Lactancia Materna Exclusiva: Beneficios y Recomendaciones

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los profesionales sanitarios recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé por sus muchos beneficios. Y, a partir de ese momento, animan a continuar con ella hasta los dos años, junto con una alimentación complementaria. Todo ello, siempre y cuando la mamá y el bebé lo deseen y sea lo mejor para ellos.

Si estás embarazada o planteándote tener hijos, seguramente en algún momento has pensado en la lactancia materna. El acto de amamantar a tu bebé es un proceso natural repleto de beneficios tanto para el pequeño como para la madre, así lo apunta la ciencia. Pero aunque sea lo habitual, y casi se dé por sentado, que llegado el momento dar el pecho será la opción escogida por la recién estrenada madre, realmente debes saber que no tiene por qué ser así.

La maternidad, y en concreto la lactancia, puede ser un camino complejo si se vive con presión o dificultad. Por lo que mejor conocer todas las opciones posibles y lo que implicará cada una de ellas para decidirte por la que mejor se adapte a ti. Además, aunque estés convencida de que dar el pecho es lo que deseas, la lactancia materna no es algo tan innato y sencillo como pueda parecer desde fuera.

¿Cuándo me subirá la leche? ¿Es posible que no tenga la suficiente para alimentar a mi hijo? ¿Hasta cuándo puedo amamantarle? o ¿Cómo hago con la lactancia cuando vuelva al trabajo? son solo algunas de las dudas que pueden surgir al respecto.

Beneficios de la Lactancia Materna

Son muchos los beneficios que lleva consigo la lactancia materna. “Está demostrado que aporta al bebé los requerimientos nutricionales y energéticos que necesita para esta etapa tan importante de su crecimiento. Es una sustancia viva y, por tanto, también le aporta mecanismos de defensa con los que no nace.

Para la madre, añade la doctora, está demostrado que “la recuperación postparto es mucho mejor, ante una posible hemorragia o para tener menor anemia. Y al aumentar la absorción de calcio a nivel intestinal, mejora la osteoporosis. A nivel psicológico, la lactancia puede hacer que se sientan mucho más felices y desarrolladas.

Beneficios para el Bebé

La leche materna es un alimento perfecto para tu bebé:

  • Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico desde los primeros meses de vida, adaptándose a medida que el bebé crece.
  • Es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé.
  • Tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación.
  • Las investigaciones demuestran que los bebés alimentados con leche materna durante los primeros meses de su vida tienen menores riesgos de padecer muerte súbita del lactante, infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias.
  • Desde un punto emocional, amamantar favorece el vínculo entre madre e hijo.

A largo plazo, la lactancia materna también se ha asociado a menores probabilidades de desarrollar ciertas afecciones en los niños, entre las que se incluyen:

  • Asma
  • Alergia
  • Enfermedad celíaca
  • Enfermedad inflamatoria o intestinal
  • Obesidad
  • Diabetes Mellitus
  • Esclerosis múltiple
  • Algunos tipos de cáncer

La investigación también remarca que los lactantes no alimentados con el pecho muestran mayor incidencia de hiperactividad, ansiedad o peores resultados en test de inteligencia.

Beneficios para la Madre

La lactancia materna también muestra beneficios para la madre:

  • Ayuda a la recuperación posparto, al favorecer la liberación de oxitocina. Esta hormona beneficia la contracción del útero, lo que disminuye el riesgo de hemorragia tras el parto. Asimismo amamantar parece vincularse a menores incidencias de cáncer de ovarios y de pecho.
  • Ayuda a quemar calorías adicionales lo que permite recuperar rápidamente el preso previo al embarazo.
  • Previene la depresión post-parto.
  • Además, aunque pueda pasar desapercibido, dar el pecho supone un evidente ahorro económico frente a la leche de fórmula.

Por todas estas razones son muchas las asociaciones de la salud que recomiendan este tipo de alimentación en los lactantes. Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Academia Americana de Pediatría (AAP) o el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría se aconseja la alimentación exclusiva al pecho durante los primeros 6 meses de vida del niño y después dos años de alimentación mixta.

