¿Qué hacer al romper aguas sin contracciones? Guía completa

El bebé intrauterino vive rodeado de líquido amniótico dentro de la bolsa de las aguas o bolsa amniótica. Esta bolsa se puede romper de forma espontánea durante el trabajo de parto o antes de que éste empiece. El líquido amniótico es segregado en parte por las membranas que forman la bolsa de las aguas y en parte por el bebé (líquido pulmonar y orina). A continuación, exploraremos qué hacer cuando se rompe la bolsa amniótica antes de que comiencen las contracciones, un escenario conocido como rotura prematura de membranas.

¿Qué es la rotura prematura de membranas?

Muchas mujeres embarazadas que se encuentran en las últimas semanas de gestación van a presentar lo que los obstetras y matronas denominamos "rotura prematura de membranas", o más coloquialmente, romper aguas. La rotura prematura de membranas, también denominada amniorrexis, consiste en la ruptura de las finas envolturas que contienen el líquido amniótico que rodea al feto. Cuando se habla de rotura prematura de membranas se hace referencia a la rotura de la bolsa de las aguas donde se va desarrollando el feto antes del parto. Así, la mujer nota que sale líquido amniótico. No es un proceso doloroso, sino que, en un determinado momento, la embarazada se da cuenta de que el líquido sale de forma continua. Este último dato es una forma de diferenciar la situación de otras que podrían hacerla dudar.

La rotura prematura de membranas es un cuadro muy frecuente, produciéndose hasta en un 10 por ciento de todos los embarazos normales y no tiene porqué desencadenar obligatoriamente el proceso de parto. Hasta en un 8% de las gestantes se produce esa rotura prematura de membranas antes del parto. Aunque romper la bolsa no lleva siempre asociado el comienzo del parto, hasta en el 95 por ciento de los casos éste se desencadenaría en los tres primeros días si se dejara a la mujer sin tratamiento.

¿Qué hacer inmediatamente después de romper aguas?

Si hay rotura prematura de la bolsa y la mujer no se encuentra aún de parto, es conveniente que acuda al centro médico donde estén siguiendo su embarazo para confirmar que, efectivamente, se trata de ello. “Romper aguas no es una urgencia, siempre que sean aguas transparentes. Si están teñidas, es decir, son sanguinolentas o verdosas sí estamos antes una urgencia y no se debe demorar la asistencia”, advierte la Dra. María Dolores Gómez Roig.

Cuando se rompe la bolsa, las aguas pueden fluir continuamente o fluyen cada vez que la mujer o el bebé se mueven. Si el parto se ha iniciado las aguas fluyen en cada contracción. Las aguas normalmente son transparentes, blanquecinas o con pequeños grumos blancos. Si son verdes o marrones se debe a que el bebé ha defecado y el significado puede ser variable en función del grado y el momento en que se tiñen y de las semanas de gestación. En cualquier caso se debe consultar con las comadronas lo antes posible ya que puede ser un signo de que el bebé no esté recibiendo suficiente oxígeno. Las comadronas valorarán el bienestar fetal mediante la auscultación, los movimientos del bebé y las contracciones.

Si estás de más de 37 semanas, no tienes contracciones, el streptococo es negativo, el bebé se mueve bien, no tienes fiebre y el líquido amnióico es claro no tienes que tener prisa alguna. Puedes avisar a tu pareja si no está en casa y esperar que venga a recogerte y te lleve al hospital. Te puedes duchar. Puedes comer algo suave. Puedes hacer una meditación. Puedes ponerte en la pelota suiza un rato. Es decir, tienes que ir al hospital, pero sin ninguna prisa.

Es importante anotar la hora y medir el tiempo entre contracciones. A continuación, se debe acudir al médico. Una vez que se rompan aguas y el líquido amniótico salga, el bebé dejará de estar protegido contra infecciones y golpes.

¿Cómo se va a desarrollar el parto?

La bolsa de las aguas se puede romper durante el trabajo de parto, o de esta otra manera, sin que haya aún contraciones. Como ya sabemos, en la mayoría de los casos, el parto se va a desencadenar de forma espontánea en las siguientes 24 horas. Si no fuera así, pasadas esas 24 horas se puede inducir el parto. “Finalizar el parto pasadas esas 24 horas se asocia a un menor riesgo de infección clínica (corioamnionitis o endometritis)”, señala la especialista de Top Doctors.

Inducción del parto

Provocar el parto a partir de esas 24 horas para disminuir la probabilidad de infección “no aumenta el riesgo de madre e hijo ni la tasa de cesáreas o de parto instrumentado”, recalca. Por este motivo, se tiene una conducta expectante las primeras 24 horas y si el parto no se desencadena de forma espontánea se recurriría a la inducción.

