La lactancia materna es un proceso natural con múltiples beneficios tanto para el bebé como para la madre. Sin embargo, es importante conocer todos los aspectos relacionados con ella para tomar una decisión informada. Este artículo te explicará en detalle los beneficios, posibles inconvenientes y consejos para que amamantar a tu bebé sea lo más fácil y placentero posible.
La decisión del tipo de lactancia que se va a seguir es una de las decisiones que se deben tomar, antes incluso de que nazca el bebé. Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, la lactancia materna no siempre es posible.
Todas las recomendaciones médicas coinciden en afirmar que lo ideal es mantener una lactancia materna exclusiva hasta que el bebé tenga seis meses. Aporta todos los nutrientes que necesita el bebé para desarrollarse de manera sana y correcta.
Beneficios de la Lactancia Materna
Diferenciamos dos tipos de beneficios:
Beneficios para el Bebé
La leche materna es un alimento perfecto para tu bebé. Repasamos algunos de los beneficios de la lactancia materna:
- Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico desde los primeros meses de vida. Pues tu leche se irá adaptando a las necesidades de tu hijo a medida que este vaya creciendo.
- Es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé.
- Tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación.
- Las investigaciones demuestran que los bebés alimentados con leche materna durante los primeros meses de su vida tienen menores riesgos de padecer muerte súbita del lactante, infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias.
- Asimismo, desde un punto emocional, amamantar favorece el vínculo entre madre e hijo.
A largo plazo la lactancia materna también se ha asociado a menores probabilidades de desarrollar ciertas afecciones en los niños entre las que se incluyen:
- Asma
- Alergia
- Enfermedad celíaca
- Enfermedad inflamatoria o intestinal
- Obesidad
- Diabetes Mellitus
- Esclerosis múltiple
- Algunos tipos de cáncer
La investigación también remarca que los lactantes no alimentados con el pecho muestran mayor incidencia de hiperactividad, ansiedad o peores resultados en test de inteligencia.
Beneficios para la Madre
La lactancia materna también muestra beneficios para la madre.
- Ayuda a la recuperación posparto, al favorecer la liberación de oxitocina. Esta hormona beneficia la contracción del útero, lo que disminuye el riesgo de hemorragia tras el parto. Asimismo amamantar parece vincularse a menores incidencias de cáncer de ovarios y de pecho.
- Ayuda a quemar calorías adicionales lo que permite recuperar rápidamente el preso previo al embarazo.
- Previene la depresión post-parto.
- Además, aunque pueda pasar desapercibido, dar el pecho supone un evidente ahorro económico frente a la leche de fórmula.
Quizás te interese ampliar la información a través de nuestro artículo sobre Depresión posparto: ¿Qué es y cómo superarla?
Por todas estas razones son muchas las asociaciones de la salud que recomiendan este tipo de alimentación en los lactantes. Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Academia Americana de Pediatría (AAP) o el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría se aconseja la alimentación exclusiva al pecho durante los primeros 6 meses de vida del niño y después dos años de alimentación mixta.
Dicho esto debes saber que dar el pecho es siempre una decisión que recae en ti.
Estadísticas de Lactancia Materna
La incidencia de la lactancia materna aún está alejada de las recomendaciones de la OMS. En España, no se dispone de ningún registro oficial, únicamente un estudio(1) coordinado por el Comité de Lactancia Materna de la AEP con datos de 1999, en el que se documentó un porcentaje de inicio de LM del 84%, que a los 3 meses se reducía al 55% y a los 6 meses al 25%, muy por debajo de las recomendaciones de la OMS.
Otro estudio de 1998(2), encontró un inicio de la lactancia materna del 91%, del 57% a los tres meses y del 24% a los 6 meses. Se encontró, que el factor positivo más importante fue el nivel educativo de la madre, mientras que el uso temprano de los suplementos fue el factor negativo más importante.
En EE.UU., según los últimos estudios de la AAP(3), encontraron que el 75% de las mujeres iniciaban la lactancia materna, pero solo un 35-45% la mantenía a los 6 meses.
