El puente que une Manises y Paterna es más que una simple estructura; es un símbolo de conexión, historia compartida y desarrollo continuo entre dos municipios valencianos. A lo largo de los siglos, esta conexión ha evolucionado, adaptándose a los cambios sociales, económicos y políticos de la región.
Aeropuerto de Manises
Orígenes Medievales y la Reconquista
El día 7 de julio de 1237, Manises junto con Paterna fueron donadas en tiempos de la Reconquista, por Jaime I al Sr. Artal de Luna, uno de los hombres de confianza que le acompañaban en la empresa valenciana. Pero pronto, el 3 de diciembre de 1304, el señorío pasaría definitivamente a formar parte del patrimonio familiar de los Boil, quienes lo poseerían hasta la supresión de los señoríos en España por Real Decreto Ley de 2 de febrero de 1837. El recuerdo de este largo periodo queda ahora en el escudo familiar de los Boil, adoptado oficialmente por el Ayuntamiento como emblema representativo de la ciudad.
La Cerámica: Un Legado Compartido
Son numerosos los episodios y revuelos que Manises ha vivido en todos estos años, pero sin ninguna duda, la actividad ceramista, heredada de los siglos de asentamiento árabe, es la que mejor define la ciudad y su historia. Esta tradición cerámica ha sido un punto de encuentro y colaboración entre Manises y Paterna, influyendo en su desarrollo económico y cultural.
El Puente Sobre el Turia: Una Necesidad Histórica
Hace unos años, cuando se planteó una solución para el puente sobre el Turia que une los términos de Paterna y Manises, los técnicos de la Diputación propusieron a Crespo una reforma análoga a la que se había realizado sobre el Salt de l´Aigua. Es decir: Ensanchar las aceras por medio de la colocación de un alero a ambos lados del puente, remozar el firme y adecentar y mejorar alumbrado y accesorios. Nuestro espléndido (con dinero de otros) alcalde rechazó dicho proyecto y se empecinó en construir un puente imposible, tanto por el coste, (inicialmente se presupuestó en 6.000.000 €) como por lo faraónico del proyecto.
Si no, díganme ustedes en qué ha mejorado la obra (aún inconclusa) del vial Manises-Paterna. Su plazo de ejecución se fijó en trece meses. Las cifras, tanto monetarias como temporales, son mareantes. Coste: (aún no han finalizado las obras) 18.000.000 €, tiempo para la puesta en servicio: Más de 3 años.
Hasta los años 40, para llegar de una orilla a otra se habían utilizado «rudimentarias pasarelas» y una «barqueta que vadeaba a principios del siglo XX el lecho fluvial, tenazmente conducida por Vicente Flors 'el Codony'», explica Segura. Tras el duro periodo de la Guerra Civil, a principios de los años 40 entra en funcionamiento el puente entre Manises y Paterna sobre el río Turia.
Desarrollo Económico y Social
La construcción del puente ha facilitado el acceso a importantes infraestructuras y servicios, como el aeropuerto de Valencia, ubicado en el término municipal de Manises. Además, ha impulsado la actividad industrial y comercial, permitiendo un flujo más eficiente de bienes y personas entre ambos municipios.
En el siglo XX, la conexión con Manises se proyectó para mejorar la comunicación. Entre los años 60 y 70 nace y se desarrolla el polígono industrial Fuente del Jarro. La industria se convierte en el pilar fundamental de la economía de la localidad. Además, se genera un importante flujo de inmigración debido a la elevada demanda de trabajo que genera el polígono.
Infraestructuras y Servicios Compartidos
Además del puente, Manises y Paterna comparten otras infraestructuras importantes, como la Sèquia d’Els Arcs, que proporciona agua para el riego y el consumo. También se benefician mutuamente de servicios como el Hospital de Manises, que atiende a una población de unas 150.000 personas de tres comarcas distintas.
Manises también se abastece de las aguas de esta planta. Valencia mediante una canalización subterránea.
La Torre de Paterna: Un Símbolo Histórico
Se trata de uno de los más bellos monumentos de la Villa de Paterna. Aunque no se puede precisar con exactitud su origen se acepta, de forma generalizada, que se construye en época árabe, y que formaría parte del sistema defensivo de la población al disponer de una excelente visibilidad de los alrededores. Tiene forma ligeramente troncocónica y una única puerta de entrada a la que se accede por un tramo de escalera exterior.
Sus dimensiones son: altura 19,5 metros, diámetro en la base: 12, 70 m., y diámetro superior: 9, 60 m. Los muros tienen un espesor entre 2, 50 y 3, 30 m. La Torre consta de un recio baluarte de tres plantas y una terraza superior. La planta baja era una cisterna o aljibe sin acceso al exterior. La planta siguiente es cuadrada y sobre ella se sitúa la puerta de acceso, mientras que el último piso es de planta octogonal, con bóveda y muros de ladrillos.
