El babeo, también conocido en el argot médico como sialorrea o hipersalivación, consiste en la salida involuntaria de la saliva por la boca más allá del margen del labio. Es muy frecuente que ocurra en los bebés lactantes y niños pequeños. Con el babeo, el niño expulsa involuntariamente tanto saliva como otra serie de secreciones orales que hay en su boca.
En determinadas circunstancias, como cuando hay alimento, la producción de saliva aumenta y, con ello, el babeo. Por lo general, el babeo sucede por una producción excesiva de saliva o porque la persona es incapaz de tragar o contener esta secreción.
¿Cuándo deja de babear un bebé? Suele remitir a los 18 meses, aunque en ocasiones también se da en bebés de hasta tres años.
Funciones de la Saliva en Bebés
El cuerpo humano fabrica saliva constantemente. Se encargan de ello unas glándulas (la más importante es la parótida) que están próximas a la boca, tal como explica el experto. Los humanos estamos continuamente generando saliva, en torno a uno o dos litros al día, pero nos la tragamos sin reparar en ello: cada minuto al menos una vez la hacemos desaparecer de nuestra boca.
Por su parte, un niño produce también entre 1-1,5 litros de saliva cada día. Entre las funciones de la saliva más destacadas en los bebés, tal y como explica la Academia Americana de Pediatría (AAP), están las siguientes:
- Mantiene húmeda la boca.
- Protege los dientes del bebé.
- Facilita la acción de tragar.
- Humedece y ablanda los alimentos sólidos que toma con la alimentación complementaria.
- Limpia o se deshace de los restos de alimentos.
Pero ¿cuál es la función principal de la saliva? “Sirve para facilitar la masticación y el paso de los alimentos por el tracto digestivo alto”, comenta. Esto evita que pasen a la vía aérea, lo que podría ser muy peligroso. Se trata de movimientos muy coordinados. “El responsable de orquestar esta función es el sistema nervioso, y lo hace de forma involuntaria”, destaca.
Mi BEBÉ Babea MUCHO y Se Mete TODO a la Boca ¿QUÉ HAGO?
El Babeo en los Más Pequeños
Hacia los cinco o seis meses de edad, la salivación aumenta a su máxima capacidad. Se ve entonces un incremento del babeo, que ya sabemos que el niño no controla. “El babeo ocurre debido a la capacidad limitada del bebé para tragar, la falta de dientes frontales que sirven como dique y la adaptación de la boca del bebé en la posición de apertura”, detalla el pediatra.
Cuando aún el niño es muy pequeño, el reflejo de la deglución (tragar) es bastante inmaduro, por lo que no lo realiza de manera eficaz y expulsa el exceso de saliva por la boca, es decir, babea a menudo.
Técnicamente, en un recién nacido, el inicio de la saliva es consecuencia del principio de actividad de la glándula sublingual. Hasta el cuarto mes, donde la glándula parótida (o glándulas salivales) empieza a funcionar a todo rendimiento. Los bebés, como toda novedad, se tienen que adaptar a la nueva situación, y como aún no saben tragarse la saliva, la van escupiendo.
Además, el babeo también se debe a que el bebé solamente está entrenado para tragar comida (leche materna), pero no para tragar saliva. Es decir, que tu peque babee grandes cantidades de saliva, no significa que se deba a la erupción de sus primeros dientes.
Causas del Babeo en Bebés
Esta secreción en bebés suele relacionarse con la aparición de los dientes de leche. De hecho, el incremento de la saliva es un síntoma asociado a la erupción dentaria, como también lo es la irritabilidad o la mucosidad nasal. Pero esto no ocurre hasta los seis meses.
A los cuatro meses de vida, empieza a funcionar la glándula parótida, que es la que mayor cantidad de saliva fabrica. Pero los peques no saben todavía como tragar el exceso que se produce.
Así que es más que probable que el peque babee mucho, y no se deba a los dientes. Hay otras causas:
- Si el babeo aparece de repente y el bebé tiene fiebre, o no, puede que sufra una infección de la boca o de la garganta.
- Respirar por la boca también hace que se fabrique más saliva y, por tanto, babee más.
- Si sigue babeando más allá de los cuatro años, puede que tenga algún problema de retraso mental o parálisis cerebral (tono muscular bajo).
- Más raro puede ser que por medicamentos, asfixia, atragantamiento, reflujo o convulsiones el peque babee.
¿Cuándo Preocuparse por el Babeo Excesivo?
En principio, no debes asustarte si notas que tu bebé de dos o tres meses babea mucho. Tampoco si ya ha cumplido 15-18 meses y todavía hace burbujas con su saliva. Es normal. Pero no olvides prestar atención a las babas de tu hijo, ya que si, además, en el peque se presentan otros síntomas, quizá debas comentárselo a su pediatra.
