Semana 34 de Embarazo: Riesgos, Cambios y Desarrollo del Bebé

El parto sigue acercándose y, con él, llegan nuevos cambios físicos y, también, psicológicos. Tu bebé crece y crece y tú puede que te sientas más cansada, pero también más ansiosa ante tu último mes de espera. A unas 6 semanas del parto, los próximos días probablemente te resultarán más cansados.

Cambios en el Cuerpo de la Madre

En la semana 34 de embarazo notas que tu cuerpo tiene que adaptarse a los cambios que ocasiona el embarazo. Los órganos internos se recolocan para dar espacio al bebé. Además, con 34 semanas de embarazo puedes tener sensación de ahogo, mareos, incluso acumulación de gases en el intestino.

Tu cuerpo empieza a acusar la falta de descanso y todas las molestias que has sentido hasta ahora, junto con el aumento de peso y una respiración más dificultosa. Como tu útero se ha desplazado hacia arriba, a unos 14 centímetros por encima del ombligo, los órganos de la zona abdominal también se han movido hacia arriba.

Esto puede provocar que sientas presión en los costados; a veces los nervios que se encuentran entre las costillas se inflaman y provocan dolor en la zona: si es tu caso, estás padeciendo lo que se conoce como neuritis del intercostal. Sobre todo suele doler el lado derecho.

Las hormonas, principalmente la relaxina, siguen haciendo de las suyas y en la semana 34 de embarazo podrás notar sus efectos también en tu vista. El síntoma más destacado es la sequedad y la irritación ocular, que se debe a una disminución del trabajo de tus lagrimales.

Por suerte son síntomas temporales, como la gran mayoría, y no tienen importancia más allá de la incomodidad del momento. A partir de esta semana también notarás un aumento de flujo. Es normal: los estrógenos hacen que aumente el riego sanguíneo en la zona pélvica y provocan una estimulación de las mucosas que se traduce en un flujo más elevado.

Molestias Comunes

  • Sensación de ahogo
  • Mareos
  • Gases
  • Digestiones lentas y pesadas
  • Contracciones uterinas

Otros Cambios Físicos

  • Aumento de los pechos: Tus pechos aumentarán de tamaño a medida que te acerques al final del tercer trimestre. Dado que la piel se estira, puedes notar picor en la zona.
  • Dolor de pelvis: En la semana 34 el bebé desciende por la pelvis, lo que puede causar dolor en la zona, molestias en las lumbares y presión en la vejiga.
  • Pies y tobillos hinchados: Es normal que tengas los pies y los tobillos hinchados en esta etapa del embarazo.
  • Estreñimiento: El tránsito intestinal puede ralentizarse por varios motivos. Sea como sea, es muy incómodo.

Semana 34 de embarazo: Prueba esto para estimular los sentidos de tu bebé | Maternar.co

Desarrollo del Bebé en la Semana 34

En la semana 34 de embarazo tu peque mide, aproximadamente, 45 centímetros y pesa algo más de 2 kilos. Su trabajo en las próximas semanas será seguir ganando peso, ya que sus órganos ya están bien desarrollados: si naciera ahora, su sistema digestivo podría procesar la comida sin problemas.

La vérnix que cubre su cuerpo es cada vez más abundante. La función principal que ha tenido hasta ahora ha sido proteger la piel del líquido amniótico, pero en el momento del parto también servirá como lubricante para facilitar su salida a través del canal de parto. Muchos bebés mantienen una parte de esta capa cerosa varios días tras el nacimiento: es totalmente normal.

Si estás esperando un niño, en esta semana sus testículos descenderán: primero se han estado formando en el abdomen, y es a lo largo de esta semana cuando se colocan en el escroto. Ahora mismo tu pequeño recibe todos los nutrientes que necesita a través de la placenta.

En los próximos días, lo más probable es que el bebé adopte la posición que tendrá al nacer. La más habitual es que se coloque cabeza abajo y con su espalda apoyada contra tu barriga, pero también puede ponerse espalda con espalda o, incluso, no llegar a darse la vuelta.

Durante la semana 34 de embarazo el bebé seguirá creciendo, por lo que tendrá menos espacio para girar en el útero. En consecuencia, puede que notes movimientos más suaves. En esta etapa tu pequeño descenderá más por la pelvis, lo que indica que queda poco para su llegada al mundo.

En los próximos días, si te haces una ecografía o acudes al médico, tal vez descubras que se ha colocado con la cabeza hacia abajo como preparación para el parto. ¿Quieres saber qué color de ojos tendrá el bebé cuando nazca? Dependerá de la cantidad de melanina. Los bebés que nacen con poco pigmento o sin él tienen los ojos azules, aunque el color puede cambiar durante los primeros dos años de vida. Si tu hijo tiene los ojos más oscuros al nacer, lo más seguro es que se queden así.

