La expresión "nenas ricas calientes" es una frase cargada de connotaciones y controversias. Para comprender su significado, es crucial analizar el contexto cultural y social en el que se utiliza. Este análisis explorará las posibles interpretaciones, los riesgos asociados y las implicaciones éticas de dicha expresión.
El lenguaje es un reflejo de cómo representamos el mundo. En ello ahondó mucho Judith Butler en una de sus obras de referencia Lenguaje, poder e identidad (1997). Su tesis es que el lenguaje, por ser un acto que produce un efecto (por tener carácter performativo), es una forma de construir identidad, una forma de hacerse a una misma. En esta función del lenguaje hallaremos tanto la manera de reproducir los discursos y las relaciones de poder como la forma de subvertirlos.
Sexualización Infantil, con Laia Sans I Esteban - Martínez,
Análisis de la expresión
La población adolescente es especialmente vulnerable a los riesgos relacionados con su conducta sexual, dado que se trata de un periodo de maduración en el que experimentar forma parte de esta etapa evolutiva. Alcanzar conductas responsables relacionadas con la sexualidad, con todas sus implicaciones físicas y psicológicas, es una de las tareas a las que debe hacer frente el adolescente.
En el informe final donde se explicitan las principales directrices de la política sanitaria europea para las primeras dos décadas del siglo XXI, consensuadas en la 51.ª Asamblea Mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS), celebrada en mayo de 19981, la comunidad sanitaria consideró a la población adolescente especialmente vulnerable a los riesgos relacionados con su conducta sexual y se hicieron las siguientes consideraciones, aún plenamente vigentes:
- La actividad sexual sin protección genera un gran número de embarazos no deseados, de abortos y de infecciones de transmisión sexual (ITS), incluida la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
- En muchas partes no se está suministrando una educación sexual objetiva y sin prejuicios, ni en los centros educativos ni en otros lugares.
- La falta de información y conocimientos sobre cuestiones relativas a la sexualidad, los cambios y funciones corporales y los sentimientos y emociones deriva en una tensión emocional innecesaria.
- Hay una insuficiencia de servicios sanitarios de carácter confidencial pensados para jóvenes. Esta carencia puede limitar su acceso a una atención y un asesoramiento adecuados.
En los países desarrollados, una alta proporción de jóvenes que finalizan la escuela obligatoria informan de haber participado en comportamientos sexuales de riesgo2,3. Las relaciones sexuales desprotegidas o protegidas de manera incorrecta conllevan riesgo de embarazos no deseados, con las consiguientes consecuencias negativas para este grupo de edad, como el aborto, la maternidad precoz o la adopción4.
El embarazo en adolescentes y la maternidad temprana están asociados con el fracaso escolar, el deterioro de la salud física y mental, el aislamiento social, la pobreza y otros factores relacionados. Además el no uso de adecuadas barreras de protección aumenta el riesgo de infecciones de transmisión sexual, con consecuencias a corto y largo plazo en la salud biopsicosocial de los adolescentes5. Por todo ello, abordar la salud sexual de los adolescentes mediante el aumento de su compromiso con el sexo seguro se ha convertido en un problema importante en los países desarrollados5,6.
El uso de métodos anticonceptivos es crucial para la salud sexual y reproductiva.
El poder del lenguaje erótico
La voz nos seduce y determinadas palabras con carga e intencionalidad erótica estimulan la liberación de dopamina, hormona que juega un rol importante en el deseo y la excitación sexual. Pueden ser palabras de amor, sexuales, de mayor o menos intensidad, o incluso obscenas, al estilo de la coprolalia, que también elevan la excitación a bastantes personas, no lo olvidemos.
Es casi más importante el cómo que el qué. La actitud es fundamental, no lo olvides. De nada sirve ponerte en formato 'hot' si tu actitud es fría como un témpano. Modula tu voz para conseguir el matiz adecuado y la reacción que esperas en la otra persona.
Susurros, secretos, suspiros, respiraciones profundas en el momento adecuado, hablar mordiéndose el labio o alargar determinadas palabras pueden dotar a una misma palabra o frase de una intencionalidad muy diferente.
Quizá a los hombres se les haya permitido, más que a las mujeres, utilizar palabras 'sucias' o 'guarras', como a veces se ha catalogado a las palabras sexuales o eróticas. Pero lo podemos hacer estupendamente si nos lanzamos. Por otro lado, también hay hombres tímidos y, tanto para unas como para otros, mi recomendación es empezar suave e ir subiendo el termostato sexual. La idea no es asustar sino atraer, recuerda.
La mirada es una aliada de la voz, tanto cuando la fijamos en los ojos de nuestro objeto de deseo como cuando la retiramos, transmitiendo nerviosismo o timidez. Quizá decir algo como "¡Madre mía!", cuando se gira y miramos su trasero, activa a tu objetivo. Esto siempre que sea persona conocida o exista ya algún tipo de relación entre ambos, pues quizá no guste tanto con personas desconocidas (lo comento por experiencia). Además, muchas de ellas las utilizará ya cuando están en la cama y se encuentren en un contexto de alto voltaje, fuera de él su efecto es probable que no sea el mismo.
