¿Qué Esperar al Dejar de Amamantar? Guía Completa para Madres

El destete es una etapa natural en el desarrollo del bebé y en el proceso de la maternidad. La decisión de dejar de amamantar a un hijo, o la necesidad de hacerlo, supone un momento de cambio que puede ser experimentado de maneras muy diferentes por cada mujer.

Para algunas, el destete supone un alivio; sin embargo, para otras, dejar de amamantar a su hijo puede ser bastante duro e incluso provocar una depresión. En LactApp, acompañamos este proceso sea cual sea y cuando sea.

Durante el embarazo, insistimos mucho en la necesidad de que las mujeres se formen y tengan el máximo conocimiento sobre qué es la lactancia materna, y de la misma manera, durante la lactancia, es importante formarse para adaptar el proceso de destete. Por ello, aunque no pienses de manera inminente en destetar, puedes empezar a formarte.

🤱🏻 EL SECRETO DEL DESTETE RESPETUOSO con @lactanciamitos - ep86

Tipos y Situaciones de Destete

Hay muchos tipos y situaciones de destete. El más habitual en el mundo es el destete a iniciativa de la madre, como nos recuerdan las estadísticas sobre la duración de la lactancia. Las madres suelen ser las que deciden poner fin a la lactancia.

  • Destete natural: Se produce entre los dos años y medio y los 7 años.
  • Destete dirigido por la madre: La madre decide unilateralmente iniciar el proceso para dejar el pecho.
  • Destete parcial: Puede ser nocturno o diurno, dependiendo de la determinación de la madre.
  • Destete prematuro o de emergencia: Se debe hacer de manera inmediata, relacionado con situaciones que imposibilitan mantener la lactancia materna.
Tipos de destete según la iniciativa. Fuente: LactApp

Edad del Destete

Podríamos dividir el destete por muchas franjas de edad, aunque en realidad podemos hacer dos grandes divisiones: antes del año y después del año. De esta manera podemos observar las peculiaridades de cada etapa y ayudarte a conocer los desafíos y opciones de cada una de ellas.

  • Destete antes de 1 año: El principal desafío es que el hijo acepte el recipiente y la leche elegidos.
  • Destete a partir de 1 año: Puede conllevar también bastantes dificultades y será necesario planificarlo con antelación.

Es muy raro que un bebé menor de un año deje la lactancia, ya que a nivel nutricional un bebé menor de un año depende de la leche. Por tanto, un bebé que se desteta antes del año es un bebé que podría poner su vida en juego por las carencias nutricionales. En estos casos si el destete no es deseado por la madre, se puede ayudar al bebé para que vuelva a mamar.

Es necesario tener mucha paciencia y aplicar los trucos que te contamos en esta entrada.

¿Cuándo es Más Fácil Destetar?

Conociendo los hitos de desarrollo de los bebés y de los niños, podemos afirmar que sí, que hay etapas en las que puede resultar más simple conseguir un destete, y que en otras situaciones y edades el destete puede ser algo más complicado.

  • Antes de los tres meses: En esta etapa suele ser algo más fácil que los bebés acepten otras formas de alimentación que no sean el pecho.
  • Cuando el proceso de destete no comparte algún otro proceso: En ocasiones el destete se activa por cansancio o necesidad, si estos momentos coinciden con cambios en la vida del bebé: inicio de la escuela infantil, dejar el pañal, cambios de domicilio… el destete será más complejo.

Los baches y las crisis se producen por diferentes motivos, cuando estos están relacionados con un proceso madurativo del bebé, el transcurso y consecución del destete puede ser un poco más complicado.

Por todo ello, también es importante que tengas en cuenta estos momentos de visita si quieres realizar el destete en una etapa concreta. Y, también tenemos que tener en cuenta momentos o situaciones en los que será más complicado realizar un destete.

Ejemplo de destete respetuoso.

Destete Diurno vs. Destete Nocturno

El destete diurno suele ser más lento y gradual que el nocturno, pues de día, tenemos más estrategias que podemos ofrecer al peque. Al final, el destete diurno está relacionado con muchas circunstancias que hacen que el bebé quiera mamar: hambre, cansancio, aburrimiento, sueño, frustración, etc.

Por contra, por la noche las tomas nocturnas van relacionadas con la alimentación y el sueño. Debe quedar claro que el destete nocturno es viable a partir del año de edad. Cuando es anterior a esta edad, el bebé necesitará seguir alimentándose de noche, por tanto, se cambiará la teta por la alimentación en biberón.

