Lactancia Materna Parcial: Beneficios y Consideraciones

La lactancia materna es una de las maneras más eficaces para asegurar la supervivencia y la salud de millones de niños en todo el mundo, según la OMS (2017). Es un tipo de hábito saludable que se considera la mejor y más importante fuente nutritiva para el niño en los primeros 6 meses de vida, aportando todos los nutrientes que necesita para desarrollarse de manera sana y correcta.

Este artículo explorará los beneficios y riesgos de la lactancia materna parcial, ofreciendo una visión completa para que las madres tomen decisiones informadas sobre la alimentación de sus bebés.

Lactancia materna: beneficios de amamantar a tu bebé

Beneficios de la Lactancia Materna

Para el Bebé

La leche materna presenta grandes beneficios para el lactante debido a que contiene anticuerpos que ayudan a protegerles de enfermedades frecuentes como la diarrea y la neumonía. También les ayuda a fortalecer su sistema inmunológico y a su correcto desarrollo psicomotor (Novillo-Luzuriaga, Robles-Amaya y Calderón-Cisneros, 2019). Estos beneficios llegan hasta la adolescencia e, incluso, hasta la edad adulta.

Repasamos algunos de los beneficios de la lactancia materna:

  • Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico desde los primeros meses de vida.
  • Es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé.
  • Tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación.

Las investigaciones demuestran que los bebés alimentados con leche materna durante los primeros meses de su vida tienen menores riesgos de padecer muerte súbita del lactante, infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias. Asimismo, desde un punto emocional, amamantar favorece el vínculo entre madre e hijo.

A largo plazo, la lactancia materna también se ha asociado a menores probabilidades de desarrollar ciertas afecciones en los niños, entre las que se incluyen:

  • Asma
  • Alergia
  • Enfermedad celíaca
  • Enfermedad inflamatoria o intestinal
  • Obesidad
  • Diabetes Mellitus
  • Esclerosis múltiple
  • Algunos tipos de cáncer

La investigación también remarca que los lactantes no alimentados con el pecho muestran mayor incidencia de hiperactividad, ansiedad o peores resultados en test de inteligencia.

Para la Madre

Para las madres, la lactancia reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario, diabetes de tipo 2 y depresión postparto. Asimismo, dar de mamar ayuda a perder el peso ganado durante el embarazo (Novillo-Luzuriaga, Robles-Amaya y Calderón-Cisneros, 2019). Y, de acuerdo con la Academia Americana de Pediatría (2016), las madres que deciden amamantar se recuperan más rápido del parto.

La lactancia materna también muestra beneficios para la madre:

  • Ayuda a la recuperación posparto, al favorecer la liberación de oxitocina.
  • Asimismo amamantar parece vincularse a menores incidencias de cáncer de ovarios y de pecho.
  • Ayuda a quemar calorías adicionales lo que permite recuperar rápidamente el preso previo al embarazo.
  • Previene la depresión post-parto.
  • Además, aunque pueda pasar desapercibido, dar el pecho supone un evidente ahorro económico frente a la leche de fórmula.

Tipos de Lactancia Materna

Los tipos de alimentación que puedes ofrecer a tu bebé recién nacido son:

  • Lactancia exclusiva: El lactante recibe solamente leche materna y agua y ningún alimento adicional.
  • Lactancia parcial o alimentación mixta: El lactante recibe algunas tomas de pecho y otras de alimento artificial o de fórmula.
  • Lactancia con biberón: El lactante se alimenta con biberón independientemente de su contenido, incluida la leche materna extraída.
  • Lactancia tándem: Aquí la madre amamanta a hijos de distintas edades.

La lactancia parcial o alimentación mixta es una opción en la que el bebé recibe tanto leche materna como fórmula infantil. Esta modalidad puede ser elegida por diversas razones, como la necesidad de complementar la alimentación del bebé debido a una baja producción de leche materna, la reincorporación de la madre al trabajo, o simplemente por preferencia personal.

