero puede extraerse leche).
  • Madre con enfermedad neurológica u orgánica grave.
  • Madre VIH positiva (en países desarrollados, hay que escoger la opción más segura, que es la alimentación con fórmula).

La hepatitis B no es una contraindicación. Los hijos de madres HbsAg positivas deben recibir inmunoglobulina específica (IGHB) y vacuna contra la hepatitis B al nacer. La hepatitis C no es una contraindicación, aunque existe un mínimo riesgo teórico de transmisión.

Publicaciones populares: