Cómo Quitar la Placenta de un Cachorro Paso a Paso: Guía Completa

El nacimiento de los cachorros es un proceso natural que solo necesita de nuestra ayuda en algunas ocasiones muy puntuales. Para comenzar, tenéis que tener claro esto. Sin embargo, es importante estar preparado para asistir a tu perra durante el parto, incluyendo saber cómo manejar la placenta de los cachorros.

Quien me conoce y conoce la filosofía de nuestra clínica, sabe que no somos nada partidarios de poner las perras a criar, y que siempre recomendamos a nuestros clientes que realicen una esterilización temprana, ya que hoy día hay muchos perros abandonados en perreras y/o protectoras que necesitan un hogar (además de los beneficios que conlleva la esterilización). Hoy día ya se sabe que no es necesario que vuestra perra tenga cachorros ninguna vez para que tenga un buen desarrollo hormonal ni para evitar los tumores de mama. Tened en cuenta que los tiempos han cambiado.

En esta guía completa, descubrirás todo lo que necesitas saber sobre el proceso de embarazo de tu amiga canina, desde los primeros signos de gestación hasta los cuidados en el momento del parto y postparto. Es importante tener en cuenta que cada perra es única, y su gestación puede variar según diversos factores.

Preparación para el Parto

Entre los 8 y 14 días antes del parto es recomendable habilitar un espacio adecuado para que la perra se haga el “nido” con tranquilidad. Una opción válida es ponerle alguna caja de madera con mantas y cojines. Estos “nidos” deben colocarse en espacios que les resulten familiares y les permitan cierto grado de privacidad. Las paredes deben ser lo suficientemente altas para que los cachorros no puedan salir solos pero que la perra pueda moverse con facilidad.

Uno de los condicionantes más importantes para la gestación, el momento del parto e incluso de la posterior lactación, es la alimentación de la madre. Esta alimentación tiene que ser de la mayor calidad posible, ya que de esta forma ofrecerá todos los nutrientes necesarios para un correcto desarrollo de los cachorros y para que la madre tenga la energía suficiente para el día del parto, y después, para la lactación. Yo no suelo tener predilección por una marca de pienso en concreto, sino que más bien me quedo con un producto u otro en función de los resultados que me dé a mí o a mis clientes.

Además, si la madre tiene problemas para comer durante la gestación o el parto, también se le puede dar en comida húmeda. Este producto se puede aprovechar cuando los cachorros estén cerca de las 3 semanas de vida porque es muy palatable y más cómodo de ingerir para ellos.

Una semana antes del parto, hay que ir controlando la temperatura de la perra (vía rectal) ya que suele descender un grado hasta situarse entre 37,5 a 38 OC. Cuando quedan unas 24 horas para producirse el parto, la temperatura baja a 37ºC, o incluso menos si son perros de raza pequeña. Éste es el signo más claro de un parto inminente y que podéis detectar fácilmente en casa.

El Proceso de Parto

La gestación de una perra tiene una duración aproximada de dos meses (entre 58 y 63 días). Y el parto puede prolongarse entre doce a veinticuatro horas, dependiendo del número de cachorros que tenga. Si la perrita es primeriza, el tiempo puede prolongarse hasta treinta y seis horas siendo normal.

Ha llegado el momento del parto, ¿y ahora qué?. Pues bien, ahora toca tener a mano toallas limpias, tijeras e hilo. Lo ideal es que solo estéis preparados, pero que no tengáis que hacer nada. Además, no asustaros, el hilo solo lo necesitáis para coser el cordón umbilical en caso de necesitar ayuda vuestra perra.

En primer lugar, vuestra perra comenzará a tener contracciones uterinas hasta que se dilate totalmente el cuello uterino. A diferencia de las mujeres, esto puede pasar desapercibido, pero a medida que las contracciones se hacen más frecuentes, la perra estará mas inquieta, nerviosa y puede comenzar a temblar, jadear, y hasta vomitar. La mayoría se va hacia al “nido” y comienza a mover las toallas. Esta fase dura entre 6 a 12 horas, aunque puede alargarse hasta 24 horas.

La segunda fase comienza con la expulsión del cachorro y la tercera es la expulsión de la placenta. Las perras con más de un cachorro alternan ambas fases y la duración entre estas dos fases es muy variable. Las perras pueden expulsar los cachorros y placentas en pocas horas o a lo largo de un día y medio. Lo más normal es que entre 10 - 30 minutos de esfuerzo, salga el cachorro. Entre cachorros, el tiempo de expulsión varía incluso hasta 4 horas. En esta fase, hay que dejar a la hembra tranquila, sobre todo si es primeriza. Ya que muchas veces, con buena intención obviamente, vigilamos muy de cerca a la hembra y esto puede hacer que se ponga nerviosa y pare el proceso natural.

Expulsión de la Placenta: Paso a Paso

Es importante que os fijéis que la placenta es expulsada a los 5 - 15 minutos del nacimiento de cada cachorro. A veces pueden nacer dos o tres cachorros y luego las placentas. Pero hay que asegurarse que no retiene ninguna, ya que podría aumentar el riesgo de una infección uterina posterior.

Cuando los cachorros son expulsados, la madre rompe la placenta mordiéndola y comienza a lamer al cachorro para eliminar los fluidos de sus vías respiratorias y estimular su respiración. En estos casos, la perra normalmente se come las placentas y continúa con su limpieza de los cachorros, aunque no es necesario que se las coma (no les aporta ningún nutriente).

Hay ocasiones que la madre o bien por ser primeriza o bien por otros motivos, no estimula al cachorro, y si esto se alarga más de 3 minutos, hay que intervenir. En estos casos, hay que limpiar todas las membranas del cachorro con una toalla (interior de la boca, orificios nasales, etc) , darle calor y frotarle con la toalla en el torso a contrapelo, de esta manera estimularemos la respiración.

Lo normal es que la hembra corte el cordón umbilical con los dientes, pero si esto no sucede, debemos hacerlo nosotros. Hay que darle algo de tiempo porque normalmente lo hace ella. De no ser así, hay que hacerle un nudo con un hilo a 1 cm del cachorro y posteriormente cortar después del nudo. Quedando el nudo en el trocito pequeño de cordón que queda adherido al cachorro. Al terminar, colocarlos con la madre y tocarlos lo menos posible para que la madre comience a limpiarlos.

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Cuidados Postparto

Después del parto, la perra se muestra maternal, cuidando y amamantando a sus cachorros. Es crucial brindar un ambiente tranquilo y seguro, evitar situaciones estresantes y asegurarse de que la perra tenga una dieta adecuada. Durante las primeras semanas, necesita tiempo a solas con su camada. Siempre es recomendable observar su comportamiento.

Inmediatamente después del parto hay que lavar la vulva con agua tibia y secarla muy bien; luego debemos limpiar bien el cajón del parto, retirar cualquier resto de placenta que haya quedado y cambiar los periódicos por otros limpios o por una sábana. Durante algunas horas vigilaremos que la madre no intente agredir o rechazar a ninguno de los cachorros. Esto suele ocurrir si alguno de ellos tiene un defecto físico, por lo tanto si es rechazado conviene que nuestro veterinario lo revise cuanto antes.

Si el perrito no presenta problemas y aún así la madre lo rechaza, la única forma de que sobreviva es que le alimentemos con biberón hasta que pueda comer solo (unos 20 días). Durante las primeras horas la madre no querrá dejar a los recién nacidos y es posible que debamos animarla a salir para que haga sus necesidades. Debemos ofrecerle agua y pequeñas cantidades de alimento, pero nunca obligarla a comer si ella no quiere hacerlo. Esto es normal durante un par de días, siempre que no la notemos enferma e incluso puede que vomite alguna de las placentas que ingirió.

Alimentación y Cuidados en los Días Posteriores

Tras esta primera semana debemos aumentar la ración de comida de nuestra perrita, con un pienso especial de cachorro, siendo lo ideal ofrecerle comida varias veces durante el día. Esta cantidad es variable según el tamaño de la perra, su estado físico y la cantidad de cachorros, así que lo mejor será que nuestro veterinario nos indique exactamente cómo alimentarla.

Es normal una secreción vaginal viscosa de color castaño rojizo durante unas tres semanas. Si en algún momento notamos que es muy oscura, que tiene coágulos de sangre o pus o que tiene un olor desagradable debemos consultar inmediatamente con nuestro veterinario. Estos tipos de secreciones anormales, así como una temperatura rectal superior a los 39ºC, pueden indicar una infección que debe ser tratada con urgencia. Además debemos revisar sus mamas diariamente para ver si están duras, dolorosas o calientes. Apretaremos un poco los pezones para examinar la leche, que no debe tener ni sangre ni grumos.

Signos de Alarma y Complicaciones

Si la perra de repente deja de cuidar a los cachorros, esto es sin duda una señal de que hay algo que no va bien. Debemos controlar sus secreciones y su temperatura. Si los cachorros tienen menos de 20 días tendremos que alimentarles con biberón hasta que ella pueda cuidarles nuevamente. Otro signo de alarma es si la perrita se muestra incómoda y tiene signos de dolor abdominal.

En ambos casos la causa puede ser una infección del útero o un cachorro o placenta retenidos. Debemos acudir enseguida a nuestra clínica veterinaria. Las infecciones uterinas ocurren generalmente dentro de los tres días posteriores al parto (infección puerperal) y son evitables con unas correctas medidas de higiene. La perra tendrá fiebre alta, pérdida de apetito, mucha sed y una secreción con mal olor. Requiere de atención inmediata y si se da el caso no hay que dudar en llamar a nuestro médico veterinario.

A continuación, se presenta una tabla con las complicaciones más comunes en el postparto:

Complicación Descripción Acciones a tomar
Endometritis Infección del útero Antibióticos, cultivo bacteriano, ovariohisterectomía (en casos severos)
Mastitis Inflamación de las mamas Antibióticos, compresas calientes, extracción del líquido infectado
Eclampsia Deficiencia de calcio Hospitalización, fluidoterapia intensiva, administración de calcio endovenoso

Recuerda, la crianza de camadas no deseadas favorece y aumenta el riesgo de abandonos. Por eso recomendamos programar una esterilización a una edad temprana, para evitar camadas no deseadas y posteriores abandonos.

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