Descubrir cómo va creciendo tu bebé durante el embarazo es una experiencia emocionante y llena de asombro. A lo largo de los 9 meses de embarazo el bebé va formándose, desarrollándose y creciendo dentro del vientre materno hasta que llega el momento del nacimiento. Del mismo modo, el cuerpo de la mujer y los síntomas que siente van cambiando a medida que avanzan las semanas de embarazo.
Es habitual que se hable del embarazo por semanas, meses o trimestres. En este artículo, se tratará de forma resumida qué es lo que ocurre mes a mes de embarazo en el bebé, así como los cambios y síntomas que puede notar la mujer.
El cuarto mes abarca de la semana 14 a la 17. Estás ya en el segundo trimestre de embarazo, el mejor para la mayoría de las gestantes ya que desaparecen las náuseas y el cansancio del primer trimestre y se suele tener más energía y vitalidad.
Una vez concluido el primer trimestre de embarazo, deberías notar una clara mejora de tu forma física. Por lo general, las náuseas empiezan a disminuir en este cuarto mes. Además, te notarás menos cansada, tendrás la sensación de recuperar la energía y te sentirás más serena.
Durante el cuarto mes del embarazo, el feto experimenta importantes cambios. Por un lado, se desarrolla una capa de vello fino llamado lanugo, que ayuda a mantener su temperatura corporal. Las cavidades del corazón se delimitan y el corazón comienza a latir con fuerza, marcando un hito importante en su desarrollo. Además, los sentidos del gusto, el oído y el tacto comienzan a desarrollarse, permitiendo a tu bebé percibir su entorno de manera más completa. El feto empieza a percibir sonidos externos, lo que contribuye al desarrollo de su sistema auditivo, mientras que se forma el vérnix para proteger su delicada piel.
Desarrollo del Bebé en el Cuarto Mes
En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados entre sí.
Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.
Los músculos del feto ya son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, ya puede comenzar a chuparse el dedo.
El intestino fetal comienza a acumular una sustancia espesa denominada meconio, que constituirá las primeras heces del bebé que expulsará tras el nacimiento.
Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo que serán sus huellas dactilares.
El tamaño del feto cuando finaliza el cuarto mes de gestación puede ser de unos 18 cm y su peso será de unos 100 g.
A continuación, se detalla cómo se va desarrollando el feto semana a semana durante este cuarto mes:
- Semana 13: A partir de esta semana, el tejido cartilaginoso empezará a osificarse, es decir, empezarán a endurecerse los huesos. Por otra parte, los riñones del feto ya son funcionales y empiezan a formar orina. Además, durante la decimotercera semana empieza a extenderse en el feto un vello que acabará cubriéndole casi por completo el cuerpo, conocido como lanugo. La aparición de lanugo empezará en las cejas y el bigote, lo que le ayudará al feto a conservar el calor corporal. Este fino vello suele caerse antes del nacimiento.
- Semana 14: A las catorce semanas crece una pequeña cantidad de pelo en la cabeza y se forman las cejas. El oído externo se desplaza hacia arriba, hasta cerca de su posición definitiva en la cabeza. Los ojos son enormes, cerrados y separados entre sí. Sin embargo, éstos se han acercado un poco respecto al mes anterior, el cuello se ha alargado y la forma de su cara ya es casi perfecta. Además, se empiezan a ver algunos pequeños gestos faciales. Sus brazos también han crecido y ahora están más proporcionados con el resto del cuerpo. En este punto del desarrollo ya tiene uñas en las manos. Su hígado es muy grande respecto al resto de órganos internos debido a que es el encargado de fabricar células sanguíneas. A partir de esta semana, la médula colaborará en esta función, pero el hígado seguirá siendo imprescindible para llevarla a cabo. Cuando el bebé nazca, será la médula la encargada de realizarla. El intestino comienza a llenarse de una sustancia espesa denominada meconio, que está formada por bilis, moco y otras secreciones. En este momento del desarrollo, el feto ya se mueve bastante y tiene mucho espacio en el útero para moverse libremente.
