No existe una norma de cómo se deben sentir las mujeres durante el embarazo: algunas embarazadas pueden sentir mucho cansancio en el embarazo, mientras que otras pueden estar como siempre, sin ningún cansancio añadido. Cada embarazo es diferente, incluso para una misma mamá.
Cansancio en el Primer Trimestre de Embarazo
En el primer trimestre, la mayoría de las embarazadas suelen acusar más somnolencia y cansancio, puesto que se trata de uno de los síntomas de embarazo más habituales. Como en gran parte de las situaciones físicas que caracterizan a la gestación, las culpables del aumento de sueño y de cansancio son las hormonas. El organismo materno necesita más reposo al inicio del embarazo, precisamente, para emplear toda su energía en la creación de una (o incluso más de una) nueva vida. No es de extrañar que el propio cuerpo obligue a la futura mamá a parar más a menudo para descansar.
Cansancio y Fatiga en el Tercer Trimestre de Embarazo
Por lógica, en el tercer trimestre, la mujer se debería encontrar más cansada y fatigada que en el primer trimestre de embarazo, entre otras cosas, porque lleva mucho más peso en su cuerpo y porque, además, requiere un mayor esfuerzo para moverse. Esto provoca que el descanso nocturno sea de peor calidad y que la recuperación del cuerpo sea mucho menor.
Es posible que experimentes síntomas de fatiga durante las primeras semanas del embarazo , provocados por un gran aumento de la progesterona. Luego, cuando te acercas al final, enfrentas más fatiga en el último trimestre. Las preocupaciones y el estrés pueden empeorar el cansancio, ya que tu mente puede darle vueltas a todos los cambios. Si no comes suficientes alimentos buenos o si tu patrón de sueño no es el adecuado, es posible que sientas constantemente el cansancio del embarazo.
Muchas mujeres sufren una caída de energía en algún momento entre las semanas 28 y 30, justo cuando el bebé empieza a ganar kilos de más. Las hormonas no ayudan y es posible que también notes algunos dolores nuevos. Cargar con el peso extra del bebé puede alterar tu postura, dificultar el sueño y amplificar los dolores normales. Si notas un cansancio extremo en el tercer trimestre, definitivamente no estás sola. Todo, desde las tareas diarias hasta hacer cola en el supermercado, puede parecer una batalla cuesta arriba.
CANSANCIO y FATIGA DURANTE EL EMBARAZO: CAUSAS, CÓMO ALIVIARLO, CUÁNDO CONSULTAR, EJERCICIO...
Causas del Cansancio en el Tercer Trimestre
Durante el embarazo el organismo de la mujer se ve sometido a importantes cambios hormonales los cuales conllevan la aparición de determinados síntomas. Los cambios hormonales son también los responsables de una mayor percepción olfativa. Su aparición se relaciona con el aumento de la hormona progesterona por lo que aparecen ya durante el primer trimestre.
Las principales causas de las alteraciones del sueño son los cambios hormonales y fisiológicos propios del embarazo como es el aumento de peso que se hacen más prevalentes conforme progresa la gestación. Al final del embarazo, los trastornos del sueño se pueden asociar a cambios hormonales. La secreción de oxitocina, hormona que contribuye al mantenimiento de la vigilia, sería principal causante de dicho desequilibrio hormonal.
Otros motivos tienen que ver con el estrés y la carga emocional de la inminente maternidad. La necesidad de orinar frecuentemente aparece ya en etapas tempranas de la gestación.
Anemia y Cansancio
La anemia es la disminución de hemoglobina o del número de glóbulos rojos en la sangre. Los glóbulos rojos son, por otra parte, los encargados de transportar el oxígeno a todas las células de cuerpo. Esta afección tiene una relevancia especial durante el embarazo y, especialmente, la anemia por falta de hierro.
Durante esta etapa, las necesidades de hierro aumentan debido a las demandas del feto, la placenta y el incremento de glóbulos rojos en la madre. Si no se consume una cantidad suficiente de hierro, es común que se desarrolle anemia durante la gestación.
Algunas estadísticas apuntan que aproximadamente el 90% de las anemias que se dan durante el periodo de gestación se deben a la falta de hierro.
Síntomas de Anemia en el Embarazo
Entre los síntomas más frecuentes de anemia en el embarazo se encuentran:
- Palidez de la piel y las mucosas por la reducción de glóbulos rojos y de hemoglobina en la sangre.
- Cansancio excesivo o injustificado, ya que será complicado el transporte de oxígeno.
- Somnolencia.
- Debilidad.
- Mareos y vértigos.
- Sudoración.
- Ansiedad.
- Dolor de cabeza.
Factores de Riesgo de la Anemia Gravídica
El embarazo por sí mismo es un factor de riesgo para desarrollar anemia. Sin embargo, este riesgo se verá incrementado en estas situaciones:
- Si se trata de un embarazo múltiple.
- Si la mujer tiene vómitos con frecuencia.
- Si no se consume la suficiente cantidad de alimentos ricos en hierro.
- Si las reglas antes del embarazo eran abundantes.
- También puede suponer un factor de riesgo para la anemia durante el embarazo aquellos casos de antecedentes familiares de anemias gravídicas.
Repercusiones en el Feto
Sin embargo, la anemia en su forma más grave puede aumentar la probabilidad de sufrir un aborto, la mortalidad perinatal o determinadas infecciones. La anemia durante el embarazo también puede suponer que el bebé tenga un bajo peso al nacer y hay mayor probabilidad de parto prematuro.
