La otitis es una de las infecciones del oído más comunes en niños de 6 meses a 3 años y afecta a más bebés que adultos. Conocido en términos médicos como “otalgia”, el dolor de oído puede presentarse a cualquier edad del niño y es una de las razones más frecuentes por la que los padres llevan a sus hijos al pediatra.
¿Qué es la Otitis?
La otitis es una inflamación del oído que puede afectar tanto al oído externo como al oído medio. El dolor de oídos se presenta generalmente cuando se produce una inflamación de alguna de las estructuras internas o externas que forman el oído, lo que se denomina “otitis”. Esta afección puede ser dolorosa y, si no se trata adecuadamente, puede causar complicaciones.
La otitis infecciosa es una inflamación del oído, desencadenado generalmente por el sobre-crecimiento de una bacteria o un virus en alguna de sus partes. Entre los 0 y los 7 años se detecta la mayor prevalencia de las otitis de niños y bebés, algunos estudios han demostrado que a partir de los 7 años la incidencia se reduce de manera importante. Dentro de esta franja de edad, la otitis en niños de 2 años y los 3 años es una de las dolencias más habituales de los más pequeños.
Tipos de Otitis
Es convenientes conocer el origen y el tipo de otitis, antes de decidir el tratamiento de la otitis para niños. La otitis en bebés y niños recibe un tratamiento específico una vez se ha identificado el tipo de otitis.
- Otitis externa: Aquí lo más característico es el dolor local que puede bastante ser intenso, pero no se acompaña de fiebre ni afectación general. También se denomina la otitis del nadador, por relacionarse con las aguas de piscina.
- Otitis media aguda: Cuando la infección por virus o bacteria inflama el oído medio, lo rellena de líquido (transparente o pus), abomba el tímpano hacia afuera y muestra un enrojecimiento de esas estructuras.
- Otitis media serosa: Cuando se afecta el oído medio, desde el tímpano hacia su interior, con líquido en oído medio, pero sin síntomas de infección aguda activa. Aunque se puede observar contenido de líquido en iodo medio, no suele tener síntomas de infección aguda activa.
Además, podemos encontrar:
- Otitis media con efusión: A diferencia de la otitis media aguda, se prolonga hasta los tres meses. Su origen se encuentra en el líquido atrapado en el tímpano que no consigue desaparecer y solo es perceptible con un instrumento especial utilizado por pediatras.
- Otitis media crónica con efusión.
Causas de la Otitis en Bebés
La otitis en niños y niñas puede ser causada por diversas razones. La aparición de la otitis en bebés y niños es causada por una infección y hace acto de presencia tras una afección de las vías respiratorias altas con mucosidad, como en el caso de un resfriado o gripe. La infección en el oído medio produce líquido, incluso moco, que ejercen presión sobre el tímpano ocasionando dolor.
Puede presentarse en cualquier edad, pero es más frecuente en niños, debido a su menor capacidad de respuesta inmunológica y a la forma de su oído medio, con la trompa de Eustaquio corta y recta. Esto dificulta el drenaje y la aireación correcta de la caja del oído medio, facilitando el crecimiento de gérmenes patógenos. Con frecuencia aparece después de un catarro o infección de vías respiratorias altas.
Algunos factores de riesgo incluyen:
- Asistencia a la guardería.
- Enfermedades crónicas como eccemas o dermatitis infantil.
- Condiciones atmosféricas como la humedad ambiental.
- Exposición a temperaturas ambientales elevadas.
Síntomas de la Otitis en Bebés
Los síntomas de la otitis en niños y niñas pueden variar según la edad y la gravedad de la afección. La síntomas de la otitis en bebes y niños son un dolor intenso. El síntoma principal es el dolor de oídos. Esto lo transmiten bien los niños mayores, por lo que llevándolos al pediatra, podremos confirmar o no el diagnóstico. Pero la mayoría de las otitis se presentan en niños pequeños cuando todavía no saben hablar, y tenemos que sospecharlo por signos indirectos.
En la mayor parte de los casos, las molestias constantes que sufren los más pequeños hacen que el niño o el bebé que la sufre se toque o se intente presionar o rascar el oído. Las molestias y el dolor provocan un estado de irritabilidad excepcional, sobre todo en los bebés, además de dificultades para dormir. A menudo a estos síntomas se suman también la fiebre, las supuraciones y las perdidas auditivas momentáneas.
Otros síntomas comunes incluyen:
- Alteración de los ciclos de sueño y del apetito
- Supuración del oído
- Náuseas
- Dificultad para escuchar
- Llanto constante e irritabilidad
En lactantes pequeños puede ocasionar una intranquilidad especial: el estar "más pesado" o "un raro rechazo del biberón", las dificultades para dormir o el llanto nocturno pueden ser consecuencias de la otitis media.
Muchas veces, podemos observar un fluido tipo moco en el oído externo o en la almohada después de dormir. Es un signo de que la membrana timpánica se ha roto y que el moco empieza a drenar por el oído hacia el exterior, lo que también mejorará los síntomas del bebé.
Diagnóstico de la Otitis
Si se presentan estos síntomas y no desaparecen en un tiempo razonable de uno o dos días, o bien si empeoran de forma rápida, se debe acudir al pediatra. Este especialista, realizará unas preguntas y una exploración general y de los oídos mediante otoscopio, con lo que podrá hacer el diagnóstico de otitis, definir el tipo e indicar el tratamiento más adecuado según el caso.
Tratamiento de la Otitis en Bebés
Tratamiento para la otitis en bebés
El tratamiento de la otitis en niños y niñas depende de la causa y la gravedad. El pediatra debe indicar el tratamiento más adecuado, ajustándose a las necesidades de cada caso.
El dolor se trata con analgésicos, generalmente paracetamol o ibuprofeno, a dosis correctas que le indicará el pediatra. Algunas medidas caseras como el calor seco local sobre la oreja (con una toallita caliente), o dormir ligeramente incorporado, pueden ayudar.
Tratamiento con Antibióticos
La otitis media bacteriana, se trata en ocasiones con antibióticos concretos, administrados por vía oral y que llegarán al oído a través de la sangre después de su absorción intestinal. Algunas otitis no precisan tratamiento antibiótico, por lo que su administración no mejoraría el proceso y podría ocasionar otros efectos indeseables y resistencias posteriores.
Pero es importante seguir correctamente las indicaciones, cuando su pediatra le prescriba un antibiótico, debe tomarlo de la forma explicada durante todos los días que le diga aunque mejore antes, para erradicar bien la infección.
Niños mayores de 2 años: los pediatras prescriben antibióticos si presentan fiebre alta o mal estado general. Otra condición para la prescripción de antibióticos en niños de esta edad que presenten otitis del oído medio es la supuración del oído o si hay riesgo de perforación del tímpano ante un cuadro de inflamación. Sin embargo, si el niño mantiene un estado general bueno no se prescribe antibiótico, sino que se espera el lapso de 72 horas para observar si la otitis remite y mejora.
Otras recomendaciones
- Aplica un paño húmedo con agua caliente en las orejas para aliviar el dolor de oído que sufra tu bebé. Asegúrate de que la temperatura es soportable. Además, recuerda que el dolor aumentará en posición horizontal.
- Recuerda que el acto de succión intensificará su dolor de oídos. Si toma leche materna, intenta reducir la frecuencia, pues podría empeorar la inflamación.
Prevención de la Otitis en Bebés
En parte se pueden prevenir estas infecciones, si se reducen los factores de riesgo que se asocian a estas. En cualquier caso hay que ser precavido y eliminar los factores que aumentan el riesgo de padecer otitis.
Aquí hay algunas maneras de prevenirla:
- Evita la acumulación de cerumen en los oídos. Una buena limpieza de los oídos evitará que se infecten con tanta facilidad. Para ello, límpialos con difusores de agua marina. Eso sí, ¡no uses bastoncillos de algodón!
- Lactancia materna.
- ¡Ponle todas las vacunas recomendadas para su edad! ¿No sabes si las lleva al día?
- Favorecer el proceso de aprendizaje del niño para expulsar las mucosidades nasales en lugar de absorberlas. Es muy importante la expulsión de los mocos porque evita que éstos pasen al oído y generen la infección e inflamación del oído.
- Se recomienda el lavado nasal con solución salina o suero fisiológico en todos los casos de catarro de vías altas.
- Es aconsejable poner el humidificador durante una hora, antes de que el niño entre en la habitación para dormir. Es importante escoger un humidificador antibacteriano y ser muy escrupulosos en su limpieza.
- Evita la exposición al humo de tabaco.
En el niño mayor, conviene estar muy pendiente de los signos sospechosos de falta de audición y comunicarlo al pediatra.
Preguntas Frecuentes sobre la Otitis en Bebés
1. ¿Qué puede hacerse para prevenir las otitis infantiles?
Se recomienda el lavado nasal con solución salina o suero fisiológico en todos los casos de catarro de vías altas, ya que ayuda a vaciar la mucosidad de las fosas nasales y previene la obstrucción de la Trompa de Eustaquio, que comunica la nariz con el oído medio.
2. ¿Mi hijo siempre tiene otitis y me han dicho que unas gotas de aceite templado alivian el dolor. ¿Es útil?
Nunca se debe administrar gotas de aceite en el interior del oído, especialmente si hay supuración, sin indicación médica.
3. ¿Cómo puede curarse sin antibiótico una otitis si es infección?
La otitis media aguda es la infección del oído medio causada por bacterias o virus que entran hasta el espacio aéreo del oído medio a partir de la garganta y nariz. En caso de infección por virus, los antibióticos son inefectivos. Incluso si alguna bacteria está implicada en la infección, el cúmulo de moco-pus puede resolverse drenando a través de de la Trompa de Eustaquio hacia la garganta, con la ayuda de lavados nasales y antiinflamatorios.
4. ¿Puedo saber si mi bebé tiene otitis apretándole los oídos y viendo si llora?
Si la otitis es externa, siempre existe dolor si se presiona el trago (que es la porción del oído externo más sensible si el conducto auditivo está inflamado). En caso de otitis media es más difícil de valorar este signo y es conveniente visualizar el tímpano, que aparece abombado y rojo cuando el pediatra lo observa con el otoscopio.
5. ¿Es peligroso que los oídos supuren?
Algunas veces, cuando la presión en el interior del oído es muy alta, se produce una ruptura en el tímpano y el pus, la sangre y la mucosidad salen hacia el conducto auditivo externo. La ruptura del tímpano y la secreción que se produce no es motivo de preocupación ni alarma, a pesar de lo aparatoso que parezca. Al contrario, a veces esto acelerará la curación del proceso y el tímpano se cerrará otra vez por sí solo en 2 ó 3 días.