- Semana 15: Con quince semanas, el pelo de la cabeza y las cejas se hace más grueso. Sus movimientos siguen aumentando e incluso se puede apreciar cómo abre y cierra los puños de las manos. También se identifican en el bebé muchos gestos, como bostezar o abrir y cerrar la boca. Los músculos de la cara ya ejercitan el movimiento de succionar, por lo que puede empezar a chuparse el pulgar. Así prepara sus músculos para alimentarse de la leche materna cuando nazca. Si el futuro bebé posee los genes para el pelo oscuro, las células pigmentarias de los folículos pilosos comienzan a producir el pigmento negro. El feto todavía tiene los ojos cerrados, pero ya se están formando las estructuras oculares que le permitirán ver cuando nazca. Los sistemas circulatorio y urinario del futuro bebé ya son funcionales y sus pulmones, aunque no respire aire, también están activos.
- Semana 16: A partir de la semana 16, el cuerpo del feto prosigue su desarrollo y crece mucho. La cabeza y el cuerpo se vuelven más proporcionados y el cuello toma forma. Cada vez se mueve más y algunos de estos movimientos ya están controlados por el cerebro. El sistema nervioso empieza a ser funcional, y una prueba de ello es que aparece el reflejo de presión, que consiste en agarrarse a cualquier objeto que toque su palma de la mano. Empieza a desarrollarse el sentido del tacto. Además, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos, que serán sus huellas dactilares. Sus ojos siguen cerrados, pero es capaz de moverlos.
Cambios en la Madre Durante el Cuarto Mes
Durante el cuarto mes de embarazo prácticamente desaparecen los primeros y molestos síntomas de embarazo, como los vómitos y las náuseas, mejorando también el estado de ánimo. Además, a lo largo de este mes comienza a apreciarse exteriormente el embarazo con el aumento de volumen de la tripa.
El volumen del vientre materno seguirá aumentando, así como el peso corporal, lo que hará que comiencen ciertas molestias relacionadas como una mayor frecuencia de micción. Notar al bebé puede ser algo ya habitual al finalizar este mes, especialmente entre las mujeres que no son primerizas, pues por su tamaño y desarrollo sus movimientos son frecuentes.
En este mes del embarazo, la barriga sigue aumentando su volumen y va cogiendo forma. Es común que la panza ya se note debido a que el útero va creciendo y ascendiendo hacia la cavidad abdominal, llegando hasta debajo del ombligo aproximadamente.
Este crecimiento de la barriga hace que haya dolores en el abdomen y que la vejiga se comprima, lo que provoca que sea más frecuente la necesidad de orinar. También pueden comprimirse los nervios de las piernas y producirse calambres nocturnos.
El pecho también sufre cambios, ya que el tamaño de los pezones aumenta, la areola se oscurece y se notan más venas por cambios en el flujo sanguíneo de la madre. Estas alteraciones vasculares pueden provocar el sangrado de las encías y de la nariz, conocidos como gingivorragia y epistaxis, respectivamente.
Si hasta ahora no se ha aumentado demasiado de peso, todo este desarrollo hará que durante el cuarto mes el cambio sea más apreciable, llegando hasta los 4-5 kg de más en estos cuatro meses.
El aumento de los estrógenos hace que las mucosas de la nariz se inflamen y resequen, por lo que puedes sentirte congestionada, aunque no estés resfriada.
Ahora bien, pese a haber recuperado un poco la calma, algunos síntomas pueden seguir presentes. Sobre todo, es un periodo especialmente propicio a sufrir gingivitis. Debido a las hormonas del embarazo, las encías pueden inflamarse. De ahí la importancia de concertar una visita con el dentista para hacerte una revisión.
Además, el crecimiento del útero puede ralentizar las digestiones y hacer que aparezcan trastornos digestivos como estreñimiento o ardores.
¿Qué Sentirás en el Cuarto Mes?
Es posible que esta semana empieces a notar cómo se mueve. Algunas futuras mamás describen esa sensación como burbujas en la barriga, mientras que otras notan una ligera patadita. ¿No notas nada todavía? Probablemente sea porque tu bebé duerme cuando tú estás activa; al fin y al cabo, tiene que recuperar toda la energía que invierte en desarrollarse...