Trucos para abrir boca
- Elevar su autoestima: Dile las partes de su cuerpo que te gustan más. Masajea su ego y enciende sus pasiones. Cuidado con halagar en exceso porque suena a mentira y baja los niveles de excitación.
- Respirar profundamente, suspirar y jadear: Inicia la conversación erótica de esa manera. Notar que él o ella, cambia su respiración indica que hay un cambio emocional y en el nivel de cachondina. Resoplar también indica, "¡No puedo aguantar más!". Algún, "Mmm, oooh, ahhh" sensual al oler a otra persona, besarse o finalizar un beso o caricia, conseguirán activar cada célula sexual de la persona besada y las suyas.
- Decir lo que le vas a hacer: Expresar por dónde va a empezar a 'comer' a su pareja, ya sea de mucho tiempo o acabe de conocer, le hará fantasear y desear que llegue el primer bocado. Incluso, si tienen experiencias sexuales anteriores, recordar lo que hicisteis la última vez y tanto Te gustó, sería muy apropiado. "¿Quieres que lo hagamos de nuevo?"
- Preguntar: "¿Te gusta cuando me toco aquí?", o "Dime cómo te gusta" Con estas preguntas la otra persona se siente importante y se intuye que va a ofrecerte más y mejor placer.
- Compartir tus sensaciones: Focalizarse en las sensaciones, en la manera en que reacciona su cuerpo, y contárselo a la otra persona, es muy interesante. Conocer que la otra persona está excitada y siente placer, hacer que aumente la excitación del acompañante.
Estereotipos y lenguaje
¿Cómo se ven creadas o reflejadas las mujeres en el imaginario social del universo simbólico existente? Responder a esta pregunta es el objetivo que guía este estudio: descubrir y descifrar el fondo lingüístico y valorativo de los refranes, que configuran verdaderos campos semánticos, en relación a los estereotipos configurados en torno a las mujeres como colectivo social y como género culturalmente construido.
Para la elaboración del texto se han revisado refraneros de diversos países de América Latina de habla hispana, así como españoles, antiguos y modernos, con objeto de tener un amplio panorama sobre el tema, y se han seleccionado aquellos mensajes más recurrentes e impactantes, que ofrecen en conjunto las líneas semánticas tendenciales más representativas.
Hablan demasiado y no saben guardar un secreto
“En boca cerrada no entran moscas” (España)
La caracterización más repetida de cómo son las mujeres, tras un exhaustivo repaso de varios refraneros en lengua española, tanto de España como de algunos países de América Latina, es la de las mujeres charlatanas, y es que ya se sabe que las mujeres, se mire por donde se mire, “siempre hablan demasiado” o “hablan por los codos”. Con objeto de señalar y remarcar públicamente dicho vicio, se compara a la mujer, o se la pone al mismo nivel que los animales y las cosas.
“Ni al perro qué mear, ni a la mujer qué hablar, nunca les ha de faltar” (España)
“La cabra, donde nace, la oveja, donde pace, y la mujer, donde hable” (España)
“Antes se queda el ruiseñor sin canción que la mujer sin conversación” (España)
“La mujer y el horno por la boca se calientan” (España)
“Truchas y mujeres, por la boca se pierden”(España)
Se riñe a la mujer que habla o da su opinión, cuando hay hombres presentes, dueños al parecer de la palabra, mientras que las mujeres son convidadas al silencio y la obediencia. Por otra parte, las mujeres charlatanas además de eso suelen ser caracterizadas con otros atributos de conducta también considerados negativos. Y finalmente, dicho defecto les conllevará el quedarse solteras pues nadie las querrá. Se las regaña, aconseja y ordena, todo un mundo de señalamientos a seguir.
“Mujer cotorra, celosa y regañona” (Nicaragua)
“Por ese hablar tan suelto, habrás de perder casamiento” (España)
“Donde hay barbas, callen faldas” (España)
La funcionalidad práctica de este mensaje estriba, a través de la crítica, en inducir a las mujeres al silencio. La contradicción extrema: el lenguaje que silencia; esto es, a través del habla se induce al mutismo. Especialmente se apunta a la ridiculización del lenguaje intragenérico en los pocos espacios que las mujeres tienen -o tenían hasta hace poco, ya que por los cambios tecnológicos y las formas de vida en determinadas sociedades esto ya no es así- para encontrarse y comunicarse. En espacios “reservados” a las mujeres: la compra diaria del pan -en Europa- y el lavado de ropa, al mismo tiempo que realizaban las tareas domésticas, asignadas y consideradas “propias” de su género.
Mentirosas, incoherentes, desordenadas, mudables y contradictorias
“A la mujer, ni muerta la has de creer” (España)
Relacionado con su afición a hablar y con su carencia de discreción está su condición de mentirosas, por excelencia.
