Sobrasada y Embarazo: Riesgos y Recomendaciones

Durante el embarazo, la alimentación juega un papel crucial para la salud tanto de la madre como del bebé. Una dieta completa, equilibrada y variada es esencial para mantener la salud y asegurar un desarrollo adecuado. Sin embargo, surgen muchas dudas sobre qué alimentos son seguros para consumir, especialmente en el caso de los embutidos. Este artículo aborda la seguridad de consumir sobrasada durante el embarazo, los riesgos asociados y ofrece recomendaciones para una dieta segura y saludable.

Alimentación y Embarazo

Una alimentación saludable durante el embarazo consiste en ingerir una variedad de alimentos que proporcionen los nutrientes necesarios para mantener la salud, sentirse bien y tener energía. Es aconsejable tomar un suplemento de ácido fólico desde que se planea el embarazo, una vitamina B esencial para la prevención de defectos del tubo neuronal o espina bífida. Este suplemento se recomienda durante todo el embarazo.

En el embarazo es inevitable la modificación de los requerimientos de energía, proteínas, vitaminas y minerales debido a los cambios fisiológicos de la composición corporal. Es muy común experimentar cambios en las preferencias culinarias, encontrando desagradable el sabor o el olor de comidas que antes gustaban, o desarrollando antojos por alimentos que antes no llamaban la atención.

En caso de deficiencias nutricionales y desequilibrios en el embarazo, puede causar problemas de prematuridad y mortalidad infantil y enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y obesidad entre otras patologías.

Pautas Generales para una Dieta Saludable

Como pauta general, la dieta debe ser saludable, propia de cualquier otro momento de la vida, pero con ciertas peculiaridades. La dieta es la encargada de nutrir al futuro bebé, exceptuando los primeros días de vida, en los que el feto se nutre de depósitos energéticos que contiene el óvulo antes de ser fecundado.

Durante las diferentes fases del embarazo, la nutrición juega un papel diferente:

  • Blastogénesis (2 primeras semanas): La desnutrición puede provocar la muerte del blastocito.
  • Embrionaria (3-12 semanas): El feto se nutre a través de la placenta. En esta fase tiene lugar la diferenciación de órganos. Se pueden producir malformaciones congénitas por déficit de ácido fólico y zinc.
  • Fetal: Tiene lugar el crecimiento y perfeccionamiento de órganos. En esta fase, los déficits nutricionales pueden dar lugar a bajo peso al nacer y alteraciones funcionales.

Recomendaciones Alimentarias Específicas

A continuación, se detallan algunas recomendaciones alimentarias específicas para el embarazo:

  • Líquidos: Beber de 1.5 a 2 litros de agua al día (8-10 vasos) para mantener una hidratación adecuada y mejorar la digestión y la eliminación de toxinas.
  • Frutas y hortalizas: Se recomienda más de 5 raciones al día.
  • Carnes, pescados, huevos, frutos secos y legumbres: Comer pescado 3-4 veces por semana, preferiblemente pescado azul como sardinas, caballas, atún y arenques. Evitar pescado y marisco crudo o ahumado. Comer carne 2 veces por semana, preferiblemente blanca como pollo, pavo, conejo, cerdo y cordero.
  • Lácteos: Comer 3-4 lácteos al día, preferiblemente desnatados o semidesnatados como leche, yogurt o quesos.
  • Grasas: Usar aceite de oliva para aliñar los alimentos y comer grasas saludables como aguacate y frutos secos.

Es importante evitar alimentos ricos en grasas y azúcares.

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Embutidos Durante el Embarazo: ¿Cuáles Son Seguros?

La mayor parte de las mujeres embarazadas tiene la duda de qué embutidos pueden comer durante el embarazo, en caso de que haya alguno que esté permitido. Hay que tener en cuenta que algunos de estos productos han demostrado ser peligrosos para la salud del feto, por la presencia de microorganismos en su interior, como el toxoplasma.

