Diego Armando Maradona no era una persona cualquiera. Tenía el don celestial de tratar muy bien al balón, como nadie nunca. Ha muerto el mejor jugador de la Historia, el que más mereció el 10. Ningún futbolista ha resonado en la música popular con tanta pasión, ni de manera tan merecida, ni con tanta verdad a cuestas. "Si Jesús tropezó, ¿por qué él no habría de hacerlo?".
El fenómeno Maradona, en otro contexto, se está reproduciendo en los últimos años en la figura de Leo Messi, un futbolista único que traspasó las pequeñas fronteras que le quedaban por romper con la consecución del Mundial de Qatar 2022, hasta el punto de que ya quedan pocas personas que no le consideran el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos. Messi no es polémico como Maradona, está casado con la novia de su infancia, no toma drogas ni da grandes titulares, pero a su manera ha logrado perpetrarse como un icono que perdurará para siempre.
Y como ocurrió con Maradona, uno de los fenómenos que lo demuestran es su aparición en un sinfín de canciones. Ya en el 2010, cuando Leo Messi tenía solo 23 años, El Polaco le dedicó una canción a la entonces joven perla argentina. "La zurda de oro se lo apodó, la zurda de oro, nos demostró, que este país se llena de orgullo, viéndote a vos", reza la canción. Y aquello fue solo la punta del iceberg, ya que el nombre de Leo Messi ha terminado por aparecer en letras de grandes artistas del momento, como Bad Bunny, Bizarrap, Neo Pistea o Balvin B.
El fenómeno de la aparición de Leo Messi en letras de grandes canciones del momento no ha dejado de sorprender en los Estados Unidos, donde reside el jugador argentino junto a su familia. Al estar en Miami, en un entorno mediático más tranquilo, sin tanta presión, el argentino parece más asequible para los medios de comunicación, ya que no es extraño que de declaraciones o incluso que acuda a algunos programas de televisión, algo que en sus últimos años en Barcelona parecía imposible.
"Me siento muy halagado por aparecer en una letra o incluso mis hijos lo disfrutan, se sorprenden de escuchar mi nombre en algún tema. La verdad es que es lindo poder ser parte de la música, que me tengan en cuenta en la letra. Hay muchos artistas que me han nombrado en sus canciones, es muy emocionante y estoy muy agradecido. Me nombran con mucho cariño, halagándome", ha afirmado Messi.
Alejandro Romero solo quería escribir una canción, pero terminó componiendo un himno que se convertiría en la banda sonora de la vida de Diego Armando Maradona, fallecido este miércoles a los 60 años. ‘La mano de Dios’ nació por casualidad y la voz de El Potro Rodrigo acabó por convertirla en eterna.
Rodrigo, entonces novio de la hermana de Romero, pidió a este que le escribiera la letra de una canción. Romero no pasaba por su mejor momento creativo y la inspiración hacía tiempo que se había alejado de él.
Bloqueado, Romero pensó en abandonar la música si no era capaz de entregar la canción a Rodrigo. “En una especie de rezo, entre lágrimas, pedí ‘Dame una mano, una canción que le guste a Rodrigo y la grabe así le da un incentivo a mi vieja, que siempre me apoya’... Y si no escribía nada, me dedicaría a otra cosa”, contó a La Nación.
Romero contó que las palabras comenzaron a fluir, aunque sin un sentido aparente para él. “Empecé a escribir palabras sin sentido para mí: ‘En una villa nació, fue el deseo de Dios, crecer y sobrevivir a la humilde expresión, enfrentar la adversidad con afán de ganarse a cada paso la vida...’ y en ese momento sentí mi voz interna que me dictaba ‘en un potrero forjó una zurda inmortal’ y ahí me di cuenta que tenía que ver con Maradona”, relató.
Cuando El Potro Rodrigo leyó la letra supo que estaba ante algo grande. “Esta va a ser tu mejor canción, no la vas a superar, la van a cantar todos. Este va a ser mi último éxito”, le dijo.
El vaticinio de Rodrigo se cumplió. ‘La mano de Dios’ fue el éxito más grande de Romero como compositor y de Rodrigo como intérprete. Y también el último éxito de El Potro, como él mismo había adivinado. Apenas unos meses después falleció en un accidente de tráfico.
La popular ‘La Mano De Dios’ del ‘Potro’ Rodrigo es, desde que vio la luz el 29 de febrero del año 2000, un himno en todo el mundo. En infinidad de pistas de baile se ha saltado y cantado el popular: “¡Maradó, Maradó!”.
