Los de Bilbao nacen donde quieren: Una historia de adopción, identidad y secretos familiares

"Los de Bilbao nacen donde quieren" es una apasionante novela que nos habla sobre el sórdido mundo de las adopciones ilegales durante el franquismo. El libro, publicado en varias lenguas (italiano, ucraniano y árabe, entre otras), ha vendido más de 70.000 ejemplares en Francia y en la edición castellana de Alianza Editorial ya va por su segunda edición.

La primera novela de esta escritora francoespañola traza un relato áspero, en el que no rehúye temas como la prostitución, las drogas o el aborto, que podría pasar por inverosímil si no fuera porque la historia es real.

A los 27 años, Maria Larrea (Bilbao, 1979) descubrió que era adoptada. Todo surge de una forma casual, cuando la escritora bilbaína criada en París visita a una tarotista y esta le revela que los padres que la han criado no son los biológicos. A partir de ahí, y queriendo averiguar sus orígenes reales, Maria comienza una investigación que le llevará a descubrir la verdad de sus orígenes.

Sus padres adoptivos no le habían contado demasiadas cosas y solo tenía algunos datos sacados del Registro Civil. Fue tirando del hilo y poco a poco va averiguando que también sus padres adoptivos (Julián y Victoria) fueron a su vez huérfanos, abandonados en instituciones religiosas en la España franquista de los años 40, y que hubieron de marchar a Francia en busca de mejores oportunidades, huyendo de la miseria.

Los de Bilbao nacen donde quieren (y 3)

El origen de la historia

Sobre su novela, la propia autora ha confesado que “escribí Los de Bilbao nacen donde quieren haciéndome una pregunta: cómo tres huérfanos de una misma nación, España, iban a convertirse en una familia en Francia. Empecé una doble investigación, escribí para entender, entender el origen misterioso de nuestra familia”.

Madrid - Cuando María Larrea (Bilbao, 1979) contaba su historia en las cenas de amigos -la búsqueda de su madre biológica después de que una echadora de cartas sentenciara: “Tu madre te oculta cosas de tu nacimiento, habla con ella lo antes posible”- le divertía hacerlo. Había mucha emoción al repetirlo una y otra vez. Lo que no quería era que esa historia, la de su vida, la de Vitoria y Julián, sus padres adoptivos, y el camino que emprende al saber que la suya es una adopción ilegal, se quedara en eso; en algo que se cuenta a los amigos en una noche de copas.

“La historia se cansa, se gasta, necesitaba que estuviera en algún lugar”. Y ese lugar ha sido “Los de Bilbao nacen donde quieren” (Alianza Editoral), un libro que se ha abierto paso primero en Francia, donde ha conquistado el favor de los premios (Premier Roman 2023; mejor novela debut Les Inrockuptibles, mejor novela France Télevision 2023), de la crítica literaria gala -"Una narración furiosa que presenta a una escritora con mucho talento", para Le Figaro- y especialmente de los lectores.

El mejor marketing en una primera novela -el boca a boca- le ha llevado a la sexta edición, pese a que su título pudiera hacer creer a algún despistado que se trata de una perfecta recopilación de bilbainadas.

Esta directora y guionista, que atiende a InformativosTelecinco.com vía telemática desde París, donde vive, pensó primero en hacer de su autobiografía una película, pero el proyecto se fue atascando y no pudo ser.

La novela es dura, áspera, pero no abandona el sentido del humor. Los temas del libro son muy duros: incesto, violencia doméstica, el abandono, la Iglesia que no trata bien a los niños, el alcoholismo, las drogas, el aborto...¡cada vez que hago la lista, parece que no se acaba, que me he pasado! Pero es que la vida se pasa, la vida es borde. Es algo muy personal, hay ciertos momentos en que me gusta poner mucho humor a momentos duros. Era mi contrapunto dentro de las historias, que me ayuda además a romper el ritmo.

En Onda Vasca, María Larrea le contó a Begoña Jiménez que se había sentido muy liberada escribiendo la novela y en Radio Euskadi charló en el programa Más que palabras sobre la necesidad que tenía de escribir esta historia que primero quiso ser película y acabó siendo novela.

Sus padres adoptivos se llaman Victoria y Julián. Victoria fue abandonada en un convento de Galicia nada más nacer por ser mujer. Su madre fue a recogerla el día que cumplía 10 años. Julián también fue abandonado en un internado de Bilbao. "Es una novela que trata de la familia y la pregunta que me hice cuando puse el boli en el papel fue: ¿Cómo tres huérfanos de una misma nación de España van a formar una familia en la Francia de los años 80 y 90? Con esa pregunta empecé a escribir".

A través de unos primos que tampoco tenían hijos conocen a un médico de una clínica privada que les ofrece un bebé. Su madre entró al hospital con un cojín como barriga y salió con una niña. "Soy un cojín con pies y pendientes de 44 años. Esa fue la historia. He intentado poder lirismo y poesía".

En los agradecimientos finales hace un reconocimiento a tu familia de adopción, de leche y biológica. "Cuando investigue sobre mi origen biológico no me salía mi madre biológica, pero sí un posible hermano. Hicimos pruebas de ADN que dieron negativas. Además, la policía me notifico que había cerrado el dosier, pero una monja pidió a una señora que amamantara a una niña que iba a ser adoptada en Francia. Me di cuenta de que esa niña era yo y me puse en contacto con ella. Ahora esa persona forma parte de mi vida", ha indicado.

María Larrea es una niña adoptada por otros dos padres también huérfanos. Este curioso triángulo es el punto de partido del relato autobiográfico que contiene "Los de Bilbao nacen donde quieren", la exitosa novela con la que Larrea ha obtenido numerosos reconocimientos y premios literarios en Francia. La novela, publicada originalmente en francés, ha sido publicada recientemente en castellano, y la autora ha conversado con Julia Otero acerca de la experiencia de la adopción, la emigración y la búsqueda de la identidad.

El padre adoptivo de la autora era hijo de una prostituta, y fue abandonado en Bilbao. Su madre adoptiva, por otro lado, fue abandonada por sus padres en un convento, y la propia María fue también abandonada cuando era un bebé. El destino acabó uniendo a estos tres bilbaínos abandonados, que como tantos españoles emigraron hasta Francia en busca de un futuro mejor. La novela de Larrea, formada en cine, retrata esas vivencias y la búsqueda de su propios orígenes, después de descubrir con 27 años que había sido adoptada.

Al referirse a la experiencia de sus padres como inmigrantes españoles en Francia, Larrea habla de una "inmigración silenciosa", es decir, la que vivieron los europeos blancos sin recursos que tuvieron que trasladarse a Francia durante el siglo XX. "Los inmigrantes entre ellos se hicieron una grapa humana", explica Larrea, que ha destacado el apoyo mutuo que se ofrecieron los españoles, portugueses y eslavos frente al abandono institucional del estado francés de entonces.

Originalmente, María Larrea trató de contar esta historia a través de una película que terminó por no materializarse; actores de la talla de Antonio de la Torre y Carmen Machi llegaron a confirmar su participación, aunque la producción no tuviese lugar al final.

En junio de 1943 una prostituta de Bilbao deja al cuidado de unos jesuitas a su hijo recién nacido. Poco tiempo después, en Galicia, una mujer da a luz a una niña y la abandona en un convento. Con este punto de partida, Larrea recorre hacia atrás una complicada historia familiar que la lleva a Bilbao, la ciudad donde se encuentran las claves de sus orígenes.

María Larrea tenía 27 años cuando acudió a la lectura de un tarot. Estas cartas pusieron patas arriba su vida. Y fue así como descubrió que había sido adoptada. Como mi vida tenía mucha ficción y muchas mentiras usé las mismas armas de la ficción, las mentiras, pero esta vez era yo la que las manejaba", cuenta la escritora, que ha plasmado su historia en su primera novela, Los de Bilbao nacen donde quieren.

Así, la literatura se convierte en arma para enfrentarse a la verdad dolorosa de que la vida no es como se la contaron. Escribir era como una muleta. Había algo mágico, como si lo que escribiera fuera a ocurrir en la vida real. Cuanto más escribía más me acercaba a la verdad", asegura. Porque el proceso creativo de la novela ocurre en paralelo a esa desgarrada búsqueda de su identidad.

