La enjambrazón es un proceso natural en las colonias de abejas, pero puede ser un problema para los apicultores. Reduce el vigor de las colmenas, limita las cosechas y merma la calidad de las reinas, haciendo que transmitan más el instinto enjambrador a sus descendientes.
Detectar a tiempo las señales de que una colmena se prepara para enjambrar es crucial para tomar medidas preventivas y evitar la pérdida de una parte importante de la colonia. En este artículo, te mostraremos los indicios y pistas para reconocer que una colmena se prepara para enjambrar.
🔴🔴Como evitar la enjambrazón en las ABEJAS 🐝🐝
¿Cuándo se produce la enjambrazón?
Un enjambre se produce generalmente en primavera, cuando el campo ofrece mucho alimento y la colmena está llena de cría, abejas y alimento. A medida que el espacio interior se reduce, las abejas se incomodan y fuerzan la enjambrazón: producirán nuevas celdas reales y obligarán a la reina vieja a dejar la colmena con una parte de las abejas y algunos zánganos.
Las señales de que una colmena se prepara para enjambrar pueden ser muy sutiles y no siempre evidentes. Además, puede que solo se manifiesten en el interior, sin que haya apenas muestras externas de lo que va a suceder.
Esta falta de señales exteriores es más frecuente en colmenas bien gestionadas: aquellas que ya tienen alzas y el apicultor se ha preocupado por darles espacio dentro. Por eso, para no pensar que basta con poner un alza y olvidarse, hay que prestar atención a otros muchos síntomas que se pueden observar dentro de la colmena.
Señales Internas de Enjambrazón
Dentro de la colmena, existen varios indicadores que pueden alertar al apicultor sobre una posible enjambrazón:
- Cámara de cría llena: Una cámara de cría llena de cría, abejas y alimento es el caldo de cultivo perfecto para la enjambrazón. El campo está lleno de comida, hace calor, las abejas están apretadas y se lanzan a enjambrar.
- Falta de puesta o bloqueo: Una cámara de cría llena puede desembocar en un bloqueo de la puesta.
- Celdas reales: Sin duda, el más claro de los síntomas de un enjambre es la aparición de celdas reales. Las abejas quieren enjambrar e inician el reemplazo de la reina, levantando celdas en las que crecerán las nuevas reinas. Sin embargo, a veces se desarrollan nuevas reinas simplemente para cambiar de reina, porque la antigua es defectuosa o está agotada. Por tanto, el apicultor debe estar muy atento a la aparición de esas celdas y decidir cuál es la razón de que las levanten. Para ello, debe analizar si hay más síntomas y cuáles son.
- Canto de las reinas: Los apicultores más experimentados son capaces de detectar el canto de las reinas cuando se está preparando un enjambre secundario o jabardo. Esto sucede, sobre todo, cuando hay una reina nacida y otras todavía dentro de las celdas reales. Las obreras no permiten a la reina que mate a sus hermanas, y mantienen a estas todavía encerradas, en lo que constituye uno de los comportamientos de las abejas más sorprendentes. Es una situación inequívoca de preparación de un jabardo, o varios. Así, el canto de la reina se manifiesta como una forma de comunicación en la colmena, una especie de diálogo entre la reina nacida, que seguramente enjambrará, y las princesas que esperan turno.
- Abejas “flautistas”: Con un oído todavía más entrenado, es posible detectar el sonido de las llamadas abejas ‘flautistas’ o pipers bees. Se trata de un grupo de abejas, unas 200, generalmente ya veteranas, que inician un canto muy característico, similar al sonido de una flauta, justo antes de que el enjambre decida salir. Se cree que sirve para organizar la salida, invitando a las abejas a unirse a la vieja reina en su marcha.
Celdas reales listas para nacer.
