¿Cuántas mujeres nacen por cada hombre? Estadísticas y tendencias demográficas

Desde que hay registros fiables, las estadísticas de nacimientos muestran sistemáticamente la misma desproporción en los partos a favor de los varones: por cada 100 mujeres nacen 106 ó 107 hombres.

Este fenómeno ha intrigado a ginecólogos, biólogos, demógrafos y expertos en medicina perinatal durante mucho tiempo.

¿Qué pasaría si no nacen más bebés? | ¿Fin de nuestra especie? | ¿Por qué?

La proporción de nacimientos entre niños y niñas

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), "en la especie humana, la relación entre varones y hembras al momento del nacimiento se inclina a favor del sexo masculino con una proporción de aproximadamente 105 o 106 nacimientos de hombres por cada 100 de mujeres”. Según dicha fuente, esta es una tendencia global que se mantiene desde hace décadas.

En España las estadísticas lo confirman, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, durante 2020 nacieron 339.206 niños de los cuales 173.796, el 51.23%, fueron varones y 165.410, el 48.76%, fueron mujeres. En 2019 nacieron 360.617 niños, de los cuales 185.523 fueron hombres y 175.094 mujeres.

Los registros en España avalan que desde el año 1946 la natalidad femenina nunca ha superado ni igualado la masculina. Esta tendencia es habitual también en el resto de países. Por ejemplo en Reino Unido, desde que se empezaron cuantificar nacimientos en 1838, no ha habido ningún año en el que hayan nacido más niñas que niños. Esta ratio se repite a nivel mundial, aunque en países como India o China la brecha suele ser mayor, ya que los hijos varones son más deseados.

Según el estudio publicado en 2015 por Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS), realizado por un grupo de investigadores estadounidenses, se demostró que no existen más embarazos de varones en el momento de la concepción, sino que hay más abortos de niñas.

“No es que haya más embarazos de niños que de niñas, sino que se pierden más embriones femeninos durante los meses de gestación”, explican ginecólogos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, lo cual confirma que existen las mismas posibilidades de que un óvulo sea fecundado por un espermatozoide con el gen masculino y con el gen femenino.

La única explicación, prosigue Carbonero, es que «por el camino se pierden más embriones femeninos que masculinos». En otras palabras: se producen más abortos naturales de niñas que de niños.

En Estados Unidos, un grupo de investigadores analizaron información proveniente de más de 140.000 embriones fecundados en clínicas de fertilidad, 900.000 muestras provenientes de pruebas diagnósticas durante el embarazo y 30 millones de datos de abortos y nacimientos. La mayoría de los datos vienen de la propia EE UU y Canadá, países libres de abortos selectivos por motivos de sexo que sí se dan en lugares como China. Y lo que demostraron estos científicos fue que no existe una desproporción entre varones y mujeres en el momento de la concepción, como se venía creyendo en el pasado, pero sí un mayor número de abortos de embriones femeninos a lo largo del embarazo.

Y ello pese a que en el inicio y en el final del embarazo, son los bebés masculinos los más vulnerables.

¿Por qué se producen más abortos de embriones femeninos?

Pues es un misterio, al menos por ahora. Todo lo que hay son especulaciones. Y puestos a teorizar, los propios ginecólogos aventuran que puede ser la manera que tiene la Naturaleza de equilibrar la proporción entre sexos, ya que los varones «son más débiles y tienen mayor mortalidad», recuerda Andrés Carlos López, presidente de la Asociación de Ginecólogos y Obstetras de Málaga (AGOM). «La supervivencia es mayor entre las mujeres porque tienen la protección de los estrógenos frente a las enfermedades cardiovasculares y también están menos afectadas por algunos cánceres», explica.

De hecho, la esperanza de vida de la mujer en España se sitúa en casi 86 años y la del hombre, en 80.

La mayor mortalidad de niños y hombres podría explicar la natalidad

La mayor mortalidad en el sexo masculino que en el femenino es otro de los puntos claves. La demografía ha estudiado durante años esta tendencia, y es que, a pesar de que nacen más hombres, en el mundo hay más mujeres. Este fenómeno podría explicar el hecho de que nazcan más niños. Los propios ginecólogos afirman que puede ser la forma que tiene la Naturaleza para equilibrar la proporción entre sexos, ya que los varones tienen mayor tasa de mortalidad. Así se evita que haya una cantidad mucho mayor de mujeres que de hombres.

Por ejemplo, en España, según los últimos datos del INE, hay 24.137.787 mujeres frente al 23.188.901 hombres. Es decir, 949.886 mujeres más, a pesar de un mayor nacimiento de hombres desde 1946.

¿Existe alguna posibilidad de que se invierta la tendencia de natalidad?

Hasta ahora, en la especie humana la relación entre hombres y mujeres en el momento del nacimiento se inclina a favor del sexo masculino. ¿Podría verse alterada o invertida esta tendencia? Sí, existen ciertas condiciones que podrían influir en la natalidad según los expertos.

Para Guillermo Pérez Solero, CEO de la compañía ADNTRO GENETICS, nacida para democratizar el acceso a la información genética, “escoger el sexo de tu hijo ya es técnicamente posible gracias a los avances en los tratamientos de fertilidad in vitro, que permiten a los especialistas seleccionar aquellos embriones más viables para el embarazo, e incluso conocer su sexo previo a la implantación. En este sentido, cabe reflexionar sobre si la tecnología podría alterar o incluso invertir la tendencia de un mayor nacimiento de varones, con todos los condicionantes legales, éticos y morales que esto implica”.

Por otro lado, a principios de 2021, un equipo de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) se aventuró a asegurar que, debido a la pandemia, podrían nacer más niñas que niños. Su tesis sobre el sexo de los bebés se basaba en el enorme estrés vivido en los confinamientos; y es que, según afirma dicho estudio, publicado en la revista Journal of Developmental Origins of Health and Disease, los niveles de cortisol (hormona del estrés) influyen en el sexo del bebé. En este caso, altos niveles de cortisol en el momento de la concepción hacen más propicio que el sexo sea femenino.

Por tanto, como apuntan los psicólogos María Isabel Peralta, Carolina Mariño-Narváez y Jose A. Puertas-Gonzalez (Universidad de Granada) y Borja Romero-Gonzalez (Universidad de Valladolid): “Se ha estudiado que tras situaciones de adversidad se produce un mayor nacimiento de niñas. Así ha sucedido en varios momentos de la historia, por ejemplo en los meses posteriores al asesinato del presidente J. F.

Factores que influyen en la probabilidad de tener un niño o una niña

La probabilidad de tener un niño o una niña está determinada por la genética. El sexo fetal depende de si el espermatozoide porta un cromosoma sexual X o Y.

Los seres humanos, en cada una de nuestras células, tenemos 23 pares de cromosomas (por tanto, 46 cromosomas). Los primeros 22 pares de cromosomas se denominan “autosómicos” y son iguales en ambos sexos. Sin embargo, los cromosomas de la pareja 23 son distintos en hombres y en mujeres y se denominan cromosomas sexuales:

  • Pareja de cromosomas del par 23 en mujeres: XX.
  • Pareja de cromosomas del par 23 en hombres: XY.

Los óvulos siempre tienen el cromosoma sexual X puesto que, como explicamos antes, las mujeres poseen dos cromosomas X. Los espermatozoides, sin embargo, pueden tener, o bien un cromosoma X, o bien un cromosoma Y.

Por lo tanto, si es un espermatozoide con un cromosoma X el que fecunda al óvulo, el zigoto resultante será de sexo femenino (XX). Por el contrario, si el espermatozoide que fecunda al óvulo tiene un cromosoma Y, el zigoto será de sexo masculino (XY).

Genéticamente, la probabilidad de tener un niño o una niña depende de si el espermatozoide que fecunda al óvulo es X o Y.

Algunos estudios sugieren que en la probabilidad de tener un niño o una niña influye el día en el que tenga lugar el coito respecto a la ovulación.

Esto se debe a que los espermatozoides con copia X e Y presentan algunas características diferentes:

  • Espermatozoides Y: son más rápidos, pero sobreviven menos tiempo en el tracto genital femenino.
  • Espermatozoides X: son más lentos, pero son más resistentes y por tanto sobreviven durante más tiempo.

Existen dos hipótesis que pueden influir en la probabilidad de tener niño o niña:

  1. Velocidad: Los espermatozoides que contienen el cromosoma Y son más rápidos que aquellos que contienen el cromosoma X, por lo que, si en el momento del coito el óvulo se encuentra en las trompas de Falopio, la probabilidad de que llegue un espermatozoide Y, y lo fecunde es mayor, lo que quiere decir que la probabilidad de que sea niño es mayor.
  2. Longevidad: Los espermatozoides que contienen el cromosoma X son capaces de vivir más tiempo en el tracto genital femenino. Esto implica que, si en el momento del coito el óvulo no se encuentra en las trompas de Falopio, los espermatozoides con un cromosoma X podrán sobrevivir más tiempo, hasta que el óvulo alcance las trompas de Falopio, y por lo tanto, aumenta la probabilidad de tener una niña.

Si el coito tiene lugar cuando ya se ha ovulado, los cromosomas con copia Y alcanzarán antes el óvulo y habrá más probabilidades de tener un niño, mientras que si se produce antes de la ovulación se incrementarán las posibilidades de tener una niña porque los cromosomas con copia X pueden sobrevivir más horas hasta que el óvulo alcance las trompas de Falopio. Sin embargo, no debes olvidar que esto son hipótesis, y aunque se conozca el momento de ovulación (puedes saberlo mediante un test de ovulación), no existe una garantía de que el bebé vaya a ser de un sexo u otro si tomas estas medidas.

Tasa de Natalidad y Tasa de Fecundidad

La tasa de Natalidad o tasa de natalidad bruta es el número de nacimientos de una población por cada mil habitantes en un año. Ofrece la ventaja de lo sencillo de su interpretación, sin embargo presenta algunos problemas a la hora de comparar datos de distintos países.

Otro parámetro útil para medir la natalidad de un país es la Tasa de Fecundidad o Índice de Fecundidad, que mide la relación el número de nacimientos ocurridos en un año con el número de mujeres en edad fértil (se entiende que una mujer está en edad fertil entre los 15 y los 49 años). En principio, es una medida más fiable que la tasa de natalidad para comparar la fertilidad entre países pues tiene en cuenta sexo y edad para su cálculo. Para que la Piramide de población se mantenga estable, la tasa de fecundidad debe ser de al menos 2,1 hijos por mujer.

En España la tasa de fecundidad es de 1,3 hijos por mujer, por lo que está un punto por debajo de la media mundial, que es de 2,3.

Otros, de carácter antropológico, deben también ser tenidos en cuenta: las corrientes hedonistas de las sociedades postmodernas hacen difícil la adopción de responsabilidades a largo plazo, como el fundar una familia o acoger la vida que en ella se genera, priorizándose otras opciones encaminadas a la realización personal en el mundo laboral, o a procurar espacios de ocio en los que la consecución del placer y la evitación de todo sufrimiento hacen difícil ofrecer la propia vida para hacer vivir a otros.

La provisionalidad que acompaña a la actividad de la civilización posmoderna supone un obstáculo para empresas trascendentes de largo recorrido, como es la formación de una familia. Además, la escandalosa inacción de los gobiernos, específicamente de los países como España en los que el problema de implosión demográfica es especialmente grave, no deja de ser una muestra de miopía sociopolítica de consecuencias presumiblemente desastrosas.

Demografía mundial

La densidad de población mundial para 2026 es de 56 personas por km² (144 personas por mi²), calculada sobre una superficie terrestre total de 148.940.000 km² (57.506.032 millas cuadradas).

Actualmente, el 58,5% de la población mundial es urbana (4.853.440.042 personas en 2026)

La edad mediana en el mundo es de 31,1 años (2026).

Una Tasa Global de Fecundidad (TGF) de 2,1 representa la Fecundidad de Nivel de Reemplazo: el número promedio de hijos por mujer necesario para que cada generación se reemplace exactamente a sí misma sin necesidad de inmigración internacional. Un valor por debajo de 2,1 provocará que la población nativa disminuya

Tasa de fertilidad total (TFT) 2,2 (Nacidos vivos por mujer, 2026)

73,8 (esperanza de vida al nacer, ambos sexos combinados)

  • 76,4 (esperanza de vida al nacer, mujeres)
  • 71,2 (esperanza de vida al nacer, hombres)

25,9 (muertes infantiles por cada 1000 nacidos vivos)

34,9 (por cada 1000 nacidos vivos) Muertes de menores de 5 años

Según apuntan desde la ONU, el crecimiento drástico de la población mundial se explica por el aumento de la esperanza de vida al nacer (de 72,6 años en 2019 a 77,1 en 2050), el descenso de la mortalidad infantil (con cada vez más personas que llegan a la edad reproductiva) y los cambios en las tasas de fecundidad.

Estos factores han aumentado los procesos de urbanización y los movimientos migratorios, lo que tendrá importantes repercusiones para las próximas generaciones.

Las tendencias también parecen claras. Los países más desarrollados envejecen, poniendo contra las cuerdas el estado de bienestar; se prevé que en Europa la población disminuya hasta un 10% en algunos países. En el otro extremo, la alta natalidad en los países menos desarrollados dificulta la falta de opciones para sus habitantes. Hay que tener en cuenta que 97 de cada 100 personas nacen en países empobrecidos.

Población mundial: alcanzó los 8000 millones en 2022, según estimaciones de las Naciones Unidas. Se proyecta que alcance los 9000 millones en 2037 y los 10 000 millones en 2060. Se ha duplicado en 40 años, pasando de 3000 millones en 1959 a 6000 millones en 1999. Actualmente (2025) está creciendo a una tasa de alrededor del 0,85 % anual, añadiendo unos 70 millones de personas al año al total.

La tasa de crecimiento alcanzó su punto máximo a finales de la década de 1960, cuando se situó en el 2,09 %. La tasa de crecimiento está disminuyendo actualmente y se proyecta que continúe disminuyendo en los próximos años (llegando a estar por debajo del 0,50 % en 2047, alcanzando el 0 en 2084 y disminuyendo en un -0,12 % en 2100) .

Con la revolución industrial se produjo un cambio tremendo: mientras que la población mundial necesitó toda la historia de la humanidad hasta el año 1800 para alcanzar los 1000 millones de habitantes, el segundo millar de millones se alcanzó en solo 130 años (1930), el tercero en 30 años (1960), el cuarto en 15 años (1974), el quinto en 13 años (1987), el sexto en 11 años (1998), y el séptimo y el octavo en 12 años cada uno (2010 y 2022). Solo durante el siglo XX, la población mundial creció de 1650 millones a 6000 millones.

De los actuales 7.700 millones de habitantes del planeta, un 61% de vive en Asia (4.700 millones), un 17% en África (1.300 millones), un 10% en Europa (750 millones), un 8% en Latinoamérica y el Caribe (650 millones) y el 5% restante en América del Norte (370 millones) y Oceanía (43 millones).

Por países, China (1.440 millones) e India (1.390 millones) lideran el ránking, aglutinando al 37% de la población mundial (19% y 18% ,respectivamente). Si se cumplen las previsiones, alrededor de 2027, India se convertirá en el país más poblado del mundo.

Se calcula que en la Tierra se producen unos 1.000 nacimientos cada cuatro minutos. Pero, estadísticamente, ¿dónde es más probable que nazcan estos bebés?

Los datos del World Factbook de la CIA, recogidos por Visual Capitalist, ofrecen una imagen de la demografía mundial, mostrando el número de bebés nacidos por continente por cada 1.000 nacimientos en todo el mundo, basándose en las estimaciones de población y tasas de natalidad de 2022. Para las cuatro regiones principales que aparecen en nuestro mapa, también se muestran los cinco países con mayor número de nacimientos.

Con una población de unos 1.400 millones de personas y una tasa de natalidad todavía relativamente alta (más de dos hijos por mujer), no es de extrañar que la India ocupe el primer lugar, acumulando el mayor número de nacimientos. De cada 1.000 bebés que vienen al mundo, unos 172 nacen en este país del sur de Asia. China, que está a punto de ser superada por la India como la nación más poblada, ocupa el segundo lugar, con 103 nacimientos por cada 1.000.

Después de Asia, que representa algo más de la mitad de los nacimientos del mundo, África es el continente con más recién nacidos del planeta.

Que el país que acumule más nacimientos sea India no nos sorprende, y más teniendo en cuenta que tiene una población de casi 1.400 millones. En Magnet hemos hablado de su demografía extensamente. Prestando atención al gráfico, 172 de esos 1.000 bebés, nacerán allí. Aunque hay que mencionar que aunque lidere la lista, también se encuentra por debajo de la media mundial en cuanto a tasa de natalidad: 16,8 en comparación con 17,7.

China se sitúa en el puesto número dos, también con una población inmensa pero con una tasa de natalidad baja y cayendo en picado durante los últimos años. También hemos hablado de este fenómeno en Magnet. Pero lo que más nos sorprende es que Nigeria se encuentre en el puesto número 3 de la lista. ¿Por qué tanto? Por su altísima natalidad: tiene una tasa que casi duplica la media mundial: 34,2.

Según un estudio de The Lancet, el pico de población se alcanzará en la década de 2060, con 9.700 millones. Y luego la humanidad se irá reduciendo hasta quedarse en los 8.800 en 2100. Este déficit de nacimientos hará que la edad media mundial siga aumentando, lo que pondrá contra las cuerdas a los países, económicamente hablando.

En el año 2024 han nacido 27.606 niños y 26.187 niñas en Cataluña, un total de 53.793 nacidos vivos, según los datos provisionales de la Estadística de nacimientos.

El elevado aumento de la población y la disminución de los nacimientos sitúan los indicadores de fecundidad en mínimos históricos.

Por primera vez esta Estadística permite saber que hay 456 bebés nacidos en 2024 que tienen, además de la madre gestante, otra mujer como progenitora. Este valor representa el 0,9% del total de nacimientos.

Por ámbitos territoriales, el número de nacimientos en el año 2024 creció en las Comarcas Centrales (3,1%), Ponent (2,6%) y Les Terres de l'Ebre (2,1%).

En cuanto a las comarcas, en 2024 el número de nacimientos disminuyó en 25 comarcas y Aran. Los mayores descensos se registraron en L'Alta Ribagorça (22,2%) y El Ripollès (20,6%).

Por tamaño de los municipios, el número de nacimientos aumentó un 5,1% en el conjunto de municipios de menos de 500 habitantes y también aumentó en el conjunto de municipios que tienen entre 10.001 y 50.000 habitantes, un 1,1%. Por el contrario, disminuyó en el resto de municipios.

Por otra parte, la ciudad de Barcelona ha mantenido los nacimientos del año 2023, con un incremento del 0,1%, lo que rompe la tónica de descenso de los últimos años.

La tasa bruta de natalidad en el año 2024 fue de 6,7 nacidos vivos por cada 1.000 habitantes, inferior a la de 2023 (6,8 por mil).

Por ámbitos del Plan territorial, la tasa bruta de natalidad más elevada fue de 7,3 nacimientos por cada 1.000 habitantes en el ámbito de Ponent, mientras que las más bajas, por debajo de la media de Cataluña (6,7‰), se registraron en El Penedès (6,4‰) y L'Alt Pirineu i Aran (5,8‰).

En cuanto al índice coyuntural de fecundidad, este se situó en 1,08 hijos por mujer (1,10 hijos en el año 2023 y por debajo del màximo de 2008, de 1,53 hijos por mujer).

En cuanto a la nacionalidad de las madres, en 2024, 34.723 bebés fueron hijos de madres españolas (cifra que representa una disminución del 1,9% respecto a 2023), y 19.070 fueron de madres de nacionalidad extranjera (un aumento anual del 1,2%).

La fecundidad de las mujeres extranjeras residentes en Cataluña fue más alta que la de las mujeres con nacionalidad española residentes en Cataluña, y el número de hijos por mujer fue de 1,29 y de 1,04, respectivamente.

Entre los bebés de madres extranjeras, por país de nacionalidad de la madre, la mayor frecuencia se correspondió a los hijos de madres marroquíes (4.404 nacidos vivos) que representan un 8,2% del total de nacimientos de Cataluña y un 23,1% de los nacimientos de madre extranjera.

A continuación, en orden decreciente, hubo los hijos de madres colombianas (1.446), pakistaníes (1.359), hondureñas (890) y peruanas (781).

Por ámbitos territoriales, el 41,8% de los nacidos vivos en Ponent y el 40,5% de los nacidos en las Comarcas de Girona eran hijos de madre extranjera, con porcentajes bastante superiores a la media catalana (35,5%).

En 2024 nacieron en España 318.005 niños de los cuales 163.732, el 51.48%, fueron varones y 154.273, el 48.51%, mujeres.. una tasa de natalidad muy baja, y el índice de Fecundidad (número medio de hijos por mujer) de 1,1.

El hecho de que España tenga un índice de fecundidad inferior a 2,1 por mujer (fecundidad de reemplazo), supone que no se garantiza una piramide de población estable.

Si miramos la evolución de la Tasa de Natalidad en España vemos que ha bajado respecto a 2023, en el que fue del 6,61‰, al igual que ocurre al compararla con la de 2014, en el que la natalidad era del 9,18‰

En 1975 -buenos tiempos para la natalidad- nacieron en España 346.386 niños y 322.992 niñas. En 2017, fueron 201.901 varones y 190.029 féminas.

Estadísticas de Población Mundial
Indicador Dato (2026)
Edad Mediana 31,1 años
Tasa de Fertilidad Total 2,2 (Nacidos vivos por mujer)
Esperanza de Vida (ambos sexos) 73,8 años
Esperanza de Vida (mujeres) 76,4 años
Esperanza de Vida (hombres) 71,2 años
Mortalidad Infantil 25,9 por cada 1000 nacidos vivos
Población Urbana 58,5%
Densidad de Población 56 personas por km²

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