Seguramente lo hayas constatado a tu alrededor, la forma (y el tamaño) de la barriga de una futura mamá varía mucho en cada caso (lo cual ha llevado a especular con deducir el sexo del futuro bebé en función de este aspecto). Dependiendo de tu constitución y del tipo de embarazo (múltiple o no), el tamaño de la barriga puede ser diferente, pero debes saber que una barriga menos evidente no indica en absoluto que exista algún problema.
En cualquier caso, es habitual que, a partir del cuarto mes de embarazo, la barriga que hasta ahora se había redondeado ligeramente, empiece a ensancharse de manera visible.
Algunas mujeres pueden notar contracciones a partir del cuarto mes de embarazo. En realidad, se trata de «falsas» contracciones, también llamadas contracciones de Braxton-Hicks. Cualquier contracción acompañada de sangrado, pérdida de agua o dolor requiere atención inmediata.
Ecografías Durante el Embarazo
En cada embarazo se hacen, al menos, tres ecografías de control, una en cada trimestre.
- La primera ecografía tiene lugar en el primer trimestre, entre la 11 y la 13 SA + 6 días.
- La segunda ecografía tiene lugar en el segundo trimestre, entre la 20 y la 24 SA. Conocida como «ecografía morfológica», permite controlar el desarrollo de tu bebé. Este examen presenta la particularidad de ser largo (aproximadamente 1 h). Seguramente te des cuenta de que el ecografista no se muestra muy conversador.
- Para acabar, la última ecografía, la del tercer trimestre (hacia la 32 SA) permite verificar la posición del bebé, su forma, su crecimiento y la «calidad» de la placenta.
En este mes pueden hacerte una ecografía de control hacia la semana 16, aunque no se hace en todos los centros médicos. Esta prueba no debe hacerse antes de la semana 15 de embarazo, ya que tiene ciertos riesgos que son mayores antes de esta semana debido al tamaño menor del feto.
Cuidados en el Cuarto Mes de Embarazo
Los cambios a lo largo del embarazo son diversos y es un periodo de vulnerabilidad tanto para la salud de la madre como del bebé. Por ello, un buen cuidado durante la gestación es fundamental.
Además de las pruebas médicas, es importante seguir una alimentación saludable. El aporte de nutrientes durante el embarazo debe ser el adecuado, ya que ayudará al desarrollo del bebé. Los especialistas aconsejan comer plátanos, pasas o cualquier alimento con alto contenido en potasio. Estos alimentos evitarán los calambres en las piernas.
No hay que olvidar la higiene bucal, ya que durante el embarazo existe más riesgo de gingivitis y otras alteraciones bucodentales.
A no ser que tu profesional de medicina y ginecología lo contraindique, es conveniente que hagas ejercicio físico con regularidad para mantenerte en forma, evitar el sobrepeso y dolores y problemas habituales en estos meses como la lumbalgia o el estreñimiento. Caminar, nadar, yoga o pilates para embarazadas son deportes muy recomendados en estos meses.
Ahora que se han pasado las náuseas y estás menos cansada es posible que notes un aumento de la libido y más ganas de mantener relaciones sexuales.
Sigue cuidando tu dieta y no comas por dos. Hay que controlar la ganancia de peso ya que coger muchos kilos en el embarazo no es bueno para tu salud ni para la del feto. Evita los azúcares y las grasas trans.
Si te has acostumbrado a tomar jengibre para combatir las náuseas en los meses previos, puedes continuar haciéndolo si vas estreñida.
Por otra parte, a partir del cuarto mes de embarazo, es un buen momento para comenzar a hablar con tu matrona o médico sobre cómo te gustaría que fuera el parto: si deseas o no la administración de la epidural, cómo gestionar el dolor, etc.
Desde el momento en que sospechas que podrías estar embarazada, puedes contactar con tu médico de cabecera, quien te indicará los siguientes pasos a seguir.
En esta última semana del cuarto mes de embarazo, podemos decir que tu feto ha progresado mucho desde su concepción. ¿Quieres saber cómo continúa?
Enhorabuena, ¡estás embarazada de un pequeño aguacate! Al menos, tu bebé tiene el mismo tamaño.
