Teresa Gimpera: Una Vida Marcada por el Éxito, la Tragedia y el Amor

El mundo del arte está de luto tras el fallecimiento en Barcelona de la actriz y modelo Teresa Gimpera a los 87 años, después de haber sido diagnosticada con una enfermedad terminal. Nacida en Igualada, Barcelona, el 21 de septiembre de 1936, Gimpera fue uno de los grandes mitos de la "gauche divine". Su carrera en la gran pantalla incluye títulos como "El espíritu de la colmena", "Tuset Street" y "Fata Morgana", entre otros.

Teresa Gimpera, icono de la modernidad en España. Fuente: eldiario.es

Primeros Años y Ascenso al Éxito

Hija de maestros, Teresa Gimpera creció en el distrito de San Andrés, en Barcelona, tras la mudanza de su familia. Su niñez fue dura, en plena posguerra. Con quince años, Teresa Gimpera se inscribió en una academia en la que estudió contabilidad y se matriculó en el Instituto Francés, para perfeccionar el idioma.

A los 21 años, fue descubierta por el fotógrafo Leopoldo Pomés, marcando el inicio de su exitosa carrera como modelo publicitaria. Los fotógrafos y amigos del matrimonio Oriol Maspons y Leopoldo Pomés se encargaron de que aquella belleza rubia se convirtiera en el rostro más popular de España. Participó en dos ocasiones en la Feria Internacional de Nueva York, una vez con Pertegaz y la segunda con Rovira, dos de los mejores modistas españoles de entonces. Asimismo hizo anuncios para las medias Rodiflex de Platino, los polvos Vim, el brandy Valdespino o Coca Cola.

El fotógrafo Oriol Maspons la descubrió y la presentó a Germán Puig, un publicista que la lanzó al cine con un spot publicitario del producto de limpieza Vim, momento en el que se la conoció como la "chica Vim", apodo que le dio Antoni Von Kirchner. Puig vio su potencial y la guió, y gracias al fotógrafo Leopoldo Pomés, Teresa se convirtió en modelo profesional a una edad temprana, debutando en el cine a mediados de los años 60 impulsada por su creciente popularidad.

Su belleza nórdica la convirtió en uno de los rostros más populares del cine y de la publicidad. Incluso sus amigos Oriol Regàs y Xavier Miserachs la convencieron para que posara desnuda y llena de sellos de la discoteca Bocaccio, en la que se convirtió en una de las imágenes más emblemáticas de Teresa Gimpera.

Carrera Cinematográfica

Teresa se transformó en una de las musas de la llamada Escuela de Barcelona, una corriente cinematográfica que emergió como contrapartida al cine español comercial, trabajando con directores como Gonzalo Suárez, Vicente Aranda y Jorge Grau. Durante la década siguiente, participó en numerosas películas bajo la dirección de cineastas variados como Víctor Erice, Vicente Aranda, Mariano Ozores, Jesús Franco, Gonzalo Suárez, Pedro Masó, Antonio Mercero y Pedro Lazaga. En su extensa filmografía destacan títulos como Fata/Morgana, Las secretarias, ¡Cómo sois las mujeres!, Matrimonios separados, La novicia rebelde, Las petroleras, Joven de buena familia sospechosa de asesinato, La casa de las muertas vivientes, y sobre todo El espíritu de la colmena, uno de los filmes más importantes del cine español, donde daba vida a la madre de dos niñas.

Teresa Gimpera durante su carrera cinematográfica. Fuente: okdiario.com

Rodó alrededor de cien películas, tuvo entre sus amistades a Rock Hudson, Claudia Cardinale o Vittorio de Sica, llegó a hacer pruebas para Alfred Hitchcock para “Topaz” pero finalmente todo se limitó a tomar un carajillo con el realizador. Fue musa de Pertegaz y todo un símbolo de la cultura barcelonesa. Alfred Hitchcock se interesó por ella y voló hasta Los Ángeles para hacer el casting para la película 'Topaz' pero no pasó la prueba.

A finales de los años 70, Teresa se alejó de la interpretación y en 1984 fundó en Barcelona la escuela de modelos Gimpera Modelos. A partir de entonces, sólo ocasionalmente regresó a la actuación, destacando en películas como Asignatura aprobada (1987) de José Luis Garci y El largo invierno (1992) de Jaime Camino.

