Sudoración Excesiva en Niños de 7 Años: Causas, Consecuencias y Tratamientos

La sudoración es un proceso fisiológico vital para el mantenimiento de la temperatura corporal, la hidratación de la piel y el balance hidroelectrolítico. Normalmente sudamos para mantener la temperatura corporal óptima, especialmente durante el calor, el ejercicio físico o situaciones de tensión.

Sin embargo, cuando la sudoración es excesiva con respecto a las necesidades fisiológicas para mantener la temperatura corporal, estamos ante una hiperhidrosis. En los niños con hiperhidrosis pueden sudar hasta cinco veces más que otros niños.

La sudoración excesiva, también conocida como hiperhidrosis, es un problema no muy frecuente en la infancia, pero en aquellos casos que se presenta, puede afectar mucho a la calidad de vida del niño.

Caso Hiperhidrosis en paciente infantil de 9 años de edad.

Tipos de Hiperhidrosis

Haciendo una distinción básica podemos hablar de dos tipos de sudor: el termorregulador y el emocional, ambos controlados por diferentes áreas cerebrales. El primero depende del hipotálamo, donde se localizan las neuronas termosensibles en las áreas anterior y preóptica. El sudor emocional se encuentra bajo la regulación de la corteza cerebral.

Existen dos tipos principales de hiperhidrosis:

  • Primaria: En este tipo de hiperhidrosis no encontramos ningún problema que la justifique. Es el tipo más frecuente en niños y es habitual encontrar otros miembros de la familia con el mismo problema. Hasta un tercio de los pacientes con hiperhidrosis tiene un familiar con la misma condición.
  • Secundaria: La hiperhidrosis se debe a otro problema médico (una infección, un problema hormonal, secundaria a fármacos…). Suele ocurrir en zonas más extensas del cuerpo y se mantiene durante el sueño. Es infrecuente en la infancia. Mientras que, si la hipersudoración excesiva es por causa secundaria por una enfermedad, “puede ser por una de origen infeccioso, metabólico o bien endocrino, de cuáles, las más habituales serían el hipertiroidismo y la diabetes mellitus.

Para diagnosticar la hiperhidrosis, es necesario hacer una buena historia clínica y una exploración física completa. En algunos casos concretos puede ser necesaria la realización de alguna prueba complementaria. Hay algunos signos que pueden hacernos sospechar de una causa adyacente cómo puede ser la fiebre, sudor nocturno, aumento del tamaño de los ganglios, pérdida de peso, dolor de cabeza intenso o palpitaciones.

La hiperhidrosis primaria suele aparecer normalmente en la infancia, aunque hay casos en los que no se da hasta llegada la adolescencia y persiste toda la vida. Concretamente, el experto nos dice que “cuando es primaria, se trata de una sudoración excesiva localizada y suele darse por primera vez entre los 14 y los 25 años”.

La hiperhidrosis palmar es aquella que aparece en las manos, de forma bilateral y simétrica y la más común, aunque también puede ocurrir que suceda en pies y en otras partes del cuerpo. La peculiaridad es que dicha sudoración se da en momentos de actividad normal y con temperaturas ambientales que no son elevadas, o no se considera que puedan provocar un calor excesivo.

Hay estudios que han determinado que una de las causas de la hiperhidrosis puede tener un factor hederitario, aunque los expertos aseguran que, en el caso de la primaria se considera una afección benigna de origen desconocido originada por una disfunción del sistema nervioso .

“La hiperhidrosis primaria no tiene una causa conocida, y se considera que puede deberse a una respuesta exagerada del sistema nervioso central ante un estrés emocionalnormal. Es decir, en las situaciones que nos generan cierto estrés, en vez de reaccionar con un poco de sudor o malestar, quien tiene hiperhidrosis primaria suda de manera excesiva en alguna o varias de las zonas localizadas antes mencionadas (palmas de manos y pies y axilas)”, explica el enfermero.

Pero, además, el sudor localizado puede conllevar otro tipo de problemas en la piel como son dermatitis irritativas, así como, otro tipo de infecciones secundarias.

Consecuencias Emocionales de la Hiperhidrosis en Niños

Una de las peores consecuencias que desencadena la hiperhidrosis es la inestabilidad emocional y los problemas de autoestima que genera en los niños y adolescentes que la sufren, ya que sus relaciones sociales se ven muy coartadas.

“Un peque o adolescente con hiperhidrosis puede sentir vergüenza y malestar, tratando de socializar poco y de ocultar lo que le sucede. Hay niños que intentan relacionarse lo menos posible para que no descubran sus síntomas, y para reducir los momentos de ansiedad que los provocan”, asegura el enfermero.

Los niños que sufren de sudoración excesiva se tienen que enfrentar a diario a situaciones desagradables como tener humedad permanente en las manos hasta llegar a mojar su material escolar, el miedo al contacto con otros compañeros, sobre todo practicando deportes en equipo o en la propia convivencia del día a día, ya que provocar su rechazo.

