Fertilidad masculina e inyecciones de testosterona: El impacto de los anabolizantes en la fertilidad

La fertilidad masculina suele quedar relegada a un segundo plano en las discusiones sobre la concepción, pero es un aspecto crucial del camino hacia la paternidad. Hasta un 15% de las parejas no consiguen tener hijos tras un año intentándolo. En el 40% de los casos la causa de esta infertilidad está asociada a un problema exclusivo del hombre, mientras que en el 20% existe un factor asociado tanto en el hombre como en la mujer. De esta manera la infertilidad de causa masculina está implicada en al menos el 50% de los casos de infertilidad en la pareja.

Para los hombres que están considerando o se someten a una terapia con testosterona en forma de inyecciones, es esencial comprender el posible impacto en la fertilidad. Los esteroides anabólicos son unas sustancias sintéticas análogas a la hormona testosterona que hoy en día son utilizadas por deportistas y jóvenes, sobre todo hombres, que buscan la hipermusculación. Lamentablemente en algunos casos se ven también involucrados deportistas de élite. Uno podría pensar que el uso de estas substancias está restringido a deportistas de alta competición o bien a culturistas, pero la realidad es bien diferente.

Este artículo profundiza en la compleja relación entre las inyecciones de testosterona y la fertilidad masculina, y ofrece información y orientación para quienes buscan formar una familia. En las Clínicas de Fertilidad se detecta cada vez más un aumento en el número de varones con problemas reproductivos ocasionados por la administración de anabolizantes. Los efectos dañinos de los anabolizantes no sólo se limitan a la función reproductora, dificultando el embarazo.

¿Qué son los esteroides anabólicos?

Los esteroides son un grupo de moléculas lipídicas formadas a partir del colesterol que se encuentran de manera natural en el cuerpo. Entre ellos se incluyen las hormonas sexuales masculinas y femeninas: andrógenos, estrógenos, progesterona, etc.

En cambio, los esteroides anabólicos o anabolizantes son unas moléculas sintéticas derivadas de la hormona testosterona, el principal andrógeno de los hombres. Estas sustancias fueron creadas en un principio como fármacos terapéuticos y tienen dos efectos importantes sobre el cuerpo:

  • Acción anabolizante: aumento de masa muscular y peso por el incremento de la síntesis de proteínas.
  • Acción androgénica: virilización o masculinización.

Es por ello que estas sustancias también son conocidas como esteroides anabólicos androgénicos (EAA).

Efectos de los esteroides

Hoy en día, muchos de los hombres y mujeres que consumen anabolizantes son atletas, culturistas y jóvenes que van al gimnasio. El objetivo de todos ellos es mejorar su rendimiento y aspecto físico.

Las personas que consumen estas sustancias buscan el efecto anabolizante de los esteroides, concretamente aumentar el tejido muscular y disminuir la grasa corporal. Sin embargo, el abuso excesivo de estas sustancias sin ningún tipo de control médico puede traer consecuencias graves para la salud.

El papel de la testosterona en la fertilidad masculina

La testosterona es la hormona sexual de mayor relevancia en los hombres. Durante las primeras semanas de desarrollo embrionario la testosterona, junto con la sustancia inhibidora de los conductos de Müller, son las responsables de la diferenciación sexual masculina. En las mujeres la testosterona también es importante, ya que es el precursor de la síntesis del estradiol (principal hormona sexual femenina). El adecuado desarrollo folicular está regulado también por los andrógenos.

La testosterona es la hormona que se produce a nivel testicular, y estimula la producción de espermatozoides. La testosterona es la hormona sexual masculina por excelencia. Esta hormona masculina es sintetizada, principalmente, en los testículos por la acción de la LH. La testosterona también es producida en las glándulas adrenales, tanto en hombres como en mujeres, así como en los ovarios, aunque en estos últimos solo en pequeñas cantidades.