El hecho de que las mujeres puedan o no consumir embutidos durante el embarazo está ligado a la posible presencia de bacterias en este tipo de alimentos. Uno de los posibles riesgos y quizás el más conocido es el de la toxoplasmosis, que se detecta con un test específico.

Al principio del embarazo suele realizarse un toxotest para determinar si la madre ha sufrido ya esta enfermedad (que solo se pude pasar una vez). En caso de ser positivo los profesionales de la salud pueden recomendar la ingesta de algunos embutidos en concreto. Pero existen otras bacterias como la Listeria o el E. Choli que pueden estar presentes en la carne cruda y que los procesos de curación y salado de los embutidos no pueden eliminar al 100 %. La única forma de eliminarlos es aplicando calor y cocinando bien la carne.

Una intoxicación podría no afectar a la madre pero ser muy perjudicial para el bebé. Si esta atraviesa la placenta y llega al feto existe un riesgo mayor de parto prematuro, aborto espontáneo y malformaciones congénitas.

¿Qué embutidos se pueden comer durante el embarazo?

Los que sí están permitidos en la dieta durante el embarazo son aquellos que están cocidos. Algunos tipos de elaborados de carne como las salchichas, el bacon o los frankfurts pueden comerse siempre y cuando se sometan a una cocción suficiente y se ingieran todavía calientes.

Por el contrario no son adecuados todos aquellos que han sufrido un proceso de curación o salado pero no están cocidos.

Sobrasada: ¿Es segura durante el embarazo?

La sobrasada, al ser un embutido crudo y poco curado, generalmente se desaconseja durante el embarazo debido al riesgo de toxoplasmosis y listeriosis. Estos patógenos pueden atravesar la placenta y afectar al feto. Sin embargo, algunas fuentes indican que la sobrasada podría ser segura si se siguen ciertos procesos:

  • Congelación: Congelar la sobrasada durante al menos 24 horas a -20 grados puede matar el parásito de la toxoplasmosis.
  • Cocción: Cocinar la sobrasada a altas temperaturas antes de consumirla elimina los riesgos de bacterias y parásitos.

Embutidos seguros durante el embarazo

Como alternativa, existen embutidos que se consideran seguros para el consumo durante el embarazo:

  • Jamón York: Siempre que esté cocido.
  • Pechuga de pavo: Cocida y de buena calidad.
  • Mortadela: Cocida y de proveedores confiables.

Estos embutidos han sido sometidos a procesos de cocción que eliminan los riesgos de toxoplasmosis y listeriosis.

¿Cuánto embutido se puede consumir en la dieta?

Cuando hablamos de dieta saludable, insistimos en la necesidad de que exista variedad entre los alimentos que se incluyen en la pauta. Por este motivo, no se deben restringir por completo los embutidos si estos ya forman parte de la dieta habitual de la madre.

De todos modos, sí que es importante moderar su consumo, ya que muchos de ellos no cuentan con una gran calidad nutricional. El más recomendable de todos ellos es el jamón cocido o la pechuga de pavo. Aunque pueden tener ciertos aditivos, son bajos en azúcares simples y en grasas hidrogenadas. Lo óptimo es que dichos comestibles no aparezcan en la dieta más de 2 o 3 veces por semana. Así, se asegura que la ingesta de conservantes no será excesiva, pero se puede disfrutar al mismo tiempo del sabor de los mismos, de su practicidad y del contenido en proteínas que presentan.

Del mismo modo no hay que olvidar que la ingesta de embutidos y carne roja conlleva otros riesgos para la salud en toda la población en general. Todas las carnes deben ser cocidas en las temperaturas adecuadas (alrededor de los 75 grados). Además los jugos deben secarse por completo y no quedar restos rosados en su interior. Todos los embutidos que se compren deben ser de calidad y tener todas las garantías de que se cumplen las medidas higiénicas adecuadas. Las temperaturas frías no matan algunas bacterias pero sí que pueden impedir su proliferación. Así los embutidos deben ser conservados en el refrigerador a temperaturas alrededor de los 4 grados centígrados. Dependiendo de cada tipo de producto estos pueden durar entre 2 y 5 días.