Problemas Comunes Durante la Lactancia Materna
Un 20-30% de las madres precisan asistencia para superar los problemas surgidos durante la lactancia materna.
Se ha visto que la lactancia materna disminuye: el número y la gravedad de enfermedades infecciosas, algunas alteraciones metabólicas y el síndrome de muerte súbita del lactante, entre otras.
- Infecciones de las vías respiratorias bajas (IVRB): El riesgo de hospitalización por IVRB, en el primer año, disminuye un 72% en los lactantes alimentados exclusivamente al pecho más de 4 meses.
- Otitis.
- Infecciones del tracto gastrointestinal.
- Enterocolitis necrosante del prematuro (ECN): Un meta-análisis, desde 1983 hasta 2005, mostró que los prematuros alimentados con leche materna presentaron una reducción del 58% de incidencia de ECN.
- Patología alérgica.
- Enfermedad celíaca: Se ha encontrado una disminución del riesgo del 52% de presentar celiaquía en lactantes alimentados al pecho durante la exposición al gluten.
- Enfermedad inflamatoria intestinal: La lactancia materna se ha asociado con una reducción del 31% de riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal infantil.
- Obesidad: A pesar de los complejos factores de confusión en los estudios de obesidad, se ha encontrado una disminución de la tasa de obesidad entre un 15-30% en adolescentes y adultos que fueron alimentados al pecho, comparados con los alimentados con fórmula.
- Diabetes: se ha encontrado un 30% menos de diabetes mellitus tipo 1 (DM1) en lactantes alimentados exclusivamente al pecho. Se postula como mecanismo de desarrollo de DM1 la exposición a la beta-lactoglobulina, la cual estimula un proceso inmunomediado con las células b pancreáticas.
- Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).
- Prematuros: Los beneficios de la leche materna son también para los prematuros, que deberían recibirla, fortificada para los de menor peso.
¿Qué ocurre si tengo problemas con la lactancia?
Algunas madres no logran producir suficiente leche materna, a veces el bebé no consigue amamantar de manera correcta. Ambas situaciones pueden conllevar riesgo de deshidratación o pérdida de peso en el pequeño. Otras, sencillamente el pecho no es una opción compatible con el ritmo o el estilo de vida de la mujer, quien puede querer preferir que el padre también forme parte activa de la alimentación del bebé.
Por lo que la lactancia materna es solo una de las dos formas excelentes de alimentar a tu bebé.
Tipos de lactancia materna
Los tipos de alimentación que puedes ofrecer a tu bebé recién nacido son:
- Lactancia exclusiva: el lactante recibe solamente leche materna y agua y ningún alimento adicional.
- Lactancia parcial o alimentación mixta: el lactante recibe algunas tomas de pecho y otras de alimento artificial o de fórmula.
- Lactancia con biberón: el lactante se alimenta con biberón independientemente de su contenido, incluida la leche materna extraída.
- Lactancia tándem: aquí la madre amamanta a hijos de distintas edades. Se da cuando una mujer que aún sigue dando el pecho vuelve a quedarse embarazada. Siempre que no suponga una experiencia agotadora para la madre no hay riesgo alimentario alguno para los pequeños a pesar de las distintas necesidades.
Las principales asociaciones médicas y pediátricas recomiendan una lactancia materna exclusiva a demanda, la cual implica una alimentación basada únicamente en leche materna, con una ausencia total de horarios, poniendo al pecho al bebé cada vez que este así lo requiera.
Lactancia materna en los primeros días: ¿Cuándo te subirá la leche?
En los días posteriores al nacimiento del bebé, tu cuerpo comenzará a fabricar calostro.
El calostro es la primera leche, muy rica en nutrientes, con gran cantidad de proteínas y sustancias que ayudan al sistema inmunitario del pequeño. En su apariencia esta primera leche materna puede ser más espesa y amarillenta.
Tu bebé tomará este calostro a través del pezón, comenzando a aprender a mamar. Pues aunque sea algo inherente, requiere de cierta habilidad, al tener que coordinar actividades que implican succionar, tragar y respirar.