La barandilla exterior se incorporó a la Torre con las últimas obras de restauración. La construcción padeció un lento deterioro debido a los avatares de los tiempos por lo que fue restaurada en 1967, siendo declarada en 1971 Monumento histórico artístico de interés local ya que, históricamente, es considerada como símbolo y seña de identidad de la población paternera.
Las Cuevas de Paterna
Consisten en un tipo de viviendas excavadas sobre un terreno con especiales características geológicas, y situadas en núcleos de transición entre la huerta y el secano. Sobre su origen se afirma que serían introducidas por los moriscos, ya que aparecen tipologías similares en Andalucía, aunque también se hace referencia a su construcción y desarrollo durante el siglo XVIII y principios del XIX, coincidiendo con la crisis económica del Antiguo Régimen.
En 1824 aparecen 38 cuevas censadas manteniendo, a partir de ese momento, un crecimiento continuado ya que a mitad del siglo XIX había alrededor de 200 cuevas ocupadas por un 35% de la población. Con arreglo a los censos de población, el número de cuevas contabilizadas por R. A partir de los años cincuenta de la pasada centuria, se producirá un progresivo abandono, paralelo a la edificación de nuevas construcciones.
Las cuevas que rodean la Torre son frenteadas y presentan su acceso al nivel de las calles de S. Joaquín y Presbítero Miguel Pérez por lo que se formaron aprovechando el desnivel existente entre estas calles y el plano donde se emplaza la Torre. Además, para aquellos que quieran comprobar “in situ” la distribución de esta peculiar construcción, tienen en la actualidad la posibilidad de acudir al Espai Cultural “Coves del Batà”.
En efecto, a mediados de los años 90 del siglo pasado, el Ayuntamiento de Paterna adquirió un total de ocho cuevas, en el que tras su rehabilitación, se conformó un espacio común, manteniendo las particularidades de todas ellas.
El Palau de Paterna
El 30 de julio de 1746 el duque de Segorbe y Medinaceli vende la villa de Paterna a D. Antonio Pando y Bringas, primer conde de Villa Paterna, el cual mandaría construir el Palau en 1760. El proyecto fue obra del arquitecto D. Antonio Gilabert, director de la Academia de Bellas Artes de San Carlos.
El edificio constaba de dos partes diferenciadas, el Palacio propiamente dicho, de planta rectangular y tres pisos, y un área posterior para caballerizas y almacén. En la planta baja destaca la puerta principal, que alcanza hasta la repisa del balcón central y tiene ventanas enrejadas a ambos lados. En el primer piso hay un balcón central y dos a cada lado.
La fachada presenta una sólida geometría subrayada por una disposición de huecos organizada simétricamente en función del eje principal de la portada. Se corona con un gran frontón triangular moldurado en sus lados, donde aparece el escudo de los Condes de Villa de Paterna, de cuatro cuarteles, encima del cual aparece un fuste rematado con un cráneo timbrado con la cruz de Calatrava.
En el año 1911 una Comisión inspeccionó el subsuelo comprobando los cimientos, en los que aparecía una galería que atravesaba la muralla, restos de una puerta y un túnel construido en bóveda de cañón. En la parte exterior todavía es visible el muro de contención que se encuentra unido a la base de las murallas.
El Gran Teatro de Paterna
El Gran Teatro inicia su andadura a partir de la instancia presentada por Don Vicente Brull Bayona en fecha 24 de junio de 1927, en la que es solicitada una licencia de obras de “edificio para café-cinematógrafo, dotado de escenario para funciones teatrales”. Las obras se encomiendan al oficial de albañil Sr.
Era así como el Gran Teatro se iba a convertir en el edificio de referencia para el ocio y esparcimiento de los paterneros durante varias décadas. En 1986 el inmueble fue catalogado para ser considerado edificio protegido de 2ª categoría.
Al mismo tiempo se iniciarían desde el Ayuntamiento de Paterna las gestiones políticas y administrativas tendentes a que el recinto pasara a formar parte del Patrimonio cultural e histórico de la Villa de Paterna. El 14 de septiembre tendría lugar la firma de escritura pública entre los titulares legales y el Ayuntamiento.
Tres salas para reuniones, exposiciones, ensayos, etc. Fue inaugurado en febrero de 2000, siendo rotulado con el nombre del universal paternero Antonio Ferrandis. Según J.
En 1988 los propietarios crean la entidad “Centro de Arte y Danza, S.A.” cuya finalidad era la dedicación “a la difusión cultural y artística en sus distintas manifestaciones”. En la Comisión de Gobierno de 15 de mayo de 1998 se aprueba el “Proyecto de adaptación antiguo teatro Capri a la normativa vigente” con un presupuesto total de 15 millones de pesetas.
A través de este proyecto se trató de adecuar el recinto para espacio de usos múltiples como reuniones, bailes, ensayos y representaciones teatrales.
El Monumento a los Héroes de España
En 1923 el Ayuntamiento de Paterna decide encargar al arquitecto D. De esa forma se deseaba recordar la figura de D. Antonio Cortina, sobrino del propio arquitecto, y oficial de las tropas que en 1921 fueron masacradas en su retirada desde Annual a Monte Arruit, en el norte de África.