“El navío y la mujer, malos son de conocer” (España)
“Mujer que no mienta ¿Quién la encuentra?” (España)
“La mujer y la mentira nacieron el mismo día” (España
“La mujer como el vino, engañan al más fino” (España)
La mujer engaña y miente constantemente a juzgar por el mensaje extendido y reincidente en los refranes, ésta parece ser otra de sus características, junto a la anterior, más sobresalientes. Las mujeres son charlatanas y mentirosas. Ni sus palabras -su voz- ni su llanto -sus sentimientos-, son o parecen dignos de crédito.
“Rencura de perro y lágrimas de mujer: no hay que creer” (Nicaragua) o “En cojera de perro y en lágrimas de mujer no haya que creer” (Guatemala)
“Tres mañas tienen las mujeres; mentir sin cuidar, mear donde quieren y llorar sin porqué” (España)
“Palabras de mujer, no se han de creer” (España)
Malvadas, peligrosas y culpables de todo mal
“De la mujer mala te has de guardar y de la buena no fiar” (España)
Identificadas con la indiscreción, la incoherencia y el arte de mentir de forma amplia y reiterada, las mujeres son acusadas también de malvadas. Se considera el habla femenina como engañosa y peligrosa, se la relaciona con “poderes indirectos” de la mujer, que van desde la seducción hasta la brujería. Las características verbales negativas son extrapoladas también a su comportamiento y modo de ser en general. Y la maldad requiere de precaución y vigilancia, pero y también, de castigo, como la canción popular señala, o la leyenda popular advierte y aconseja (Fernandez Poncela 2000, 2001).
“Cuando la mujer es famosa, casi siempre lo es por mala cosa” (España)
“La mala a la sombra de la espada” (España)
“Mujeres y malos años nunca faltaron” (España)
Las mujeres son malas, muy malas, o lo contrario, no hay buenas o nunca buenas del todo. Y en el caso extraño y remoto de que halla alguna buena es sumamente difícil encontrarla.
“No hay más que dos mujeres buenas en el mundo: la primera se ha perdido y la otra hay que encontrarla” (España)
“La mujer es buena cuando claramente es mala” (España)
“Mujeres buenas, en todo el mundo dos docenas; mujeres malas, a millaradas” (España)
Entre el temor -de la creencia en cierto poder oculto- y el menosprecio -hacia la imbecilidad inventada y adjudicada-, el consejo a los hombres por parte del refranero es de desconfianza y especialmente de mucha precaución en su trato con las mujeres. El mensaje de advertencia a los hombres sobre su trato y relación con las mujeres, es muy claro y directo, se repite en numerosos refranes hasta difundir y crear conciencia, objetivar la creencia para que ésta pueda ser asumida como totalmente cierta.
“Del abril y la mujer, todo lo malo has de temer” (España)
“Cuando con ella en paz estás, córtale las uñas a tu mujer” (España)
“El temor a la mujer es el principio de la salud” (España)
“De la mujer, mucho bueno has de esperar y mucho malo has de temer” (España)
Hay que tener mucho cuidado con las mujeres, tanto por su apariencia engañosa como en su trato que ha de ser siempre precavido y con reservas.
“Mujeres y guitarras, es menester mucho tiento para tocarlas” (España)
“Mujeres y manzanas, muchas podridas que parecen sanas” (España)
En ocasiones aparece la figura de la mujer dominante y gobernadora de la casa, papel éste y en principio valorado socialmente, según los diversos refranes encontrados, de manera eso sí, ambivalente, como por otra parte suele ser característico de la cultura popular y el folklore oral.
“Casa donde la mujer manda, mal anda”(España)
“Al hijo travieso, casarlo: su mujer le hará manso” (España)
Las mujeres son finalmente culpables de todo mal y las responsables, en última instancia, hasta de los comportamientos o actitudes negativas de los mismos hombres. Forma tradicional de caracterizar indirectamente a estos últimos como bondadosos e incluso ingenuos, y cuando llegan a ser malos o a cometer actos reprobatorios socialmente, siempre es por la mala influencia de una mujer.
“Cuando el hombre algún bien quiere hacer, le quita la gana su mujer” (España)
“Mujeres y querellas, huye de ellas” (España)
“No hubiera malos hombres si no hubiera malas mujeres” (Colombia)
Se señala el poder de maldad de la mujer, sobre el género masculino, poder que puede ejercerse por la infinita bondad de éstos y la enorme maldad de aquéllas. Hasta el extremo de llegar a caracterizar de tontos y faltos de juicio a los hombres que reinciden en su trato con las mujeres, por ejemplo, con un segundo matrimonio.
“Humo, mujer brava y gotera, sacan al hombre a la pradera” (Nicaragua)
“El que ha tenido una mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza” (España)
“Las mujeres son la perdición de los hombres” (España)
“Agua de pozo y mujer desnuda, llevan al hombre a la sepultura” (España)