La hormona testosterona es la encargada de regular muchos procesos en el cuerpo humano como, por ejemplo, el crecimiento de la masa ósea, la distribución de la grasa corporal, la formación de espermatozoides, etc.

Cuando la testosterona es administrada exógenamente de forma continuada, como sería el caso de los esteroides anabólicos androgénicos, provoca importantes desregulaciones en el organismo, como las que comentamos a continuación:

Anabólicos e infertilidad

Impacto en la producción de esperma

Las investigaciones sugieren que la terapia con testosterona puede provocar una disminución en el recuento de espermatozoides debido a la supresión de la producción de testosterona del propio cuerpo. Esta reducción en la producción de esperma puede influir en la fertilidad de un hombre y su capacidad para concebir con su pareja. Factores como la dosis y la duración de la terapia pueden influir en el alcance de este impacto en la fertilidad.

En el testículo esta hormona controla la producción de espermatozoides. La ingesta masiva de testosterona produce efectos colaterales en el órgano genital masculino. La mayoría de esteroides anabólicos son derivados sintéticos de la testosterona como la nandrolona, la mesterolona, etc… La testosterona es una hormona producida por los testículos de forma natural, si esta hormona se administra desde fuera, de forma exógena, el cerebro ordena a las glándulas sexuales a detener la producción de la misma y no será necesario que los testículos realicen su función, la espermatogénesis.

La formación de espermatozoides, proceso conocido como espermatogénesis, está regulada negativamente por la producción natural de la hormona testosterona en los testículos. Esto significa que, cuando hay una elevada producción espermática, la testosterona envía una señal al cerebro y se bloquea la síntesis de LH y FSH secretadas por la hipófisis y encargadas de estimular la espermatogénesis. De esta manera, toda la producción espermática y hormonal se encuentra regulada por el eje hipotálamo-hipófisis-testículo.

Sin embargo, al aumentar la concentración de testosterona en la sangre con las inyecciones de esteroides anabolizantes, se produce un bloqueo continuo de la producción espermática, llevando a una situación de azoospermia.

El cuerpo no puede distinguir si el origen de la hormona testosterona es natural o artificial, así que se interrumpe la formación de espermatozoides en los testículos y esto provoca esterilidad de origen endocrino. Además, al detenerse la generación de espermatozoides, los testículos se hacen más pequeños, ya que la mayor parte del volumen testicular corresponde a los túbulos seminíferos donde tiene lugar la espermatogénesis.

Otros efectos en la sexualidad

Otros efectos no deseados de los esteroides anabolizantes son la disfunción eréctil y la disminución de la libido. La explicación de estas alteraciones tiene que ver con el transporte de testosterona en el organismo. Normalmente, la testosterona puede circular de dos formas distintas:

  • Testosterona biodisponible: es la testosterona que circula libre por la sangre o unida a la proteína albúmina. Suele ser entre el 40-65% de la testosterona y constituye la parte que el organismo puede utilizar y que produce las respuestas fisiológicas sexuales.
  • Testosterona inactivada: es la testosterona que se encuentra unida a la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) y que suele ser entre el 35-60%. Esta testosterona no puede ser utilizada por el organismo.

Lo que ocurre con el consumo de los esteroides anabólicos es que se aumenta la producción de SHBG. Esto repercute en que haya una mayor cantidad de testosterona inactivada y menos biodisponible, lo cual conlleva a la aparición de disfunciones sexuales.

Feminización

Los esteroides anabólicos androgénicos también pueden provocar la aparición de caracteres sexuales femeninos en los varones. Esto se debe al aumento de los estrógenos (hormonas femeninas) causado por un exceso de andrógenos en el cuerpo, ya que ambos provienen de una misma vía metabólica.

El síntoma más común es la ginecomastia, es decir, el crecimiento y desarrollo de las glándulas mamarias en los hombres.