Cuando el babeo se prolonga más allá de los dos años no revela categóricamente que hay un problema, ya que por sí solo no indica nada, pero sí puede hacer sospechar de algunas alteraciones. En niños que son mayores y siguen babeando de forma significativa, esta circunstancia podría ser sintomática de otras más complejas.
No dudes en hablar con el especialista, si crees tu hijo puede sentir cierta vergüenza social al tener que estar secándose la baba a menudo o cambiándose de ropa con frecuencia. Tampoco si con 18-24 meses ya sabe deglutir correctamente, y todavía babea en exceso; podría tener frenillo lingual.
Pero, sobre todo, ten en cuenta que hay otras ocasiones en las que un bebé babea y debe ir sin falta al pediatra o a urgencias, como apuntan los especialistas de la AAP.
Cuándo ir al Pediatra
Estos son los síntomas que deben alertarte y que necesitan de consulta médica:
- Tiene fiebre, presenta dolor de cabeza o de garganta, ha perdido el apetito y siente dolor al tragar. Puede que tenga infección de garganta o boca, infección por estreptococo o amigdalitis.
- Tiene manchas o úlceras muy dolorosas dentro de la boca. Puede consistir en una infección viral de la lengua y las encías o, quizás, herpes.
Cuándo ir a Urgencias
Si el bebé babea mucho y se dan estos otros síntomas, llama al 112 o acude a las urgencias hospitalarias:
- Le cuesta respirar y lo hace con la boca abierta. Es probable que sufra una epiglotis, que es la inflamación del cartílago que impide que los alimentos y líquidos entren por la tráquea.
- Su cara empieza a tener un color azulado, hace ruidos cortos y fuertes mientras tose. Se está ahogando.
- Se desmaya o pierde el conocimiento, sus extremidades y músculos empiezan a sacudirse y no los puede controlar. Está teniendo una convulsión.
Cuidado de la Piel ante el Babeo Excesivo
La piel del bebé es más delicada en los primeros meses y el babeo constante puede llevar a irritaciones, especialmente en la zona próxima a la boca. Sucede así porque “el contenido de la secreción salival es una mezcla de compuestos orgánicos, algunos de ellos enzimáticos, y tiene un nivel de alcalinidad alto”, subraya el pediatra.
Al entrar en contacto con la piel se produce una inflamación tópica leve y superficial. Esa irritación será distinta, dependiendo de cada niño, pero, como norma general, las recomendaciones son mantener la zona limpia y seca. La mejor manera de hacerlo es utilizar un paño seco sin frotar para retirar las babas de la piel. Se puede llevar a cabo dando pequeños toquecitos sobre esta, hasta que el exceso de humedad desaparezca.
Es recomendable que la piel esté seca porque la humedad favorece un proceso de maceración, de modo que en los pliegues de la piel (especialmente del cuello), pueden proliferar bacterias y hongos. El riesgo de estos es que provoquen una infección cutánea, que necesitaría un tratamiento de otro tipo.
Si la irritación es considerable, “la administración de talco líquido o cremas con acción secante que contengan zinc, ha demostrado buenos resultados en cuanto a dermatitis por sialorrea”, destaca el Dr.
Qué Hacer para Reducir el Babeo
Todo dependerá de la edad. Lo fundamental es que aprenda a tragar la saliva y se acuerde de hacerlo cuando es más necesario.
Así que si es aún muy pequeño, los expertos recomiendan usar lo menos posible el chupete y, en cuanto puedas, intenta que beba con vaso (o con pajita) y deje el biberón. Para los más mayorcitos, los especialistas aconsejan que hagan ejercicios y juegos que refuercen la movilidad y la musculatura de la boca: hacer pompas, soplar dientes de león….
Además, puedes seguir estos consejos:
- Seca las babas de la cara con frecuencia. Hazlo con toquecitos y avisando al peque para que sea consciente, y mejor a toquecitos que restregando.
- Usa baberos para evitar que se le moje la ropa y, por tanto, tenga húmeda la zona del pecho.
- Fíjate en cómo tiene los pliegues de la barbilla y el cuello para evitar que la humedad produzca hongos.
Tabla Resumen: Etapas del Babeo y Posibles Causas
| Edad | Posibles Causas | Recomendaciones |
|---|---|---|
| 2-3 meses | Inicio de la actividad de la glándula sublingual. | Mantener la zona limpia y seca. |
| 4-6 meses | Funcionamiento de la glándula parótida, inicio de la dentición. | Usar baberos, limpiar la cara con toques suaves. |
| Más de 6 meses | Alimentación complementaria, exploración oral. | Introducir alimentos variados, supervisar la higiene. |
| Más de 2 años | Posibles alteraciones neurológicas o anatómicas. | Consultar con un pediatra. |
