Ros Casares Hijo: Enfrentando la enfermedad y los desafíos familiares

La familia del empresario siderúrgico Francisco Ros Casares ha enfrentado numerosos desafíos de salud a lo largo de los años. Recientemente, se ha revelado que Nuria, la hija de Arévalo, está luchando contra el cáncer, una enfermedad que ya causó la pérdida de su esposa en 2015.

Arévalo compartió en redes sociales: "Mi hija Nuria, mi tesoro, acaba de llegar de su sesión de quimioterapia, como siempre sonriendo y me dice 'papá, manda un beso a toda España de mi parte. Diles que son unos valientes y los quiero mucho'". Nuria, de 43 años, vive con su padre en Valencia y padece síndrome de Williams.

De hecho, la salud ha sido uno de los grandes talones de Aquiles de su familia, ya que perdió a dos de sus hijos. Lo contaba en el mismo programa de Bertín con estas palabras: "He tenido muchas tristezas. He superado la muerte de dos hijos (un hijo al mes de nacer y el otro a los 26 años), estoy superando la muerte de mi mujer y sobre todo estos años que ha estado enferma".

Paco y Elena estuvieron casados 52 años y en diciembre de 2015 ella fallecía víctima de una cáncer tras años de larga lucha. La pareja vivió bastante unida esta enfermedad. Se hizo aún más fuerte ante la adversidad con que los ha azotado la vida. Para el humorista, el trabajo siempre ha sido su forma de escape.

Aunque la vida ha golpeado duramente al humorista, siempre ha sabido mantener una actitud positiva y encomiable ante la vida; una actitud que ahora le hará superar este nuevo bache.

En estos días de confinamiento ambos se encuentran cocinando y poniéndole humor a una situación que es dramática en todo el mundo.

"El amor de mi vida sigue siendo quien sabéis de sobra. Es la persona que se fue hace unos meses", lamentaba en conversación con Vanitatis. Por entonces tuvo que responder al rumor absurdo de si mantenía un romance con Malena Gracia, compañera de una obra de teatro.

Arévalo y su hija Nuria

El caso de José Bisbal Carrillo y el Alzheimer

En otro ámbito, José Bisbal Carrillo, padre del cantante David Bisbal, falleció en Almería a los 84 años. El artista almeriense ha confirmado la noticia a través de sus redes sociales, donde ha compartido un emotivo mensaje de despedida junto a una fotografía de archivo de su progenitor durante su etapa como púgil.

"Papá, hoy te quedas a vivir dentro de mi corazón. El mensaje ha generado miles de reacciones de apoyo y condolencias por parte de seguidores, compañeros de profesión y personas cercanas a la familia.

La relación entre padre e hijo quedó plasmada recientemente en el documental sobre la trayectoria del cantante almeriense, donde se visibilizó la lucha de José Bisbal contra el alzheimer.

El alzheimer que padecía el padre de David Bisbal es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que constituye la forma más común de demencia. Afecta principalmente a la memoria, el pensamiento y el comportamiento de quienes la padecen, deteriorando gradualmente las capacidades cognitivas y funcionales.

Los síntomas iniciales incluyen olvidos frecuentes, desorientación temporal y espacial, dificultades para encontrar palabras y cambios en el estado de ánimo. A medida que la enfermedad avanza, los pacientes experimentan una pérdida progresiva de autonomía, requiriendo asistencia continua para las actividades cotidianas.

Actualmente no existe cura para el alzheimer, aunque sí tratamientos que pueden ralentizar temporalmente el avance de los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

José Bisbal Carrillo

El caso de la colección de animales disecados de Francisco Ros Casares

El recorrido penal de la llamada ‘Operación Valcites’, tras la intervención de la mayor colección de animales disecados desarrollada por el Seprona de la Guardia Civil, podría ser muy breve. Los 1.090 especímenes hallados en una nave de 50.000 metros cuadrados de Bétera, valorados en 29 millones de euros, son piezas cazadas hace décadas que pertenecían al empresario siderúrgico Francisco Ros Casares y que fueron adquiridas antes de la entrada en vigor en 2015 del artículo 334.1 del Código Penal que castiga la tenencia de especies protegidas.