Si esperas un niño, puede que los testículos ya estén en el escroto. A veces, estos no descienden hasta el nacimiento. Si es tu caso, es probable que los testículos caigan cuando el bebé tenga seis meses.

Tamaño del feto en la semana 34 de embarazo

Consejos para la Semana 34 de Embarazo

En la recta final del embarazo es más importante que nunca que pongas en práctica las técnicas de relajación y respiración que, probablemente, te habrán explicado en las clases de preparación al parto. También puedes incorporar técnicas de yoga o Pilates. El masaje perineal, del que ya te hablamos en la semana anterior, también será muy útil para prevenir posibles desgarros en el momento del parto. Dedica cada día unos minutos a realizarlo y no olvides tus ejercicios de Kegel.

Es fundamental prestar atención a la formación de varices en las piernas. Para evitar su aparición, es recomendable realizar masajes por toda la pierna y los pies favoreciendo la circulación de la sangre. Además, practicar ejercicios como la natación o dar paseos diarios pueden ser muy beneficiosos.

A los niños les cuesta gestionar que van a tener un hermanito pequeño, ya que su situación cambia radicalmente. Los padres dedican mucho tiempo a preparar la llegada del bebé, que acapara la atención de gran parte de la familia. No es de extrañar que los hermanos mayores sientan celos y reaccionen a los cambios portándose mal.

No obstante, los padres pueden facilitarles la transición y prepararlos para lo que está por venir. Hablar sobre el embarazo de una manera que tenga sentido para ellos puede ser muy útil. Por ejemplo, puedes explicarle de dónde viene el nuevo bebé de una manera adecuada para su edad. Hay libros para niños que pueden ayudarte.

Además, incluir a los niños en todos los preparativos puede ser una opción excelente para que acepten la idea de que el recién nacido forma parte de la familia. Una forma de involucrar a los hijos mayores es llevarlos a comprar los artículos que el bebé necesita. También puedes comentarles el papel que tendrán. Asegúrate de pasar tiempo de calidad con ellos para que no se sientan desplazados en ningún momento.

El calcio contribuye a la formación de los huesos y dientes del bebé, por lo que debes asegurarte de tomar una cantidad suficiente. Las vitaminas prenatales contienen calcio, pero también debes comer alimentos que sean ricos en este mineral. Algunos ejemplos son los productos lácteos (por ejemplo, leche, queso y yogur), las sardinas, las verduras de hoja verde y los zumos con extra de calcio.

Sabemos que la bolsa del hospital es una preocupación añadida para muchas madres, por lo que hemos elaborado esta lista de cosas que debes llevarte para que no se te olvide nada cuando llegue el gran día. Hay apartados para ti, tu pareja y el bebé.

Si tienes tiempo esta semana, considera llenar la despensa y preparar platos que puedas congelar. Hacer estas cosas con antelación te ahorrará quehaceres cuando estés ocupada cuidando al recién nacido. También es posible que quieras programar un pedido en tu supermercado habitual o hablar con amigos y familiares para que te lleven comida casera durante las semanas posteriores al parto.

Si aún no lo has hecho, piensa en qué te haría sentir más cómoda durante el parto y consulta al médico sobre las opciones disponibles en tu zona. Entre otras, podrías tener opciones analgésicas farmacológicas, como la epidural, y no farmacológicas, como masajes o la respiración consciente.

Exámenes y Pruebas Médicas

Las citas prenatales se vuelven ahora más habituales. Las pruebas siguen siendo las que ya conoces: tomarte la tensión, pesarte, un análisis de orina y una evaluación general para ver la hinchazón. También es probable que te hagan una prueba de perfil biofísico si todavía no te la han hecho. Se trata de una prueba no invasiva que incluye una ecografía fetal y una cardiotocografía en reposo en la que se realiza una monitorización cardíaca del feto.

Entre la semana 35 y la semana 37 te harán un cultivo vaginal y rectal para ver si tienes estreptococos del grupo B.

Preparativos Finales

La fecha de parto está cada vez más cerca, por lo que querrás comenzar con los preparativos finales.

¿Habéis notado que la futura mamá tiene cierta hiperactividad que la impulsa a ordenar y a limpiar la casa y, especialmente, la habitación del bebé? ¡No os lo estáis imaginando! Muchas madres deciden hacer cosas por las que no han mostrado interés antes, como reordenar los armarios, cambiar la distribución de las habitaciones, ordenar a fondo la ropa del bebé o, incluso, limpiar los techos o pulir el suelo. Si es vuestro caso, ¡recordad que una embarazada de 34 semanas no puede hacer ciertos esfuerzos!

