¿Qué es la Ovulación y Cómo Afecta tu Fertilidad?

Para entender mejor la ovulación, es importante conocer todo el ciclo menstrual. Es la primera fase y comienza el primer día del ciclo, con ello se entiende el primer día de regla. La ovulación es el proceso por el cual el ovario libera un óvulo maduro. Este óvulo puede ser fertilizado entre las 12 y las 36 horas posteriores a su liberación.

Los espermatozoides permanecen en las glándulas del cuello del útero hasta cinco días después haber ocurrido la eyaculación en las relaciones sexuales. De ahí que lo ideal es que cuando el óvulo sea expulsado del ovario, haya espermatozoides en las trompas de Falopio, que son las que, gracias a sus fimbrias, envuelven al ovario y atrapan al ovulo recién expulsado para favorecer el encuentro de ambos gametos en su interior. De ahí nace la vida.

El Ciclo Menstrual y la Ovulación

Para el desarrollo de los folículos, el organismo envía una señal al cerebro para comenzar la producción de la hormona foliculoestimulante (FSH), los folículos comienzan a desarrollarse y a producir estrógeno. El nivel de estrógeno en el organismo sigue aumentando, causando un rápido incremento de la LH. La ovulación suele producirse entre 24 y 36 horas después del aumento de LH, por lo que la hormona luteinizante es un buen factor de medición del periodo de máxima fertilidad y saber los días fértiles de la mujer.

Tras la ovulación, se inicia la fase lútea donde se desarrolla el cuerpo lúteo que durará hasta que se produzca un posible embarazo o la menstruación, iniciándose el siguiente ciclo. El óvulo, tras liberarse, viaja a través de la trompa de Falopio hacia la matriz. Puede sobrevivir hasta 24 horas y los espermatozoides hasta 5 días en el interior del útero, por lo tanto los días previos a la ovulación y el propio día de la ovulación, que es posible calcular con el calendario de ovulación, son los de máxima fertilidad y mayores probabilidades de embarazo.

Si se produce la fecundación del óvulo y el embrión se implanta con éxito (paso que suele ocurrir alrededor de una semana después de la fecundación) el organismo comienza a producir la gonadotropina coriónica humana (hCG), conocida como la hormona del embarazo, que mantendrá el folículo activo, y que puede provocar algunos de los síntomas del embarazo.

Si no se produce la fecundación, el folículo se contrae, los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen provocando que el grueso revestimiento del útero se desprenda y se rompan los vasos sanguíneos, provocando una hemorragia, que es la menstruación.

¿Cuándo se Ovula?

Toda mujer nace con unos 400.000 óvulos, de los que a los 35 años van a quedarle unos 25.000 por término medio. Cada día se van perdiendo unos 1.500 óvulos debido al proceso natural de envejecimiento del ovario y, a partir de dicha edad, la pérdida es mucho más acusada. En un ciclo menstrual de unos 28 días por término medio, la ovulación suele producirse aproximadamente 14 días antes del inicio del siguiente período menstrual; pero en la mayoría de las mujeres, la ovulación no tiene lugar exactamente así, sino que puede producirse desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la mitad del ciclo menstrual.

Para complicar un poco las cosas, hoy sabemos que puede existir más de una ovulación en el mismo ciclo de la mujer.

Síntomas de la Ovulación

Los signos y síntomas de la ovulación más comunes son:

  • Cambio en la calidad del flujo vaginal: Justo antes de la ovulación, el flujo vaginal es transparente, mucoso, filante y en la segunda fase de ciclo menstrual, el moco es más espeso, pastoso y menos abundante.
  • Alteración en la temperatura corporal basal: La temperatura corporal en reposo (temperatura corporal basal) aumenta levemente durante la ovulación.
  • Incremento de la hormona LH: Puede detectarse en la orina mediante los kits de ovulación.

Todo esto que acabas de leer puede dar lugar a una observación exagerada de las variaciones que ocurren en cada ciclo. Es importante conocer nuestro cuerpo y sus cambios, pero la observación exhaustiva de cada signo o síntoma de la ovulación puede afectar negativamente a nuestra vida y, por ende, a las relaciones en la pareja.

Ovulación y Fertilidad

Partiendo de la variabilidad en el momento de la ovulación, en cada mujer y en cada ciclo, es aconsejable buscar la gestación sin atender exhaustivamente a los cambios de nuestro cuerpo. Hay mujeres que tienen ciclos muy irregulares, como las que tienen síndrome de ovarios poliquísticos. Precisamente en estos casos, en los que hay ciclos muy largos a veces de más de 40 días, es evidente que controlar la temperatura basal o usar los kits para detectar el momento del pico de la hormona LH es una tarea muy ardua e improductiva, y lo único que conseguimos es estar pendientes de algo que no podemos controlar. Por ello, lo importante es que haya relaciones sexuales con frecuencia, del orden de 2-3 veces por semana.

Si como se ha señalado, el espermatozoide permanece cerca de cinco días por término medio en las criptas glandulares del cuello de útero, las posibilidades de que haya espermatozoides en las trompas en el momento de la ovulación serán bastantes altas.

En función de la edad de la mujer y de otras causas de infertilidad, si no ha habido embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales sin protección (en las menores de 35 años) o tras 6 meses (en las mayores de 35 años o en las que tienen algún tipo de patología: endometriosis, por ejemplo), hay que acudir al especialista para iniciar un estudio básico de fertilidad. Si es tu caso, no dudes en contactar con profesionales de Ginecología para que te ayuden a concebir un hijo tras detectar estas anomalías.

Vivimos en una sociedad en la que la mujer está acostumbrada al binomio esfuerzo-recompensa a nivel de estudios, laboral, etc. Normalmente, se decide tener hijos en un momento determinado de la vida, que muchas veces no coincide con el mejor momento desde el punto de vista biológico (entre los 18 y los 35 años).

Teniendo en cuenta que la fertilidad natural mensual de la mujer es de un 20% a los 20 años y de un 5% a los 40, no es difícil adivinar que en los primeros meses de búsqueda de gestación no se consiga el embarazo, incluso en las parejas que no poseen ningún problema de fertilidad y mucho menos conforme aumenta la edad de la mujer. De hecho, el 80% de las mujeres jóvenes quedará gestante en el primer año y el 90% a los 2 años.

Es por esa razón que se aconseja estudiar a la pareja a partir del primer año de relaciones frecuentes y sin protección y, a mayor edad, hay que consultar antes si no hay embarazo.

Relación de la Ovulación con el Embarazo

Estar pendiente de los síntomas relacionados con la ovulación supone dedicar un exceso de atención y desviarla de los asuntos cotidianos de la vida conllevando, en muchos casos, a una ansiedad que deteriora enormemente la calidad de vida de la mujer y de su pareja. Otra situación muy común es la opuesta es despreocuparse y esperar durante muchos años a conseguir el embarazo deseado, sin solicitar consulta a un profesional.

En una sociedad que recibe continuamente información exhaustiva por los diferentes medios de comunicación, los ginecólogos seguimos atendiendo a pacientes que desconocen su momento más fértil, no solo en el ciclo sino en su propia vida. Es frecuente asociar fertilidad a tener la regla, hasta el punto de que algunas mujeres de más de 45 años consultan para realizar algún tipo de tratamiento para embarazarse con sus propios óvulos. Pues bien, los profesionales instamos a las pacientes desde muy jóvenes a tener los hijos en el mejor momento para ellas, que es entre los 18 y los 35 años.

Como en muchos casos no es posible, es importante conocer todas las opciones para poder ser madres cuando podamos asumirlo. Para explicar un poco mejor a qué se debe que a determinadas edades tener reglas no es sinónimo de fertilidad, hay que señalar que en las primeras etapas de la vida de la mujer que ya ha tenido su desarrollo sexual (11-15 años) lo mismo que en las últimas etapas de la perimenopausia (desde los 45 a los 50 años), no se producen ovulaciones óptimas para la consecución de un embarazo.

En el primer caso, por inmadurez del eje hipotálamo hipófiso gonadal y en la perimenopausia, por un agotamiento de la reserva y un envejecimiento de los ovocitos presentes en la mujer.

Tristemente, conforme aumenta la edad de la mujer, los óvulos presentan anomalías genéticas y aunque dieran lugar a un embarazo, las probabilidades de que el embrión tenga una cromosomopatía (Síndrome de Down, por ejemplo) son muy altas. Los óvulos de una chica de 20 años pueden presentar anomalías cromosómicas en un 2%, y un 20% cuando tienen 40 años. Igualmente, las posibilidades de abortar son muy altas conforme aumenta la edad de la mujer: del orden de más del 40% de las gestaciones cuando la mujer tiene más de 40 años.

Todo ello nos lleva a insistir en que toda mujer debe consultar a su ginecólogo para que la asesore sobre cuándo es el momento de buscar un embarazo y a las opciones para retrasar la maternidad, a través de la congelación de óvulos, por ejemplo.

Un control del momento de la ovulación, en muchos casos, no ayuda y es contraproducente, así que relájate en tu búsqueda de hijos y cuéntale tu caso a tu ginecólogo de confianza.

Fases de la Ovulación

La ovulación se refiere al periodo del ciclo menstrual en el cual el ovario libera un óvulo u ovocito maduro, susceptible de ser fecundado. En un ciclo menstrual regular de 28 días, este proceso ocurre alrededor del día 14 del ciclo, por lo que existe un periodo preovulatorio y postovulatorio.

Los cambios en los niveles de hormonas producidas por la hipófisis (en concreto, de las gonadotropinas: hormona foliculoestimulante y hormona luteinizante) y por el ovario (estrógenos y progesterona) van a ir dirigiendo cada una de las fases del ciclo menstrual, incluida la ovulación.