Dicho esto debes saber que dar el pecho es siempre una decisión que recae en ti.

Lactancia Materna: ¿Cuáles son los beneficios para la mamá y el bebé?

Tipos de Lactancia Materna

Los tipos de alimentación que puedes ofrecer a tu bebé recién nacido son:

  • Lactancia exclusiva: El lactante recibe solamente leche materna y agua y ningún alimento adicional.
  • Lactancia parcial o alimentación mixta: El lactante recibe algunas tomas de pecho y otras de alimento artificial o de fórmula.
  • Lactancia con biberón: El lactante se alimenta con biberón independientemente de su contenido, incluida la leche materna extraída.
  • Lactancia tándem: Aquí la madre amamanta a hijos de distintas edades. Se da cuando una mujer que aún sigue dando el pecho vuelve a quedarse embarazada. Siempre que no suponga una experiencia agotadora para la madre no hay riesgo alimentario alguno para los pequeños a pesar de las distintas necesidades.

Las principales asociaciones médicas y pediátricas recomiendan una lactancia materna exclusiva a demanda, la cual implica una alimentación basada únicamente en leche materna, con una ausencia total de horarios, poniendo al pecho al bebé cada vez que este así lo requiera.

Recomendaciones Generales para una Lactancia Materna Exitosa

No existe una pauta de lactancia correcta. Es diferente para cada madre y para cada bebé y lo ideal es que ambos experimenten una situación de placer y bienestar y se refuerce su vínculo, con el objetivo de intentar que no se abandone. Pero sí se pueden dar unas recomendaciones generales: “Cuando se establece el contacto piel con piel con la mamá, si todo ha evolucionado de forma favorable, se puede iniciar el primer agarre.

En las primeras semanas, el bebé tiene que realizar en torno a 8 y 12 tomas al día y el reto está en encontrar la postura y el agarre adecuados, que proporcionen confort y no produzcan dolor.

Signos de que el Bebé se Alimenta Bien

Uno de los temas que más preocupa a las madres es si el bebé se está alimentando bien con ella y hay gestos que pueden ayudarla a despejar esa duda. “Cuando el bebé reclama tiende a estar con los ojos muy abiertos, gira la cabeza y mira de un lado para otro, se mete la mano en la boca y busca el agarre al pecho.

En cualquier caso, es importante realizar una visita al pediatra la primera semana de vida del bebé, para que pueda valorar su color, su hidratación y la curva de peso: “La mamá viene con una lista enorme de preguntas. Han surgido muchas dudas e inseguridades en casa y tenemos que ayudarla para que esté tranquila. También es muy importante saber que cuenta con apoyo para que la lactancia pueda continuar con éxito”.

Estimulación de la Producción de Leche Materna

Hay diferentes técnicas que, de ser necesario, permiten estimular la producción de leche materna. “La que mejor funciona es aumentar el número de tomas. Si no es posible, le recomendamos a la madre que pruebe algún tipo de extracción, manual o a través de sacaleches.

Una vez se extrae la leche también se puede conservar, algo que resulta muy útil a las madres, especialmente, en dos momentos. Primero, puede ocurrir que, debido a alguna patología, haya que separarla de su bebé: “Podemos conservarla para que, cuando el bebé mejore, se le pueda administrar”. En todo este proceso es muy importante que la higiene sea la adecuada y no se rompa la cadena alimentaria. Y, en función de cómo sea la conservación, puede durar más o menos en el tiempo.

“Si se mantiene a temperatura ambiente, la leche tiene que consumirse antes de cuatro horas tras haberse extraído. Si se deja en un frigorífico, puede ir de 24 a 72 horas. La leche materna puede conservase hasta seis meses.