En muchas ocasiones las parejas están muy presentes en el cuidado del bebé y ya tienen por la mano como ayudar al bebé a dormirse sin el pecho. Pero en otras oraciones este contacto no se ha producido y el adulto siente que no tiene la capacidad para llevar a cabo el proceso.

Esto genera miedos y actuaciones en la noche poco adecuadas que no facilitan el destete. Es importante preparar al adulto para esta situación y que disponga de recursos para afrontar el proceso.

Por ello que os recomendamos que si queréis afrontar un destete nocturno hagáis un taller específico de destete en el que podáis estar los dos o que, si queréis una atención más personalizada, pidáis una cita a una de nuestras expertas.

Muchas familias a cierta edad están hartas de la lactancia nocturna, pero no de mantener el contacto nocturno con ellos. Una vez se haga el destete nocturno y este se afiance, lo que supone una semana más o menos, la madre puede volver a la cama con el bebé y la pareja para seguir colechando.

Es una pregunta muy recurrente: ¿Qué hago primero: destetar o descolechar? ¿Se puede destetar y descolechar más tarde? Sí, se puede. Lo único que ambas circunstancias tienen suficiente entidad para darles a cada una de ellas un espacio temporal adecuado.

Métodos para el Destete Diurno

Tanto los niños como los adultos, somos animales de costumbres y es fácil observar patrones de comportamiento en nuestros peques. De esta manera podremos empezar a afrontar el proceso de destete con conocimiento básico y viendo si podemos cambiar el pecho en algunas de ellas.

Si creemos que nos pide el pecho por hambre adelantamos la comida o la cena. Si pensamos que está aburrido lo que haremos será realizar una actividad previa para distraerle. Si nos pide el pecho cuando se pone nervioso intentaremos ofrecer recursos o estrategias para que se calme según la edad, etc.

El "no ofrecer no negar" es el método más conocido para la realización del destete diurno. Este método se basa en no ofrecer el pecho y esperar a que el bebé lo pide. Si lo pide se le da pecho. Pero esto que parece simple tiene matices importantes.

Cuando quieres destetar todas tenemos claro que no queremos ofrecer el pecho, y también tenemos muy claro que nuestro hijo nos va a pedir el pecho. Una vez el bebé se relaja al ver que siempre tiene el pecho a su disposición, el siguiente paso es empezar a determinar cuánto tiempo le vamos a dejar en el pecho.

Aquí cada madre decidirá si son 2-3 minutos o 10. El tiempo elegido debe ser menor al que el bebé haga la toma habitualmente. Una vez acepte esa pauta en la toma, la siguiente fase será aplicar el distraer y el aplazar.

Como el bebé estará tranquilo sabiendo que le damos el pecho, cuando nos los pida, le diremos que sí: “dame un segundo que voy a la cocina a buscar agua”, “claro, ahora vengo que tengo que guardar una cosa”, “ahora mismo, un segundo que voy a la habitación a cerrar la ventana”… la frase que sea, siempre evitando el “no” y haciéndole saber que ya vamos.

Es probable que la primera vez solo aguante unos minutos sin mamar, pero poco a poco debería ser capaz de aguantar un poco más.

Es complicado dar una cifra concreta en la duración del proceso de destete. Hay destetes que pueden durar días, muchas veces por una necesidad apremiante; meses o incluso años. El destete nocturno con el “método padre” no debería durar más de 5-7 días, mientras que el destete diurno se puede alargar bastante más.

Lo que tenemos que tener en cuenta en cualquier tipo de destete es que muchas ocasiones se producen retrocesos. Estos retrocesos son normales y esperables, ¿por qué se producen?

Y ya ves que es muy fácil que el bebé se ponga enfermo en cualquier momento del destete, lo que hace que en ese momento si no quiere comer, o como poco, quieras ofrecer de nuevo el pecho. No hay nada malo en ello, y no vas a confundir al bebé o no harás que cuando lo quieras volver a intentar sea más complicado.

Huelga de Lactancia y Falso Destete

Existen situaciones en las que el bebé puede aparentemente dejar el pecho o intentar mamar y no conseguirlo. Una huelga de lactancia y/o un falso destete es una situación que puede ocurrir durante la lactancia materna, y ambas implican desafíos en términos de continuación de la lactancia materna.

Una huelga de lactancia es cuando un bebé que estaba siendo amamantado de repente se niega a mamar. Cómo hemos dicho, si queremos que el bebé vuelva a mamar, será necesario establecer un plan de acción para conseguir con paciencia y mano izquierda que el bebé vuelva a aceptar el pecho.