El encargo del ‘Potro’ a su cuñado Romero tenía como objetivo dar con una canción que le permitiera alcanzar el cenit en su carrera musical. Después de esa primera estrofa, el cantante le pidió a Romero que la repitiera una y otra vez. Emocionado, le dio un beso al compositor.
“Esta es la mejor canción para Maradona, la van a cantar todos. Esto te va abrir puertas, vas a conocer a Diego. Eso sí, me cagaste. Este va a ser mi último éxito”, le espetó.
El vaticinio se cumplió. Maradona cuenta con numerosos himnos, pero ninguno ha calado de manera tan profunda. Apasionado y entregado como lo era el pelusa, la culminación de la obra se dio cuando el propio Maradona entonó la canción. Junto a su familia, amigos y una orquestra, un Maradona trajeado con un micrófono en mano cantó emocionado y en primera persona su canción, un clásico ya de la música argentina. La euforia se desata cuando llega el estribillo.
Olé, olé, olé, olé, Diego, Diego Maradona no era una persona cualquiera. Tenía el don celestial de tratar muy bien al balón. Como nadie nunca. Ha muerto el mejor jugador de la Historia. El que más mereció el 10.
Si hay un himno de Maradona, es éste. Amigo mío, si no te bailan solas las piernas con este cuarteto al son de "olé, olé, olé olé, Diegoo", es que no estás vivo. Alejandro Romero es el autor de la canción que inmortalizó Rodrigo. Las estrofas le brotaron de la nada, como poseído por un espíritu superior, según relató él mismo: "Empecé a escribir palabras sin sentido para mí: 'En una villa nació, fue el deseo de Dios, crecer y sobrevivir a la humilde expresión, enfrentar la adversidad con afán de ganarse a cada paso la vida...' y en ese momento sentí mi voz interna que me dictaba 'en un potrero forjó una zurda inmortal' y ahí me di cuenta que tenía que ver con Maradona".
En 2008, durante la grabación del documental que Emir Kusturica grabó sobre él, Diego Maradona dejó para la posteridad una escena que ahora cobra aún más emotividad. Rodeado de una banda de música y acompañado por su familia y amigos, Diego se animó a cantar ‘La mano de Dios’, la canción que resumió su vida, sus éxitos y sus excesos, sus triunfos y sus tropiezos.
Sergio Caballero, co-director del festival Sónar, es una de las personas del mundo de la cultura que ha tenido contacto directo con Maradona. Como responsable de la imagen del festival, para la edición del 2002, tuvo la idea de recurrir “a un rostro conocido mundialmente. Primero llamé a Michael Jackson, pero me dijeron que no -explica, en conversación telefónica-. Pensé en Maradona, era la figura del antihéroe y, como el Sónar, se asociaba internacionalmente a la marca Barcelona.
“Nos citaron primero, al fotógrafo Biel Capllonch y a mí, en Argentina; luego lo cambiaron por Cuba y, a cuatro días de salir, nos dijeron que tenía que ser en un spa de México. Eduardo Galeano, Vázquez Montalbán, Eduardo Sacheri, Juan Villoro o Roberto Fontanarrosa lo hacen salir en sus libros”.
Acabamos haciéndonos amigos, pero aquello era caótico: había varios equipos de televisión porque aprovechaban para rodar varias cosas y nos avisaban en momentos que les quedaban libres. A unos, de hecho, que montaron una pequeña cancha para filmarlo jugando con diez o doce modelos, los expulsaron porque no se pusieron de acuerdo en un tema de dinero. Tardamos cinco días en hacer el trabajo de uno: Maradona se dejaba hacer unas cuantas fotos y, de repente, desaparecía: ‘No tengo ganas, catalán, ¡vamos a jugar a fútbol!’.
Maradona “se pasaba el día en su habitación, donde se había hecho instalar una enorme pantalla de televisión en la que veía partidos, mientras iba comiendo hamburguesas. A veces salía a jugar a fútbol o al golf. Le dimos una cámara y se hizo una serie de selfies bastante divertidos, sacando la lengua y esas cosas.
El escritor mexicano Juan Villoro se ha ocupado de él en obras como ‘Diego Armando Maradona. Vida, muerte, resurrección y algo más’ o ‘Dios es redondo’, ambos en Anagrama, donde destaca como en su figura resuenan ecos mitológicos que conectan con la sensibilidad popular.
