Lactancia Materna y Vacunación Infantil: Guía Completa para Madres Informadas

La lactancia materna es considerada como la primera vacuna que recibe el niño debido a sus innumerables beneficios. La transferencia de inmunidad a través de la leche materna es un aspecto clave en la protección contra infecciones durante la infancia. Estos niños están mejor protegidos frente a diferentes infecciones como gastroenteritis, otitis media, del tracto urinario y respiratorias, y presentan menor riesgo, frecuencia y duración de hospitalización que aquellos alimentados con fórmula adaptada.

Sin embargo, es crucial tener en cuenta que la leche materna nunca sustituye a las vacunas que estén recomendadas para el pequeño. Así, la lactancia es, entre otras cosas, una manera de reforzar la salud infantil, pero el bebé y el niño que toman el pecho deberán seguir con su calendario vacunal porque, aunque estén protegidos por las inmunoglobulinas de la leche materna, necesitan contar con sus propias vacunas.

En los primeros meses de vida de los bebés se suma, de una parte, la lactancia materna (principal fuente de alimentación). De otra, un calendario vacunal que se inicia a partir de los 2 meses de edad. A veces surgen dudas sobre la compatibilidad entre vacunas y lactancia materna.

Calendario de Vacunación Infantil 2024 (España)

Compatibilidad entre Lactancia Materna y Vacunas

"Un lactante amamantado puede recibir todas las vacunas que le correspondan según la edad". Las vacunas del lactante se ponen siempre cuando marca el calendario vacunal. No hay necesidad de retrasar las vacunas, ni de interrumpir la lactancia. Incluso, amamantar a su bebé a la vez que se le inyectan vacunas puede calmar el dolor propio de los pinchazos.

Solo hay dos casos, poco frecuentes, en los que alguna vacuna puede estar contraindicada para el bebé. Son las vacunas de la tuberculosis (BCG) y rotavirus, ambas de microorganismos vivos y atenuados, pero solo en casos especiales. La BCG se usa en recién nacidos de determinados grupos de riesgo en el País Vasco y la del rotavirus está incluida en el calendario vacunal infantil de todas las comunidades autónomas. La contraindicación afectaría solo a los lactantes expuestos intraútero o a través de la lactancia materna a determinados tratamientos inmunosupresores (por ej. infliximab y otros) aplicados a la madre.

"Una madre que está lactando a su hijo puede recibir las vacunas que necesite". Una mujer que está dando pecho a su bebé puede recibir todas las vacunas del “calendario vacunal para toda la vida”, incluso las vacunas vivas . No hay que demorarlas por este motivo, ni parar la lactancia. Las primeras semanas tras el parto son un buen momento para poner a la madre las vacunas pendientes que no se hayan podido administrar durante la gestación.

La única precaución (pero no contraindicacion) a tener en cuenta es la vacuna de la varicela. Otras vacunas, de uso ocasional, pueden constituir causas de precaución o contraindicación, según cada caso; son las vacunas de la fiebre amarilla, la fiebre tifoidea atenuada y la del virus mpox.

Vacuna de la Varicela en la Madre

Todas las mujeres en edad fértil deben estar protegidas frente a la varicela, bien por haber pasado la enfermedad o bien por estar vacunadas. Lo recomendable es:

  • Si una mujer no recuerda o no está segura de haber pasado la varicela y no se ha vacunado antes, posiblemente no esté inmunizada y necesita recibir dos dosis (con un intervalo mínimo de 1 mes entre ambas); en el caso de que solo hubiera recibido antes una dosis, le corresponde recibir la segunda.
  • Si una mujer no está inmunizada, después del parto es un buen momento para recibir la vacuna de la varicela. De esta forma se asegura su protección, e indirectamente la de su bebé, y evita los riesgos de enfermar de varicela en un eventual nuevo embarazo.

En los raros casos en los que a la madre le salga una erupción alrededor del lugar de la inyección tras vacunarse de la varicela, habrá que evitar que la piel del bebé toque esta zona. Para ello, basta con cubrir la zona con un apósito o con ropa y lavarse bien las manos.

Vacuna de la Fiebre Amarilla en Mujeres que Están Lactando

La fiebre amarilla es una enfermedad seria y a veces grave. Es frecuente en algunos países de África y América del Sur. Siempre que sea posible, embarazadas y lactantes pequeños deben evitar los viajes a zonas donde exista esta infección. Al menos los primeros 9 meses, ya que a partir de esta edad el bebé se puede vacunar. La vacuna de la fiebre amarilla contiene virus vivos aunque atenuados.

Cuando se vacuna a una mujer que da el pecho, los virus pueden aparecer, en pequeña cantidad, en su leche. Por eso, se contraindica en este caso. Pero si el viaje a una zona endémica no puede evitarse, puede valorarse vacunar a la madre, pues el riesgo de la vacuna para el bebé a través de la leche es muy pequeño y el de la madre si enferma, es muy serio. En estos casos, para mayor seguridad, puede desecharse la leche extraída durante las dos semanas siguientes a la vacunación, para volver a ofrecer la lactancia natural al bebé al cabo de este tiempo.

