Nolotil, Embarazo y Dolor de Muelas: Riesgos y Alternativas Seguras

El Nolotil es, probablemente, uno de los medicamentos más populares en España desde hace 50 años. De hecho, este fármaco se encuentra entre los más dispensados en el país, por encima de otros como el Enantyum, el Omeprazol, el Orfidal o Lexatin, según datos del Observatorio del Medicamento. Pero, para un numeroso grupo de pacientes, tomar el analgésico Nolotil (metamizol) se convirtió en una pesadilla.

¿Qué es el Nolotil y para qué se utiliza?

Nolotil es un medicamento que se receta para aliviar cualquier tipo de dolor o bajar la fiebre. Lo recetan prácticamente para todo: dolor de cabeza, de muelas, rodilla, espalda, antes o después de intervenciones quirúrgicas... El Nolotil es un medicamento perteneciente al grupo de analgésicos y antipiréticos, utilizado para el tratamiento del dolor agudo. Este dolor puede surgir tras una operación, tras una lesión o daño físico, tras un cólico o tras un tumor. También se puede indicar para aquellos casos de fiebre alta que no responden a otros medicamentos indicados específicamente para ello.

Se contempla su toma para periodos cortos, aunque es el médico quien determina la duración del tratamiento. Se administra por vía oral, en formato de cápsulas que se deben ingerir sin masticar con la ayuda de un poco de líquido (agua). Su principio activo es el metamizol magnésico (575 mg), el cual es, a su vez, el origen de la controversia.

Riesgos y Efectos Adversos del Nolotil

Sin embargo, muchas personas se han visto afectadas por este medicamento sin haber sido advertidas sobre sus riesgos", indica la asociación. Entre sus principales y posibles efectos adversos, se encuentra la disminución de la presión arterial (afecta a 1 de cada 10), seguido de erupciones y reacciones en la piel (afecta a 1 de cada 100). Con menos frecuencia, una de cada 1.000 personas puede sufrir reacciones alérgicas, erupciones y aparición de habones en la piel, asma o la disminución del número de glóbulos blancos en sangre (leucopenia).

La agranulocitosis, básicamente, consiste en una disminución severa de glóbulos blancos, lo cual puede producir la muerte debida a infecciones graves. En este sentido, la propia AEMPS, tras tener constancia de "casos de agranulocitosis, particularmente en pacientes de origen británico", publicó en 2018 una nota informativa (Metamizol y riesgo de agranulocitosis) dirigida a profesionales sanitarios.

La Asociación de Afectados por Fármacos defiende que "existen pruebas que demuestran que las personas de origen anglosajón y Norte de Europa tienen más tendencia a sufrir los peores efectos adversos a este medicamento". En este sentido, la AEMPS reconocía que no es posible con la información actual dar por hecho esa hipótesis, al no existir ningún estudio científico que lo haya corroborado.

Recomendaciones de la AEMPS

Mientras se dirimen posibles medidas, la AEMPS encomendó a los sanitarios más precaución a la hora de recetar este medicamento. En concreto, recomendó revisar el historial de los pacientes antes de prescribirlo y adoptar especial precaución entre aquellos de más edad; no utilizar el Nolotil más de siete días, vigilar la sintomatología indicativa durante el tratamiento y advertir a los pacientes sobre sus efectos.

Nolotil durante el embarazo y la lactancia

Durante las últimas semanas el metamizol (o dipirona magnésica), principio activo del nolotil, ha cobrado un protagonismo especial, y probablemente hayáis leído alguna noticia o comentario acerca del potencial peligro de su utilización durante el periodo de lactancia. Durante el embarazo, hace mucho tiempo que este fármaco ostenta las categorías C y D. Durante la lactancia, hay un estudio del año 2015 que lo relaciona con la aparición de leucemia linfocítica aguda en niños cuyas madres han tomado el metamizol en periodo de embarazo y lactancia. En resumen, podemos concluir en que se ha aumentado su nivel de riesgo para la lactancia materna debido a la falta de evidencia disponible acerca de su seguridad, y la existencia de alternativas más seguras. En ningún caso, debe suponer un motivo de preocupación para pacientes que lo hayan tomado, ya que esta asociación descrita no está científicamente demostrada.

Alternativas al Nolotil: Ibuprofeno, Paracetamol y Aspirina

Las dudas más frecuentes tienen que ver con los analgésicos y antiinflamatorios. ¿Cuándo utilizar ibuprofeno, cuándo paracetamol o aspirina?


  • Paracetamol: Se trata de un medicamento analgésico y antipirético que se utiliza para calmar los dolores leves, como dolores de muelas, cabeza, menstruación… Además, ayuda a bajar la fiebre y no daña el estómago, pero es importante saber que no está recomendado para personas con problemas hepáticos, ya que su consumo repetido puede dañar el hígado. El paracetamol no está indicado para personas con alergias o sensibilidad a determinados componentes de este fármaco.
  • Ibuprofeno: Es también un analgésico y antipirético, pero, a diferencia del paracetamol, este fármaco también es antiinflamatorio. Por tanto, su uso es aplicable para dolores que impliquen inflamación, como lo son las torceduras, esguinces, dolores de garganta, musculares, enfermedades como artritis reumatoide, artrosis o gota. En este caso, si el dolor es un simple dolor de cabeza, recomiendan optar por el paracetamol, ya que el ibuprofeno puede resultar dañino para la mucosa gástrica. El ibuprofeno no está indicado para personas con problemas de hígado, de estómago, que hayan tenido alguna úlcera o hemorragia y está totalmente prohibido durante el embarazo, a excepción del periodo de lactancia, donde sí estaría recomendado al igual que el paracetamol.
  • Aspirina: Se trata de un analgésico, antiinflamatorio, antipirético y antiagregante plaquetario. Se utiliza para calmar cualquier tipo de dolor leve o moderado (muscular, de cabeza, de muelas o menstruales), para bajar la inflamación y la fiebre y, además, inhibe laacumulación de plaquetas en los vasos sanguíneos. No está recomendada para menores de 18 años y está contraindicada para los procesos de gripe, ya que puede provocar el síndrome de Reye, un síndrome muy raro que produce un daño cerebral súbito (agudo) y problemas con la actividad hepática. No está recomendado para las embarazadas en ninguna fase del embarazo, ya que podría afectar al feto, salvo en algunos casos si existe riesgo de trombosis.

Consideraciones adicionales durante el embarazo

Durante el embarazo, los cambios hormonales pueden afectar la salud bucal, aumentando el riesgo de gingivitis y otras complicaciones. Es crucial mantener una buena higiene oral y visitar al dentista regularmente. Los tratamientos dentales deben ser realizados con precaución, evitando radiografías innecesarias y utilizando fármacos seguros bajo supervisión médica.

El embarazo es un estado dinámico de cambios fisiológicos que afectan a la salud de la embarazada, a su percepción e interacción con el entorno. El cuidado dental de las embarazadas requiere una atención especial, retrasándose ciertos procedimientos terapéuticos, de modo que coincidan con los períodos del embarazo dedicados a la maduración y no a la organogénesis.

Los cambios hormonales que se producen durante el embarazo son los responsables de la modificación del cuerpo de la madre, y la cavidad bucal no es ninguna excepción. Tras la fecundación, todo el organismo de la mujer embarazada se prepara para el largo proceso durante el cual tendrá que alojar al feto y cubrir sus necesidades metabólicas. Los dientes, los tejidos de soporte-sostén y la mucosa oral pueden verse afectados por los cambios inducidos durante el embarazo, lo que hace necesario el cuidado bucodental en la mujer embarazada.

Problemas bucodentales comunes durante el embarazo:

  • Gingivitis gravídica: Más frecuente en el segundo trimestre del embarazo, relacionada con mala higiene oral, dieta, respuesta inmune y alteraciones hormonales y vasculares.
  • Granuloma del embarazo: También llamado “épulis gravídico” o “tumor del embarazo”. Es una tumoración benigna (1-5%) localizada en una zona con gingivitis en el vestíbulo del maxilar superior que suele remitir después del parto.
  • Enfermedad periodontal: Si existe una enfermedad periodontal previa, esta se verá agravada por los mismos factores antes mencionados. Estudios recientes relacionan la presencia y gravedad de periodontitis y otros factores ya conocidos en relación con la prematuridad, como son el consumo de tabaco y alcohol en el segundo trimestre del embarazo, con el aumento de riesgo de parto prematuro y niños de bajo peso.
  • Caries dental: El embarazo no debe de ser considerado per se como una causa de la caries. Sin embargo, la mujer embarazada está sometida a unas situaciones que la hacen sensible a padecer esta enfermedad.