“Es una vida llena de prodigios en la cancha y de descalabros fuera de ella -afirma, por videoconferencia desde Ciudad de México-. El dios de los pies pequeños es al mismo tiempo el hombre que sucumbió a toda suerte de tentaciones. Pocas figuras públicas han aceptado de manera tan enfática y sincera haberla cagado.
“Se pasaba el día viendo partidos de fútbol y comiendo hamburguesas; de repente, salía y nos ponía a todos a jugar al fútbol”, recuerda Sergio Caballero.
El Pelusa es un dios griego “o un semidiós latinoamericano, en el que los defectos son vistos como otra forma de virtud, el que anota un gol con la mano hace trampa de manera provechosa para los suyos y se convierte en héroe. Tiene que ver con la tradición picaresca española, se adora al tunante, carismático y atractivo.
Villoro pide incluir en los aportes literarios la narración oral en directo que hizo el periodista Víctor Hugo Morales de su segundo gol contra Inglaterra en el mundial del 2002 (aquello de “barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés?”).
Sergio Caballero le dejó a Maradona una selección de música electrónica. Pero, aunque Maradona cantaba, sobre todo inspiró varias canciones.
De entre las más destacadas, ‘La vida tómbola’ de Manu Chao (“Si yo fuera Maradona / viviría como él / mil cohetes, mil amigos / y lo que venga a mil por cien”...), ‘Maradona’ de Andrés Calamaro (“No me importa en que lío se meta / Maradona es mi amigo”...), ‘La mano de Dios’ de Rodrigo (“En una villa nació, fue deseo de Dios”...), ‘Santa Maradona’ de Mano Negra, el ‘Maradona blues’ de Charly García (“Yo ya perdí el autobús, / como en el Maradona blues”...).
La banda de rock argentina Los Ratones Paranoicos le dedicó un álbum entero, ‘Para siempre Diego’, y Los Piojos cantan “¡Maradó, Maradó!” en el estribillo de la canción homónima. En ‘Y dale alegría a mi corazón’, Fito Páez refleja la alegría de verlo jugar. Hasta los hermanos Calatrava le dedicaron un chusco tema cómico cuando fichó por el Barça (“Mil millones ha costao / qué quiniela le ha tocao...”).
En cine, destacan sobre todo los documentales. El favorito de Villoro es ‘Amando a Maradona’ (2005) de Javier M.Vázquez, que “recoge sobre todo la iglesia maradoniana, toda la idolatría”. Otros destacables ejemplos -entre decenas- son ‘He visto a Maradona’ (1995) de Gianni Ubaldo, o ‘Maradona, el pibe de oro’ (2006) de Jean-Christophe Rosé, ambos sobre su carrera deportiva.
En series documentales, destaca ‘Maradona en Sinaloa’ (2019), una producción de Netflix en la que Angus MacQueen dirige siete episodios de su aventura como entrenador de los Dorados, de la segunda división mexicana. Villoro destaca que “hizo un milagro con ese equipo. Amazon lanzará en el 2021, ‘Maradona, sueño bendito’, dos temporadas de diez capítulos cada una con un actor distinto para cada etapa de su vida.
Sobre su etapa en el Barça, Movistar produjo el reportaje ‘Fútbol Club Maradona’ (2019). ¿Y la ficción? El propio Maradona hizo de actor en ‘El día que Maradona conoció a Gardel’ (1996), de su compatriota Rodolfo Pagliere, donde se interpretaba a sí mismo, pero ejerciendo de exorcista improvisado que intenta liberar el alma del cantante Carlos Gardel, atrapada tras un pacto con el diablo.
En literatura, hay un montón de apariciones del astro aunque no haya protagonizado una gran novela. Manuel Vázquez Montalbán lo citó en ‘Quinteto de Buenos Aires’ (1997), donde envía al detective Pepe Carvalho a la capital argentina. El uruguayo Eduardo Galeano escribió -según leemos en el recopilatorio ‘Cerrado por fútbol’ (2017)- sobre sus andanzas en el mundial de México’86 (ahí dice: “Más devastadora que la cocaína es la exitoína. Los análisis, de orina o de sangre, no delatan esta droga”). También el argentino Eduardo Sacheri hace referencia al mítico partido contra Inglaterra en ‘Esperando a Tito y otros cuentos de fútbol’ (2000). Un gol, el segundo a Inglaterra, que Hernán Casciari reconstruye en el relato ‘10,6 segundos’.