Cuándo Debes Ir al Médico si te Sientes Muy Cansada
Hay que pensar que el cansancio es una señal de que el cuerpo está haciendo un sobreesfuerzo. Hay que evitar que la fatiga se haga crónica, del mismo modo que sucede con cualquier otra enfermedad. No obstante, es verdad que la sensación de cansancio dura un tiempo: muchas veces, el parto no pone fin a esa fatiga, debido a la lactancia y a los cuidados constantes, tanto de día como de noche, que requiere un bebé recién nacido.
Solo deberías preocuparte si notas un cansancio tan extremo que te impide llevar una vida normal y realizar tus tareas habituales. Si la fatiga extrema del embarazo te dificulta hacer tus actividades cotidianas normales, vale la pena hablar con tu médico. Si la fatiga extrema del embarazo no mejora o sospechas que algo no va bien (por ejemplo, si estás constantemente mareada), es posible que debas consultar con un médico. Si notas un cansancio extremo en el tercer trimestre o un agotamiento repentino en el tercer trimestre que aparece de la nada, no dudes en consultar con un profesional al respecto.
Consejos para Combatir el Cansancio Durante el Embarazo
La mejor forma de afrontar el embarazo es cuidarse a todos los niveles; llevar una dieta equilibrada, evitar disgustos innecesarios, eliminar las malas posturas o las actividades que puedan acarrear algún peligro, y también estar tranquila, relajada y ¿por qué no?
En definitiva, la futura mamá debe intentar descansar y relajarse tanto como sea posible, así como buscar ayuda de un profesional, para que el cansancio de día sea compensado durante la noche con unas buenas y reconfortantes horas de sueño.
Pequeños cambios en el estilo de vida pueden reducir la fatiga durante el embarazo:
- Comidas frecuentes y equilibradas: Si intentas hacer comidas más pequeñas cada pocas horas, podrás mantener estable tu nivel de azúcar en sangre. Concéntrese en el hierro y el ácido fólico: un nivel bajo de hierro suele provocar una sensación de agotamiento. Hidratación: si no bebes suficiente líquido, puedes sentirte muy aletargado.
- Los ejercicios suaves (como caminar, hacer yoga prenatal o nadar) pueden ayudar a aliviar la fatiga extrema durante el embarazo, ya que estimulan la circulación y te dan un impulso mental. Solo debes estar atenta a cualquier signo o síntoma de advertencia que pueda presentar tu cuerpo, como mareos o calambres.
- La ansiedad puede empeorar la sensación de agotamiento. Ya sea que esté nerviosa por el parto o no esté segura de cómo hacer malabarismos con sus nuevas responsabilidades, el estrés puede mantenerla despierta por la noche. Algunas personas prueban la meditación o reciben un masaje prenatal para aliviar el estrés.
Para que las horas de sueño sean de verdad reparadoras, es importante que duermas profundamente y con calidad. En lo posible intenta respetar lo que el cuerpo te pida en relación con el descanso cuando así lo necesites. Alimentarte bien y mantenerte hidratada te ayudarán a sobrellevar la fatiga.
Dieta y Nutrición
- Lleva a cabo una alimentación saludable. Es fundamental asegurar una adecuada nutrición, tanto en calidad como en cantidad. Realiza una dieta rica en hierro, vitaminas y nutrientes esenciales necesarios para asegurar tu salud y la de tu hijo. Evita azúcares refinados, alimentos procesados y grasas y opta mejor por alimentos naturales y de alto valor biológico, como frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, huevos, pescado, carne y frutos secos.
- Incluye en tu dieta alimentos ricos en hierro como la carne roja, las verduras de hoja verde oscuro, los cereales integrales o el zumo de ciruelas.
- Se recomienda tomar también a diario vitamina C (presente en la fruta y la verdura crudas) y vitaminas del grupo B (en los cereales integrales, las verduras de hoja verde, los lácteos, los huevos y la carne).
- Procura no saltarte ninguna comida y evita picotear alimentos ricos en grasas o azúcar. Cambia los dulces por frutos secos o fruta.
Higiene del Sueño
- Mantén una higiene adecuada del sueño. Durante la gestación son muy frecuentes el cansancio y sueño diurno y el insomnio nocturno. Para intentar mejorarlo, lo ideal es no dormir durante el día (aunque si se debe descansar), y preparar el momento de dormir: Cenar al menos una o dos horas antes, evitar pantallas (móvil y tablet) una hora antes de acostarte, y relajarse, por ejemplo, con una infusión caliente o con una lectura agradable.
Actividad Física
- La realización de ejercicio físico en el contexto de unos hábitos de vida saludable ayuda a regular el correcto funcionamiento de todo tu organismo y mejora la calidad del sueño. Recuerda que debe tratarse de ejercicio físico adecuado para tu situación, generalmente los más recomendados son pilates, natación, yoga, gimnasia adaptada, y caminar.
Estrés y Descanso
- Evita el estrés, tanto físico como emocional. Es muy recomendable que te informes acerca del embarazo, para conocer los signos y síntomas que es normal notar y por qué se producen. No te exijas más de lo habitual.
- Algunos días estarás bien, otros querrás dormir la siesta lo más que puedas. Eso es completamente normal.