Estadísticas de Lactancia Materna en España

En España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de lactancia materna exclusiva a los 6 meses es del 28,53% y la tasa de lactancia mixta es del 18,42%. Es decir, que la tasa de mujeres que llegan a amamantar a los 6 meses (solo pecho o pecho y biberón) es del 46,95%, casi la mitad. Sin embargo, cabe destacar que en los últimos 20 años se ha observado en España un aumento progresivo y considerable de la tasa de lactancia materna a los 3 y a los 6 meses de vida, como se muestra en los datos del INE.

La siguiente tabla muestra la evolución de las tasas de lactancia materna en España:

Tipo de Lactancia Tasa a los 6 meses
Lactancia Materna Exclusiva 28.53%
Lactancia Mixta 18.42%
Total (Exclusiva + Mixta) 46.95%

Dificultades Comunes en la Lactancia Materna

Existen diferentes obstáculos para la lactancia materna en las primeras semanas, sobre todo por la poca ganancia de peso del bebé, dolor durante la lactancia, llanto o sensación de falta de leche. Además, una vez en casa, los primeros días pueden surgir dificultades y algunas mujeres no encuentran apoyo en el sistema sanitario. Más adelante, a partir de los 4 meses, los abandonos están relacionados con la incorporación de la madre al trabajo.

Dar el pecho no siempre resulta un camino de rosas. Para muchas mujeres los comienzos son duros, normalmente por falta de información. Antes de centrarme en la lactancia materna, me gustaría hablar de la maternidad ya que ésta supone un cambio muy importante en la vida de una mujer, que tendrá que hacer frente a nuevas demandas y a muchos cambios a todos los niveles: físicos, psicológicos, económicos y sociales.

Por ejemplo, a nivel físico, debemos tener en cuenta si existe algún problema como la hipogalactia o baja producción de leche materna. O si la mujer padece algún tipo de enfermedad que pueda dificultar o imposibilitar la lactancia materna. También son claves los factores económicos o laborales, ya que la incorporación al trabajo va a tener una enorme influencia en la lactancia materna, por ejemplo si la mujer tiene que viajar de forma habitual.

Mitos sobre la Lactancia Materna

La lactancia materna es un tema que ha sido objeto de numerosos mitos y creencias a lo largo del tiempo. A pesar de los avances en la investigación y la educación, muchas madres y futuras mamás aún enfrentan desinformación.

  • Mito: La lactancia materna es siempre fácil y natural. Realidad: Aunque la lactancia materna es un proceso natural, no siempre es fácil. Muchas madres enfrentan desafíos como la dificultad para que el bebé se agarre correctamente, dolor en los pezones, problemas de producción de leche y otros factores.
  • Mito: La leche de fórmula es igual de buena que la leche materna. Realidad: Si bien la fórmula puede ser una alternativa válida cuando la lactancia materna no es posible, la leche materna ofrece beneficios únicos que no se pueden replicar completamente.
  • Mito: Las madres lactantes deben seguir una dieta estricta. Realidad: Las madres lactantes no necesitan seguir una dieta estricta, pero sí deben llevar una alimentación equilibrada y variada.
  • Mito: La lactancia materna crea dependencia emocional en el bebé. Realidad: La lactancia materna no crea dependencia emocional. De hecho, la cercanía y el vínculo que se establecen durante la lactancia son fundamentales para el desarrollo emocional y social del bebé.
  • Mito: Hay que dejar de amamantar al bebé después de los seis meses. Realidad: La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y continuar amamantando junto con la introducción de alimentos sólidos hasta los dos años o más.
  • Mito: No se pueden tomar medicamentos durante la lactancia. Realidad: Muchas medicaciones son seguras para las madres lactantes. Sin embargo, es crucial consultar con un médico antes de tomar cualquier medicamento para asegurarse de que no afecte al bebé.

Posiciones para Amamantar

Aunque sea un proceso natural, la lactancia materna requiere cierta práctica. Por lo cual no debes desesperar si de primeras percibes que no va todo lo bien que deberías.