Infertilidad femenina y anabolizantes

En lo que afecta a fertilidad, el consumo de anabolizantes puede provocar infertilidad en la mujer por el efecto del andrógeno en el ovario. Puede provocar anovulación y un cuadro análogo al Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP).

Se observan niveles elevados en pacientes con síndrome de ovario poliquístico (SOP) obteniendo un crecimiento anormal y disfuncional de los folículos antrales.

Cómo afrontar las preocupaciones sobre la fertilidad al recibir inyecciones de testosterona

Consultar con un especialista en fertilidad

Para los hombres que están considerando las inyecciones de testosterona y aspiran a concebir, es esencial buscar la orientación de un especialista en fertilidad. Estos expertos pueden evaluar cómo la terapia con testosterona puede estar afectando la fertilidad masculina y brindar recomendaciones personalizadas para mejorar las posibilidades de concepción. Se pueden sugerir ajustes en la dosis de testosterona o tratamientos alternativos para apoyar los objetivos de fertilidad.

Considerar caminos alternativos para la paternidad

Si bien los niveles de testosterona son un factor significativo en la fertilidad masculina, otros aspectos como el recuento de espermatozoides, la motilidad y la morfología desempeñan un papel crucial. Incluso en presencia de inyecciones de testosterona, explorar opciones como la fertilización in vitro (FIV) o la inseminación intrauterina (IIU) puede ofrecer caminos viables hacia la paternidad. Estos tratamientos alternativos pueden ayudar a superar los desafíos de fertilidad y aumentar la probabilidad de una concepción exitosa.

Tratamientos para la infertilidad masculina

El tratamiento dependerá de los resultados obtenidos en las pruebas diagnósticas.

Tratamientos no invasivos

En los hombres con alteraciones en movilidad y concentración espermática sin causa aparente, los cambios en el estilo de vida, que incluyen la pérdida de peso, el aumento de la actividad física y la reducción de la ingesta de alcohol y tabaco pueden ayudar a mejorar la calidad del semen y aumentar las posibilidades de concepción.

A pesar de que el consumo moderado de alcohol no parece afectar a la función gonadal, el consumo de grandes cantidades de alcohol (más de 2 bebidas alcohólicas al día) sí produce un impacto negativo sobre los niveles de testosterona, que se restaura tras el cese de su ingesta. Asimismo, el uso de complejos vitamínicos y antioxidantes puede mejorar los parámetros del semen.

Tratamientos hormonales

Se utilizarán tratamientos hormonales sustitutivos en casos de hipogonadismo hipogonadotrópico (hipogonadismo secundario), incluidas las causas congénitas. Las causas congénitas deben tratarse con una combinación de gonadotropina coriónica humana (hCG) y hormona foliculoestimulante (FSH) o con hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) en pulsos mediante terapia de bomba para estimular la espermatogénesis.

Nunca se debe usar terapia con testosterona para el tratamiento de la infertilidad masculina.

Tratamiento del varicocele

El varicocele (dilatación de las venas que drenan en testículo) es una causa de alteración de la fertilidad en el varón. Es necesario tratarlo en los siguientes casos:

  • Varicocele en adolescentes con reducción del volumen testicular y evidencia de disfunción testicular progresiva.
  • Hombres infértiles con un varicocele clínico, parámetros seminales anormales y una infertilidad de otro modo para mejorar las tasas de fertilidad.

No se recomienda tratar el varicocele en hombres infértiles que tienen un análisis de semen normal y en hombres con un varicocele subclínico.

La varicocelectomía microquirúrgica es la técnica de elección y además puede considerarse en hombres con fragmentación elevada del ADN y con infertilidad inexplicable o que han sufrido el fracaso de técnicas de reproducción asistida incluyendo pérdidas recurrentes de embarazo, fallos de embriogénesis e implantación.

La utilización del microscopio, además de permitir evaluar las estructuras con mayor precisión, disminuye las posibles complicaciones del procedimiento y ha demostrado tener las mejores tasas de resolución del varicocele y de mejora de la calidad del semen.

