La cúrcuma, conocida como la 'reina de las especias' u 'oro en polvo', es una especia de color anaranjado muy utilizada en la gastronomía india y del sudeste asiático. Su nombre botánico es Curcuma longa. Es una planta originaria del sudeste asiático de la familia del jengibre (Zingiber officinale). Esta especia se puede emplear tanto en fresco como en seco, generalmente molida. Tiene la peculiaridad de que, a la vez que da sabor, aporta un intenso tono amarillo a los alimentos.
Además de su uso culinario, la cúrcuma es apreciada por sus potenciales beneficios para la salud. La cúrcuma se ha utilizado contra la dispepsia y para tratar problemas de piel y de hígado. La cúrcuma “se ha utilizado durante siglos en la medicina ayurvédica y la medicina tradicional china para tratar diversas dolencias”, añade la experta.
Entre sus componentes, destaca la curcumina, un polifenol al que se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Los científicos han identificado más de 235 estructuras químicas diferentes en la cúrcuma, sobre todo, compuestos fenólicos y terpenoides. Los dos componentes activos de la cúrcuma son los curcuminoides (también llamados curcuminas) y el aceite esencial de cúrcuma. “Dentro de los curcuminoides, el más relevante y el más estudiado es la curcumina. Cuando se habla de los posibles beneficios de la cúrcuma en realidad se refieren a la curcumina, que es su principio activo más estudiado.
Es rica en hierro, potasio, calcio, fibra dietética, sodios, zinc, cobre, niacina, magnesio y vitaminas C, E y K. Además de ingerir cúrcuma a través de las comidas, también es muy común su uso en infusiones.
Sus virtudes terapéuticas son muy amplias y reconocidas, pero especialmente destaca por ser uno de los alimentos con mayor capacidad antiinflamatoria gracias a su molécula curcumina. Por ello, es ideal para tratar artritis, cistitis, síndrome del túnel carpiano, periodos menstruales, enfermedad de Crohn, colon irritable, etc. Alivia el dolor estomacal, además de calmar la acidez y evitar cólicos intestinales y gases. Se recomienda en personas con falta de apetito, dispepsia, gastritis o digestión lenta. Combate la depresión y el estrés, pues aumenta la serotonina.
Beneficios Potenciales de la Cúrcuma
La cúrcuma ofrece varios beneficios potenciales para la salud:
- Trastornos digestivos y hepáticos: Se considera que favorece la producción de jugos gástricos y pancreáticos.
- Inflamación y artritis.
- Infecciones de la piel y heridas.
- Trastornos menstruales.
- Contribuye al drenaje hepático y elimina las piedras en el riñón o la vesícula biliar.
- Reduce la presencia del colesterol malo y los triglicéridos en el organismo.
- Ayuda a resistir los efectos de medicamentos debilitantes y tratamientos fuertes, como la quimioterapia.
- Mejora la memoria y ayuda a combatir los trastornos de memoria relacionados con la edad.
- Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares: el consumo de cúrcuma, junto a una dieta sana y el ejercicio diario, contribuye a prevenir de forma natural los infartos.
- Combate resfriados, gripes, asma y otras enfermedades de la misma índole.
- Estimula el sistema nervioso y fortalece el sistema inmunológico.
Es importante destacar que el uso de especial y hierbas aromáticas potencian el sabor de los alimentos y reducen el consumo de sal, además de aportar una amplio abanico sensorial que facilita la diversidad dietética . Para maximizar sus propiedades, a menudo se recomienda combinarla con pimienta negra, ya que la piperina (un compuesto de la pimienta negra) mejora significativamente la absorción de la curcumina.
El contenido en curcuminoides, es decir, de curcumina, en la cúrcuma que usamos como especia oscila entre el 2-9 %, dependiendo de la localización geográfica o condiciones de cultivo. La curcumina podría ejercer efectos entéricos y no entéricos debidos a su potencial actividad antioxidante y de reducción de la inflamación. Cada kilogramo de cúrcuma contiene 20-70 miligramos de aceite esencial.
Cúrcuma durante la Lactancia: ¿Es Seguro?
En los últimos años, la cúrcuma se ha popularizado y se han destacado sus beneficios, sin embargo, su consumo en algunos formatos no es seguro para todo el mundo. En el siguiente artículo te explico si la cúrcuma es apta para tomarla durante el embarazo, la lactancia y la infancia.
En la búsqueda de los recursos habituales de este servicio, no se han encontrado guías de práctica clínica, sumarios de evidencia, ni ensayos clínicos que expresen la seguridad o no de la ingesta de cúrcuma durante el embarazo. No se ha establecido la seguridad de la curcumina como ingrediente de complementos alimenticios durante el embarazo y la lactancia. Es por ello que no se recomienda su consumo como ingrediente de complementos alimenticios durante el embarazo ni la lactancia, ya que la curcumina y sus metabolitos se transfieren vía leche materna a los lactantes.
La Agencia Española de Salud Alimentaria y Nutrición (AESAN) advierte que esta sustancia y sus metabolitos se transfieren a los bebés a través de la leche materna. No se ha podido identificar cómo afectarían los complementos que contienen curcumina durante el embarazo y la lactancia. En definitiva, por precaución la AESAN recomienda que las mujeres en periodo de lactancia eviten el consumo de complementos que contengan curcumina.
Es importante mencionar que los niños y las mujeres embarazadas o que están dando el pecho sí pueden tomar curry y cúrcuma ya que los daños hepáticos están asociados a la curcumina en formato suplemento no a la cúrcuma en sí. Además, la curcumina se encuentra en una proporción muy pequeña, por tanto, aunque no conviene abusar porque en grandes cantidades sí podrían afectar, pueden ingerirlos sin problema. Así que la precaución la debes tener sobre todo, en el abuso de la especia y el consumo de los suplementos alimenticios, para ti si estás lactando, si estás embarazada o para tu bebé o peque. Y por supuesto, si tú no estás embarazada ni dando el pecho, puedes tomar suplementos de cúrcuma sin ningún problema.
Riesgos y Precauciones
Aunque la cúrcuma posee muchos beneficios su valor directo a partir de la dieta es muy limitado debido a las pequeñas cantidades que se suelen consumir. Por muy natural que sea un alimento, ciertos principios activos en dosis elevadas pueden producir efectos adversos. “Con las especias consumidas como alimento es difícil llegar a dosis tóxicas.
Un Informe de la AESAN recuerda que, al no existir información sobre la ausencia de efectos adversos en menores de 18 años, no sería conveniente proporcionar complementos alimenticios que contengan curcumina a menores de esta edad.
La curcumina impide la correcta absorción del hierro.
Algunas personas deben evitar su consumo o tomar precauciones:
- Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia: Deben evitar su consumo debido a su alta concentración en curcumina.
- Personas con úlceras o enfermedades del hígado.
- Exposición al sol: Ya que aumenta la sensibilidad del cuerpo frente a los rayos ultravioletas.
No obstante, se han descrito otros efectos adversos, como obstrucción de conductos biliares, colangitis, cálculos y otras alteraciones biliares. Los estudios clínicos demuestran, no obstante, que estos efectos adversos no suelen ser graves ni mortales.
La EFSA ha evaluado múltiples alegaciones sobre la cúrcuma (en realidad, sobre la curcumina), pero hasta la fecha no ha aprobado alegaciones de salud para la curcumina en suplementos debido a la falta de evidencia concluyente en humanos. Sin embargo, cada vez son más los estudios que refuerzan sus posibles efectos beneficiosos, en especial, a nivel musculoesquelético.
Una cucharadita (unos 3 gramos de cúrcuma), aporta 60-180 miligramos de curcumina. Para alcanzar los 500 miligramos al día de curcumina, que es la dosis mínima clínica, habría que consumir entre 2,5 y 8 cucharaditas diarias de cúrcuma.
Siempre es recomendable consultar en la farmacia y con un profesional de la salud cuando se sufre alguna patología, se está en algún tipo de tratamiento o durante el uso de medicamentos.
Recomendaciones de la AESAN sobre el consumo de cúrcuma
La ingesta diaria admisible establecida para la curcumina cuando se usa como aditivo también es aplicable a cuando se usa como ingrediente en complementos alimenticios. Sin embargo, en los complementos puede haber, aparte de la curcumina, otros curcuminoides. Por tanto, no sirve esa ingesta diaria admisible para la suma de todos ellos.
Asimismo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) estableció una ingesta diaria admisible (IDA) para la curcumina de 210 mg/día en adultos con un peso corporal de 70 kg.
En resumen, por precaución la AESAN recomienda que los niños, las embarazadas y las mujeres en periodo de lactancia eviten el consumo de complementos que contengan curcumina.
