La leche materna (LM) es el mejor alimento para los neonatos, ya que promueve el desarrollo y previene la morbimortalidad a corto y largo plazo asociada a la prematuridad. La leche materna permite alcanzar un óptimo estado nutritivo, evita alteraciones metabólicas y trastornos digestivos, porque la composición de la dieta no representará en ningún momento una sobrecarga de la capacidad funcional del aparato digestivo. También suministra protección antiinfecciosa y antialérgica. Aunque la composición varía de una mujer a otra, de un día a otro, incluso dentro del mismo día y de la misma toma y también según la edad de gestación del hijo, existen unos rasgos comunes destacados en su composición que la hacen única.
Una mirada más cercana a la composición de la leche materna, de esa primera alimentación con calostro, nos muestra hasta qué punto es intrincadamente equilibrada la composición de la leche materna, para proteger, nutrir y preparar al bebé para el futuro. El interés científico en estudiar la composición de la leche materna está creciendo, y cada vez se encuentran más componentes. Una cosa que la ciencia está descubriendo es que no hay una solución universal. La composición del calostro difiere de la leche madura, y la composición de la leche madura cambia de una toma a otra, e incluso durante una sola toma. De hecho, se cree que la madre optimiza la leche materna, especialmente para las necesidades de su bebé.
¿Qué contiene la leche materna?
Los principales componentes de la leche son agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas.
- Agua: La leche materna es 88 % agua. Por ello estos bebés no necesitan beber agua adicional, incluso en países cálidos.
- Proteínas: Bajo contenido en proteínas (0,9-1,1 gr/100 ml), aunque adaptada a su velocidad de crecimiento. El cociente caseína/seroproteínas es de 10/90 al comienzo de la lactancia, pasando a 40/60 en la leche madura. Importante cantidad de nitrógeno no proteico y de presencia de ciertos aminoácidos esenciales para el recién nacido (como la fenilalanina y la tirosina).
- Hidratos de carbono: Elevado contenido de lactosa, fuente de galactosa necesaria para la maduración cerebral, que mantiene un bajo pH a nivel intestinal, y que favorece el desarrollo de una peculiar flora intestinal con indudables beneficios defensivos. El principal hidrato de carbono de la leche es la lactosa, que proporciona el 40% de la energía del bebé. La lactosa es importante para el desarrollo del sistema nervioso y del cerebro. La lactosa también es de gran importancia para una flora intestinal sana.
- Grasas: Ácidos grasos monoinsaturados de cadena larga, de mayor rendimiento calórico, fácil absorción, y sin efecto aterogénico. Abundan los ácidos grasos poliinsaturados, esenciales para el ser humano, e imprescindibles para la formación de numerosas estructuras (cerebro, retina, o membranas celulares entre otras) o para la síntesis de prostaglandinas, tromboxanos y otras sustancias biológicas. Las concentraciones aumentan desde 2 g/100 ml en el calostro hasta alrededor de 4 a 4,5 g/100 ml a los 15 días posparto. El contenido de grasa de la leche materna sirve para satisfacer la elevada necesidad de energía y calorías de los bebés a partir de un aporte relativamente pequeño de líquido.
- Minerales: Bajo contenido en sales minerales, y un cociente de calcio/fósforo que favorece la absorción del calcio y que facilita la mineralización ósea.
- Vitaminas: Contenido suficiente en vitaminas y presencia de enzimas y hormonas.
Beneficios de la lactancia materna para el desarrollo del bebé
Variaciones en la Composición de la Leche Materna
Como los requerimientos del lactante no son siempre los mismos y varían sobre todo en función de la madurez, la leche materna modifica sus características de acuerdo a las demandas del niño, a su capacidad para digerir y metabolizar los distintos nutrientes, y a la mayor o menor necesidad que tenga de recibir protección pasiva, circunstancias sometidas a una permanente evolución.
La leche materna se adapta a los requerimientos nutricionales. Tanto el volumen de leche, como la calidad de los nutrientes y de otros factores con misión defensiva, van a encontrarse en la leche de la madre en perfecta concordancia a las necesidades exigidas en cada momento. El volumen de leche producido por la madre aumenta progresivamente a partir de los pocos centímetros cúbicos segregados el primer día. Este crecimiento alcanza los 700 ó 900 ml/día que por término medio suele producir la mujer en un estadio de lactancia plenamente establecido.
Su cantidad y su composición varía según el grado de madurez del hijo. También se adapta a la capacidad digestiva y metabólica. La composición de la leche materna es dinámica, va cambiando a lo largo de la toma, a lo largo del día y a lo largo de la lactancia. Existen varios trabajos que estudian la variación de los macronutrientes en la leche materna en función de diferentes factores, tales como el volumen diario de leche extraída, la edad materna o la paridad.