Vacuna de la Fiebre Tifoidea en Mujeres que Están Lactando

La fiebre tifoidea es frecuente en algunos países (especialmente en África y Asia) en los que los viajes de turismo son cada vez más frecuentes. Existen dos tipos de vacunas, una inactivada inyectable y otra atenuada oral. En mujeres que dan el pecho es preferible la vacuna inactivada. La vacuna oral, en caso de alto riesgo e imposibilidad de uso de la vacuna inactivada, podría administrarse tras una evaluación individualizada.

Vacunas Frente al Virus Mpox en Mujeres que Están Lactando

El virus mpox causa la, antes llamada, viruela del mono. Su vacuna contiene virus vivos atenuados a los que se ha eliminado su capacidad de multiplicación, por lo que los riesgos de la vacunación son mínimos. Las indicaciones de uso de esta vacuna están establecidas por el Ministerio de Sanidad.

Mitos y realidades | Vacunas

Lactancia Materna y Vacunación contra la COVID-19

Meses después del inicio el proceso de vacunación contra la COVID-19, todavía hay quienes tienen dudas en relación a su compatibilidad con la lactancia materna. La evidencia al respecto es escasa, debido fundamentalmente a la ausencia de madres lactantes incluidas en los ensayos clínicos realizados previamente a la puesta en marcha de la vacunación de la población.

La doctora María José Párraga Quiles, miembro del área de Lactancia Materna del CNYLM de la AEP, recuerda que "las vacunas autorizadas en España contra la COVID-19 están basadas RNA mensajero o en vectores virales [adenovirus no patógeno para el hombre y modificado con material genético del coronavirus]. Por ello, organizaciones y asociaciones científicas internacionales y nacionales como la OMS, el Ministerio de Sanidad de España o el Comité Asesor de Vacunas de la AEP, aconsejan su utilización en madres lactantes, especialmente en aquellas pertenecientes a grupos de riesgo.

"En base a la evidencia disponible, podemos pues afirmar que la vacuna contra la COVID-19 no está contraindicada en la lactancia, siendo además compatible con la donación.

Anticuerpos para el SARS-CoV-2 en la Leche Materna

También se han encontrado anticuerpos para el SARS-CoV-2. Este de 2021, publicado en NPJ Vaccines, muestra que la leche de las madres lactantes que recibieron la vacuna contenía anticuerpos específicos de SARS-CoV-2.

Estudios sobre ARNm de las Vacunas en la Leche Materna

Algunos estudios han encontrado trazas de ARNm en la leche materna, pero están en cantidades ínfimas y desestimables. De hecho, 36 de las 40 muestras de leche analizadas (90%) no mostraban niveles detectables de ARNm de la vacuna.

La investigación también encontró que se daba una transferencia mínima de ARNm de la vacuna -del orden de sub-picogramos- a la leche de mujeres que habían recibido la inyección, mucho menor a la cantidad que se inocula con la vacuna infantil.

Un estudio de la Universidad de Granada ha revisado la seguridad y los beneficios de las vacunas contra el COVID-19 durante la lactancia. La inmunoglobulina A (IgA) es el principal anticuerpo presente en la leche y desempeña un papel crucial en la protección contra el coronavirus SARS-CoV-2. Según la investigación, las vacunas basadas en ARNm, que son las de Pfizer y Moderna, inducen una mayor producción de anticuerpos en la leche materna comparadas con las vacunas basadas en adenovirus (AstraZeneca y Janssen). Los estudios indican que las vacunas de ARNm son preferibles para proteger tanto a la madre como al bebé. De hecho, los estudios han mostrado una mínima transferencia de ARNm a través de la leche materna.

Recomendaciones para Madres Lactantes sobre la Vacunación contra la COVID-19

Se sugiere que las mujeres que no tengan completa la pauta de vacunación general, por ejemplo, la de la varicela o la tripe vírica (contra el sarampión, la rubeola o la parotiditis) se vacunen en cuanto den a luz. “Deberían ponérsela en el posparto inmediato. Si no están seguras de si las tienen o no, habría que hacer una serología. Si se confirma que no están inmunizadas ni vacunadas, habría que administrarlas nada más terminar el embarazo”, insiste el especialista. En ambas vacunas habría que dejar pasar un mes desde la última dosis para buscar un nuevo embarazo.

Por otro lado, más del 85% de las mujeres lactantes vacunadas solo reportaron síntomas locales o sistémicos leves, principalmente después de la segunda dosis.

“Las autoridades sanitarias pueden usar estos hallazgos para promover la vacunación entre mujeres lactantes, asegurándoles que es segura y beneficiosa para sus hijos. La lactancia materna y las vacunaciones de la madre, de sus hijos y de los demás familiares son aspectos básicos en la salud de toda la familia.

Vacunación durante el Embarazo

Las vacunas de la gripe y de la COVID pueden administrarse en cualquier trimestre del embarazo. No obstante, se recomienda vacunarse cuanto antes para garantizar la protección tanto de la madre como del bebé.

Si una embarazada se vacuna durante el embarazo de la gripe y de la COVID, ¿qué beneficios tiene para su bebé? Si por alguna circunstancia la gestante no se ha vacunado durante esos nueve meses, cuando empiece la campaña de vacunación de la gripe (en otoño) puede ponérsela. “Es una manera de pasar anticuerpos a su hijo a través de la leche”, destaca el Dr. Álvarez. Así, sería una manera de proteger a su hijo. De hecho, lo que aconsejan los expertos es que se vacunen todos los convivientes (el entorno familiar cercano) de un bebé menor de seis meses.

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