Todo ello altera el estado de ánimo del pequeño le hace sentirse inseguros, por ello, “es importante que los adultos que están al cuidado de estos menores conozcan el trastorno, los síntomas que provoca y hagan un correcto acompañamiento para que pueda tener unas relaciones saludables y respetuosas con sus iguales. Además, puede ir bien, aparte de buscar posibles tratamientos, trabajar la autoconfianza y la autoestima con un terapeuta”, recomienda.

Tratamientos para la Hiperhidrosis en Niños

“La hiperhidrosis es una enfermedad infradiagnosticada y hay pocos estudios en los que se evalúen los riesgos en niños y/o adolescentes. La recomendación es la de estudiar cada caso de manera individualizada para ver qué abordaje puede ser el idóneo ya que se pueden usar aerosoles específicos, fármacos (no exentos de efectos secundarios), inyecciones de bótox o incluso cirugía en los casos más extremos”, nos dice el experto.

En ese sentido, los antitranspirantes tópicos suelen ser el tratamiento para la hiperhidrosis de elección. Esta técnica se suele emplear en el tratamiento de la hiperhidrosis palmoplantar. Por lo que respecta al tratamiento de la hiperhidrosis con bótox, este puede estar indicado en ciertos casos de sudoración excesiva en el rostro, las axilas, las palmas de las manos o las plantas de los pies.

Otra opción para combatir el sudor en exceso son los fármacos anticolinérgicos, ya que inhiben la producción de sudor. No obstante, suelen tener importantes efectos secundarios. Finalmente, solo en casos muy puntuales se recurrirá a la cirugía. Concretamente, a una simpatectomía torácica. Esta intervención quirúrgica consiste en cortar los nervios simpáticos que provocan que una parte del cuerpo sude demasiado.

Esto se podría traducir en tratamientos no quirúrgicos, tópicos o sistémicos de los que se duda de su efectividad por su inconstancia y efectos secundarios, mientras que, en el caso de los tratamientos quirúrgicos, los niños deben ser valorados detalladamente por un profesional.

En cuanto a si la hiperhidrosis puede llegar a desaparecer de forma natural, Armando Bastida es muy claro: “Depende de cada caso. La sudoración es el proceso fisiológico mediante el cual nuestro organismo logra mantenerse a una temperatura corporal óptima para su funcionamiento.

Debemos tener en cuenta que la hiperhidrosis puede afectar la calidad de vida de un niño y causarle limitaciones en su vida diaria. Para un niño con hiperhidrosis de palmas puede ser difícil incluso sujetar un lápiz para hacer los deberes. A veces estos niños sienten vergüenza, se sienten incómodos y pueden ver afectada su autoestima o sus relaciones personales.

Medidas Adicionales

  • Usar ropa de algodón y transpirable.
  • Extremar las medidas de higiene corporal.
  • Utilizar antitranspirantes específicos (bajo supervisión pediátrica).

Opciones de Tratamiento

  • Antitranspirantes: Los antitranspirantes son unos productos que se aplican en la piel para ayudar a disminuir la producción de sudor. Actúan sobre las glándulas sudoríparas, ocluyendo de manera parcial y reversible el conducto de la glándula y reduciendo de esta manera la cantidad de sudor producida. Deben aplicarse por la noche sobre la piel seca. Pueden irritar la piel. Los antitranspirantes habituales suelen no ser suficientes para las personas con hiperhidrosis, requiriendo de antitranspirantes más específicos que contengan sales de aluminio.
  • Fármacos anticolinérgicos: Inhiben la producción de sudor, pero suelen tener importantes efectos secundarios.
  • Tratamiento con bótox: Puede estar indicado en ciertos casos de sudoración excesiva en el rostro, las axilas, las palmas de las manos o las plantas de los pies.
  • Cirugía: Concretamente, a una simpatectomía torácica. Esta intervención quirúrgica consiste en cortar los nervios simpáticos que provocan que una parte del cuerpo sude demasiado.

Para un correcto manejo de la HH, debemos clasificarla de forma oportuna: debemos diferenciar fundamentalmente si es primaria o secundaria, y debemos tener en cuenta que puede manifestarse de forma localizada, regional, multifocal o generalizada1,23.

A la hora de abordar el esquema terapéutico, es esencial considerar el grado de afectación, tratamientos empleados con anterioridad y área corporal afectada. Debemos informar a los pacientes y a sus familias no solo sobre las opciones terapéuticas existentes, sino también de sus limitaciones y posibles efectos secundarios.

Tabla Resumen de Tratamientos

Tratamiento Descripción Consideraciones
Antitranspirantes tópicos Disminuyen la producción de sudor bloqueando las glándulas sudoríparas. Aplicar por la noche sobre piel seca. Pueden causar irritación.
Fármacos anticolinérgicos Inhiben la producción de sudor. Pueden tener efectos secundarios importantes.
Toxina botulínica (Bótox) Reduce la sudoración en áreas específicas. Efecto temporal (varios meses).
Cirugía (Simpatectomía torácica) Corta los nervios simpáticos que causan la sudoración excesiva. Se reserva para casos muy puntuales.

Publicaciones populares: