Para entender la procedencia de los dioses de la antigua Grecia no sirven ni la Ilíada, el famoso poema de Homero, ni la Teogonía de Hesíodo. Son textos mitológicos y, como tales, explican el origen y la naturaleza de los dioses y su relación con los hombres, no las tradiciones en que se basaban.
Como muchas otras civilizaciones antiguas y modernas, los griegos intentaban dar una explicación a los orígenes del universo, el mundo y la vida. En todo caso, y en mi opinión, su imaginación sobrepasó la mitología de cualquier otra cultura en términos creativos.
El Nacimiento de Venus (Afrodita), de Sandro Botticelli
Mitología primordial
A diferencia de otras, la mitología griega no inicia su historia de la nada. En el principio estaba el Caos (materia, pero desordenada) y la oscuridad cubría la Tierra, al menos eso nos cuenta Hesiodo, autor de la Teogonía, el único poema sobreviviente dedicado al nacimiento de los dioses.
De ahí surgen las cinco divinidades (Hesiodo no especifica cómo) que se encargarían de construir los cimientos del universo: Gaia, la Madre Tierra; Eros, el Amor; Tartarus, el Bajo Mundo; Erebus, la oscuridad que asola al Bajo Mundo; y Nyx, la Noche.
Erebus se arrejunta con su hermana Nyx y procrean a Hemera, el Día, a Phös, la Luz y a cinco quintillizos, Fatalidad, Muerte, Miseria, Engaño y Discordia. Esta última, a su vez, parió a Asesinato, Masacre, Batalla y Crimen. Gaia, solita ella, dio a luz a Uranus, el Cielo, con quien también se casó y procreo media docena de pequeños, aunque chungos.
Los tres primeros eran unos verdaderos monstruos, con 100 manos y 50 cabezas cada uno, y quienes representan las fuerzas destructivas de la naturaleza, los terremotos y los tsunamis. Del mismo matrimonio incestuoso nacieron los Cíclopes, seres gigantes y fuertes con un solo ojo, Brontes, Steropes y Arges, quienes luego fabricarían los rayos para su sobrino Zeus.
Mitología Griega: Cronos y la Creación del Mundo - Mira la Historia
Titanes
Según la mitología, Gaia y Uranus decidieron ir a por la niña y les salieron seis parejitas, los llamados Titanes: Thetis, Theia, Themis, Rhea, Mnemosyne (diosa de la memoria) y Phoebe. Los niños fueron Oceanus, que se matrimonió con Thetis; Hyperion, dios del Sol y que también tomo a una de sus hermanas, Theia, como esposa; Iapetus, Coeus, Crius y Cronos.
Resulta, no obstante, que Uranus no quedó contento con sus hijos y, habiendo además oído que uno de ellos le quitaría el trono, decidió devolverlos al vientre de su madre. Obviamente, a Gaia no le hizo mucha gracia seguir preñada y diseñó un plan para vengarse de su hijo/marido.
Con la ayuda de sus hijos, construyó una hoz gigante y se la dio a Cronos, el más fuerte de su generación, y le explicó lo que debía hacer con ella. Cuando Uranus vino a Gaia para obtener sus favores una vez más, Cronos, que estaba dentro del vientre, uso la hoz para dejar a su padre sin la herramienta necesaria para tener más hijos.
El miembro cercenado, cayó al mar formando una capa de espuma de la que nació Afrodita, la diosa del amor, la belleza y el placer. De la sangre derramada, nacieron los Gigantes, una nueva generación de dioses que luego lucharían con sus hermanos por la supremacía del universo.
Mitología Olímpica
Después de castrar a su padre, cuenta la mitología griega, Cronos se hizo con el poder del cielo y se casó con su hermana Rhea (¡menuda obsesión con el incesto!), y como todo esto sucedió en tiempos anteriores a la planificación familiar, el resultado fueron más niños y niñas.
Sin embargo, Cronos también tenía miedo de que uno de sus hijos hiciera lo mismo que él hizo con su padre, así que nada más parirlos Rhea, Cronos se los tragaba.
Rhea entonces pidió ayuda a su madre Gaia y a Uranus, con quien por lo visto ya se había reconciliado, para proteger al sexto de sus hijos. Cuando nació el pequeño Zeus, Rhea envolvió una piedra en un paño y se lo dio a Cronos, que creyéndolo un niño, se la zampó sin miramientos mientras Zeus era llevado a la Isla de Creta donde las ninfas y los curetes (deidades menores) le protegieron y criaron.
Ya mayorcito, urdió un plan con su abuela Gaia para castigar a Cronos y hacerlo vomitar a sus hermanos, que después de tanto tiempo en la tripa de su padre salieron ya creciditos: Hera, la diosa del matrimonio; Poseidón, de los mares; Hades, a quien le tocó el inframundo; Hestia, diosa de la salud; y Demeter, dios de la agricultura.
Reunidos una vez más, los divinos hermanitos tuvieron que vencer a los Gigantes con la ayuda de Hércules, antes de hacer del Monte Olimpo su hogar.