Tratamientos invasivos

Azoospermia obstructiva

Es la forma menos común de azoospermia, que aparece en el 20-40% de total. Generalmente se trata de hombres con FSH normal. testes de tamaño normal y aumento del epidídimo. El deferente puede estar ausente a nivel unilateral o bilateral, y la obstrucción puede darse a varios niveles (intratesticular, epididimaria, deferencial, conductos eyaculatorios).

El tratamiento será esencialmente quirúrgico, tratando de diagnosticar el nivel de obstrucción y, si es posible, solucionándolo. En caso de no ser posible el siguiente paso sería la obtención de espermatozoides para terapia de reproducción asistida.

Azoospermia no obstructiva

Se define por la ausencia de espermatozoides con un volumen eyaculado normal en el seminograma, que debe repetirse en al menos 2 ocasiones. La causa puede ser un problema en el eje hipotálamo-hipofisario-gonadal o una enfermedad testicular. Es esencial tratar de buscar siempre la causa de la enfermedad.

La mejor opción de tratamiento es la detección y toma de espermatozoides vivos directamente de los testículos. Este tratamiento forma parte de las terapias de reproducción asistida.

Técnicas de reproducción asistida

Existen diversos pasos que hay que realizar para completar un ciclo de reproducción asistida. En primer lugar, se estimula farmacológicamente a la mujer a producir múltiples folículos ováricos, mientras por otro lado se inhibe el ciclo menstrual. Cuando dichos folículos han alcanzado el grado de desarrollo adecuado, se administra medicación para madurar los óvulos, que son posteriormente seleccionados y extraídos. Tras la obtención de material genético del hombre, se realiza la fertilización mediante FIV (fecundación in vitro) o ICSI. Posteriormente, se impantan los embriones en el útero tras decidir cuál es el mejor momento para el implante de los embriones en el endometrio.

Existen varias ténicas de reproducción asistida:

  • Inseminación intrauterina: Se adminstra el semen de la pareja o del donante directamente en el útero, tras haber estimulado o no la ovulación, en el momento óptimo del ciclo menstrual. Es necesaria una adecuada calidad del semen y que la mujer tenga menos de 40 años para que las opciones de éxito sean favorables.
  • Fertilización in vitro: Se realiza la estimulación ovárica, almacenándose los óvulos mediante una punción guiada por eco. Los óvulos, una vez procesados, se unen al esperma del hombre, y el resultado es incubado durante 2-3 días en cultivos, y los embriones resultantes posteriormente implantados intraútero.
  • Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI): Se realiza la inyección de un solo espermatozoide directamente dentro del óvulo. La diferencia entre la fertlización in vitro (FIV) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) es el método que se usa para conseguir la fertilización. Mientras que en la fertilización in vitro los oocitos se mezclan con el semen en una placa de Petri y los fecundan naturalmente, en la ICSI se inyecta un espermatozoide seleccionado a través de una micropipeta. Actualmente es la técnica de reproducción asistida más empleada.

Recuperación de la fertilidad

Esta alteración hormonal puede revertirse tras eliminar el aporte externo de esteroides anabólicos, pero se necesitará un mínimo de tres meses para restituir la función testicular. Esta infertilidad derivada del consumo de anabolizantes en el hombre podría ser reversible. Para la recuperación de la fertilidad es necesario el abandono completo de estos fármacos.

Según estudios realizados, en el 60 por ciento de los casos, tras abandonar el consumo, se recupera la normalidad en el recuento de espermatozoides. Por esta razón, muchos culturistas y deportistas de élite deciden preservar su fertilidad a través de la congelación de semen antes de iniciar con los ciclos de esteroides anabólicos, así se aseguran de poder ser padres sin ningún problema en el futuro.

Otras alteraciones y recomendaciones

A parte de todo lo comentado hasta ahora, los EAA pueden ocasiones otros problemas de salud en las personas que abusan de ellos:

  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Hipertensión.
  • Aumento del colesterol.
  • Enfermedades hepáticas y renales.
  • Tumores.
  • Problemas psiquiátricos: agresividad, irritabilidad, depresión, delirios, etc.

Es importante destacar que todos los efectos secundarios de los esteroides anabólicos pueden ser tanto reversibles como irreversibles. Por todo esto, la información y prevención sobre los anabolizantes es algo fundamental en nuestra sociedad actual, ya que cada vez son más las personas consumidoras de estas sustancias y que están en riesgo de sufrir todos los problemas que ello conlleva.

Si una pareja está buscando hijos deben concentrar las relaciones sexuales entre el día 7 y el día 17 del ciclo de la mujer. Evitar el aumento de la temperatura a nivel de la bolsa de los testículo o escroto. Por ello debe evitarse el uso de sauna, jacuzzi, etc. Respecto a la dieta se recomienda el consumo de pescados, mariscos, aves, cereales, verduras, frutas, productos lácteos bajos en grasa y leche desnatada.

Valores hormonales de referencia

Las variaciones anormales en los niveles de las hormonas que hemos comentado pueden ser indicativo de que existen problemas que afectan a la espermatogénesis, ya sea directa o indirectamente. Las principales hormonas analizadas en los hombres con esta finalidad son:

Testosterona y dihidrotestosterona

En el organismo, la testosterona puede encontrarse libre o unida a proteínas. Los valores normales de testosterona en el hombre adulto son:

  • Testosterona libre (biodisponible, sin unirse a proteínas): 90-300 pg/mg.
  • Testosterona total (libre + unida a proteínas): 270-1070 ng/dl.

Si la determinación de testosterona es baja, puede indicar que existe alguna alteración que afecta a la producción espermática, como una lesión testicular. Esto podría ser causa de la esterilidad masculina.

Algunos síndromes pueden ser los causantes de que los niveles de testosterona sean bajos, como el síndrome de Klinefelter o el de síndrome de Kallmann. Si la determinación de testosterona es alta, puede deberse a la existencia de un tumor testicular o de resistencia a la acción de los andrógenos, entre otras alteraciones. El aumento de los niveles de testosterona también puede ser causado por el consumo de alguna sustancia o medicamento.

Por otra parte, el nivel normal de 5α-DHT es 30-85 ng/dl. Las deficiencias en enzima 5α-reductasa impiden que se sintetice esta hormona y causan pseudohermafroditismo en los hombres, que consiste en tener características físicas femeninas siendo genéticamente un hombre.

FSH y LH

Si existe la sospecha de alteración de los caracteres sexuales masculinos, disfunción eréctil, libido baja o infertilidad, es recomendable analizar las hormonas FSH y LH aparte de la testosterona. Los valores de referencia son:

  • FSH: 1,0-12,0 mUI/ml.
  • LH: 2,0-12,0 mUI/ml.

Unos valores altos de estas hormonas pueden indicar un fallo testicular primario, que, a su vez, puede tener diferentes causas (infecciones, traumatismos, quimioterapia...). En cambio, los valores bajos de FSH y LH son indicativos de alteraciones hipotalámicas e hipofisarias.

Prolactina

Los niveles normales de prolactina deben estar entre 2,5-17 ng/ml (53-360 mUI/l). Si el varón tiene niveles de prolactina superiores a los valores normales, pueden suponer:

  • Bajos niveles de testosterona.
  • Impotencia masculina.
  • Ginecomastia (crecimiento anormal de las glándulas mamarias).
  • Infertilidad.
  • Hipotiroidismo.
  • Sospecha de tumor hipofisario.

La prolactina también puede analizarse para hacer el seguimiento clínico de los hombres que tienen concentraciones bajas de testosterona.

Con apoyo informado y asesoramiento individualizado, superar los desafíos de fertilidad y hacer realidad el sueño de la paternidad se convierte en una meta alcanzable.

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