Nada más nacer, al colocar a tu bebé al pecho, este lo buscará de forma natural. La manera correcta de agarre es que este abarque el pezón y la aureola. Cuando asume una postura correcta, mamar no debería generar dolores o producir heridas.

No existe una única posición adecuada para amamantar, lo importante es que favorezca el agarre y que hijo y madre estén cómodos.

Entre las posturas de lactancia más habituales recomendadas por los expertos se incluyen:

  • Posición de crianza biológica: Aquí la madre se colocará recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en estrecho contacto piel con piel con el cuerpo de la madre.
  • Posición sentada: Se debe colocar al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre puede sujetarlo con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo. Y servirse de la otra mano para dirigir el pecho hacia la boca del bebé.
  • Posición acostada: En esta posición, la madre se sitúa acostada de lado, con la cabeza ligeramente elevada (sobre una almohada) con el bebé también de lado, acostado sobre la cama, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre.

Lactancia y Coronavirus

Es posible que te hayas preguntado si es seguro dar el pecho a tu hijo si tienes coronavirus. De acuerdo con Unicef, las pruebas realizadas hasta el momento están a favor de la lactancia materna. De hecho, la entidad precisa además que el contacto piel con piel y la lactancia favorecen el desarrollo del bebé, “por lo que no hay razón para interrumpirla como consecuencia del COVID-19". Y añade que todavía no se ha detectado la transmisión de casos activos del coronavirus a través de la lactancia materna.

A este respecto, el Ministerio de Sanidad asegura igualmente que es sabido que la lactancia proporciona la forma más completa de nutrición para los recién nacidos, pues les aporta anticuerpos que aún no se han desarrollado en los bebés y que son muy necesarios para defenderse de infecciones respiratorias en los primeros meses de vida, como puede ser frente al coronavirus.

Por tanto, si una madre tiene COVID-19, presunta o confirmada, la OMS recomienda seguir amamantando. Sostiene que existen datos científicos que demuestran que la lactancia materna reduce la mortalidad de los neonatos, lactantes y niños menores de 5 años.

Las recomendaciones de higiene para una madre que amamanta y que tiene o se sospecha tenga coronavirus son las siguientes:

  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o limpiárselas con un gel hidroalcohólico, especialmente antes de tocar al bebé.
  • Utilizar una mascarilla médica mientras amamantan.
  • Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al estornudar o toser, tras lo cual deben desecharlo inmediatamente y volver a limpiarse las manos con gel hidroalcohólico o a lavárselas con agua y jabón.
  • Limpiar y desinfectar regularmente.

La Importancia del Apoyo Psicológico

Es importante recordar que a pesar de las expectativas y los deseos que las mujeres tenemos en relación al embarazo, el parto, la lactancia, la maternidad etc., algunas cosas están en nuestras manos: como por ejemplo informarnos, aclarar nuestras necesidades, buscar profesionales y personas de confianza que nos guíen y acompañen, comunicar de forma clara qué queremos y cuáles son nuestras preocupaciones. Pero también es necesario tener presente que no podemos controlarlo todo, que nuestro proceso depende en parte de nosotras, pero también de otras personas y de una serie de circunstancias imprevisibles que no están en nuestras manos. Y aquí es donde la capacidad para adaptarnos, la flexibilidad y la aceptación, van a jugar un papel clave para superar los obstáculos de forma satisfactoria.

Semana Mundial de la Lactancia Materna

Esta fuente rica en nutrientes y anticuerpos ha supuesto un plus evolutivo para nuestra especie. Tan antigua como nosotros, la lactancia es un recurso que, por primera vez en nuestra historia, hay que fomentar. Para ello, la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna planteó a Naciones Unidas la necesidad de dedicar una semana al año a su fomento y, en 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recogieron el testigo, estableciendo que, cada año, entre el 1 y el 7 de agosto se celebraría la Semana Mundial de la Lactancia Materna.

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