El embarazo en gatas: una guía completa

Descubrir que nuestra gata está embarazada genera ilusión y también muchas preguntas. El embarazo de una gata suele durar entre 58 y 67 días, aproximadamente unos dos meses. Las alteraciones de conducta pueden aparecer antes que las físicas.

Si tu gata ha estado en contacto con otros gatos -y, especialmente, si ha tenido el celo hace poco-, es posible que esté embarazada. El embarazo de una gata no suele presentar complicaciones, pero siempre es buena idea monitorearlo para garantizar su bienestar.

El aspecto físico y el comportamiento de una gata embarazada presentan alteraciones que puedes notar desde las primeras semanas. Entender estos cambios y saber reconocerlos es esencial para poder lidiar con ellos y hacer que el embarazo de tu gata sea lo más agradable posible.

¿CÓMO SABER SI MI GATA ESTÁ EMBARAZADA? 9 SEÑALES - SiamCatChannel

Primeros indicios de embarazo

Si has decidido dejar que tu gata se quede embarazada, seguramente esperarás ver los primeros cambios a los pocos días. Sin embargo, debes tener paciencia, ya que esto lleva un tiempo. Es a partir de la 5ta semana de embarazo cuándo podremos apreciar cambios significativos en nuestra gata.

Pasados entre 15 y 18 días, las ubres de la gata empiezan a hincharse y a ponerse rosas. A las cinco semanas, el vientre aumenta de volumen. Ahora la gata come más, para sí misma y para aportar nutrientes a los bebés que crecen en el útero. En general, es posible que la gata gane hasta dos kilos durante el embarazo.

El aumento de peso, como es lógico, es un cambio común en la gata embarazada. El vientre abultado es otro de los síntomas que nos revelarán el embarazo de la gata. Algunas gatas pueden experimentar una hinchazón en sus manos.

Si te preguntas ‘cómo sé si la gata está embarazada’ y notas estos signos, probablemente tengas tu respuesta. Ante la primera sospecha deberías llevarla a la clínica veterinaria para confirmar el embarazo.

Síntomas comunes durante el embarazo

Durante la gestación, una gata puede presentar diversos síntomas que indican que está embarazada:

  • Cambios en el apetito: Puede aumentar por la necesidad de alimentar a los fetos, o disminuir temporalmente por náuseas.
  • Aumento de peso y cambios abdominales
  • Cambios en el comportamiento

Las náuseas son otro factor usual en el periodo de embarazo. Usualmente aparece en la cuarta o quinta semana y es consecuencia de los cambios hormonales. La pérdida de apetito es otro de esos síntomas que deben hacernos sospechar. También puede darse el caso de que se vuelva mucho más selectiva con la comida para gatos.

Al igual que las personas, las gatas también pueden tener náuseas durante el embarazo. Este es el motivo por el que quizá vomite más a menudo. Hay gente que también nota que el carácter de la futura mamá gata cambia durante el embarazo (gravidez). Quiere que la acaricien más y sigue a sus humanos a todas partes. En cambio, otras prefieren estar más distantes y ni siquiera quieren que las toquen.

Estos son por lo general los síntomas de una gata embarazada, y cualquiera de ellos puede ser un indicio positivo. Pero como has visto, también pueden significar otra cosa.

Duración de la gestación en gatos

La gestación de una gata dura aproximadamente entre 63 y 65 días. Los gatos estarán gestándose en la barriga de la futura madre durante unas seis semanas, por lo que la duración del embarazo es de dos meses, aproximadamente.

Sin embargo, el periodo de gestación puede ser de entre 58 y 67 días. Pero en algunos casos el parto puede adelantarse o atrasarse un poco. No te preocupes si ocurre, ya que es perfectamente normal. Lo importante es que sigas al pie de la letra las instrucciones del veterinario, y le des a tu gatita los mejores cuidados.

Existen condiciones individuales que afectan al embarazo del animal, una de ellas es que ciertas razas (siamesas) suelen tener embarazos un poco más largos que pueden extenderse más de los 70 días. El número de fetos también es un factor que terminará alterando el tiempo de duración del embarazo.

