Hombres y mujeres somos hijos, nietos, biznietos y tataranietos tanto de mujeres como de hombres. Sin embargo, la figura de la abuela materna a menudo se destaca por su conexión única y su influencia en la vida de sus nietos.
El Vínculo Genético y Emocional
La ciencia ha demostrado que los nietos pueden heredar una mayor carga genética de su abuela materna. Investigadores del Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de Estados Unidos han encontrado que los óvulos contienen más información genética que los espermatozoides. Esta herencia se refleja no solo en rasgos físicos, sino también en aspectos emocionales y de salud.
Según Alejandro Jodorowsky, de los cuatro abuelos, es la abuela materna de quien recibimos una mayor carga genética, lo que explicaría ese vínculo tan especial entre la abuela materna y los nietos. Cuando el feto se está formando, recibe un 50% de material biológico de la madre y un 50% del padre. Sin embargo, mientras que la herencia genética del padre finaliza en el momento de la fecundación, la de la madre sigue durante la formación del bebé.
Además, cuando tu madre llevaba unos cinco meses en el vientre de tu abuela, ya estaba en sus ovarios la célula del óvulo del que vendrías tú. Pasamos 9 meses en su interior, nos alimentamos de sus alegrías, de sus miedos, de sus risas y de sus prisas. En su vientre aprendimos que hay momentos de bienestar y momentos de malestar, y lo aprendimos a través de las hormonas y neurotransmisores que generó según su actividad y su estado de ánimo.
La investigación de Cambridge apunta que las abuelas maternas transmiten el 25% de sus cromosomas X a los nietos, lo que contribuiría al vínculo íntimo que se establece entre ellos.
El rol de las abuelas
El Rol de la Abuela Materna en la Crianza
Los expertos señalan que la abuela materna suele ser un puerto seguro para sus nietos, ofreciendo apoyo emocional y un sentido de origen. La abuela materna es como una segunda madre para sus nietos, favorecido por la biología. No obstante, la simple condición de abuelo hace que todos ellos tiendan a ser maternales con respecto a sus nietos, puesto que pueden permitirse educar a los pequeños con mayor ternura.
Las abuelas maternas suelen jugar un rol más cercano emocionalmente, algo que los psicólogos atribuyen al instinto natural de las madres de acercar a sus hijos a sus propias madres.
La abuela, tras el nacimiento de su nieto, no se limita a apoyar emocionalmente a su hija y nueva mamá, conteniendo su ansiedad, sino que también alivia la carga de la angustia por separación que se presenta en el momento en que el bebé empieza a ganar autonomía. En definitiva, proporciona una base segura sobre la que apoyarse cuando se producen pequeños y grandes terremotos domésticos.
Abuela Materna vs. Abuela Paterna
Aunque no hay una base científica que establezca que una abuela es más importante que otra para su nieto, la abuela materna a menudo se percibe como más involucrada en el día a día del niño y en su desarrollo. Sin embargo, es crucial que los padres fomenten una relación satisfactoria con ambas abuelas.
Mientras que la ciencia nos revela aspectos fascinantes sobre la herencia y los vínculos biológicos, las conexiones emocionales se forjan con momentos cotidianos: una receta heredada, un buen consejo en el momento justo o un abrazo que cura cualquier tristeza.
Las abuelas paternas tienden a destacar en la transmisión de valores y tradiciones, consolidando la conexión con la historia familiar del lado paterno. La jubilación y el tiempo que esta proporciona permite a las abuelas disfrutar de sus nietos con mucha más energía y disposición que de sus propios hijos en el momento de su crianza, cuando tenían otras obligaciones aparte de su papel como madre.
La Importancia del Vínculo Abuela-Nieto
Es indudable que el vínculo de los abuelos con los nietos tiene múltiples beneficios para ambos y que su figura es esencial para la crianza y el desarrollo del pequeño. Los abuelos son un grupo heterogéneo cuyas actitudes y roles está condicionado por numerosas variables: edad, clase social, cultura, calidad de las relaciones con los otros miembros de la familia, la proximidad de su lugar de residencia en relación con la de sus nietos, etc.
La figura de los abuelos en el proceso de crianza y educación de los nietos contribuye con las siguientes aportaciones:
- Apoyo emocional, trasmisión de afecto y cariño, creando lazos emocionales en el proceso de desarrollo del nieto.
- Soporte en las tareas de cuidado y atención con implicaciones en el proceso educativo de los nietos.
- Confidentes y compañeros, figuras cercanas para sus nietos.
- Compañero de juegos, experiencia modulada por la edad y estado de salud del abuelo.
- Transmisor de valores, filosofía y experiencia de vida, desempeñando un papel importante en el proceso socialización y desarrollo de la identidad del menor.
- Modelo de envejecimiento y de ocupaciones: trasmitir a los nietos cómo piensan y funcionan las personas mayores es importante para crear una actitud positiva y de respeto hacia las personas mayores.
- Mediador de los conflictos intergeneracionales: función estabilizadora de la familia, ayudando a gestionar los conflictos padres-hijos.
- Colabora ayudando a los hijos en sus funciones parentales.
Para los integrantes del grupo familiar, es de gran ayuda conocer el momento vital y la fase del proceso en que ésta se encuentra. La llegada de los nietos lleva a que la persona «se haga abuelo» sin haber tomado la decisión de hacerlo y puede ocurrir que esté o no preparada para asumir ese nuevo rol.
| Parentesco | Material Genético Compartido |
|---|---|
| Hermanos | ~50% |
| Primos | ~12.5% |
| Tío/a y Sobrino/a | ~25% |
| Abuelo/a y Nieto/a | ~25% |
Conflictos y Soluciones
En la sociedad actual se están produciendo una serie de cambios en la estructura y evolución de la familia, en el surgimiento de nuevos roles entre los miembros, y en las relaciones intergeneracionales. En este escenario interactivo, surgen dificultades en las relaciones abuelos-nietos, como conflictos motivados por discrepancias en cuanto a las pautas y normas de educación y cuidados de los nietos.
Cuando los progenitores no consideran enriquecedoras esas aportaciones, surge el conflicto en el desarrollo de las relaciones abuelos-nietos. En muchas ocasiones, para resolver las dificultades se recurre a un procedimiento judicial. Son en estos casos cuando los distintos operadores jurídicos (jueces, fiscales o abogados) suelen recurrir al asesoramiento del perito psicólogo.
La Ley 42/2003 de 21 de noviembre establece un cauce para la reclamación judicial del derecho de visitas, de forma que sea el Juez quien, valorando las circunstancias familiares, establezca un sistema de comunicaciones y visitas entre abuelos y nietos, y determine la forma y tiempo en que tales visitas vayan a llevarse a cabo en el futuro.