La inducción se puede llevar a cabo con distintas medicaciones, según las condiciones en las que se encuentre el cuello uterino. “Si este no está favorable todavía porque no se ha acortado ni se ha dilatado, utilizamos prostaglandinas para la maduración cervical”, expone la Dra. María Dolores Gómez Roig. Después se administraría oxitocina sintética a la madre para provocar las contracciones. En el caso de que el cuello del útero ya estuviese maduro y hubiera dilatación, se comenzaría directamente por la oxitocina para que la mujer tenga contracciones y se desencadene el parto.

Aunque no hay consenso médico, en la mayoría de los protocolos se indica que la mujer reciba antibióticos a partir de las primeras 24 horas en que ha roto la bolsa si no ha dado a luz aún. El motivo es prevenir esas infecciones.

¿Es posible romper aguas aunque no se tengan contracciones?

Es posible romper aguas aunque no se tengan contracciones y eso indica también que el parto es casi inminente. Lo habitual es hablar de que el parto es inminente cuando la embarazada comienza a tener contracciones y estas son constantes y muy frecuentes. Pero no se habla tanto de otra posibilidad que se da bastante a menudo y que es romper aguas cuando no se tienen contracciones.

Cuando esto ocurre, la embarazada nota cómo el líquido comienza a salir, no de forma exagerada pero sí continua. Suele resultar muy sorprendente al no haber contracciones que nos anticipen que estamos de parto, pero la realidad es que este está a punto de comenzar. Eso sí, en principio, no hay por qué salir corriendo. Si todo transcurre dentro de la normalidad, la rotura de la bolsa puede darse en 1 de cada 10 embarazos llegados a término. Esto es entre las semanas 37 y 42, y en ese caso lo esperable es que el parto se produzca de manera espontánea en las siguientes 24 horas.

Cuando se produce la rotura de la bolsa no es necesario acudir corriendo al hospital, aunque se deba hacer en el menor tiempo posible. Eso sí, siempre que el líquido amniótico sea transparente. Si vemos que es de algún color, entonces sí será necesario ir inmediatamente al hospital. Cuando el líquido amniótico presenta un color verdoso o sanguinolento puede estar en riesgo el bienestar fetal. No tiene por qué ser así, pero es fundamental asegurarse y que los médicos valores lo antes posible cuál es la situación.

Como te decimos, si no hay contracciones y el líquido amniótico es transparente, deberás permanecer en el hospital, pero los médicos esperarán 24 horas para ver si el parto se produce de manera espontánea. Durante ese tiempo no existe riesgo ni para la madre, ni para el feto. Pasadas las 24 horas, se procede a inducir el parto. Si no ha comenzado la dilatación, en un primer momento se aplica una oxitocina local para que comience. Si la dilatación ya está en marcha, se administra oxitocina sintética directamente. También es habitual administrar antibióticos a la madre para prevenir infecciones como consecuencia de la rotura de la bolsa.

Protocolos hospitalarios y riesgos

Romper las aguas es un estímulo para que el parto se inicie. Los protocolos hospitalarios son muy variables, algunas guías de práctica clínica recomiendan inducir el parto a las 24 horas de bolsa rota por el riesgo de infección del bebé y de la madre pero lo que realmente aumenta el riesgo de infección son las exploraciones vaginales. El tacto vaginal es un detonante para que se inicie la cuenta atrás en cuanto al riesgo de infección, ya que puede arrastrar gérmenes, que viven normalmente en la vagina, hacia la cavidad uterina.

Estudios y recomendaciones:

  • Dare, M.R., et al. No se registró una mayor incidencia de sepsis neonatal en comparación con la inducción precoz.
  • Seaward, P.G., et al. De todas las variables que se manejaron la que más se asoció con corioamnionitis fue el número de tactos vaginales.

En el caso de que no haya signos de infección, aunque cada hospital tiene su protocolo y puede haber diferencias, la mayoría están basados en las recomendaciones de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) y en general, si estás de más de 37 semanas, las opciones van desde esperar 12-24 horas (lo más frecuente) hasta 96 horas (muy poco probable en nuestros hospitales).

Si hay signos de infección, recomienda inducir en el momento en que se detecta (la rotura y la infección), teniendo de margen 12h para el nacimiento del bebe, ya que esa espera no supone un aumento de riesgo ni para la madre ni para el bebé. (¿Por qué no una cesarea directa? Porque un parto vaginal es mejor tanto para la mujer como para el bebé y en principio si hay tiempo conlleva menos riesgo intentar una inducción que hacer una cesárea. ¿Cuáles son los signos de infección? Si no hay signos de infección, si tan solo se ha roto la bolsa pero no hay contracciones. Conducta expectante, que consiste en ESPERAR HASTA 96HORAS, sí, lo acabas de leer bien. Conducta activa, que consiste en inducir el parto en las primeras 24h tras las rotura de la bolsa.