Lo más recomendable es que pongas a tu bebé al pecho en la primera hora nada más nacer. Esto se debe a que durante ese tiempo los recién nacidos están más activos y puedes aprovechar esto para que comience a agarrarse al pecho. Después de esa hora lo habitual es que el pequeño pase mucho tiempo durmiendo, lo cual dificultará el acto de mamar.
Tras unos días, tu cuerpo empezará a fabricar leche materna. Lo notarás porque percibirás tus pechos más duros y notarás cierta presión en ellos. Aquí la leche pasará a tener un aspecto más cremoso, líquido y blanquecino.
Este periodo puede suponer unos 3 o 4 días, pero el algunas mujeres puede tardar algo más. Si es así no te preocupes, sigue amamantando a tu bebé para estimular la producción de leche en tu cuerpo. Aunque también es conveniente que se lo comuniques a tu médico para asegurar que tu hijo recibe el alimento necesario.
Guía Práctica: Posiciones Correctas para Amamantar con Éxito
¿Pude ocurrir que no me suba suficiente leche?
Como has visto la subida de la leche es un proceso natural que llevará a cabo tu cuerpo horas después de finalizado el parto.
Pero puede ocurrir que ciertas mujeres no lo experimenten. Es lo que se conoce como hipogalactia, una afección por la cual no se produce leche tras dar a luz y que parece afectar a 1 de cada 1.000 mujeres.
Entre los riesgos de padecer hipogalactia se incluyen:
- Hipotiroidismo no controlado.
- Síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).
- Síndrome de Sheehan.
- Placenta retenida.
- Intervención de reducción mamaria reciente.
- Ovarios poliquísticos.
Mejores posiciones de lactancia para un buen agarre al pecho
Aunque sea un proceso natural, la lactancia materna requiere cierta práctica. Por lo cual no debes desesperar si de primeras percibes que no va todo lo bien que deberías.
Nada más nacer, al colocar a tu bebé al pecho, este lo buscará de forma natural. La manera correcta de agarre es que este abarque el pezón y la aureola. Cuando asume una postura correcta, mamar no debería generar dolores o producir heridas.
No existe una única posición adecuada para amamantar, lo importante es que favorezca el agarre y que hijo y madre estén cómodos.
Entre las posturas de lactancia más habituales recomendadas por los expertos se incluyen:
- Posición de crianza biológica: Aquí la madre se colocará recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en estrecho contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé el contacto de su cara con el pecho mientras que la madre le ayuda a llegar al pecho limitando la distancia con sus brazos.
- Posición sentada: Se debe colocar al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre puede sujetarlo con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo. Y servirse de la otra mano para dirigir el pecho hacia la boca del bebé.
- Posición acostada: En esta posición, la madre se sitúa acostada de lado, con la cabeza ligeramente elevada (sobre una almohada) con el bebé también de lado, acostado sobre la cama, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. La madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, cuando abra la boca, para facilitar el agarre. Es una posición muy cómoda para las tomas nocturnas aunque puede ser menos eficaz que la posición de crianza biológica cuando se tiene poca práctica.
Técnica de Lactancia
Es importante repasar la técnica de lactancia para detectar y corregir errores. Una adecuada técnica(6,7) es muy importante; de hecho, la mayor parte de los problemas de la lactancia materna son por una mala técnica. Siempre que surjan dificultades, es necesario observar una toma y corregir los defectos.
Agarre
Para un buen agarre, es importante que todo el cuerpo del recién nacido esté de frente a la madre, con la cabeza bien alineada al pecho. Hay que introducir gran parte de la areola en la boca del niño. Para saber que la postura es correcta, la barriga del niño debe contactar con la de la madre, posición de ombligo con ombligo, la boca debe estar abierta, el labio inferior hacia fuera, las mejillas aplanadas cuando succiona (no hundidas) y la nariz y el mentón pegados al pecho. No es aconsejable que la madre separe con los dedos la nariz de la mama ni que haga maniobras de “pinza” con el pecho.
Posturas
No hay una única postura adecuada, la madre debe elegir la que le resulte más cómoda y puede variar con las tomas y en el tiempo.
- Posición de crianza biológica: Más indicada los primeros días o cuando haya problemas de agarre, la madre si sitúa recostada boca arriba y el bebé boca abajo.
- Posición sentada: Puede ser más cómoda con elevación de los pies.
- Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también acostado de lado.
- Posición invertida o balón de rugby: Con el niño por debajo de la axila de la madre, con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho.
- Posición de caballito: Estando la madre sentada, se sitúa el bebé sobre una de las piernas y contactando el abdomen del bebé con el de la madre.
Rutinas Hospitalarias y Lactancia
Es importante que el recién nacido sea colocado encima de la madre, en contacto piel con piel, lo antes posible y dejarlos como mínimo hasta que haya hecho la primera toma. Habitualmente, antes de los 20-30 minutos, el recién nacido ya ha realizado alguna succión.
Las rutinas hospitalarias como la identificación y el test de Apgar pueden realizarse estando el bebé encima de la madre, el peso y las profilaxis pueden esperar tras las dos primeras horas de contacto piel con piel que es cuando el recién nacido está más despierto y activo, después pasan por una fase de sueño que puede durar entre 8 y 12 horas en las que no es conveniente forzarlo a comer.
A partir del primer día, lo habitual es que mamen unas 8-12 veces al día. Si permanecen adormilados, entonces conviene estimularlos colocándolos en contacto piel con piel con la madre.
El calostro constituye “la primera vacuna”, pues en las primeras 24 horas el recién nacido recibe unos 300 mg de IgA secretora. También, tiene un efecto prebiótico, favoreciendo el crecimiento de lactobacilos e impidiendo el de bacterias patógenas y favoreciendo el peristaltismo intestinal.
Los primeros 3 días hay que dejar que mame con frecuencia, porque el pecho aún está blando y le resultará más fácil aprender y porque se precisa estimular el pecho para que produzca leche.
La leche cambia de composición durante la toma, al principio es rica en agua y azúcar y gradualmente aumenta su contenido en grasa que sacia al bebé. Por eso, es importante que acabe un pecho y que lo suelte espontáneamente, antes de ofrecer el otro.
La alimentación al pecho debe ser a demanda y la duración de cada toma la determina cada niño. No se deben administrar suplementos de fórmulas lácteas ni agua los primeros meses, las necesidades hídricas con el pecho quedan cubiertas.
- Moja 4-6 pañales al día, a partir del 4º día.
Factores de Riesgo de Fracaso en la Lactancia
Hay que identificar los factores de riesgo de fracaso, como son: prematuros, nacimientos múltiples, los que son separados de sus madres por razones médicas, mujeres con pezones planos o invertidos o malformaciones del bebé que afecten a su habilidad para mamar.
El recién nacido casi a término o de bajo peso tiene mayor riesgo de ictericia y deshidratación, porque no tiene las reservas de líquidos, electrolitos y calorías que protegen al recién nacido a término y de peso adecuado las primeras 72 horas, hasta la subida de la leche.
Alrededor de los 3 meses de vida, puede aparecer el bache de la lactancia materna, que se describe como el momento en qué el bebé reclama mamar más a menudo porque está creciendo y la madre no nota el pecho tan lleno, porque ya se ha ajustado a las necesidades del niño que vacía el pecho de manera más eficaz.
Problemas Comunes en la Madre Durante la Lactancia
- La ingurgitación mamaria ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.
- La obstrucción de un conducto lácteo surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.
- La mastitis consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna. El tratamiento consiste en: aplicar calor local antes de las tomas, masajear el pecho, aumentar la frecuencia de las tomas, extracción manual o con sacaleches al final de la toma y aplicar frío entre tomas.
Medicamentos y Lactancia
La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia. Es importante valorar el riesgo que presenta cada uno y saber elegir la mejor opción. Se recomienda utilizar fármacos de vida media corta y las dosis mínimas eficaces.
Tabaco, Alcohol y Lactancia
La nicotina a dosis muy altas puede disminuir la producción de leche, además de los numerosos efectos secundarios del tabaco. Se recomienda a las madres fumadoras que no fumen dentro de casa y que reduzcan la cantidad de cigarrillos.
