Mi Ex Le Quita El Móvil a Mi Hijo: Consecuencias Legales

Si eres padre o madre, seguro que te has preguntado más de una vez si tus hijos hacen o no, un uso adecuado de internet. Internet y las redes sociales no solo forman parte de nuestras vidas, las han transformado. La inmensa mayoría de adolescentes y menores de edad tienen un teléfono móvil con acceso a internet.

Este tema es más complejo de lo que parece. ¿Tienen los menores, derecho a la intimidad? ¿Derecho a la inviolabilidad de su correspondencia? ¿Derecho a la protección de sus comunicaciones? ¡Sí, sí, y sí! Los menores de edad también tienen derecho al honor, a la intimidad personal y familiar, y a la propia imagen. Tal derecho contempla incluso la inviolabilidad de la residencia familiar y de la correspondencia.

Por otro lado, el artículo 4 de la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor, reconoce este derecho con total claridad y precisión. Dentro de este mismo contexto, el artículo 13.1 del Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) implanta una protección especial para los menores de edad.

De esta forma, la ley establece que los mayores de 14 años deben dar personalmente su consentimiento, para la intromisión de sus padres o tutores en sus comunicaciones, salvo algunas excepciones concretas. “Podrá procederse al tratamiento de los datos de los mayores de catorce años con su consentimiento, salvo en aquellos casos en los que la ley exija para su prestación la asistencia de los titulares de la patria potestad o tutela.

Existen situaciones en las que los padres sospechan que sus hijos pueden estar siendo víctimas de algún delito. Por un lado, existe la obligación de los padres de proteger a sus hijos, lo que podría justificar estas intromisiones.

Ya tenemos algunas sentencias que han analizado y resuelto casos de este tipo, y que ponen límites al control parental, pero sin lugar a duda, una de las más importantes hasta la fecha, es la dictada por la Sala Segunda del Tribunal Supremo, el 10 de diciembre de 2015: Sentencia 864/2015, Rec. La instalación de aplicaciones de control parental, o bien, el acceso a las cuentas personales de los menores en redes sociales, pueden ser consideradas delito.

Es decir, estas actuaciones que como padre podrías considerar inofensivas, realmente podrían estar vulnerando derechos fundamentales de tus hijos. En este caso, aquellas actuaciones que lleguen a considerarse constitutivas de delito podrían ser castigadas con pena de prisión de hasta 5 años y multa entre 12 y 24 meses.

En mayo de 2017, el Juzgado de lo Penal núm. En este caso, el fiscal solicitaba 4 años de prisión para la madre, lo que deja entrever que las consecuencias jurídicas de este control parental pueden ser muy serias.

Manipulación de los Hijos en Procesos de Divorcio: Síndrome de Alienación Parental

Es alarmante ver de qué manera ha crecido en los últimos años el fenómeno de la manipulación de los hijos para el rechazo de una figura parental durante los procesos de divorcio. Ésta se produce cuando uno de los padres manipula a sus hijos en contra del otro progenitor hasta tal punto que el niño será capaz de mentir en una exploración judicial, negarse a ver a su padre/madre o a irse con él, durante el régimen de visitas, porque ha sido presionado.

Como en cualquier rama de la justicia, las denuncias falsas existen. Este periodo de privación de relación con el progenitor que está en tela de juicio, incide muy negativamente en la relación entre ambos. Cuando llega el momento de escuchar el testimonio del menor comprobamos cómo el niño ha sido manipulado para dar un falso testimonio que sólo se podrá detectar a traves de una pericial forense que demuestre que no se aprecia ningún indicio del maltrato.

El progenitor alienador desarrolla un discurso para manipular a sus hijos y ponerlos en contra del otro progenitor. Los hijos a su vez irán desarrollando un odio patológico e injustificado hacia el otro progenitor, que afectará a su desarrollo físico y psicológico. Como abogados de familia, nos vemos en muchas ocasiones en la tesitura de tener que reconocer este tipo de fenómeno que sufren muchos menores.

Hemos llegado a ver como niños de muy temprana edad, llegan a aprenden de memoria historias que no han pasado. La mediación a la que podemos acudir en cualquier momento del procedimiento, podría ser una solución para poner fin al comportamiento manipulador, pero si la situación se enquista y se observan graves síntomas en la conducta del menor, se podrá solicitar el cambio de custodia basado en una situación de riesgo para el menor.

Acudiremos al tipo penal genérico, del maltrato habitual en el ámbito doméstico que está tipificado en el artículo 173.2 del Código Penal.

Problemas de Comunicación Entre Padres Separados

En ocasiones es muy desagradable tener que hablar con el padre o madre de nuestro hijo, pero salvo que exista un motivo que lo realmente lo justifique, por corresponsabilidad parental, los padres deben de hablar para las cuestiones que sean necesarias para sus hijos. No hablar del pasado, de reproches ni de cuestiones que se deriven de la relación sentimental de los progenitores, pues ya ha terminado y la obligación es de hablar de aquello que el hijo necesite, pero debiendo de separarlas del drama de la ruptura.

Es recomendable consultar antes de tomar ninguna decisión con abogados para divorcio amistoso o profesionales de mediación para gestionar el divorcio con hijos en beneficio de los menores sin injerencias de mal entendidos ni problemas de comunicación.

La comunicación entre padres separados debe de centrarse en el bienestar de los hijos. De no ser así, pueden originarse grandes problemas. Cuando se mezcla o distorsiona la comunicación entre padres separados respecto de sus hijos, con problemas derivados de la ruptura, estaremos poniendo en peligro algo muy importante, la armonía familiar.

Una familia puede estar separada y no supone ningún problema para los hijos. En cambio, si se aumenta la tensión lo que estaremos será creando un malestar que puede dificultar o incluso impedir el normal desarrollo de la vida de nuestro hijo.

La comunicación entre progenitores debe de centrarse en lo importante y tratar de evitar fricciones o temas incómodos que puedan desarrollar sensaciones de malestar en las relaciones familiares. Tal vez pensemos o sintamos que el padre o madre de nuestros hijos no cuida tanto o tan bien como debería a los hijos comunes, pero salvo que sea algo grave, tenemos que dar un voto de confianza y entender que tiene su propio derecho a desarrollar la relación paternofilial como considere oportuno siempre y cuando no sobrepase ciertos límites.

¿Puedo bloquear al padre o madre de mi hijo?

Legalmente se puede bloquear a cualquier persona. ¿Por qué? Sencillamente por no tener obligación de comunicarnos con nadie de ninguna manera concreta en general. Ahora bien, con el padre o madre de nuestros hijos tenemos una obligación específica, la de realizar aquello que sea necesario para proteger y cuidar el bienestar de los niños y para ello es imprescindible que los padres coordinen los cuidados de los hijos y para ello se debe de comunicar, no es algo caprichoso, sino una necesidad y una obligación de comunicarse con el otro progenitor y que pueda hablar con nuestros hijos cuando está con nuestra compañía.

Padres separados teléfono móvil:

Los padres separados en ocasiones no quieren hablar con su ex, pero deben de permitir y favorecer que el otro padre o madre sí pueda hablar con nuestros hijos. Puede realizarse la comunicación directamente con nuestro teléfono móvil o incluso comparar otro para ello o que sea el del propio hijo en función de la edad y siempre velando por un uso responsable de este.

Al igual que a nosotros nos gusta y necesitamos hablar con nuestro hijo cuando esta con el otro progenitor, a él o ella le ocurre lo mismo. El incumpolimiento de la otra parte no debe de justificar el nuestro, pues debemos de favorecer la comunicación de nuestro hijo con su padre o madre con independencia de que sea recíproco o no.

El teléfono móvil no debe de ser un elemento de tensión y foco de conflicto, sino una forma de favorecer la relación familiar. Hay una forma de utilizarlo muy positiva, que es la de mandar sin que nos la pidan fotografías positivas, videos y mensajes constructivos del día a día que pasamos con nuestro hijo, lo que puede ser de por si sólo un método de destensionar la relación de padres separados.

ALIENACIÓN PARENTAL como detectarla y sus soluciones

¿Qué hacer si el padre o madre de mi hijo le habla mal de mí?

Cuando el problema radica en el que el padre o madre de nuestro hijo se dedica a hablar mal de nosotros, lo que estará es ejerciendo de manera anómala el rol parental. De no ser grave, poco podremos hacer. Te contamos también varios consejos sobre qué hacer si el padre o la madre de vuestro hijo le habla mal de ti.

Pero para el caso de sí tenga grave repercusión en los hijos, podemos tomar medidas legales, pero debemos de ser conscientes de que lo más difícil será acreditar que está hablando mal de nosotros, lo que siempre es complicado.

Debemos de fomentar la mediación, la cordialidad, la educación y valores con nuestros hijos para que repela ese mal comportamiento del padre o madre y pueda sacar sus propias conclusiones, valoraciones y decisiones de vida.

No soporto al padre o madre de mi hijo

Cuando el problema que tenemos es que no aguantamos al padre o madre de nuestro hijo, el problema lo tendremos nosotros, pero no sabemos si también está perjudicando y afectando a nuestros hijos o incluso si es recíproco. Por ello, debemos de analizar el caso concreto, origen, reacciones y posibles soluciones solos o con ayuda profesional.

Debe de instalarse en pequeños trucos antes de divorciarse que se pueden aplicar durante y después de la separación para normalizar la relación familiar y minimizar las tensiones.

Me arrepiento del padre o madre de mi hijo

Puede arrepentirse del padre o madre que tiene su hijo, pero realmente se deriva de su propia decisión y responsabilidad. El gran problema que sigue existiendo es que las parejas tienen en muchos casos hijos con personas de las que hay cosas que le gustan, pero sin pararse a pensar cómo serán como padres o madres.

El arrepentimiento no nos puede llevar a nada bueno, debe de tratarse y superarse. Hay que aceptar la situación y por corresponsabilidad parental tratar de ejercer de la manera más inteligente, adecuada, conveniente tanto para nosotros, como principalmente para nuestros hijos.

Debemos de establecer una regulación que proteja a los hijos acorde a las necesidades de los padres. Con nuestros abogados podrá obtener un convenio regulador gratis, pero habrá que homologarlo judicialmente para que ante cualquier incumplimiento o malentendido, exista una solución a cada situación familiar con horas, días y ligares de recogida y mecanismos de resolución de controversias sencillos y claros.

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