En ‘Las hijas de Hegel’ (1982), novela de Osvaldo Lamborghini, un personaje afirma: “Con la guita que ha hecho correr ese guacho, se podría haber construido otro Hospital de Niños. Encima, va a Barcelona y hace un papelón”. y lejos el pesar que desalienta.
También se han visto Maradonas sobre los escenarios teatrales. Su hija Dalma se subió a las tablas en Buenos Aires para contar, en ‘La hija de Dios’ su perspectiva de la historia.
Una aportación significativa fue la de su hija Dalma en el 2012, quien se subió a las tablas en Buenos Aires para contar, en ‘La hija de Dios’, su perspectiva íntima de la historia. La autora del texto, Erika Halvorsen, amiga de Dalma, trabajó con ella en una experiencia que había alumbrado previamente un libro. En fin.
En este contexto, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) ha abierto un debate al despedir al jugador, en su cuenta de Instagram, con el mensaje: ‘Diego Armando Maradona. Artista argentino (1960-2020)’. ¿Fue Maradona un artista?
“Me cagaste. Este va a ser mi último éxito”, le espetó el ‘Potro’ al compositor cuando escuchó la primera estrofa.
Va aquí una selección de las diez mejores canciones sobre el Diego, sin otro orden que el sentimental, que es un buen baremo para el pop. Aunque, no nos engañemos, la mejor canción sobre Maradona no tiene música: es la narración que hizo Víctor Hugo Morales del gol del siglo. "Gracias, Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas". Barrilete cósmico, ¿a qué planeta volviste?
- Rodrigo - La mano de Dios
Si hay un himno de Maradona, es éste. Amigo mío, si no te bailan solas las piernas con este cuarteto al son de "olé, olé, olé olé, Diegoo", es que no estás vivo. Alejandro Romero es el autor de la canción que inmortalizó Rodrigo. Las estrofas le brotaron de la nada, como poseído por un espíritu superior, según relató él mismo: "Empecé a escribir palabras sin sentido para mí: 'En una villa nació, fue el deseo de Dios, crecer y sobrevivir a la humilde expresión, enfrentar la adversidad con afán de ganarse a cada paso la vida...' y en ese momento sentí mi voz interna que me dictaba 'en un potrero forjó una zurda inmortal' y ahí me di cuenta que tenía que ver con Maradona". - Andrés Calamaro - Maradona
"Es un ángel y se le ven las alas heridas, / Es la Biblia junto al calefón. / Tiene un guante blanco calzado en el pie / Del lado del corazón". Poco más que decir. El mejor Calamaro tributaba el homenaje debido a su amigo, que participa al inicio de la canción, agradeciéndola en nombre de sus hijas Dalma y Gianinna. "Una gran persona, el 10", ése al que Calamaro le enviaba faxes de fanático desde el Madrid de Los Rodríguez a la Sevilla de la Expo, cuando el Diego jugaba para los de Nervión. Y que soñaba con organizarle una fiesta. - Los Ratones Paranoicos - Para siempre, Diego
Adaptaron la letra (compuesta con Andrés Calamaro) para la retirada del astro. Es una canción tan, tan pegajosa que siempre está a punto de empalagar... pero triunfa, puño en alto. El final, engañoso, es la despedida más desesperada que se le pueda dar a quien tanta gloria dejaba detrás. Hoy se pone la carne de gallina al escuchar ese aullido de melancolía: "Uuuuh, Dieeego"... - Manu Chao - La vida tómbola
Como a Rodrigo y a Calamaro, a Manu Chao le daba exactamente igual la cara B de la vida de Maradona. Por eso se estrujó el cerebro hasta encontrar una justificación sencilla (y certera) a todo, absolutamente todo lo que implica ser Maradona: "Si yo fuera Maradona viviría como él". "Si yo fuera Maradona, nunca me equivocaría". Y, sobre todo, "si yo fuera Maradona: perdido en cualquier lugar"... - Los Piojos - Maradó
Podría ser un poema beat, si no fuera porque las guitarras se te tiran al cuello y ya no te sueltan: "Una revancha redonda en su pie /Todo el país con él corriendo va /Caen las tropas de su majestad / Y cae el norte de la Italia rica / Y el Papa dando vueltas no se explica /Muerde la lengua de Joao Havelange/ ¡Maradó, Maradó!". - Mano Negra - Santa Maradona
