Dientes Podridos en Niños: Causas, Tratamiento y Prevención

Los dientes de leche, aunque parezcan temporales, requieren un cuidado esencial. La caries dental es la enfermedad más común en niños. En su etapa inicial, las piezas dentales afectadas por estas bacterias se consideran dientes picados, pero cuando hablamos de caries muy avanzadas se utiliza la expresión de dientes podridos. En numerosas ocasiones, se da por supuesto que la aparición de caries es inevitable. Sin embargo, la caries dental es una enfermedad infecciosa caracterizada por la destrucción de los tejidos dentales duros. Es la enfermedad crónica más común en niños, pero es prevenible y curable.

En este artículo, exploraremos en profundidad este fenómeno, analizando qué puede provocar los dientes podridos en niños y cómo se trata este problema. Es fundamental entender que los dientes de leche, aunque se vayan a caer, cumplen funciones esenciales: permiten masticar correctamente, mantienen el espacio para los dientes permanentes y favorecen el desarrollo del habla.

¿Qué es un Diente Podrido?

Decimos que un diente está picado cuando tiene una caries. Si la caries no se trata, puede seguir aumentando de tamaño y dañando el diente hasta llegar a sus capas más profundas. Los dientes muy deteriorados, en los que se ve afectada tanto su parte estética como su parte funcional, se les denomina dientes podridos. Los dientes podridos se caracterizan por volverse sensibles y débiles. Además, en la parte exterior pueden presentar signos visibles como decoloración, grietas o agujeros.

Diferencia entre Caries y Dientes Podridos

La principal diferencia entre un diente con caries y uno podrido, es que en este último las bacterias causaron un daño severo tanto en la parte interna como externa de la pieza dental. Un diente podridoo surge a raíz de la desmineralización grave del esmalte dental por las bacterias responsables de la caries. Es bien cierto que hay caries que, tratadas a tiempo, pueden ser eliminadas fácilmente. No obstante, cuando hablamos de diente podrido no es el caso, ya que la infección por bacterias es tan grave que esta ha afectado a la pulpa del diente y se extiende desde la parte baja del diente hasta la encía.

Causas de los Dientes Podridos en Niños

Las causas de los dientes podridos en niños son variadas, pero la mayoría se relacionan con hábitos de higiene bucal deficientes y el consumo excesivo de azúcares.

  • Higiene bucal deficiente: Cuando un niño no se cepilla los dientes correctamente, las bacterias presentes en la boca descomponen los restos de alimentos, generando ácidos que erosionan el esmalte dental. La falta de una rutina adecuada de cepillado y el uso de hilo dental permite que la placa se acumule. Al no tener una adecuada rutina de higiene dental, las bacterias, al unirse con la saliva y restos de comida que no son eliminadas por el cepillado o el hilo dental, provocan la aparición de la placa dental. Esta se acumula en los dientes y encías causando daños en la parte interior o exterior del diente.
  • Malos hábitos alimenticios: Los dulces, zumos, refrescos y bollos industriales contienen grandes cantidades de azúcar. Estas sustancias alimentan a las bacterias en la boca, acelerando la descomposición dental. El consumo frecuente de alimentos y bebidas azucaradas es uno de los principales culpables de la formación de caries. Las bacterias en la boca convierten los azúcares en ácidos que descomponen el esmalte dental. El consumo de azúcar y alimentos ácidos contribuyen a que las bacterias se reproduzcan y provocan la erosión del esmalte dental. Poco a poco atacan la parte interna del diente hasta llegar a la pulpa, causando una fuerte infección.
  • Dormir con el biberón: El «síndrome del biberón» ocurre cuando los niños duermen con el biberón en la boca, especialmente si contiene leche, zumos o bebidas azucaradas. Dejar que los niños duerman con un biberón, especialmente si contiene líquidos azucarados, puede resultar en un fenómeno conocido como «síndrome del biberón».
  • Factores genéticos: Las personas que tienen tendencia a sufrir de caries por causas genéticas, también pueden ser propensas a tener dientes podridos causados por caries no tratadas.
  • Otras causas: El uso de cigarrillos o productos del tabaco altera la microbiota intestinal, debido a los efectos de la nicotina. Este proceso, que ocurre internamente en el cuerpo, provoca un aumento de la placa bacteriana, así como contribuye a la formación de caries y a la aparición de otras enfermedades bucales. Enfermedades como la xerostomía o boca seca también pueden provocar que se pudran los dientes, puesto que la producción de saliva ayuda a crear un equilibrio en la boca y actúa en contra de las bacterias que producen la placa dental y que daña los dientes. También los pacientes con diabetes tienen mayor riesgo de tener caries, y con ello de tener dientes podridos.

Síntomas de los Dientes Podridos

  • Dolor dental. El dolor en las muelas puede llegar a ser muy intenso.
  • Sensibilidad al frío, calor, dulce y ácido.
  • Mal aliento y mal sabor en la boca.
  • Cambios en el color y la estructura del diente. Pueden aparecer manchas de color marrón, negro, amarillo o blanco en los dientes. ¿Alguna vez has notado manchas en tus dientes? Esas molestas manchas que no suelen ser de un color en específico, sino que más bien van de amarillo a marrón, o de marrón a negro, a veces hasta son de un gris azulado. Son manchas en uno o más de tus dientes, que varían tanto en forma como en tamaño y muestran un aspecto preocupante y poco agradable. Estas antiestéticas e irregulares manchas siempre tienen un significado importante e incluso pueden indicar un problema de salud bucodental de gran magnitud.
  • Inflamación de las encías, abscesos o sangrado.
  • Problemas para masticar los alimentos, que a su vez causan problemas digestivos y de nutrición.

Tus Dientes Cuando Tienes Caries | Casi Creativo

Diagnóstico de los Dientes Podridos

  • Exámenes dentales: El dentista hace un chequeo físico de la parte interna de la boca para verificar el estado de salud bucal del paciente. Podrá detectar los signos de un diente podrido, tales como manchas, agujeros, grietas o sensibilidad dental.
  • Uso de rayos X: A través de los rayos X se puede observar el estado de los dientes. Las radiografías o imágenes son métodos que también se pueden utilizar para completar un diagnóstico de dientes podridos.

Tratamientos para Niños con Dientes Podridos

El nivel de dificultad y la inversión que habrá que hacer para reparar un diente dañado va a depender mucho de lo grave que sea ese daño. Habrá ocasiones en los que el diente podrido ya será irrecuperable. El tratamiento recomendado para dientes podridos va a depender del grado del daño que tenga el diente afectado. Es fundamental que un dentista evalúe el problema para determinar el enfoque más adecuado.

  • Empastes dentales: Los comunes empastes se utilizan para limpiar la zona dañada cuando el diente todavía es funcional, y así poder mantenerlo sano durante más tiempo. En los pacientes en los que el daño no ha llegado hasta el centro del diente, un empaste dental es la solución duradera dependiendo del material de fabricación. Se elimina la parte dañada de la pieza y se rellena con resina, devolviendo al diente su funcionalidad y estética.
  • Tratamiento de conducto o endodoncia: También existen tratamientos como la pulpectomía o la pulpotomía con los que se consigue tratar el nervio afectado y eliminar la caries para poder reconstruir el diente sin necesidad de quitarlo. Con este procedimiento se desinfecta el interior de un diente cuando la pulpa o la raíz ha sido afectada por una caries, con lo cual se elimina del interior los tejidos dañados y el diente se recupera.
  • Fundas o coronas dentales: Si el daño es muy grande, en lugar de usar resinas, se colocan incrustaciones dentales para restaurar el diente. Por otro lado, cuando el diente podrido ha cambiado su forma o su tamaño por causa del daño, el dentista puede sugerir fundas dentales para proteger el diente y devolverle la estética. Corona: si el diente ya no posee el mismo volumen, se coloca una capa o funda protectora en el mismo.
  • Extracción dental: Lo más habitual es que cuando una pieza dental está completamente negra, haya que extraerla definitivamente. Una exodoncia es la opción cuando el daño del diente es irreparable, y el dentista considera que no hay un tratamiento que pueda salvarlo. Cuando no sea posible salvar la pieza dental y deba extraerse, te recomendamos que procedas a sustituir el espacio con un implante dental desde la raíz.
  • Implantes dentales: Si son varias las piezas dentales que se han podrido, tal vez sea más fácil recurrir a una prótesis removible completa en vez de realizar varios implantes dentales. Luego de extraer la pieza desde la raíz, el paciente puede optar por una prótesis o un implante dental para ocupar el espacio.
  • Dentaduras postizas: Aun así, los dientes podridos en niños pueden tratarse siempre y cuando no estén demasiado dañados.