Señales Externas de Enjambrazón
Además de las señales internas, también hay síntomas visibles desde el exterior que indican una posible enjambrazón:
- Hacer la barba: Históricamente, se ha considerado como el síntoma de un enjambre por excelencia. Las obreras, ante la falta de espacio en el interior, salen fuera, extendiéndose por la pared de la colmena o colgando de la piquera en una bola de abejas que se llama barba. Cuando una colmena sigue este comportamiento, urge solucionar su estado agregando alzas para ampliar el espacio interior, o tomando otra decisión de manejo. Aunque en la mayoría de los casos la barba lleva al enjambre, también puede suceder que, finalmente, las abejas se lo piensen y decidan no enjambrar. Puede deberse a un cambio en su evaluación del estado del campo o a otros motivos todavía en discusión.
- Nerviosismo en la piquera: Muchas veces, el enjambre es precedido por un fuerte nerviosismo en la piquera. Las obreras guardianas se tornan más agresivas y se pueden ver peleas. En una colmena fuerte, son síntomas de un enjambre en ciernes.
- Vuelos de orientación: Todos los apicultores reconocen el vuelo de una obrera que sale por primera vez y se orienta para reconocer el lugar donde está su colmena. Son vuelos elípticos, con las abejas mirando hacia la colmena, cada vez más amplios y altos. Algunos autores lo denominan ‘sol artificial’. Generalmente, estos vuelos son frecuentes hacia el mediodía. Si aumenta mucho la cantidad de estos vuelos, puede ser que se haya roto el equilibrio entre obreras y pecoreadoras, aumentando bruscamente la cantidad de estas.
- Caída en la entrada de polen: Cuando la colonia va a enjambrar es porque ya no hay apenas sitio para poner. Falta espacio, los panales están llenos y la cría joven se opercula. Esto hace que se reduzca la necesidad de polen, porque no hay cría fresca a la que alimentar.
- Exploradoras en colmenas trampa: Es habitual que los apicultores coloquen trampas para cazar enjambres en las inmediaciones del colmenar y en los lugares en los que las abejas suelen detenerse cuando enjambran. En esos puntos, además, se aplica algún producto cazaenjambres. Días antes de la salida del enjambre, las exploradoras empezarán a buscar lugares propicios para la instalación de la nueva colonia, y es fácil verlas recorriendo y reconociendo las trampas, haciendo incluso primeras tareas de limpieza.
Abejas haciendo ‘la barba’ en una colmena, síntoma de una enjambrazón inminente.
Medidas Preventivas
Una vez detectada la intención de la colmena de prepararse para enjambrar, el apicultor debe decidir si lo impide o si permite que salgan. Lo más recomendable es evitar la marcha del enjambre.
Por otro lado, conviene evitar que las colmenas enjambren, limitando ese comportamiento lo más posible. Se sabe que es un rasgo de comportamiento hereditario, por lo que es necesario reducirlo. Pese a todo, es un instinto que está dentro de la genética de las abejas, así que siempre pueden darse casos de enjambrazón y será precios detectarlos.
Algunas medidas que se pueden tomar para prevenir la enjambrazón son:
- Aumentar el espacio interior: Como la falta de espacio en la colmena es la causa más común de la salida de un enjambre, la solución rápida es aumentar ese espacio. Para ello, se agregarán alzas sobre la cámara de cría llena. Si la colmena tiene dos cámaras de cría, se colocarán sobre ellas. Además, conviene aliviar más la presión en la cámara de cría, sacando algún cuadro de cría y subiéndolo al alza. En su lugar, en el nido se colocan láminas de cera estampada. En este manejo hay que tener cuidado con el excluidor de reinas. En muchas ocasiones, el apicultor agrega alzas y deja el excluidor entre ellas y la cámara de cría.
- Aumentar la ventilación de la colmena: Además de añadir espacio, conviene también mejorar la ventilación de la colmena abriendo la piquera todo lo posible.
- Colocar trampas para enjambres en la piquera: En el mercado es posible encontrar trampas para enjambres.