A pesar de todas estas recomendaciones y de que existan embutidos que se pueden comer en el embarazo, recuerda que algunos expertos no los incluyen entre los alimentos de consumo habitual. Por lo tanto deberían ser introducidos de manera puntual ya que los nutrientes que aportan se pueden obtener de otras fuentes más adecuadas.

Higiene y Cuidados Adicionales

Además de la alimentación, es crucial mantener una higiene adecuada durante el embarazo:

  • Higiene íntima: La higiene íntima (región genital y ano) debe efectuarse cuidadosamente.
  • Pezones y areolas mamarias: Deben lavarse cuidadosamente y pueden tratarse con algunos productos que recetará el médico.
  • Higiene bucal: La limpieza de la boca ha de ser regular, por la mañana y por la noche.
  • Ropa: Se recomienda que sea holgada y cómoda, apoyada en los hombros, y no comprimir el cuerpo, especialmente las mamas, el talle y el abdomen.

Incremento de Peso Durante el Embarazo

No hay peso ideal, pero sí se debe vigilar el peso y sobre todo llevar una alimentación adecuada para el feto y para la madre. El incremento de peso, al final del embarazo, debería oscilar entre 9 y 12 kilos cuando se parte del peso ideal de la madre. Un aumento de peso inferior a 5 kilos puede, aunque no siempre, repercutir en el desarrollo normal del feto.

Aunque durante el embarazo el aumento de peso debe ser progresivo, en las primeras semanas el aumento de peso puede ser insignificante, e incluso se puede llegar a adelgazar un poco (1-2 kilos) por los problemas digestivos que a veces se presentan, como náuseas y vómitos. Esta pérdida de peso inicial no debe ser motivo de preocupación ya que se recupera en las siguientes semanas.

Recomendaciones Adicionales

Para asegurar una dieta equilibrada y segura durante el embarazo, considere las siguientes recomendaciones:

  • Aumentar la ingesta de proteínas: Consumir más carne, pescado y otros alimentos ricos en proteínas.
  • Mantener la ingesta de grasas y azúcares: No es necesario aumentar la cantidad de grasas y azúcares en la dieta.
  • Incrementar la ingesta de agua: Beber suficiente agua para eliminar residuos, aliviar el estreñimiento y mantenerse sana.

Tabla de Embutidos y su Seguridad en el Embarazo

Embutido ¿Seguro? Notas
Sobrasada No (generalmente) Puede ser segura si se congela o cocina adecuadamente.
Jamón York Siempre que esté cocido.
Pechuga de pavo Cocida y de buena calidad.
Mortadela Cocida y de proveedores confiables.
Jamón Serrano Condicional Consumir en crudo si ha tenido una curación larga de por lo menos dos años. En el caso contrario congelar durante 24 horas y luego puede consumirse sin problemas.
Salchichón y chorizo No No consumir en crudo. Para consumirla hay que congelarlo. En el consumo después de la descongelación pierde algo de textura, pero el saber se mantiene adecuadamente.

Conclusión

Durante la gestación vigila los embutidos que puedes consumir en el embarazo. La ingesta de estos alimentos durante el embarazo es fuente de opiniones diversas entre los expertos, pues algunos recomiendan evitarlos por completo y otros introducir aquellas variedades que no están crudas o curadas. En todo caso, si quieres comer embutidos de vez en cuando, la primera recomendación es consultar con un especialista para que te pueda orientar y resolver posibles preguntas pendientes sobre este tema y sobre la dieta en el embarazo en general. Además, si en algún momento tienes dudas acerca de un embutido en concreto siempre es mejor evitarlo.

Aun así, no olvides que la dieta debería estar compuesta en su mayoría por alimentos frescos. Los procesados industriales pueden incluirse en ocasiones puntuales, pero no deberían ser predominantes en una alimentación balanceada.

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