¿Cómo Prevenir los Dientes Podridos?

La prevención es clave para mantener la salud dental en los niños.

  • Crea una adecuada rutina de limpieza bucodental: Un buen ritual de higiene bucodental consiste en cepillarse los dientes, al menos, dos veces al día, aunque lo recomendable es que se haga tras cada comida. Es necesario que laves tus dientes tres veces al día (especialmente, por la noche, tras la cena), durante unos cuatro minutos cada vez. Es esencial que todos entendamos y enseñemos a los niños muy pequeños por qué debemos cepillarnos los dientes. Los niños deben aprender que el propósito de cepillarse los dientes es eliminar la placa bacteriana, que es una película pegajosa de bacterias que se forma sobre los dientes y las encías. El mejor método para eliminar la placa es cepillarse los dientes y usar hilo dental entre los dientes todos los días. En los primeros 6 años de vida, los niños deben recibir ayuda de sus padres. Para poder ayudar a los niños correctamente, los adultos deben aprender primero la técnica adecuada. Cepille siguiendo una secuencia: comience con la fila superior, cepillando las superficies exteriores de los dientes. Después de cepillarse los dientes, se recomienda que también se cepille la lengua con el cepillo de dientes en un ángulo perpendicular, siempre cepillando hacia adelante hacia la punta de la lengua. Tener una rutina de higiene bucal adecuada es esencial para el cuidado de la salud bucal. Cepillarse al menos dos veces al día, durante dos minutos con un cepillo de dientes adecuado y pasta con flúor es la manera correcta de evitar dientes podridos. Recuerda complementar con hilo dental y enjuague bucal una vez al día.
  • Usa hilo dental: Sabemos que la placa dental es difícil de eliminar en tu totalidad, ya que se deposita también en lugares de difícil acceso. La limpieza entre los dientes es el complemento ideal al cepillado de los dientes. Elimina los residuos de alimentos atrapados entre los dientes.
  • Usa colutorios o enjuagues bucales: Los colutorios o enjuagues bucales también ayudan a eliminar más placa en lugares inaccesibles de la boca.
  • Reduce los alimentos con azúcar: El azúcar no es un buen nutriente para ti, pero sí alimenta muy bien a las bacterias que crean la placa bacteriana y los ácidos que dañan tu dentadura. Es importante reducir el consumo de alimentos altos en azúcares que contribuyen al aumento de bacterias que dañan los dientes.
  • Retirar el biberón y el chupete antes de los dos años de edad
  • Utilizar pasta de dientes fluorada
  • Revisar la boca de los niños
  • Acudir al dentista una o dos veces al año: Solo llevando un control rutinario del estado de tu boca, tu odontólogo de confianza podrá detectar todo tipo de problemas en su fase inicial, aumentando así las posibilidades de éxito en su posterior tratamiento. Acudir anualmente o cada seis meses al especialista dental para una revisión y limpieza profunda (tartrectomía). Los controles regulares con el dentista son indispensables para cuidar la salud bucal. El odontólogo puede detectar a tiempo problemas antes de que se conviertan en una condición grave. Atacar cualquier afección puede evitar complicaciones o necesidad de un tratamiento más complejo y costoso.
  • Dieta saludable: También incluye en tu dieta diaria alimentos que aporten flúor para fortalecer tus dientes.

Consecuencias de No Tratar los Dientes Podridos

  • Dolor crónico: El dolor de un diente podrido no tratado puede volverse muy intenso, en especial al momento de comer o ingerir bebidas calientes o frías.
  • Infecciones graves: Los dientes podridos pueden tener una infección grave en el interior que afecta la pulpa y raíz del diente, incluso las encías y provocar enfermedades periodontales.
  • Pérdida de dientes: Los dientes podridos pueden necesitar ser extraídos cuando el dentista considera que los tratamientos disponibles ya no lograrán un efecto positivo.
  • Dificultades en el habla: Los dientes de leche cumplen un papel clave en el desarrollo del habla.

Recuerda que los dientes podridos son un problema grave cuyo abordaje no se puede posponer. Ante la presencia de cualquiera de los síntomas aquí descritos, es esencial buscar atención médica, para poder recibir el tratamiento adecuado a tiempo y evitar complicaciones en la salud bucal o general.

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