- Eliminar celdas reales: Otra solución para frenar el instinto enjambrador es eliminar las celdas reales. Si la colmena desarrolla celdas, es que se prepara, así que se deben eliminar. Es importante prestar mucha atención al hacerlo para eliminar todas, porque, si una se escapa al registro, logrará su objetivo. Esas realeras, además, se pueden utilizar para hacer núcleos o para sustituir reinas defectuosas de otras colonias. Son reinas de enjambrazón, las de más calidad, aunque también hay que tener en cuenta que proceden de una madre propensa a enjambrar y se podría estar contribuyendo a difundir ese carácter. También hay que saber si esas realeras aparecen por un proceso de enjambrazón o son de reemplazo: en el segundo caso, no se deben tocar, porque la colonia las necesita para sustituir a una reina con problemas.
- Retirada de cría operculada: Si se extraen los panales de cría operculada y se sustituyen por cuadros de cera estirada, la colmena frena su instinto enjambrador. Lo hace, porque la reina desarrolla cría joven que requiere de toda la atención de las abejas. Los panales extraídos se pueden utilizar para reforzar colmenas débiles, por ejemplo.
- Confección de núcleos: Otra forma de calmar a las abejas y reducir su vigor para que no enjambre es hacer núcleos. En este caso, es mejor trabajar con núcleos que con paquetes, porque con los primeros se saca de la colmena cría y alimento, aligerando la presión espacial que sufre la colonia. Cualquier tipo de núcleo es adecuado para frenar el impulso enjambrador, aunque, en situaciones de mucha necesidad, se puede optar por los supernúcleos o núcleos de muchos cuadros de cría.
Tecnología para el Control de Enjambrazón
En los últimos años, se están popularizando en los apiarios las balanzas digitales conectadas, dispositivos inteligentes que monitorizan continuamente el peso y otros parámetros de la colmena. Gracias a ese control continuo, detectan un cambio brusco de peso y lo identifican como salida de un enjambre.
De esta forma, el apicultor puede hacer frente a una colmena lista para la enjambrazón. Reducirá pérdidas y llevará a cabo un manejo a largo plazo mucho más eficaz y valioso.
La tecnología de monitorización permite establecer diferentes tipos de alerta a tiempo real a través del dispositivo colocado dentro de la colmena (temperatura, humedad, señal, batería, etc.) y, con ello, adelantarnos a los posibles problemas que puedan aparecer.
La información se envía directamente desde el dispositivo intracolmena a un smartphone, tablet u ordenador a través de una sencilla aplicación, que permite interconectar distintos equipos para poder comparar la información.
| Parámetro | Rango Normal | Indicación de Problema |
|---|---|---|
| Temperatura interna del núcleo de cría | 33 °C - 36 °C | Aumento gradual (0.1 °C/día en enero-marzo, 0.4 °C/día en abril-junio, 0.5 °C/día en agosto-septiembre) puede indicar reanudación de la puesta o captura de enjambre. Caída repentina indica problema de salud o enjambrazón. |
| Humedad | 40% - 65% | Humedad excesiva puede causar pérdidas de colmenas durante el invierno. |
| Peso | Variable | Cambio brusco de peso puede indicar la salida de un enjambre. |
Además de los sensores internos en la colmena, es esencial contar siempre con sensores de temperatura y humedad externos en el colmenar.
Una caída repentina de temperatura indica un problema de salud y/o falta de reservas. La temperatura interna de la colmena debería estar en todo momento por encima de la temperatura externa. No obstante, esto no siempre es así, pues en muchas zonas de España en verano la temperatura sube de los 36 °C. Lo que obliga a las abejas a recoger agua y ponerla en la cámara de cría para refrigerar y mantener la humedad relativa de supervivencia de las larvas.
Si la temperatura interior y exterior de la colmena es idéntica, podría significar que la colmena está muerta.
La humedad se considera normal durante la temporada cuando se sitúa entre un 40 y un 65%. El nivel de humedad interna está fuertemente relacionado con la temperatura interna, aunque también estará influenciada por varios factores, meteorológicos, de población de la colonia.
Para España las únicas medidas que conocemos son las de la Universidad de Córdoba, que dan para el nido de cría alrededor de entre el 50 % y el 60 %; en dos años no han medido más del 60 % en la cámara de cría, y no más del 70 % en el resto de la colmena.