La prosa es una generosa invitación a acompañarla en ese viaje por su ascendencia. Salpicados por el estupor de descubrir que su acta de nacimiento es ilegal, consigue contagiarnos la estupefacción de saberse víctima de una adopción ilegal. Desde esa desolación decide convertir esta novela en su nuevo DNI: "Yo tuve un acta de nacimiento ilegal y un libro es algo muy legal. Tiene un ISBN, un código de barras... Es muy oficial y es el que yo he decidido, el que yo he escrito", cuenta.

Bilbao comparte protagonismo con la narradora. A través de las páginas nos sitúa en varios momentos de la historia reciente de la ciudad: los años 40, los años 70 y la actualidad. La profunda transformación a la que ha sido sometida la ciudad, el azote del terrorismo y el fuerte sentimiento de pertenencia que allí late impregnan el relato. "Los vascos son más fuertes que sus partidas de nacimiento", leemos en la novela. Y, claro, esa frase que tanto le repetía su padre ("Las vascos nacen donde quieren") se convirtió irremediablemente en el título. "Al abrir el documento fue lo primero que escribí de la novela. Al ir a guardar me lo propuso como título y me pareció que recogía muy bien la esencia", reconoce.

En su interior siempre resonó la duda y cuando las cartas revelaron que no era hija de quienes creía sintió que siempre había estado en lo cierto. "Fue una sorpresa, pero a la vez no fue una sorpresa en absoluto. Yo llevaba dentro una inquietud sobre quién era, siempre preguntándome si ese era mi lugar, el de una niña de clase obrera en un entorno burgués y de origen español en otro país que es Francia", reconoce.

La escritura también le ha servido para despojarse de un asfixiante sentimiento de culpa, como refleja en la primera parte del relato: "Buscar me hacía sentir culpable". La culpa, además, se entremezcla con la frustración en esos pasajes en los que no encuentra respuestas a sus grandes preguntas. Y a ese cóctel hay que añadir el sentimiento de constante de deuda. Prueba de ello es el doloroso "te he dado la vida" que le espetó su madre biológica al conocerse en persona.

Su libro es una potente declaración de amor a sus dos patrias: Bilbao y sus padres adoptivos, Victoria y Julián.

Tirando del hilo, poco a poco fui descubriendo que mis padres adoptivos (Julián y Victoria) también fueron huérfanos en la España franquista de los años 40. Abandonados en instituciones religiosas, tuvieron que huir a Francia en busca de mejores oportunidades para escapar de la miseria. En mi novela, me planteé la pregunta de cómo tres huérfanos de España podrían convertirse en una familia en Francia. A través de una doble investigación, escribí para comprender el misterioso origen de nuestra familia.

En París, María Larrea, quien es la protagonista de la historia y alterego de María, experimenta un crecimiento rodeada de actores. Enfrentando la vida junto a un padre alcohólico y abusivo, así como las burlas de sus compañeras de colegio por ser inmigrante, María logra convertirse en guionista y directora de cine. Además, encuentra el amor y forma su propia familia.

“Cuestionar lo que es ser madre ha sido posible gracias a la literatura”, nos cuenta María Larrea, autora de "Los de Bilbao nacen donde quieren". Según ella, también ha podido reflexionar sobre lo que implica ser hija de alguien o hija de nadie. La lección más valiosa aprendida de esta novela es que el verdadero vínculo familiar se construye a través del afecto y la conexión emocional.

Maria Larrea cuenta que el padre adoptivo de María, quien falleció en 2014, siempre decía algo relacionado con la identidad bilbaína como el único valor de su vida, algo similar a una religión.

Recepción y crítica

Sobre Los de Bilbao nacen donde quieren ha dicho Jesús Ferrer en La Razón que es “una espléndida novela” y Sandra Muñoz en Harpers Bazaar la considera “uno de los debuts más brillantes del otoño”. Alvaro Luna para Esquire ha dejado dicho que es una de las mejores novelas autobiográficas de 2023.

“Los de Bilbao nacen donde quieren” (Alianza Editorial), un fenómeno de ventas gracias al boca a boca, es el relato de la adopción ilegal de la autora y un homenaje a sus padres adoptivos, emigrantes en Francia.