Asegúrate de comprar todos los productos esenciales para el recién nacido. Si aún no has escogido una sillita adecuada, es el momento de buscar opciones.

Piensa si quieres recibir visitas en el hospital una vez que nazca el bebé. Quizás quieras ver a algunos familiares y amigos, pero ten en cuenta que puedes estresarte si hay mucha gente yendo y viniendo. Algunos padres prefieren esperar a estar en casa para presentar al recién nacido a sus seres queridos.

Elige un nombre definitivo para el bebé o piensa cuáles son tus favoritos. Nuestro buscador de nombres para bebés puede ayudarte. También puedes echarle un vistazo a nuestros artículos “Mil nombres de niños para inspirarte” y “Nombres de niña para inspirarte”.

Posibles Complicaciones y Parto Prematuro

En las próximas semanas te recomendamos prestar atención a los síntomas de parto prematuro, que se produce al dar a luz antes de la semana 38 de embarazo. El parto prematuro es un motivo de preocupación porque es posible que el bebé no se haya desarrollado lo suficiente, lo que causa problemas de salud. Si estás embarazada de gemelos, en la semana 34 debes prestar mucha atención a estos síntomas. Es bastante más probable que sufras un parto prematuro si tienes un embarazo múltiple.

Síntomas de Parto Prematuro

  • Calambres abdominales leves (con o sin diarrea).
  • Aumento del flujo vaginal.
  • Cambios en el flujo vaginal (acuoso, sanguinolento o con más moco).
  • Dolor constante en la zona lumbar.
  • Contracciones frecuentes.
  • Rotura de aguas (mucho o poco líquido).

Si antes de la semana 37 de gestación se experimenta alguno de estos síntomas, es importante acudir cuanto antes al hospital:

  • Sangrado vaginal.
  • Dolor o presión abdominal, especialmente en la parte baja.
  • Dolor de espalda que no cesa.
  • Contracciones regulares y frecuentes.
  • Expulsión del tapón mucoso.
  • Rotura prematura de membranas, que conlleva una pérdida acuosa por la vagina. Puede ser un goteo o de manera más abundante.

¿Qué es el Parto Prematuro?

Un nacimiento prematuro es un nacimiento que se produce antes de la semana 37 de gestación. Puesto que un embarazo se considera a término completo cuando el parto se produce en la semana 39 o 40 de gestación, el nacimiento prematuro puede suponer serios problemas de salud al recién nacido debido a su inmadurez para sobrevivir fuera del útero.

Por ello, cuanto antes se produzca el nacimiento prematuro, más inmaduro será y más riesgo de problemas graves tendrá el bebé e, incluso, un nacimiento prematuro puede llevar a que el bebé no sobreviva.

Causas del Parto Pretérmino

Se calcula que alrededor del 5-15% de los nacimientos ocurren de forma prematura. A pesar de que en algunos casos se puede sospechar cuál es la causa que ha provocado un parto prematuro, en muchas ocasiones la etiología exacta es bastante confusa y desconocida.

Factores de riesgo gestacionales

  • Embarazo múltiple.
  • Polihidramnios: presencia excesiva de líquido amniótico.
  • Problemas uterinos o insuficiencia cervicouterina.
  • Defectos en la placenta: desprendimiento prematuro o placenta previa.
  • Ganancia de peso insuficiente o excesiva en el embarazo.
  • Sangrados en el embarazo.
  • Poco tiempo entre embarazos (sería recomendable dejar un intervalo de 18 meses entre un parto y un nuevo embarazo).

Factores de riesgo maternos

  • Ciertas condiciones en la mujer embarazada pueden incrementar la amenaza de sufrir un parto prematuro.

Pruebas diagnósticas

Cuando una mujer presenta síntomas de parto prematuro, existen pruebas médicas que se pueden realizar para confirmar el diagnóstico:

  • Monitorización de las contracciones.
  • Medición del cuello uterino por ecografía, para ver si está acortado.

Tratamiento ante un posible parto prematuro

Siempre que sea posible, la primera estrategia será retrasar el nacimiento. Cuando la mujer está ingresada en el hospital por trabajo de parto prematuro, se administra suero de forma intravenosa para que esté lo mejor hidratada posible. Además, cabe la posibilidad de que el médico suministre fármacos llamados tocolíticos para frenar el trabajo de parto y las contracciones uterinas.

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