Es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada, al menos, los primeros 3 meses. Más de 0,5 g/kg de alcohol por kg de peso (200 mL de vino, 500 mL de cerveza o 60 mL de licor) reduce la producción de leche y puede sedar al lactante.
Dieta Durante la Lactancia
La mujer que da el pecho no debe seguir ninguna dieta especial ni existe ningún alimento prohibido. Se recomienda una dieta equilibrada y variada.
Contraindicaciones de la Lactancia Materna
- Madre con absceso mamario: Puede continuar con el pecho sano, una vez drenado el absceso y tratado con antibióticos se puede reanudar.
- Madre con varicela 5 días antes o 2 días después del parto: según la AAP, debería separarse del lactante, pero puede extraerse leche.
- Madre con enfermedad neurológica u orgánica grave.
- Madre VIH positiva: En países desarrollados, hay que escoger la opción más segura, que es la alimentación con fórmula.
No es una contraindicación la hepatitis B. La lactancia materna no supone un riesgo mayor de infección por VHB. Los hijos de madres HbsAg positivas deben recibir inmunoglobulina específica (IGHB) y vacuna contra la hepatitis B al nacer.
La hepatitis C no es una contraindicación. Existe un mínimo riesgo teórico de transmisión que se relaciona con los títulos maternos de ARN del VHC. El riesgo es mayor en mujeres coinfectadas con VIH.
Lactancia y Embarazo
La lactancia materna es una medida útil para espaciar las gestaciones de forma global, pero no es en absoluto una medida efectiva a nivel individual. En caso de embarazo mientras se está amamantando, se puede mantener la lactancia materna excepto en embarazos múltiples o antecedentes de prematuridad. Es posible amamantar en tándem a los dos hijos, solo se requiere mantener las medidas habituales de higiene.
Colecho
El colecho es una práctica habitual en países no desarrollados y, actualmente, está ganando adeptos y detractores en los países desarrollados.
- La forma más segura de dormir para los lactantes menores de 6 meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres.
Uso del Chupete
Debe evitarse el uso del chupete, en los niños alimentados al pecho hasta que la lactancia materna esté bien instaurada, generalmente, a partir de las primeras dos semanas de vida.
La introducción temprana del chupete, en las 2 primeras semanas de vida, aumenta el riesgo de fracaso en la lactancia materna, mientras que no influye si se introduce pasado este tiempo(4). Cuando la lactancia materna está consolidada, se puede ofrecer chupete, pero hay que recordar que esto puede reducir la duración de la lactancia materna.
El chupete puede ser, además, un marcador de la existencia de problemas con la lactancia. Por otra parte, en los niños que se alimentan con biberón, puede ser de interés la utilización del chupete para la prevención del SMSL.
En general, se recomienda limitar el uso del chupete hasta los 12 o 14 meses, lo cual incluye las edades de máximo riesgo de SMSL y para evitar otros efectos adversos.
Anquiloglosia
La anquiloglosia o frenillo sublingual corto se define como una membrana mucosa situada debajo de la lengua que dificulta o impide el movimiento normal de esta. La movilidad de la lengua es de gran importancia para una buena lactancia materna.
Las consecuencias de la anquiloglosia pueden ser para el bebé: un mal agarre al pecho, tomas largas y cansadas y menor ingesta con mala ganancia ponderal.
En caso de sospecha de repercusión en la lactancia por anquiloglosia, el pediatra debería observar una toma, fijándose en los movimientos que hace el bebé para succionar, los movimientos linguales que es capaz de realizar y la posición.
Lo primero es intentar optimizar la postura, ayudando al bebé a que tenga gran parte de la areola dentro de la boca. Cuando la anquiloglosia complica la lactancia y no mejora modificando la postura, el tratamiento es quirúrgico y debería realizarse tempranamente.
Un estudio(19) no halló una mejoría en la lactancia materna con una frenectomía precoz (antes de los 5 días) respecto a un grupo control, pero si halló una reducción en la introducción temprana de leche de fórmula.
