Reproducción de los Anfibios: Fecundación Interna y Externa

Uno de los grandes aspectos de la evolución ha sido la conquista del medio terrestre por parte de los animales. El paso del agua a la tierra fue un acontecimiento sin duda único que cambió el desarrollo de la vida en el planeta. Pero este maravillo proceso de transición dejó a unos animales con una estructura corporal intermedia entre el agua y la tierra, que si bien están totalmente adaptados para ambientes terrestres, se mantienen generalmente vinculados al agua, principalmente para su reproducción. Lo anterior hace referencia a los anfibios, cuyo nombre precisamente proviene de su doble vida, acuática y terrestre, los únicos vertebrados que en la actualidad son capaces de metamorfosearse.

En este artículo de ExpertoAnimal, queremos que conozcas cómo se reproducen estos animales, ya que es uno de los aspectos que los mantiene vinculados al medio acuoso. Los anfibios pertenecen al grupo de los tetrápodos, son anamniotas (sin saco amniótico), aunque con ciertas excepciones y la mayoría respira por medio de branquias en la fase larvaria, pero de manera pulmonar después de realizar la metamorfosis.

En la actualidad, los anfibios se agrupan en los Lissamphibia, y este a su vez se ramifica o divide en tres:

  • Gymnophiona: se conocen comúnmente como cecilias y se caracterizan por ser ápodos. Además, son los que menos especies poseen.
  • Caudata: estos corresponden a la salamandras o tritones.
  • Anura: este corresponde a ranas y sapos.

Todos estos animales tienen un tipo de reproducción sexual, sin embargo, expresan una gran variedad de estrategias reproductivas. Por otro lado, aunque es común creer que todos los anfibios son ovíparos, es necesario hacer una aclaración al respecto.

¿Los anfibios son ovíparos?

Las cecilias tienen una fecundación interna, pero pueden ser ovíparas o vivíparas. Ya sabemos que los anfibios expresan múltiples formas reproductivas, pero conozcamos con más detalles cómo se reproducen los anfibios.

Cecilia (Gymnophiona)

Reproducción de las cecilias

Los machos de las cecilias poseen un órgano copulador con el cual fecundan a las hembras. Algunas especies, ponen sus huevos en áreas húmedas o cercanas al agua y las hembras cuidan de sus huevos. Hay otros casos en los cuales las hembras son vivíparas y mantienen todo el tiempo a las larvas en su oviducto, del cual se alimentan.

Reproducción de los caudados

En cuanto a los caudados, un número reducido de especies expresan fecundación externa, mientras que la mayoría presenta fecundación interna. El macho, después de realizar un cortejo, deja el espermatóforo generalmente sobre alguna hoja o rama para que posteriormente sea tomado por la hembra. Luego, los huevos serán fecundados en el interior del cuerpo de la futura madre.

Por otro lado, algunas especies de salamandras llevan una vida totalmente acuática y la puesta de sus huevos ocurre en este medio, poniéndolos en masas o grupos, y de estos emergerán larvas con branquias y cola en forma de aleta. Pero otras salamandras llevan una vida adulta terrestre tras realizar la metamorfosis. Estas últimas depositan sus huevos en la tierra en forma de pequeños racimos, generalmente bajo suelo húmedo y blando o bajo troncos con humedad.

Varias especies tienden a mantenerse con los huevos para su protección y, en estos casos, el desarrollo larvario ocurre totalmente dentro del huevo, por lo que de este eclosionan individuos con forma similar a los adultos. También se han identificado casos en los que la hembra mantiene a las larvas durante su desarrollo completo a la forma adulta, momento en el cual los expulsa.

Salamandra (Caudata)

Reproducción de los anuros

Los machos de los anuros, como hemos mencionado, generalmente fecundan los huevos en el exterior, aunque unas pocas especies lo hacen de manera interna. Estos atraen a las hembras a través de la emisión de sus cantos, y cuando esta se encuentre lista, se acercará y ocurrirá el amplexo, que es el posicionamiento del macho sobre la hembra, para que a medida que esta libere los huevos, el macho los vaya fecundando.

La ovoposición de estos animales puede ocurrir de diversas maneras: en algunos casos es acuática, donde se incluyen diversas formas de poner los huevos, en otros se da en nidos de espuma sobre el agua y también puede realizarse de manera arborícola o terrestre. A diferencia de los reptiles y las aves, los anfibios producen huevos sin la cáscara o cubierta dura que envuelve al embrión de estos animales.

Esta, además de permitir el intercambio gaseoso con el exterior por ser porosa, ofrece una alta protección contra el ambiente seco o cierto nivel de temperatura elevada.

Ritual de apareamiento de la rana dendrobates leucomelas Puerto Ayacucho

Desarrollo embrionario de los anfibios

Debido a lo anterior, el desarrollo embrionario de los anfibios debe ocurrir en un medio acuoso o en ambientes húmedos para que así los huevos estén protegidos, principalmente contra la pérdida de humedad, lo que sería fatal para el embrión. Pero como ya sabemos, hay especies de anfibios que no los ponen en el agua. En estos casos, algunas estrategias consisten en hacerlo en lugares húmedos, bajo tierra o cubiertos por vegetación. También pueden producir cantidades de huevos envueltos en una masa gelatinosa, lo que les brinda las condiciones idóneas para el desarrollo.

Masa gelatinosa de huevos de rana

Es importante recordar que los anfibios son el grupo faunístico más amenazado de toda la fauna terrestre. Casi el 50% ya de las especies de anfibios en todo el planeta figuran como amenazadas en el catálogo de la UICN, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Las ranas, salamandras y cecilias -los tres grandes tipos de anfibios- podrían desaparecer mucho más rápido de lo esperado.

Dentro de la Península ibérica, contamos con un total de 32 especies de anfibios, de las que 22 son anuros (sapos y ranas) y 10 urodelos (salamandras y tritones). No tenemos ninguna especie de cecilia.

Anuros (sapos y ranas) Urodelos (salamandras y tritones)
  • Sapo partero común (Alytes obstetricans)
  • Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii)
  • Sapo partero bético (Alytes dickhilleni)
  • Sapo partero mediterráneo (Alytes almogavarii)*
  • Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi)
  • Sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus)**
  • Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)
  • Sapillo moteado ibérico (Pelodytes ibericus)
  • Sapillo moteado septentrional (Pelodytes punctatus)
  • Sapillo moteado occidental (Pelodytes atlanticus)*
  • Sapo común (Bufo spinosus)
  • Sapo corredor (Epidalea calamita)
  • Ranita de San Antonio (Hyla molleri)
  • Ranita meridional (Hyla meridionalis)
  • Rana común (Pelophylax perezi)
  • Rana ágil (Rana dalmatina)
  • Rana patilarga (Rana iberica)
  • Rana pirenaica (Rana pyrenaica)
  • Rana bermeja (Rana temporaria)
  • Rana galaica (Rana parvipalmata)*
  • Rana híbrida de Graf (Pelophylax kl. esculentus)
  • Salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica)
  • Salamandra común (Salamandra salamandra)
  • Tritón pirenaico (Calotriton asper)
  • Tritón del Montseny (Calotriton arnoldi)
  • Tritón alpino (Ichthyosaura alpestris)
  • Tritón palmeado (Lissotriton helveticus)
  • Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)
  • Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)
  • Tritón ibérico (Lissotriton boscai)
  • Tritón ibérico meridional (Lissotriton maltzani)*
  • Gallipato (Pleurodeles waltl)
Especies de anfibios en la Península Ibérica

Publicaciones populares: