La leche es uno de los alimentos fundamentales para los primeros años de vida del bebé. La lactancia materna será crucial para el desarrollo y el crecimiento de los pequeños y le ayudará a hacer frente a las distintas enfermedades que podrán aparecer. Pero, ¿has oído en los últimos tiempos que la leche de cabra también será beneficiosa? Lo cierto es que la leche de cabra se está posicionando como una alternativa láctea superior gracias a sus propiedades nutricionales únicas y mayor digestibilidad.
Composición y Beneficios Nutricionales
Si analizamos la composición de la leche de cabra, encontramos un perfil nutricional excepcional que la diferencia claramente de otras alternativas lácteas. La leche caprina destaca por su riqueza mineral, especialmente en calcio, con aproximadamente 134 mg por cada 100 gramos. Esta cantidad supera a la presente en la leche humana y, en algunos casos, a la de origen bovino. Lo más interesante es la proporción ideal entre calcio y fósforo, que favorece la mineralización ósea y mejora los parámetros de formación del hueso.
En cuanto a vitaminas, la leche de cabra sobresale por su contenido en vitamina A, presente en forma de retinol, que se absorbe más fácilmente y beneficia tanto la salud ocular como la piel. Una característica distintiva es su contenido de ácidos grasos de cadena media (C6-C14), que representa entre un 30-35% de su composición, frente al 15-20% presente en la leche de vaca. Estos ácidos grasos son una fuente rápida de energía y no son almacenados como tejido adiposo.
Por otra parte, la leche de cabra contiene oligosacáridos con una composición similar a los de la leche materna. Finalmente, contiene trazas naturales de triptófano, aminoácido precursor de la serotonina asociado al bienestar emocional.
Además, la leche de cabra proporciona muchos nutrientes valiosos: está llena de vitaminas A1, B1, B2, PP o incluso vitamina C. La leche de cabra tiene un proceso de secreción apocrina que libera componentes celulares de forma natural, como nucleótidos, taurina, poliaminas y aminoácidos libres.
Digestibilidad y Alergias
La leche de cabra posee un coeficiente de digestibilidad superior al de la leche de vaca. El tipo de caseína también marca una diferencia crucial. La leche humana y la de cabra contienen exclusivamente beta-caseína A2, mientras que la de vaca puede contener tanto A1 como A2. El contenido de lactosa en la leche de cabra es aproximadamente 0,2-0,5% menor que en la de vaca, una diferencia mínima pero que algunas personas pueden notar.
La leche de cabra contiene menos caseína del tipo alfa 1 como sucede en la leche de mujer, que son las responsables de la mayoría de las alergias a la leche de vaca. Por lo tanto, es hipoalergénica. La leche de cabra contiene menos cantidad de Alfa S1 Caseína, uno de los principales alérgenos causantes de la APLV (Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca).
Una ventaja destacable de la leche de cabra es su mayor contenido de oligosacáridos (hasta 6 veces más que la de vaca), con una estructura similar a los de la leche materna. Estos compuestos llegan al intestino grueso sin digerir y actúan como prebióticos, es decir ayudan al desarrollo de una flora probiótica que compite con la flora bacteriana patógena, eliminándola.
Además, la leche de cabra es mucho más digerible que la de vaca, ya que tiene una menor cantidad de lípidos. Esta se digerirá mejor que la leche de vaca.
En vista de las características de esta fórmula de cabra, es indudable que podría tener su posicionamiento en la dieta de los lactantes con el denominado «disconfort intestinal», o bien como alternativa natural de nutrición del lactante sano.
La leche de cabra es una leche que posee muchos beneficios, y es de hecho, una de las leches más saludable para la salud. En primer lugar, en términos de composición, es más similar a la leche materna (su composición es similar al 50%) y de ahí que muchas madres se planteen el dársela a sus bebés cuando están en el proceso de dejar la lactancia para comenzar a tomar otros alimentos.
Una nueva investigación presentada hoy en la 12ª conferencia internacional Nutrition & Growth sobre Nutrición Pediátrica, en Atenas, sugiere que la fórmula infantil de leche entera de cabra puede ayudar a reducir la frecuencia con la que los bebés regurgitan, en comparación con la fórmula de leche de vaca. Los bebés alimentados con fórmula de leche entera de cabra tuvieron una mayor reducción en la frecuencia de regurgitación cuatro semanas después desde la transición de la leche materna, y tuvieron niveles más bajos de marcadores de estrés e inflamación, medidos dos semanas después, que los bebés alimentados con fórmula de leche de vaca.
El análisis estadístico confirmó una reducción significativa del cortisol salival y la proteína C reactiva entre los bebés alimentados con fórmula de leche de cabra entera.
Los científicos de la UGR apuntan que, respecto a su composición mineral, la leche de cabra es rica en calcio y fósforo, “siendo altamente biodisponibles y favoreciendo su depósito en la matriz orgánica del hueso, lo que da lugar a una mejora en los parámetros de formación ósea”.