Alternativas a la Lactancia Materna

A pesar de todo ello, en ningún caso se puede estigmatizar a una mujer que no puede dar el pecho o que ha decidido no hacerlo. Además, según datos de la OMS, menos de la mitad de los lactantes se alimentan exclusivamente con leche materna. Y existen en el mercado fórmulas lácteas que cumplen con un control riguroso de calidad. “Son óptimas para el correcto desarrollo del bebé, tanto desde el punto de vista nutricional como desde el punto de vista de su crecimiento.

Algunas madres no logran producir suficiente leche materna, a veces el bebé no consigue amamantar de manera correcta. Ambas situaciones pueden conllevar riesgo de deshidratación o pérdida de peso en el pequeño. Otras, sencillamente el pecho no es una opción compatible con el ritmo o el estilo de vida de la mujer, quien puede querer preferir que el padre también forme parte activa de la alimentación del bebé. Por lo que la lactancia materna es solo una de las dos formas excelentes de alimentar a tu bebé.

Posiciones para Amamantar

Aunque sea un proceso natural, la lactancia materna requiere cierta práctica. Por lo cual no debes desesperar si de primeras percibes que no va todo lo bien que deberías. Nada más nacer, al colocar a tu bebé al pecho, este lo buscará de forma natural. La manera correcta de agarre es que este abarque el pezón y la aureola. Cuando asume una postura correcta, mamar no debería generar dolores o producir heridas.

No existe una única posición adecuada para amamantar, lo importante es que favorezca el agarre y que hijo y madre estén cómodos. Entre las posturas de lactancia más habituales recomendadas por los expertos se incluyen:

  1. Posición de crianza biológica: Aquí la madre se colocará recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en estrecho contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé el contacto de su cara con el pecho mientras que la madre le ayuda a llegar al pecho limitando la distancia con sus brazos.
  2. Posición sentada: Se debe colocar al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre puede sujetarlo con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo. Y servirse de la otra mano para dirigir el pecho hacia la boca del bebé.
  3. Posición acostada: En esta posición, la madre se sitúa acostada de lado, con la cabeza ligeramente elevada (sobre una almohada) con el bebé también de lado, acostado sobre la cama, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. La madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, cuando abra la boca, para facilitar el agarre. Es una posición muy cómoda para las tomas nocturnas aunque puede ser menos eficaz que la posición de crianza biológica cuando se tiene poca práctica.

Alternancia de los Pechos en la Lactancia

En cuanto a la alternancia de los pechos, favorecer que el bebé mame de ambos ayudará a que la producción de leche se active en tus dos senos. Esto también evitará la sensación de presión en la teta al estimular el vaciado de ambas, algo que seguro agradecerás.

Aunque debes tener en cuenta que la composición de la leche cambia durante la toma. En la primera parte contiene más agua y azúcar, lo que satisface la sed del bebé. Después, aumenta su contenido en grasa. Por ello es importante que termine un pecho antes de pasar al otro y asegurarse este extra de calorías.

Lo aconsejable, comienza la toma por el pecho del que no mamó o del que mamó menos en la toma anterior.

¿Cómo Saber Cuándo Tiene Hambre Mi Bebé?

Sin duda el llanto es uno de los signos más inequívocos con los que tu bebé te hará saber que tiene ganas de comer.

Otros gestos que pueden indicar señal de hambre en el lactante son:

  • Mover la cabeza de un lado a otro
  • Abrir la boca
  • Sacar la lengua
  • Meterse las manos y los puños en la boca o succionarlos
  • Manifestar el reflejo de búsqueda (cuando un bebé mueve la boca en la dirección de algo que le toca o acaricia la mejilla).

Por supuesto, si te preocupa que tu bebé no esté comiendo lo suficiente, consúltalo con tu matrona o médico, no te quedes con la duda.

Tabla resumen de los beneficios de la lactancia materna

Beneficios para el BebéBeneficios para la Madre
Cubre necesidades nutricionalesAyuda a la recuperación posparto
Fácil digestión, menos cólicosQuema calorías adicionales
Reduce riesgo de muerte súbitaPreviene la depresión postparto
Favorece el vínculo emocionalAhorro económico
Menor riesgo de enfermedadesReduce el riesgo de cancer de mama y ovario

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