Fase Preovulatoria

La fase preovulatoria es el periodo de tiempo que precede a la ovulación en sí. Por tanto, esta fase se extiende desde el inicio del ciclo menstrual, es decir, el día que llega la menstruación, hasta que se produce el pico de hormona luteinizante (LH) que explicaremos a continuación. La etapa preovulatoria se caracteriza por la liberación de la hormona foliculoestimulante (FSH) por parte de la glándula hipófisis. La FSH promueve el desarrollo folicular ovárico, aunque solo un folículo llegará a completar este desarrollo y a liberar un óvulo maduro en la ovulación. Este folículo es conocido como folículo dominante.

El desarrollo folicular es el responsable de un incremento en los niveles de estrógenos, que finalmente provocará que se liberen grandes cantidades de LH (y FSH en menor medida). No obstante, la progesterona también podría ser el desencadenante del pico de gonadotropinas. Este hecho determina el final de la fase preovulatoria y el inicio del periodo ovulatorio.

Fase Ovulatoria

Una vez finalizada la fase preovulatoria, tendría lugar el comienzo de la fase ovulatoria. Esta etapa dura unas 32-36 horas, el tiempo que transcurre entre el inicio del pico de la LH hasta que se produce la ovulación. Este pico de hormona luteinizante permite que el ovocito del interior del folículo dominante complete su maduración, pasando a ser un ovocito en metafase II. Además, este ascenso de LH también desencadena la expulsión del ovocito maduro fuera del folículo dominante, es decir, el propio proceso de ovulación.

Este ovocito deberá ser captado por las trompas de Falopio, donde permanecerá en espera del espermatozoide y de una posible fecundación. El periodo periovulatorio son los días más fértiles de la mujer. Por tanto, si se está buscando un embarazo, puede ser útil determinar cuándo se va a producir la ovulación con calendarios menstruales o con test de ovulación.

Fase Postovulatoria

La fase postovulatoria comienza una vez que se ha producido la ovulación y acaba con el final del ciclo menstrual. Por tanto, esta fase tiene una duración de 12-16 días. Una vez que se ha expulsado el ovocito, se forma el cuerpo lúteo en el ovario a partir del folículo vacío. Este cuerpo lúteo comenzará a producir progesterona, la cual prepara el endometrio para una posible implantación embrionaria.

Si no se produce dicha implantación, el cuerpo lúteo deja de secretar progesterona y degenerará a corpus albicans. El endometrio uterino sufre una descamación y se elimina mediante la menstruación, dando lugar al comienzo de un nuevo ciclo menstrual. Además, este descenso de la progesterona permite que la FSH comience a subir, estimulando así el desarrollo de una nueva cohorte folicular. El corpus albicans o cuerpo blanco ovárico es la "cicatriz" producida por la degeneración del cuerpo lúteo.

Por otro lado, si se produce la implantación embrionaria, el cuerpo lúteo seguirá produciendo progesterona y estradiol en las primeras etapas del embarazo, hasta que sea la placenta quien se encargue.

¿Cuáles son las distintas fases de la ovulación? ¿Qué ocurre en cada una de ellas?

Calculando la Ovulación

Tanto las mujeres que buscan el embarazo como aquellas que pretenden evitarlo tienen interés en conocer los días fértiles con el objetivo de saber cuál es el mejor momento para mantener relaciones sexuales sin protección. A continuación, vamos a comentar los métodos más utilizados para calcular el día de la ovulación:

Calculadora de Días Fértiles

En primer lugar, es necesario saber la duración del ciclo menstrual de cada mujer, teniendo en cuenta que éste se inicia con la menstruación y termina con la llegada de la menstruación del siguiente ciclo. Como hemos dicho, la ovulación ocurre sobre el día 14 en un ciclo menstrual regular de 28 días. Se considera que el periodo fértil abarca desde 2 días antes de la ovulación hasta 2 días después (días periovulatorios). Por tanto, los días fértiles se corresponderían a los días 12-16 en este caso.

Saber cuáles son los días de mayor fertilidad en la mujer puede aumentar la probabilidad de lograr un embarazo.

Test de Ovulación

Este método es más preciso que el anterior y, por eso, lo utilizan las mujeres que se encuentran en búsqueda activa de embarazo, sobre todo cuando éste se retrasa en llegar. El test de ovulación mide el nivel de la hormona LH en la orina y puede adquirirse en una farmacia. La hormona LH empieza a aumentar de manera exponencial entre 36 y 24 horas antes de la ovulación, momento en el que alcanza su máximo, y luego vuelve a disminuir.

Por ello, cuando el test de ovulación es positivo, la mujer se encuentra en los días fértiles. La ventaja frente al método del calendario es que también predice la ovulación aunque la mujer tenga ciclos menstruales irregulares.

Método Descripción Precisión
Calculadora de Días Fértiles Calcula los días fértiles basándose en la duración del ciclo menstrual. Menos precisa, ideal para ciclos regulares.
Test de Ovulación Mide el nivel de la hormona LH en la orina para predecir la ovulación. Más precisa, útil para ciclos irregulares.

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