Otra de Manu Chao, aparecida en el álbum Casa Babylon (1994) de Mano Negra. La canción toca tangencialmente al genio, pero nada menos que para invocarlo: "¡Santa Maradona, ruega por mí!". Y claro, semejante reclamo la convirtió en inmortal. - Fito Páez - Y dale alegría a mi corazón
Todo un rezo al Diego antes del Mundial del 90. "Yo tengo más pruebas de la divinidad en la Tierra a través de Maradona que a través del Papa", acertó Fito. Esto es un himno. - Charly García y Claudio Gabis - Maradona Blues
"Yo ya no existo sin pasado, / entre la oscuridad y la luz. /Yo sé que existo en otro lado, /yo ya perdí el autobús, /como en el Maradona blues", canta Charly. El mítico rockero cuela un guiño: "Yo te he cuidado". Es una frase muy parecida a la que él le dijo a Claudia, la mujer de Maradona, cuando ésta quiso sacar a Diego de una juerga noctámbula: "Yo te lo cuido, tranquila, que se queda conmigo". Maradona estalló en una carcajada. La expectativa de que te cuide un hombre que se tiró a una piscina desde un noveno piso, a 16 metros... Aunque por encima de cualquier otro verso, en la canción destaca éste: "Un accidente no es pecado", claro que no. - Emilio Campassi - Maradonaè meglio 'e Pelé
El evangelio napolitano en una frase. Mejor que Pelé [nota del autor: y mejor que Messi]. La frase hizo tanta fortuna que se multiplicaron las versiones. A cada cual peor. - Los Esclavos - Vídeos de Maradona
El guiño patrio. Power pop granadino en la onda de Teenage Fanclub o La Granja. "Estuvo toda la noche viendo vídeos antiguos de Maradona" es una imagen poderosísima. Retrata de antemano lo que ocurrirá esta noche triste en todo el planeta. Ha caído el hombre, pero nadie nos arrebatará su imagen.
'Bonus tracks' Los Cafres - Capitán Pelusa, Tifosi Napoli- Ho visto Maradona, Sabina - Dieguitos y Mafaldas, Los Hermanos Calatrava - Maradona, Maradona, Las pastillas del abuelo - ¿Qué es Dios? o Los Chikos del Maíz - A D10s le pido.
Y, cómo no, el propio Maradona cantando 'El sueño del pibe', un tango de 1943 compuesto por Juan Puey y adaptado para él en su apogeo: "Yo sé que me espera la consagración". Y tanto.
"En una villa nació, fue deseo de Dios. Crecer y sobrevivir a la humilde expresión. Enfrentar la adversidad, con afán de ganarse a cada paso la vida"... Este es el inicio de la, probablemente, canción con temática futbolística más popular de la historia.
INRI "La mano de Dios", la canción a Maradona - Testigo Directo
| Canción | Artista | Año |
|---|---|---|
| La Mano de Dios | Rodrigo | 2000 |
| Maradona | Andrés Calamaro | Desconocido |
| La Vida Tómbola | Manu Chao | Desconocido |
| Maradó | Los Piojos | Desconocido |
| Para Siempre, Diego | Los Ratones Paranoicos | Desconocido |
Letra de ‘La mano de Dios’
En una villa nació, fue deseo de Dios,
crecer y sobrevivir a la humilde expresión.
Enfrentar la adversidad
con afán de ganarse a cada paso la vida.
En un potrero forjó una zurda inmortal
con experiencia sedienta ambición de llegar.
De cebollita soñaba jugar un Mundial
y consagrarse en Primera,
tal vez jugando pudiera a su familia ayudar...
A poco que debutó
“Maradó, Maradó”,
la 12 fue quien coreó
“Maradó, Maradó”.
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas...
y todo el pueblo cantó:
“Maradó, Maradó”,
nació la mano de Dios,
“Maradó, Maradó”.
Llenó alegría en el pueblo,
regó de gloria este suelo...
Carga una cruz en los hombros por ser el mejor,
por no venderse jamás al poder enfrentó.
Curiosa debilidad, si Jesús tropezó,
por qué él no habría de hacerlo.
La fama le presentó una blanca mujer
de misterioso sabor y prohibido placer,
que lo hizo adicto al deseo de usarla otra vez
involucrando su vida.
Y es un partido que un día el Diego está por ganar...
A poco que debutó
“Maradó, Maradó”,
la 12 fue quien coreó
“Maradó, Maradó”.
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas...
y todo el pueblo cantó:
“Maradó, Maradó”,
nació la mano de Dios,
“Maradó, Maradó”.