Recomendaciones para el cuidado bucodental durante el embarazo:

  • Es importante instruir a la madre sobre la importancia de los autocuidados relacionados con la higiene oral de su boca.
  • Evitar radiografías rutinarias, que deben ser usadas con criterio selectivo y únicamente cuando sean estrictamente necesarias.
  • Durante el primer trimestre (1-12 semanas): No se recomienda llevar a cabo procedimientos dentales en este periodo de tiempo.
  • Para el segundo trimestre (13-24 semanas): La organogénesis ya se ha completado y el riesgo para el feto es menor.
  • Para el tercer trimestre (25-40 semanas): El crecimiento fetal progresa y la preocupación es el riesgo de parto prematuro y la seguridad y la comodidad-confort de la mujer embarazada.

La posición de las embarazadas en el sillón dental es importante, sobre todo durante el tercer trimestre, variando la angulación del respaldo-asiento de 165º en primer trimestre a 150º en el segundo y 135º en el tercero.

Sanidad alerta: cuidado con el Nolotil

Seguridad de los fármacos durante el embarazo

Los fármacos son absorbidos fácilmente durante el embarazo y hay buen flujo del mismo a través de la placenta, exponiendo así al feto a estas sustancias. Se sabe que ciertos fármacos causan aborto, teratogenicidad y niños de bajo peso al nacer. Por ello se deben prescribir con precaución a las pacientes embarazadas. La mayor parte de las sustancias ingeridas se encuentran en la leche materna, exponiendo así al recién nacido a las mismas.

Podemos afirmar que el paracetamol es un medicamento seguro, siempre y cuando se dosifique y paute de forma correcta. En determinados casos, como en niños y en mujeres embarazadas, su uso no siempre está justificado y debe ser el médico o especialista que lo prescriba y nunca automedicarse sin control.

Paracetamol durante el embarazo

La administración de medicamentos durante el embarazo siempre debe estar bajo el control médico, debido a la acción que pueden tener sobre el feto. Casi el 50% de las gestantes toman en algún momento paracetamol, porque como ya os hemos dicho es un medicamento seguro pero, en tratamientos largos o dosis altas, no está exento de efectos en el feto.

¿Cuáles pueden ser los efectos sobre el feto?

  • Asma y alergia: La administración de paracetamol durante el 2ª y 3ª trimestre del embarazo durante períodos largos aumenta la probabilidad que nuestro bebé sufra problemas de asma o alergias.
  • Desarrollo neurológico del bebé: La administración de paracetamol durante el 3ª trimestre durante más de un mes puede afectar al desarrollo motor (desarrollo del movimiento) y desarrollo cognitivo (desarrollo de la conducta, temperamento…) de nuestro hijo.
  • Criptorquida en niños: La administración de paracetamol durante el primer y segundo trimestre durante más de un mes puede provocar criptorquidia, que es la falta de descenso de los testículos a la bolsa escrotal, quedando dentro del abdomen o en el canal inguinal.
  • Parto pretérmino en mujeres con preclampsia: Las mujeres que tienen la tensión arterial alta (preclampsia) no deben tomar paracetamol, sobre todo durante el tercer trimestre por el riesgo de parto prematuro.

Resumiendo, y como ya hemos repetido, el paracetamol es un medicamento seguro siempre que respetemos la dosificación y durante períodos cortos (tratamientos de 2-3 días seguidos). Y, ¿cuál es la dosificación correcta? En las farmacias podéis encontrar diferentes presentaciones del medicamento y podéis tomar la que os resulte más cómoda siempre y cuando no se superen los 4gramos al día y se deben repartir las tomas cada 6-8 horas. Podéis tomar comprimidos de 1 gramo, 650 o 500 miligramos, en función de la intensidad del dolor o la fiebre. Y si el tragar os cuesta también lo podéis tomar en forma de sobres o de comprimidos efervescentes.

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