Cuidados durante el embarazo

Durante la gestación de una gata, proporcionar los cuidados adecuados es importante para asegurar tanto la salud de la madre como la de los futuros gatitos:

  • Alimentación adecuada: Proporciona a la gata un pienso para gatos de alta calidad. Una buena opción es una dieta para gatitos, como Picart Select Kitten Chicken & Rice, diseñada para cubrir los requerimientos de este periodo. Se recomienda que, para mantener los niveles de energía óptimos en la gata embarazada, se debe estar dándole pequeñas cantidades de comida a lo largo del día. Es normal que, en las etapas finales del embarazo, la gata empiece a perder el apetito.
  • Ambiente tranquilo: Las gatas embarazadas necesitan un ambiente cómodo. Reduce el estrés en su entorno tanto como sea posible y proporciónale un lugar seguro y cálido donde pueda prepararse para el parto. Prepara un espacio cálido, cómodo y alejado de ruidos o estrés.
  • Ejercicio moderado: Aunque el ejercicio moderado es bueno, es importante no excederse. Permite que tu gata establezca su propio ritmo.
  • Es importante mantener agua fresca para que se mantenga hidratada. Esto último es especialmente importante en el caso de que la gata prefiera comida seca.

Preparación para el parto

Unos días antes del parto, la gata puede mostrar signos de inquietud, buscar un lugar tranquilo para anidar y tener una disminución en el apetito. Estos son indicios de que el parto está próximo.

Es fundamental preparar un área tranquila y cálida para que la gata dé a luz:

  • Caja de parto: Utiliza una caja grande y cómoda o una cama de parto diseñada específicamente para mascotas, con bordes altos adecuados para la seguridad, pero accesibles para la madre. Asegúrate de que tenga espacio suficiente para moverse libremente. Es importante que, en el caso de se descubra esto, se respete el sitio que la gata a escogido para el momento del parto.
  • Ropa de cama: Coloca en la base empapadores o trapos lavables que sean fáciles de cambiar y mantener limpios.

Fases del parto

El parto de una gata se divide en tres fases principales:

  • Dilatación
  • Expulsión de los gatitos
  • Expulsión de la placenta

Cada fase tiene sus propias características y es importante estar atento a cualquier señal de complicación. Aunque la mejor recomendación es acudir a un veterinario cercano para que asista el parto.

Dilatación: Durante la fase de dilatación, la gata experimenta contracciones uterinas que ayudan a dilatar el cuello uterino para permitir el paso de los gatitos. Puedes notar que tu gata está inquieta, jadeante y buscando un lugar cómodo para dar a luz.

Expulsión de los gatitos: En esta etapa, la gata dará a luz a cada una de sus crías. Puedes notar que la gata se esfuerza y empuja mientras los gatitos van saliendo uno por uno. Es importante observar de cerca este proceso y asegurarte de que cada gatito esté respirando y recibiendo el cuidado adecuado. Pueden nacer de cabeza, como los humanos, o asomando primero las patas, ambos casos son normales.

Expulsión de la placenta: Después de que todos los gatitos hayan nacido, la gata comenzará la fase de expulsión de la placenta. Durante esta etapa, la gata expulsará las membranas placentarias que rodeaban a los gatitos en el útero. Puede que no notes este proceso, ya que la gata tiende a comerse las placentas para recuperar energía y ayudar a limpiar el área. Sin embargo, es importante contar el número de placentas para asegurarse de que todas hayan sido expulsadas correctamente. En la tercera y última fase se produce la salida de las placentas, una por cada cría. Si hay menos placentas que gatitos, es posible que la gata se las haya comido o que dos gemelos hayan compartido.

Lo común es que las tres fases del momento del parto se den en un plazo de entre tres y cinco horas. Este proceso puede durar varias horas, aunque el tiempo exacto puede variar. Si bien la mayoría de las gatas pueden dar a luz sin problemas, a veces pueden surgir complicaciones que requieren asistencia veterinaria. Todo esto puede llegar a provocar que se modifique el proceso de gestación y que ocurra lo que se conoce como un parto prematuro. Esto se debe, principalmente, al esfuerzo que tiene que hacer el organismo del felino para crear una nueva vida.

Complicaciones durante el parto

En general, el embarazo en gatos transcurre sin grandes complicaciones. Sin embargo, es posible que algo no salga como estaba planeado. Puede que la gata no quiera comer o que tenga pérdidas vaginales viscosas o sanguinolentas. En estos casos, debes acudir al veterinario por precaución.