María Larrea cuenta que, a pesar de no ser un testimonio ni un ensayo, su obra es verdaderamente una novela, ya que ha empleado las herramientas de la ficción.

"Los de Bilbao nacen donde quieren" es una notable primera novela que se interroga sobre la familia y sobre el peso de los lazos consanguíneos e indaga sobre la necesidad de construirse un origen y una identidad". Anna María Iglesia.

"Hacía tiempo que un libro no me conmocionaba tanto".

"Me ha encantado la novela. Una muy buena novela".

Larrea ha indicado que tanto su madre biológica como la de leche le han apoyado mucho con su novela: "Me han dado mucho amor. No va edulcorada la novela y de verdad que, aunque he sido auténtica y cruda, están conmigo".

"Hubo mucha ira, era como una tormenta por dentro, pero es verdad que cuando una mentira tan grande se desvela es como imaginar que ves la película de tu vida y el director ha cambiado las sobres por luces y las luces por sombras. Lo positivo al negativo. Es como dar a luz a una nueva persona", ha explicado la escritora.

"Lo del tarot es verdad".

Experiencia de camaleón - A Julia Otero le ha llamado la atención el extraño limbo en el que vivía la familia: al trabajar para la burguesía parisina, los protagonistas del relato viven en un ambiente muy adinerado sin tener esa capacidad económica. En su entrevista, Larrea explica que "ser inmigrante y además adoptada" te obliga a convertirte en un camaleón para adaptarte a cualquier ambiente.

"Al no ser pija necesitaba entender como funcionaban las cosas para no ser diferente", ha explicado Larrea, que denuncia haber sufrido cuando era una niña varios casos de racismo y clasismo por parte de compañeras de clase. "Me salvó la vida la cultura", ha afirmado Larrea, que ha puesto en valor la suerte de vivir en una ciudad con tanta agitación cultural como París, y con unos padres que le facilitaron todos los recursos y materiales para conseguir formarse culturalmente: "Entre la lectura, el cine, la cultura y el arte me fui buscando la vida", ha explicado la autor de "Los de Bilbao nacen donde quieren".

En la entrevista con Julia, la escritora ha confirmado que se encuentra en negociaciones con una productora francoespañola para, de nuevo, tratar de llevar esta historia a la gran pantalla.

Liberándose del sentimiento de deuda y de culpa - En su interior siempre resonó la duda y cuando las cartas revelaron que no era hija de quienes creía sintió que siempre había estado en lo cierto. "Fue una sorpresa, pero a la vez no fue una sorpresa en absoluto. Yo llevaba dentro una inquietud sobre quién era, siempre preguntándome si ese era mi lugar, el de una niña de clase obrera en un entorno burgués y de origen español en otro país que es Francia", reconoce.

La escritura también le ha servido para despojarse de un asfixiante sentimiento de culpa, como refleja en la primera parte del relato: "Buscar me hacía sentir culpable". La culpa, además, se entremezcla con la frustración en esos pasajes en los que no encuentra respuestas a sus grandes preguntas. "Buscar me hacía sentir culpable" Y a ese cóctel hay que añadir el sentimiento de constante de deuda. Prueba de ello es el doloroso "te he dado la vida" que le espetó su madre biológica al conocerse en persona.

Uno de los grandes hallazgos es que la autora descubre que tiene tres madres, y uno de los momentos álgidos es cuando conoce a la tercera, a su madre de leche, la mujer que la amamantó después de nacer y que siempre se preguntó qué habría sido de aquel bebé. "Begoña es una mujer maravillosa, ayer me estuvo acompañando en la presentación del libro".

Su libro es una potente declaración de amor a sus dos patrias: Bilbao y sus padres adoptivos, Victoria y Julián.

Cuando alguien busca tanto y le gusta, como a mí, contar historias de personajes, lo seguirá haciendo. Quiero seguir contándolas.

AspectoDetalle
TítuloLos de Bilbao nacen donde quieren
AutoraMaría Larrea
GéneroNovela autobiográfica
TemasAdopción ilegal, emigración, identidad, secretos familiares
ContextoEspaña franquista, Francia

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