Y volviendo al tema del antibiótico que os contaba antes, además del planteamiento de cuánto comenzar la posible inducción, la SEGO también recomienda que se administre antibiótico intravenoso a la mujer que rompe la bolsa. ¿Qué pasaría si decides esperar y comienzan a haber signos de infección? Entonces, ¿a las 24h de romper la bolsa tiene que haber nacido el bebé? Pero en esas horas de espera ¿hay que hacer algo? Conviene controlar el bienestar del bebé y tus constantes vitales. ¿Pero puedo esperar ese tiempo en mi casa?

La bolsa amniótica mientras esté integra protege a tu bebé de las infecciones externas. Pero una vez que se rompe, el riesgo de infección es algo mayor.

Tabla resumen de protocolos y recomendaciones:

Condición Recomendación
Sin signos de infección Esperar de 12 a 96 horas para el inicio espontáneo del parto.
Signos de infección presentes Inducir el parto en las primeras 12 horas.
Después de 24 horas de la rotura Considerar la administración de antibióticos intravenosos.

Programa Espera: Una alternativa para embarazadas

Maternidad Sant Joan de Déu ha puesto en marcha un programa gracias al cual aquellas embarazadas que rompen aguas sin tener contracciones pueden regresar a su domicilio hasta el inicio del parto, lo cual contribuye a su empoderamiento y a favorecer su relajación durante la espera sin poner en riesgo la seguridad maternofetal. En ocasiones, una mujer gestante rompe aguas antes del inicio activo del parto. De hecho, esto sucede en uno de cada diez casos y a veces pueden pasar horas entre que la embarazada rompe aguas y empiezan las contracciones, que son el auténtico motor y señal de inicio del parto. Es más, según la evidencia, más de la mitad de las gestantes que rompen aguas sin tener contracciones pueden tardar más de 24 en ponerse de parto.

Ante esta situación, el mencionado centro ha puesto en marcha el programa Espera, a través del cual se ofrece a las embarazadas que han roto aguas pero aún no tienen contracciones la posibilidad de volver a su casa a pasar allí las horas -hasta 24 horas como máximo- hasta que hacen acto de presencia las primeras contracciones, que son las que marcan el inicio del parto.

“Queremos que la mujer se sienta más protagonista y empoderada, que tenga voz en el proceso y que, si lo desea, pueda pasar las horas previas al parto en casa, en su cama, paseando alrededor de su domicilio...En definitiva, en un entorno más conocido que le ayude a afrontar el parto con más tranquilidad y de manera más relaja, sin esa sensación de cuenta atrás", indica la comadrona, quien al respecto comenta que "algunas tardan mucho a ponerse de parto y a ello hay que sumar las horas de inducción al parto y el parto propiamente, de manera que pasan muchas horas ingresadas y, por mucho que estén tranquilas, algunas no lo llevan demasiado bien".

Criterios para participar en el programa Espera

  • Gestantes de bajo riesgo.
  • Embarazo a término.
  • Esperando un solo bebé en presentación cefálica.
  • Aguas claras.
  • Análisis negativo de la bacteria estreptococo agalactae.

Cuando ello sucede, los profesionales valoran el estado general de la madre, confirmando que no tiene fiebre ni signos de infección, y del bebé, comprobando que sus movimientos fetales son normales, y valoran si es necesario inducir el parto o bien se puede esperar hasta que todo se desarrolle de forma natural. Si se da esta última circunstancia y la gestante vive a menos de 45 minutos del hospital, se les ofrece la posibilidad de quedarse ingresada hasta el inicio del parto o bien marcharse a casa a la espera de que hagan acto de presencia las primeras contracciones, en cuyo caso se les informa acerca de las señales de alerta que indican que ha de regresar al centro antes de lo previsto, como puede ser que las aguas cambien de color aparezca fiebre.

Además, las pacientes tienen a su disposición un teléfono a través del cual pueden ponerse en contacto con una comadrona para consultar las dudas que les puedan surgir durante la espera y, para aquellos casos en que las contracciones no comienzan tras horas de espera después de haber roto aguas, las pacientes ya tienen una hora de ingreso asignada antes de abandonar el centro.

Existen países en los que sus protocolos ya contemplan este tipo de conducta expectante, como Reino Unido, Australia y Países del norte de Europa, y se ha comprobado que mejora la experiencia de las pacientes y es un procedimiento seguro. Al respecto la doctora Patricia Ferrer, médico adjunto del Servicio de Obstetricia y Ginecología, asegura que "el riesgo de infección maternofetal en estos casos es mínimo".

Acabo de romper la bolsa durante el embarazo, ¿es necesario que vaya urgentemente a un hospital?

Recuerda, romper la bolsa no significa estar de parto. Mantén la calma, observa las características del líquido amniótico y sigue las indicaciones de tu equipo médico para asegurar un parto seguro y tranquilo.

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