Este es un proceso que puede durar semanas, a veces se alarga mucho y puede durar hasta un mes. Hay que tener mucha paciencia y preservar el objetivo. No podemos decirte que en todos los casos se consiga solucionar todas la huelga, y por desgracia algunos bebés dejan de mamar; pero en muchas ocasiones sí conseguimos que el bebé vuelva a mamar con normalidad.

Para ello es importante no forzar nunca al bebé a mamar, y debemos facilitar espacios y el tiempo necesario para que lo pueda conseguir.

Emociones Durante el Destete

El destete puede ser un momento de transición emocional tanto para la madre como para el bebé. Algunas de las emociones comunes incluyen:

  • Ambivalencia: Puede estar muy segura de querer destetar, y a las pocas horas cambiar completamente de opinión.
  • Agitación: Un aspecto que muchas mujeres experimentan es un rechazo hacia las demandas del bebé.
  • Tristeza: Es natural sentir tristeza al dejar atrás esta etapa.

El bebé, según la edad que tenga también transitará muchas emociones en el destete.

Causas de la Huelga de Lactancia

No hay causa aparente para que se produzca una huelga de lactancia, por lo que la actitud del bebé desconcierta mucho a los padres, que no entienden qué está ocurriendo. Y es que, probablemente, hasta ese momento su hijo mamaba con normalidad y hasta parecía disfrutar de ello.

Pero, de repente, la madre le pone a mamar, el bebé no quiere pecho y se niega a succionar, e incluso puede que parezca que no sabe cómo hacerlo. Y no es que el niño esté iniciando naturalmente el destete, porque esto suele hacerse de manera paulatina.

Lo primero de todo, tranquilidad. La huelga de lactancia ocurre, aunque no a menudo, pero entra dentro de lo plausible.

Causas de la huelga de lactancia.

Algunas causas pueden ser:

  • Uso del chupete o biberón: En los bebés menores de seis meses, puede que la crisis tenga que ver con el uso del chupete o el biberón.
  • Estrés: Otra causa puede ser el estrés de la madre o del propio bebé.
  • Olores fuertes: También hay que descartar que el niño esté notando el olor fuerte de alguna crema que se esté aplicando la madre en la zona del pecho o incluso en el pezón (tipo Purelan).
  • Problemas de salud: Si el motivo de la huelga de lactancia fueran llagas en la boca, otitis, dolor de garganta o cualquier otra enfermedad, habrá que esperar a que se le pase y mantener la producción de leche extrayéndola manualmente o con un sacaleches.

Estudio sobre el Destete Abrupto y el Riesgo de Cáncer de Mama

En 2019, Basree y colaboradores publicaron un estudio científico en el que estudiaron si el destete abrupto provocaba cambios histológicos y moleculares en la glándula mamaria con el objetivo de entender posibles mecanismos de protección contra el cáncer en la lactancia prolongada.

Este estudio parte de la base de que la lactancia disminuye en general el riesgo de padecer cáncer de mama, pero se ha observado que la duración de la lactancia impacta en el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer, como el cáncer tipo triple negativo (TNBC), que además es un tipo de cáncer agresivo y con alta mortalidad.

En un estudio observacional publicado en el año 2018 (2), encontraron que mujeres con alta paridad (más de 3 embarazos) y que no dieron el pecho o dieron el pecho durante menos de 12 meses presentaban un mayor riesgo de padecer TNBC.

Bajo este contexto, Basree y colaboradores realizaron un estudio en ratones hembra comparando los tejidos mamarios de ratones con una lactancia corta (de 7 días) y con destete abrupto, con ratones con lactancia completa y destete gradual.

En el estudio observaron que las glándulas mamarias de las ratonas que sufrieron una involución abrupta presentaban un estroma más denso, una composición de colágeno alterada, una mayor inflamación y proliferación, y un aumento de la expresión del receptor de estrógeno α y del receptor de progesterona en comparación con las que sufrieron una involución gradual. Todos estos parámetros se asocian con mayor riesgo de padecer cáncer.

El estudio define como destete abrupto cuando la lactancia no se inicia tras el nacimiento o se interrumpe bruscamente al poco tiempo de iniciarse y el tejido mamario sufre una remodelación forzada y brusca.

Este mismo estudio incluyó muestras de tejido mamario de mujeres que se sometieron a una reducción mamaria y donaron el tejido extraído. Estas mujeres habían parido y compararon las que realizaron una lactancia menor de 6 meses vs. más de 6 meses.

Pero debido al limitado número de muestras disponibles, consideraron el número total de meses de lactancia para todos los embarazos (número acumulado de meses). La paridad y el tiempo de lactancia en estas mujeres se tuvo en cuenta al realizar los análisis.