En cualquier caso, deberás informar al veterinario de que la gata está embarazada antes de iniciar cualquier tratamiento. La administración de ciertos medicamentos puede perjudicarla y dañar a los gatitos no natos.

Cuidados postparto

Después del parto, tanto la madre como los gatitos necesitarán cuidados especiales. Después de nacer, un gatito necesita mucha tranquilidad y los mimos de su mamá. La gata después del parto puede mostrar un comportamiento maternal, cuidando y amamantando a sus crías.

Si tu gata está embarazada, se avecina un periodo lleno de emociones. El parto suscita muchas preguntas, especialmente cuando la gata es primeriza. Para que puedas prepararte para el feliz acontecimiento, hemos reunido las preguntas más importantes sobre el parto de una gata.

¿Cuántos gatos puede tener una gata de una sola vez?

Lo normal es que entre 3 y 9. Como ves, es un número muy variable y depende de muchos factores, incluyendo genéticos. De hecho, hay casos de mininas que paren solo 2, ¡o hasta 10! Y también es común que algunos gatitos nazcan más grandes y pesados, mientras que otros resulten pequeñitos y ligeros. Todo esto es normal.

Si la gata es primeriza, lo más probable es que tenga pocos cachorros, mientras que si ya ha dado a luz con anterioridad existen más posibilidades de engendrar un mayor número de gatitos. Por regla general y de manera común, la media en cada parto suele estar entre los 4 y 6 felinos.

El celo felino y el embarazo

Las gatas pueden quedarse embarazadas durante su periodo de celo, un periodo que suele aparecer a partir del sexto mes de vida. Desde ese momento, si no tomamos medidas, como la esterilización, nuestra gata puede quedarse embarazada con facilidad.

A diferencia de las perras, las gatas son poliéstricas estacionales. Esto quiere decir que, durante su estación reproductiva (que suele durar entre 6-7 meses), van a presentar varios celos separados por un corto periodo de tiempo. Esto está muy condicionado por las horas de luz al día; habrá más gatas en celo en los meses en los que haya más horas de luz, y viceversa.

Algo más que debemos mencionar y que muchas personas desconocen, es que las gatas pueden estar en celo y encontrarse embarazadas. Si tu gata está embarazada, puede volver a quedarse preñada de otro gato. Esto se debe a que el apareamiento provoca la ovulación de manera espontánea. Es frecuente que los gatitos del segundo celo estén peor desarrollados o mueran en el útero. Por eso, es importante mantener a la gata alejada de gatos no castrados las tres primeras semanas tras la fecundación.

Conocer las cuatro fases del ciclo reproductivo nos vendrá bien si queremos entender el celo felino:

  1. Proestro: Tiene una duración de 1-3 días y junto con la fase estro conforman el celo felino. En esta fase la gata se pone cariñosa y despierta mayor interés en los machos pero aún no se deja montar, mostrándose agresiva si se acerca. Se formarán los folículos ováricos y comenzará el aumento en la producción de estrógeno.
  2. Estro: Dura de 2-7 días, aunque podría alargarse hasta 12 días. La gata estará muy receptiva para los machos. En esta etapa se producen más estrógenos y los folículos ováricos aumentan de tamaño; será en esta fase donde puede darse la monta y quedarse embarazada. Si no, pasará a la fase interestro hasta el próximo celo, o hasta el próximo período de celo.
  3. Interestro: Como su propio nombre indica, es el periodo entre estros, dentro del mismo periodo de celo, es el intervalo de tiempo de descanso entre celos. Varía de 7 a 14 días. Existe la remota posibilidad de que la gata tenga un embarazo psicológico, pseudogestación o falso embarazo tras presentar una ovulación espontánea.
  4. Anestro: Se trata de la fase de inactividad ovárica entre los períodos de celo. No hay síntomas de celo, la gata está en reposo.

Recomendaciones adicionales

  • Si no tienes rascador para tu gata ya, es hora de adquirir uno. Esto va a ayudarles a estar entretenidas y “desahogarse” con él.
  • Mantén el arenero bien limpio para prevenir que tu gata orine fuera del arenero en la medida de lo posible.
  • Evita usar amoníaco, pueden confundir el olor con el de la orina.

Recuerda que cada fase del parto es importante y requiere de tu atención y apoyo. Con la información correcta y el apoyo apropiado, vivirás esta etapa con ilusión, responsabilidad y tranquilidad.

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