El monumento fue construido de piedra caliza valenciana, junto al metal para el surtidor y la granada que culminaba la composición. La inauguración se llevó a cabo el día 12 de mayo de 1923. A la estación de Campamento llegó la comitiva encabezada por el rey Alfonso XIII, al que acompañaba el alcalde de Paterna, Don Francisco Salvador Calatrava, y el padre del homenajeado, el Teniente Coronel de Artillería D. Antonio Cortina.
Con un lucido acto se inauguró la fuente, con la que se quería simbolizar la falta de agua que habían padecido los soldados durante su agonía en la guerra.
Los Molinos de Paterna
Ya desde el siglo XIII se disponía de una precisa normativa para regular las aguas de la Real Acequia de Moncada y los derechos y obligaciones por parte de los agricultores de los pueblos y lugares por los que pasaban sus aguas.
Los orígenes de los molinos de la Villa de Paterna hay que situarlos en la Edad Media, aunque la mayor parte se construyen durante el siglo XIX. Hasta principios del ochocientos sólo habían existido unos pocos molinos en Paterna: el molino de la Vila, el molí Nou, el de Ferrando y el del Batán, con diferentes usos en las diversas épocas históricas: sobretodo harineros, pero también arroceros, textiles e, incluso, para papel.
Será desde principios del siglo XIX cuando se incrementan notablemente. Disponían de una estructura sencilla de rueda horizontal y en algunos de ellos había varias muelas. Con la revolución liberal del siglo XIX el desvanecimiento del control gremial transformó a Paterna en una extraordinaria potencia molinera -tanto por la cantidad de molinos como por las muelas de los mismos- y se llegan a contabilizar hasta 18, aunque en algunos casos se trata de una propiedad fraccionada.
Paterna poseía a mediados del siglo XIX el nivel de producción de harinas más importante de toda la provincia de Valencia. Será en este período, y primera mitad del siglo XX, cuando se alcance el mayor desarrollo e infraestructura molinera. Los molinos del Testar y de la Escaleta, el de la Vila y de Ferrando, de la Tandera, de Cardona, del Batán y de la Peña...
Progresivamente van incorporando la energía eléctrica, sustituyendo la fuerza hidráulica. También se transforman sus usos, y los que se mantienen pasan sobretodo de molinos a fábricas harineras como los del Martinet, Cardona y el Batán. El proceso creciente de una cada vez mayor urbanización de la huerta, el abandono de la agricultura tradicional y la total e irreversible industrialización de la actividad manufacturera supondrían el desbaratamiento definitivo de los molinos en Paterna.
Si hace poco más de cincuenta años se conseguía la cesión de terrenos de la familia Trénor para parque público en La Canyada, en la actualidad también se han alcanzado importante logros como la declaración por parte de la Generalitat Valenciana de espacio natural protegido para las 6,20 Has.
El Ferrocarril Valencia-Llíria
Villamarchante acogió entre los años 1889 y 1969 la línea ferroviaria C-4 de cercanías de Valencia. Era una línea que unía las localidades de Valencia y Llíria pasando por un gran número de municipios como Manises, Quart de Poblet, Xirivella o Villamarchante. Pero de ella apenas quedan restos, no obstante, en Villamarchante nos encontramos un puente ferroviario de la propia línea.
Este puente fue construido en el siglo XIX, con toneladas de hierro, y es un recurso turístico muy singular, ya que a lo largo de toda la línea, entre los actos vandálicos y los desastres naturales como la riada del 1957, difícilmente podemos encontrar estructuras de este tipo. Es una gran suerte conservarlo, ya que es historia viva de Villamarchante.
Por este punto han pasado millares de villamarchanteros y se han trasladado kilos y kilos de mercancías, desde frutas y otros productos perecederos hasta largos troncos de árboles procedentes de los montes de Moya y Rincón de Ademuz, pasando por «bocoys» de vino de las numerosas bodegas existentes en la población.
Además, conecta la vía verde con el parque fluvial del Turia. Lugares primordiales para todo aquel que quiera disfrutar de una caminata por la naturaleza acompañado de las aguas del río Turia, y de la gran fauna y flora que compone el Parque Fluvial.
Hay que destacar que este puente no esta muy bien conservado, por lo que hay que tener cuidado si queremos atravesarlo y siempre ir por las placas que están por el lateral del puente.
| Acontecimiento | Año |
|---|---|
| Donación de Manises y Paterna a Artal de Luna | 1237 |
| El señorío pasa a la familia Boil | 1304 |
| Supresión de los señoríos en España | 1837 |
| Construcción del ferrocarril de vía estrecha | 1888 |
| Visita del rey Alfonso XIII a Paterna | 1923 |
| Inauguración del puente entre Manises y Paterna | Años 40 |
| Nacimiento y desarrollo del polígono industrial Fuente del Jarro | Años 60-70 |
| Declaración de la torre de Paterna como Monumento Histórico Artístico | 1971 |