Hay que tener en cuenta que el número de embarazos es el factor que más influye en el desarrollo de cáncer de mama. Pero los autores encontraron un número limitado de muestras disponibles y una paridad entre mujeres muy variable.

En conclusión, este estudio no evidencia que el destete no progresivo aumente el riesgo de padecer cáncer.

Referencias:

  • Basree MM, Shinde N, Koivisto C, Cuitino M, Kladney R, Zhang J, et al. Abrupt involution induces inflammation, estrogenic signaling, and hyperplasia linking lack of breastfeeding with increased risk of breast cancer. Breast cancer Res [Internet].
  • John EM, Hines LM, Phipps AI, Koo J, Longacre TA, Ingles SA, et al. Reproductive history, breast-feeding and risk of triple negative breast cancer: The Breast Cancer Etiology in Minorities (BEM) Study. Int J Cancer [Internet].
  • Raafat A, Strizzi L, Lashin K, Ginsburg E, McCurdy D, Salomon D, et al. Effects of Age and Parity on Mammary Gland Lesions and Progenitor Cells in the FVB/N-RC Mice. PLoS One [Internet].

Recomendaciones para un Destete Respetuoso

La matrona y consultora certificada de lactancia materna, Clara García Lumbreras, aconseja:

  • No destetear y dejar de hacer colecho al mismo tiempo.
  • Mantener la primera toma de la noche y la primera de la mañana.
  • El otro cuidador principal calmará al bebé durante los despertares nocturnos (método padre).
  • De día, negociar las tomas con el bebé, intentar aplazarlas, sustituirlas por jue...

Transformaciones Físicas y Psicológicas en la Madre

El destete puede generar transformaciones físicas en los pechos, pero también cambios psicológicos y hormonales en la madre. Te contamos qué sucede en el cuerpo cuando este proceso inicia.

La lactancia materna es una experiencia única y gratificante para muchas mujeres, marcada por una conexión íntima y nutritiva con su bebé. Sin embargo, al dejar de amamantar, la madre experimenta cambios físicos y psicológicos que a menudo pasan desapercibidos.

La apariencia, las sensaciones, emociones y fluctuaciones hormonales que acompañan al proceso de destete pueden sorprender y desconcertar a muchas mamás. Veamos en detalle lo que suele suceder cuando se detiene la lactancia materna. En estos procesos intervienen diversas hormonas, como el lactógeno placentario, los estrógenos, la progesterona, la prolactina y la oxitocina. Estas sustancias trabajan en conjunto para la producción y mantenimiento de la leche materna.

Cuando una mujer decide dejar de amamantar, su cuerpo experimenta una serie de cambios destinados a volver al estado previo al embarazo. Estas transformaciones pueden manifestarse tanto a nivel físico como emocional.

Impacto Psicológico del Destete

El proceso de dejar de amamantar puede tener un impacto psicológico y emocional significativo tanto para la madre como para el bebé. Este período puede ser experimentado como un duelo por la pérdida de la conexión y el vínculo amoroso que se establece a través de la lactancia materna.

Es común experimentar emociones encontradas durante el destete, que van desde la tristeza o la culpa por dejar de amamantar, hasta la sensación de alivio por la finalización de esta etapa. Así lo señala un estudio testimonial publicado en EC Paediatrics con diferentes madres, en edades comprendidas entre los 20 y 42 años.

El proceso puede desencadenar también cambios de humor que se relacionan con la disminución de hormonas como la prolactina y la oxitocina, que están asociadas con la sensación de bienestar y la conexión emocional.

Los síntomas físicos y emocionales que pueden experimentar las madres incluyen dolores de cabeza, fatiga, pérdida de apetito, irritabilidad, ansiedad, insomnio, melancolía, tristeza profunda e incluso llanto sin motivo aparente. En algunos casos, puede desarrollarse una depresión posdestete debido a la sensación de separación del bebé.

Aunque es normal sentir una amplia gama de sentimientos en este periodo, es importante que te permitas procesar lo que sientes y cuentes con el apoyo de tu pareja, amigos y familiares.

Cambios Hormonales al Dejar de Amamantar

Durante la lactancia, la producción de leche está regulada por varias hormonas, entre las que se destacan la prolactina y la oxitocina. Estas sustancias aportan sensación de felicidad, bienestar y están vinculadas a la conexión emocional entre la mamá y su bebé.

Cuando se suspende la lactancia, los niveles de estas hormonas comienza a disminuir de manera gradual. Este declive de las sustancias responsables de generar sentimientos de calma, amor, relajación y satisfacción, afectan el estado de ánimo y el bienestar emocional de la madre.