Como colofón, Zeus, que también había recibido la profecía de que un vástago parido por su esposa Metis le arrebataría el poder, decidió tragarse a la pobre mujer y parir el mismo a Athena, la diosa de la sabiduría. ¡Menuda mitología!
Concilio de los Dioses, de Rafaello.
Los griegos de Micenas recibieron otras influencias. Sus contactos culturales con los hititas son palpables, por ejemplo, en el culto a Zeus de Labraunda (Asia Menor), cuyo origen era el dios de los vientos hitita. De Chipre tomaron prestada a Afrodita, diosa del amor, que a su vez era una adaptación de la diosa madre cananea, Astarté, cuyo rastro se remonta a Mylitta e Ishtar (asirias), Isis (egipcia) e Inanna (sumeria).
El panteón toma forma
Tendrían que pasar ocho siglos hasta el surgimiento de los primeros textos que recogieron la tradición oral poética de los mitos griegos, la Ilíada y la Odisea. Se atribuye su autoría a Homero, aunque sigue sin saberse quién fue o si los poemas fueron escritos por la misma persona o por varias.
Los poemas homéricos tuvieron un gran valor religioso, ya que suplieron la ausencia de textos sagrados y ordenaron el batiburrillo mitológico griego. Esta confusión se debía a las migraciones y las guerras y al hecho de que en la época micénica cada ciudad y su casa real correspondiente tenían su propia genealogía mítica de dioses y héroes.
La Ilíada estableció el canon de la familia de doce dioses que regían el destino del mundo desde su morada en el Olimpo. Los dioses garantizaban el orden, vigilaban su cumplimiento y castigaban su transgresión, en ocasiones con más crueldad que los héroes humanos.
Los doce olímpicos eran dioses que sentían y se comportaban como los hombres, pero se diferenciaban de ellos por su inmortalidad y por una fuerza y una inteligencia superiores. El problema es que se elaboraron distintas listas de quiénes eran en realidad los olímpicos.
En general incluían la primera generación, es decir, los seis hijos de Crono y Rea (Zeus, Hera, Deméter, Hestia, Hades y Poseidón), pero dependiendo del autor unas veces desaparecía Hestia y otras Hades, la primera por su escaso protagonismo y el segundo porque vivía en el inframundo.
La Teogonía de Hesíodo, poema del mismo siglo pero posterior a los homéricos, dio forma definitiva a los mitos referentes a la genealogía de los dioses.
A pesar de todo, la mitología griega no tardaría en cuestionarse. El desarrollo de una intensa cultura intelectual, con el cultivo de la filosofía y las ciencias, transformó el mundo helénico. En el s. VI a. C. Jenófanes de Colofón criticó la concepción antropomórfica de los dioses.
Por otro lado, el escandaloso comportamiento de los dioses y su lejanía respecto al hombre hicieron que el individuo pusiera en duda unas normas morales que ni los mismos dioses seguían.
Los Dioses del Olimpo
Principales Dioses Olímpicos
El panteón griego estaba dominado por los doce dioses olímpicos, presididos por Zeus. La docena estaba formada por diez dioses fijos (Zeus, Hera, Poseidón, Ares, Hermes, Hefesto, Afrodita, Atenea, Apolo y Artemisa) y dos variables, elegidos entre Hades, Dionisos, Deméter y Hestia.
| Dios | Función Principal | Atributos |
|---|---|---|
| Zeus | Rey de los dioses, dios del cielo y el trueno | Rayo, cetro, águila |
| Hera | Diosa de las mujeres y del matrimonio | Corona, cetro, granada |
| Poseidón | Dios de los mares, terremotos y caballos | Tridente, carro tirado por caballos |
| Ares | Dios de la guerra, la violencia y la fuerza bruta | Casco, escudo, armas, antorcha ardiendo |
| Hermes | Mensajero de los dioses, dios del comercio y la retórica | Sombrero alado, sandalias aladas, caduceo |
| Hefesto | Dios del fuego, los herreros, la forja y los metales | Yunque, útiles de la forja |
| Afrodita | Diosa del amor físico, la belleza y la atracción sexual | Elementos marinos, conchas, perlas, delfines |
| Atenea | Diosa de la guerra, la sabiduría, las artes, la justicia y la civilización | Yelmo, escudo, égida, huso |
| Apolo | Dios de la música, las artes, el sol, la poesía y la adivinación | Lira, arco y flechas, laurel, serpiente Pitón |
| Artemisa | Diosa de la caza, los bosques, las fieras y protectora de las jóvenes | Perro, cierva, arco y flechas, vestido corto, luna |
| Hades | Dios de los muertos y el inframundo | (Pocas representaciones, solo en Elis) |
| Dionisos | Dios del vino, la embriaguez y el éxtasis | Corona de hiedra y vid, tirso |
| Deméter | Diosa de la agricultura, la fecundidad y el amor maternal | Trono, diadema, espigas, antorcha, cetro |
| Hestia | Diosa del fuego del hogar, la casa y la familia | Fuego, velo, asno |