Además, en general, la ingesta de leche, durante toda la vida de la persona, reduce el riesgo de sufrir algún tipo de fractura, así como reduce la aparición de la osteoporosis.
El consumo habitual de la leche de cabra en individuos con anemia por deficiencia de hierro mejora su recuperación, ya que potencia la utilización nutritiva de hierro y la eficacia de regeneración de la hemoglobina: es decir, este tipo de leche minimiza las interacciones entre calcio y hierro. Por otra parte, este tipo de leche protege la estabilidad del ADN, incluso en situaciones de sobrecarga de hierro, derivadas de tratamientos prolongados con este mineral, para paliar la anemia.
Además de ser más digerible que la de vaca gracias a sus glóbulos de grasa más pequeños y estructura proteica diferente, la leche de cabra contiene menos calorías y menos colesterol.
Consideraciones Importantes
Los pediatras recomiendan no administrar leche de cabra a bebés menores de 12 meses. Introducir este alimento prematuramente podría generar alergias o intolerancias en los más pequeños. Asimismo, esta leche no debe ser consumida por lactantes sin prescripción médica.
Si no se hace así, se podrán producir distintas alergias o intolerancias. Además, lo más normal será que los pediatras no recomienden su ingesta hasta los doce meses, ya que habrá que esperar un tiempo prudencial. La leche de cabra tiene una alta cantidad de minerales, que pueden ser especialmente agresivos para el riñón si todavía no se ha desarrollado.
Cabe señalar también que si tu bebé es alérgico a la leche de vaca, no se recomienda sustituir la leche de vaca con leche de cabra, ya que las proteínas de esta leche siguen siendo similares a las de la leche de vaca, que también puede conducir al desarrollo de una alergia cruzada.
En principio, todas las personas con alergia a proteínas de leche de vaca debe evitar la ingesta de leche de cabra. Debido a esta homología, existe una alta reactividad cruzada entre diferentes leches.
Es fundamental elegir productos pasteurizados para evitar bacterias. Si optas por productos artesanales, verifica que provengan de productores que implementen buenas prácticas de higiene en el ordeño y elaboración.
Leches de fórmula a base de leche de cabra
Desde que en 2013 la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) aprobó la comercialización en Europa de leches de fórmula infantil a base de leche de cabra el interés de profesionales médicos y padres en este tipo de productos ha ido en ascenso. Una leche de fórmula basada en la leche de cabra es más digestiva, ya que las proteínas de la leche de cabra se digieren mejor que las proteínas de otras leches, como la leche de vaca.
Si echas un vistazo al mercado puedes encontrarte con distintas opciones de leche de fórmula, entre ellas de cabra. Estas pueden ser una alternativa cuando las que son de vaca generan gases o molestias intestinales en los más pequeños. Además, como ya hemos comentado, la leche de cabra podrá ser más fácil de digerir. Eso sí, habrá que consultar con un pediatra antes de comenzar con ese tipo de alimentación.
La Directiva 2013/46/UE, y posteriormente el Reglamento 2016/127/UE, han autorizado la proteína de leche de cabra como fuente para la elaboración de fórmulas para lactantes. Capricare de inicio y continuación es una fórmula a base de leche de cabra disponible actualmente en farmacias.
La fórmula CAPREA 1 de Babybio es suave en el estómago gracias a su composición proteica (similar al perfil de la leche materna). Proporciona vitaminas, minerales y nutrientes esenciales para complementar la dieta variada y equilibrada del bebé.
Episodio #1956 Alternativa De Leche De Cabra
Preguntas Frecuentes
- ¿La leche de cabra ofrece múltiples beneficios? Sí, incluyendo mayor digestibilidad debido a sus glóbulos de grasa más pequeños, un perfil nutricional superior con más calcio y minerales, y propiedades prebióticas naturales que favorecen la salud intestinal.
- ¿Es seguro dar leche de cabra a los bebés? No se recomienda dar leche de cabra a bebés menores de 12 meses sin supervisión médica. Introducirla prematuramente podría generar alergias o intolerancias.
- ¿La leche de cabra es adecuada para personas con intolerancia a la lactosa? Aunque la leche de cabra contiene casi la misma cantidad de lactosa que la de vaca, algunas personas la toleran mejor debido a su estructura diferente. Sin embargo, no es completamente libre de lactosa.
- ¿La leche de cabra tiene más nutrientes que la de vaca? Sí. La leche de cabra tiene más calcio, fósforo y magnesio que la de vaca. También contiene más ácidos grasos de cadena media y oligosacáridos.
- ¿Pueden las personas alérgicas a la leche de vaca consumir leche de cabra? Generalmente no es recomendable. Existe una alta reactividad cruzada (alrededor del 75% de los casos) entre la leche de vaca y la de cabra debido a la similitud en sus proteínas.
| Nutriente | Leche de Cabra (por 100g) | Leche de Vaca (por 100g) |
|---|---|---|
| Calcio | 134 mg | 120 mg |
| Ácidos Grasos de Cadena Media | 30-35% | 15-20% |
| Oligosacáridos | Mayor cantidad (hasta 6 veces más) | Menor cantidad |