Vida Personal y Tragedias

La vida de Teresa Gimpera estuvo marcada por la tragedia y el amor. Se casó dos veces. La primera fue con Octavio Sansanedas, con quien tuvo a sus tres hijos: Marc, Job y Joan (quien falleció). Al año siguiente se convirtió en madre de su primer hijo Marc, y luego nacieron Job y Joan. Era una ama de casa guapa y elegante hasta que un día “fui a buscar a mi primer marido a su trabajo, en Seix Barral, y un compañero suyo me propuso hacer de modelo para anuncios”.

Mientras triunfaba en el mundo del arte su matrimonio se iba al traste y su marido acabó siéndole infiel. Tras descubrir que su marido le fue infiel, la actriz se separó y se centró en el cuidado de sus hijos. Teresa pasó a vivir unos años sin los anteriores condicionantes hogareños conservadores.

Se reunía con un grupo de directores de cine, actores, escritores, pintores, arquitectos, gente creativa y otra gente del arte entre los que se encontraba Oriol Regás, el que fue su amante bohemio y con el que montó "Bocaccio", la discoteca donde se reunía "la gauche divina", donde sus socios experimentaban la libertad sin prohibiciones en pleno franquismo. Después, Gimpera mantuvo una relación con Oriol Regás, quien fue su amante bohemio y con el que montó la discoteca ‘Bocaccio’ en Barcelona, donde se reunía ‘la gauche divina’. Allí sus socios experimentaban la libertad sin prohibiciones en pleno franquismo.

Durante esos años, Teresa Gimpera se refugiaba en el mundo de la noche intentando sobrellevar el mayor drama de su vida: su hijo Joan era drogadicto y, durante 11 años, la actriz intentó sacarle adelante. Finalmente, su hijo menor moría a las 28 años de edad en la clínica de desintoxicación en la que estaba interno tras haberse contagiado de sida. En 1990 decidieron casarse, pocos meses después de enterrar al hijo pequeño de Teresa. Una tragedia que había durado 11 años de lucha y que la actriz no ocultó: “Joan Sarsanedas i Gimpera ha muerto el 11 de octubre, a la edad de 28 años, víctima de las drogas y del sida. Ha luchado”.

En esos años tan tristes y trubulentos Terera Gimpera conoció el actor norteamericano Craig Hill rodando una película en Roma, el gran amor de su vida y el hombre en el que encontró su mayor refugio tras la muerte de su hijo Joan. Tras este duro revés, volvió a recuperar la ilusión y felicidad gracias al actor norteamericano Craig Hill, al que conoció durante el rodaje de la película 'Amenaza Black Box' en Roma. Se casaron en el año 1990 tras 25 años de relación. Fue el gran amor de su vida y su gran apoyo. En 2014 fallecía el segundo marido de la actriz por Alzhéimer. Durante los úlitmos años de su vida, Gimpera estuvo al lado de Hill en todo momento y su pérdida fue el último gran golpe que recibió la catalana durante su vida.

En este rincón montó una heladería, con ese espíritu emprendedor, junto a su segundo marido, el americano Graig Hill, fallecido en 2014 aquejado de Alzheimer. Años después, recibiría otro varapalo, la muerte de su marido Craig Hill en 2014 a causa del Alzhéimer que le habían detectado años atrás. Teresa Gimpera se dedicó en cuerpo y alma a su esposo en sus últimos años de vida.

La actriz volvió a recuperar la alegría tras convertirse en abuela y después en bisabuela. Además, hace tres años, cuando se encontraba inmersa en sus memorias, Gimpera reconoció que tenía un amigo especial, un encuadernador de profesión, que la visitaba en la residencia con frecuencia. En su libro autobiográfico solo expresó un deseo para el momento de su muerte: quería que le pintaran los labios como en un día normal.

Bella, sin duda, y también inteligente, Teresa Gimpera siempre recordaba que se había roto los cuernos a trabajar para dar una buena vida a sus hijos y que nunca logró ser rica del todo. Tuvo tres hijos y la desgracia cayó sobre ella cuando uno de sus niños falleció víctima de sida tras más de 10 años con drogodependencias.