Influencia del Periodo de Lactancia
En relación con la influencia del periodo de lactancia sobre la composición de la LM, los datos indican que las proteínas, la mayoría de los antioxidantes y biomarcadores de daño oxidativo disminuyen a lo largo del primer mes de lactancia, excepto la catalasa que muestra una tendencia ascendente.
Al comparar la composición nutricional de los distintos periodos de tiempo analizados no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el contenido de carbohidratos, calorías o lípidos. Sin embargo, el contenido proteico fue significativamente mayor en el periodo de 1-3 meses desde el parto con respecto al resto. Este contenido va disminuyendo progresivamente a lo largo del primer año postparto pero vuelve a aumentar a partir de los 12 meses desde el parto.
Proteínas y Antioxidantes en Leche Materna Según el Sexo del Bebé
Un estudio reciente indica diferencias en los niveles de proteínas y antioxidantes en la leche materna en función del sexo del bebé. Los resultados mostraron niveles más altos de proteínas en madres con parto prematuro y neonatos varones. Los antioxidantes también siguieron esta tendencia, siendo más altos en la leche de madres con parto prematuro, recién nacidos varones o con z-score negativos, con excepción de la catalasa.
Leche Materna y Dietas Vegetarianas/Veganas
Entre los muchos factores que influyen en la composición de la leche humana (materna), uno de los más importantes es la dieta de la madre, ya que es un factor modificable que se podría mejorar. Teniendo en cuenta el incremento de las dietas veganas/vegetarianas en las sociedades occidentales resulta interesante conocer las repercusiones de éstas en la composición de la leche para poder realizar recomendaciones en caso de que existieran variaciones.
Según la Asociación Dietética Estadounidense, la leche materna de madres vegetarianas con una dieta adecuadamente planificada es similar en su composición a la de las no vegetarianas, excepto en la concentración de ácidos grasos (AG). Se ha demostrado que la leche de mujeres vegetarianas y veganas es diferente a la de donantes omnívoras, probablemente de acuerdo con las diferencias en su patrón dietético, mostrando ventajas y desventajas.
Las diferencias más importantes en la leche de los dos grupos dietéticos se encuentran en la distribución de los FL y el perfil de los AG. Por otro lado, el grupo Veg mostró un perfil de lípidos más favorable y sus niveles plasmáticos de colesterol HDL fueron más altos. Con respecto a los AG esenciales, el grupo Veg mostró inconvenientes significativos debido a la ingesta deficiente de DHA y EPA, así como a una ingesta baja de AG omega-3 en relación con la ingesta de AG omega-6. Sin embargo, no se consideró que este fuera un motivo para la exclusión de mujeres vegetarianas/veganas como donantes de leche ya que se ha demostrado que la suplementación con DHA para mujeres lactantes aumenta las concentraciones en la leche materna, por lo que recomendar la suplementación con DHA de aceite de algas a las mujeres vegetarianas que desean convertirse en donantes de leche sería una estrategia apropiada.
Ventajas de la Lactancia Materna para el Niño
Todo son beneficios. Obtiene un mejor estado digestivo y metabólico, mejor estado nutritivo, mayor protección inmunológica, menor riesgo de sensibilización alérgica, mejor evolución psicológica, menos enfermedades y menos mortalidad infantil y prevención de trastornos posteriores.
Situaciones Especiales
En casos excepcionales: Un 60-70% de los niños nacen con exceso de un pigmento llamado bilirrubina que normalmente se resuelve solo. En contadas ocasiones para eliminarla habría que dar alimento con más frecuencia al bebé y quizá habría que incluir suplemento de leche La leche materna tiene poca vitamina K. Actualmente se da un suplemento de vitamina K en todos los recién nacidos para prevenir la llamada enfermedad hemorrágica del recién nacido En casos especiales la vitamina D puede ser insuficiente, por lo que en estos bebés no serán olvidados los suplementos de vitamina D (los biberones de fórmulas adaptadas la llevan ya incorporada). Si la secreción láctea es insuficiente habrá que suplementarla con leche de fórmula.
Composición Nutricional de la Leche Materna Donada
Tabla I. Composición nutricional de la leche materna en diferentes periodos de lactancia.
| Periodo de Lactancia | Proteínas (g/100ml) | Hidratos de Carbono (g/100ml) | Lípidos (g/100ml) | Calorías (kcal/100ml) |
|---|---|---|---|---|
| 1-3 meses | Valor específico | Valor específico | Valor específico | Valor específico |
| 4-6 meses | Valor específico | Valor específico | Valor específico | Valor específico |
| 7-9 meses | Valor específico | Valor específico | Valor específico | Valor específico |
| 10-12 meses | Valor específico | Valor específico | Valor específico | Valor específico |
| Más de 12 meses | Valor específico | Valor específico | Valor específico | Valor específico |
Al comparar la composición nutricional de los distintos periodos de tiempo analizados no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el contenido de carbohidratos, calorías o lípidos. Sin embargo, el contenido proteico fue significativamente mayor en el periodo de 1-3 meses desde el parto con respecto al resto.