Así, al no haber indicios de que se haya traficado con ninguna de las piezas de dicha colección de taxidermia, cuyos últimos ejemplares, concretamente tres colmillos de marfil, fueron adquiridos en 2013 -antes de que fuera considerado delito-, diversas fuentes jurídicas consultadas por este periódico aseguran que la causa está abocada al archivo. Más aún teniendo en cuenta que se trata del reparto de la herencia del magnate valenciano y que, por lo tanto, en el hipotético caso de que fuera constitutivo de delito, el presunto autor de la posible infracción penal ya habría fallecido.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número dos de Llíria tiene abiertas diligencias previas por presuntos delitos contra la fauna y flora y contrabando a raíz de una denuncia de Seprona remitida a los juzgados por la Fiscalía de Medio Ambiente de Valencia, según confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.

En la misma figura como investigado el hijo mayor del magnate del acero, quien se encontraba en la vivienda cuando se llevó a cabo el registro por parte de los agentes de la Guardia Civil. Estas mismas fuentes indicaron que el juzgado libró en su día los mandamientos de entrada y registro en las naves donde se almacenaban los animales disecados y que la causa, en una fase inicial, se encuentra a la espera de que la Guardia Civil haga el inventario de todos los ejemplares y el análisis de la documentación de cada uno.

Entre los animales naturalizados había 405 de especies protegidas o en peligro de extinción como el addax o un tigre de bengala.

Según aseguran fuentes del entorno familiar del investigado, cuentan con «cajas y cajas de documentos», entre ellos centenares de certificados Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), que acreditan la legalidad de las piezas, y que en su momento aportarán a la Fiscalía de Medio Ambiente.

«Mi abuelo no era cazador furtivo, no pasas un elefante por aduanas si no es legal», remarca indignada Escarlata, nieta del empresario Francisco Ros Casares -fallecido en 2014- e hija del único investigado hasta el momento por estos hechos. «Nunca hemos ocultado nada, todo el mundo sabía que existía esta colección y la intención era hacer un museo abierto al público para que todos los valencianos pudieran contemplar animales que de otra forma jamás podrían ver», argumenta la hija del empresario investigado.

De hecho, diversas fuentes, no solo la familia Ros Casares, aseveran a este periódico que por estas instalaciones han pasado altos cargos políticos e incluso mandos policiales y de la Guardia Civil, sin que en ningún momento se hiciera mención a la posible ilegalidad de tener estas piezas, cazadas en su mayoría en los años 60 y 70. Las cuales entraban por el puerto de València, tras pasar por aduanas con su respectiva documentación sobre su origen, fecha y lugar de la captura, cuando no estaba prohibida su caza, según sostienen estas mismas fuentes.

El propio Francisco Ros Casares mostraba en televisión en 1998 una parte de su colección, orgulloso de ella sin ningún tapujo. Aunque desde entonces hasta hoy la sensibilidad con los animales ha evolucionado notablemente.

Francisco Ros Casares mostraba orgulloso los animales en televisión en 1998.

Pese a que la causa está abierta por los delitos contra la fauna y flora y contrabando, si no se acredita la documentación de las piezas, éstas serían requisadas aunque fueran anteriores a la ley que prohíbe su tenencia y los propietarios podrían enfrentarse a una sanción administrativa.

En todo caso se trata de una colección que los dos hijos del magnate fallecido habrían recibido en herencia el pasado mes de octubre, 55% corresponde al mayor de los hermanos, que se trasladó a vivir a la finca de su padre, y un 45% al menor, que no figura investigado.

España incauta más de mil animales disecados de contrabando valorados en 29 millones de euros

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