Precisamente en la presentación del libro afirmó que la casualidad había guiado su vida y se sorprendía de la cantidad de cosas que había hecho. “Tengo una conversación pendiente con mis hijos, que me cuenten como vivieron ellos aquella época mía de ausencias”, confiesa Gimpera en el libro.

Fallecía a los 87 años, este pasado martes 23 de julio, en su casa, un piso tutelado en el que se había instalado hace unos años para poder vivir su vejez sin tener que depender de nadie. Había abandonado su piso en la calle Copérnico, situado en la zona alta de Barcelona, barrio que paseaba siempre con ese aire de distinción que la caracterizaba. Con un pelo rubio platino, labios rojos y una gran altura, siempre destacó entre la multitud. Era muy habitual verla caminar por la calle Muntaner con Copérnico durante años para ir a la peluquería New Look, una de las más prestigiosas de Barcelona, creada además por su amiga Romy.

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Gimpera Modelos: Una Escuela Pionera

Modelo y actriz respetada, era también empresaria y a finales de los 80 montó con su amiga Carmen Romero, más conocida como ‘Romy’. La Escuela de Modelos Gimpera fue pionera en el país y rompió moldes. Era una escuela de modelos a la que se apuntaban niñas de todas las clases sociales, aunque en su mayoría eran hijas de familias con posibles, adineradas, que querían probar suerte como había aprobado ella. Además, daban clases de saber estar y de protocolo, con lo que muchas familias apuntaban a sus hijas para que aprendieran a caminar, a saber estar y tener una buena conversación.

Lla empresa duró hasta principios del año de los años 2000, cuando Gimpera decidió cerrarla. Ahora sigue pero con otros propietarios. Decidió que la gestión la llevara a su hijo, Job Sarsanedas, quien todavía sigue apareciendo en el registro mercantil como antiguo administrador de la sociedad. La modelo creó esa empresa y abandonó todo lo demás, porque el negocio le sirvió para abandonar un mundo que había sido un escaparate para su carrera, pero también una trampa envenenada.

Legado y Recuerdos

Biografías varias La vida de Gimpera ha dado para varios libros, que ella mismo escribió, y siempre aparece Begur, un pueblecito de la Costa Brava, como punto de refugio. Álex Maspons todavía recuerda aquellos veranos con sus padres y los amigos de sus padres entre las rocas de las calas de Begur, en las casas de todos ellos. Lo recordaba también al fallecimiento de Gimpera Maruja Torres: “Ay, Gimpera, qué valiente fuiste siempre, qué buenos días en Begur, con Craig en vuestra heladería. J’arrive, ma belle”. Ese “ya llego, mi bella” de Torres resume a la perfección la desaparición de una generación que fue clave en la Barcelona de los 60, 70 y 80, una ciudad que respiraba libertad y ganas de diversión y que poco a poco ha ido desvaneciéndose.

Este jueves se celebra el funeral en Barcelona y allí estarán todos aquellos que todavía hablan de ella y siempre lo hacen con cariño. Al saber que había muerto Teresa Gimpera, lo primero que hizo Álex Maspons es ir a su teléfono para llamar a sus padres. Quería contarles que su gran amiga había fallecido, y en ese justo momento se dio cuenta de que sus padres tampoco están. Eso es algo, cuenta a Vanitatis, que todavía le deja en shock. “Con la muerte de Teresa, tan querida en casa, sé que ahora estarán los tres juntos”, cuenta el hijo del fotógrafo Oriol Maspons y Coral Majó. “Muy querida”, repite. Si hay algo en lo que todos los que conocían a Gimpera coinciden es en hablar maravillas de ella. Lo hacen tanto amigos como conocidos de profesión.

Hoy miércoles el mundo de la cultura se viste de luto tras la muerte de Teresa Gimpera. A las 16:00 horas será el velatorio en el tanatorio de Sant Gervasi de Barcelona y el funeral se celebrará mañana a las 13:30 horas en el mismo lugar.

Teresa Gimpera, un legado imborrable en el cine y la cultura española. Fuente: libertaddigital.com

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