Además, el cese de la lactancia puede desencadenar un aumento en los niveles de estrógeno. Como consecuencia, algunas mujeres pueden experimentar sensibilidad en los senos, náuseas, aumento de las secreciones vaginales y otros síntomas relacionados con el ciclo menstrual, ya que el cuerpo reinicia su ciclo reproductivo.

Aunque estas alteraciones pueden causar incomodidad temporal, por lo general se estabilizan con el tiempo a medida que el cuerpo encuentra su equilibrio hormonal otra vez. Sin embargo, si los síntomas persisten o son severos, es recomendable buscar orientación médica para recibir apoyo adecuado.

Para minimizar el impacto de estas modificaciones, es crucial optar por un proceso de destete respetuoso, gradual y progresivo. Reducir las tomas de manera paulatina permite una transición más suave, tanto para la madre como para el bebé, al evitar complicaciones y facilitando la adaptación física y emocional de ambos ante esta nueva etapa.

El Ciclo Menstrual y la Fertilidad al Dejar de Lactar

El regreso del sangrado menstrual después del parto varía de una mujer a otra. Para muchas, es habitual que el período vuelva a aparecer al dejar de amamantar de manera exclusiva. Sin embargo, es posible que algunas mamás no vuelvan a tener su regla hasta que hayan destetado por completo.

Las posibilidades de quedar embarazada durante la lactancia son bajas, aunque no imposibles.

Transformaciones en los Pechos

Al concluir la etapa de amamantamiento, los pechos de la madre también experimentan una serie de transformaciones. Estos cambios son parte del proceso natural de involución mamaria, en el cual las mamas regresan a su estado previo al embarazo.

Durante el embarazo y la lactancia, los pechos cambian: la glándula mamaria se hipertrofia para adaptarse a la producción de leche. Al dejar de lactar, las células glandulares comienzan a atrofiarse y el tejido de la mama sufre un proceso de remodelación estructural que implica la sustitución de muchas células glandulares por tejido graso.

Esto conduce a una reducción en el tamaño y la firmeza de los senos, pues el tejido adiposo tardará alrededor de 6 meses o más en ocupar su espacio y lograr que los pechos recuperen su forma y volumen.

El proceso de involución mamaria varía en cada mujer. Es común que las madres que han amamantado durante varios meses noten que sale o se escapa leche si aprietan su pecho, incluso varias semanas o meses posteriores al destete. Cada mujer agotará sus reservas en un período de tiempo diferente.

Además de la involución mamaria, que ocurre en el interior de los pechos, es común que los senos experimenten cambios externos en su forma y textura. Pueden parecer más chicos, caídos, arrugados o menos llenos debido al estiramiento que ocurre durante el embarazo y la lactancia, también se puede detectar pérdida de volumen y firmeza.

¿Cómo recuperar la firmeza del pecho tras la lactancia?

Restablecer el tamaño y la firmeza de los senos después de la lactancia puede ser un desafío para mujeres preocupadas por su aspecto físico y que buscan recuperar su figura.

  • Entrenar los músculos pectorales puede ayudar a tonificar y levantar los senos.
  • Mantener la piel hidratada y bien cuidada es fundamental para preservar la elasticidad y la salud de los senos.
  • Usar sujetadores que den un soporte adecuado durante y después del período de lactancia es esencial.

Recuerda Siempre que Estos son Tiempos de Cambios

El proceso de destete es un momento de transición, tanto para el bebé como para la madre. Hacerlo de manera gradual puede ayudar a minimizar los efectos propios de esta etapa y permitir una transición más suave para ambos.

Al dejar de amamantar, puedes esperar cambios físicos, emocionales y hormonales. Es importante que abordes este período con paciencia, comprensión, autocuidado y mucho cariño contigo misma. Durante el destete, debes observar tus pechos a diario.

Ante la presencia de dolor, zonas enrojecidas o cualquier síntoma que te llame la atención, y si sientes que algo no anda bien, busca ayuda con un profesional de la salud. Además de ello, recuerda que es valioso que puedas darte el espacio para procesar tus emociones y recibir el apoyo que necesitas.

Por último, ten en cuenta que la conexión con tu hijo no termina con el destete, sino que evoluciona hacia nuevas formas de vinculación y cuidado.

Pautas para planificar el destete de tu bebé
Edad Destete
Desde el nacimiento hasta los 6 meses Lactancia materna exclusiva (a menos que se alimente con leche de fórmula)
A partir de los 6 meses Combinar lactancia materna con alimentos sólidos
Menos de 12 meses Si se resiste, sustituye la leche materna por leche de fórmula
Más de 12 meses Continúa con la lactancia materna, siempre ambos lo disfrutéis

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