Sito Miñanco y la Serie Fariña: Realidad y Ficción del Narcotráfico Gallego

La serie de Netflix, basada en el libro de Nacho Carretero, ‘Fariña’, dio a conocer para las generaciones actuales, una década de lucha contra la droga y el narcotráfico en Galicia.

Antena 3 ha emitido el capítulo 10 de Fariña, el último de la primera temporada de la serie. Tras la gran acogida que cosechó en su estreno, Fariña se ha situado como líder absoluto de audiencia en el prime time de los miércoles durante los meses que ha durado su emisión.

Personajes Principales y sus Contrapartes Reales

En toda esta trama de contrabando y drogas pululan muchos personajes que existen hoy en día, muchos de ellos juzgados y condenados por estos hechos pero ¿quién es quién en la serie? La 'operación nécora' los sacó a la palestra y fueron muy populares durante años. Analizamos el reparto para enfrentar a los actores y los personajes reales a los que interpretan.

Sito Miñanco (Javier Rey)

Javier Rey (1980, Noya) interpreta a Sito Miñanco, cuyo nombre real es José Ramón Prado Bugallo. El nombre real de Sito Miñanco es José Ramón Prado Bugallo, lo de Sito Miñanco es por el apodo de su familia. En la ficción de Antena 3 interpreta a Sito Miñanco, el protagonista.

Hijo de una familia humilde de mariscadores de Cambados comenzó con el contrabando de tabaco y, llevado por la ambición, se pasó al tráfico de cocaína desde Colombia. En 1994 fue detenido y condenado a 20 años de prisión por tráfico de drogas. Escapó de la gran redada orquestada para pillar a los grandes narcos gallegos 'en pijama', pero fue detenido cuatro años más tarde, en 1994, y condenado a 20 años de prisión por tráfico de drogas.

Tras cumplir 7 años de condena fue puesto en libertad pero sería detenido nuevamente después cuando supervisaba una operación con cocaína cerca de Guayana Francesa. En febrero de este 2018, Sito Miñanco fue detenido en Algeciras, donde residía en régimen de tercer grado penitenciario, y enviado a prisión tras ser acusado de ser el máximo responsable de una trama que distribuía cocaína a Italia, Albania y Holanda.

Como jefe de un aparcamiento de Algeciras, pilota un BMW de lujo. Cuando entró de nuevo en prisión, interceptaron 6.000 euros en metálico que pretendía entrar en la cárcel para comprar voluntades. A José Ramón Prado Bugallo, agraciado por sus vecinos del barrio de Santo Tomé, en Cambados, con el rotundo sobrenombre de Sito Miñanco pues Miñanco era el apodo de su familia de marineros, se le cortó la carrera de transportista clandestino, de hombre de negocios -como el del astillero de sus lanchas- y de presidente del equipo de fútbol CJ Cambados que cual mecenas-cacique lo mismo pagaba la reparación de la iglesia que le ponía calefacción al colegio.

Lo condenaron a 20 años y cuatro meses de cárcel y a una multa de 205 millones de pesetas por un delito contra la salud pública. Una eternidad en comparación con los meses que pasó encarcelado en 1983 por contrabando de tabaco rubio. Estando en libertad condicional (desde diciembre de 1998), el 16 de agosto de 2001 lo volvieron a detener, en un chalé de Villaviciosa de Odón (Madrid), mientras dirigía por radio el trasvase en el Atlántico de cinco toneladas de cocaína.

Ante sus captores se lamentó de su destino. Al reincidente se le vino encima otra condena de 16 años y diez meses de cárcel y una multa de 390 millones de euros. Sito Miñanco cuenta los años que ha pasado entre rejas de sus 61 de vida. -Llevo 23 años en la cárcel, que se dice pronto. El notorio preso FIES (Fichero de Internos de Especial Seguimiento) tardó 10 años en disfrutar (junio de 2011) de su primer permiso desde su detención de 2001.

En 2013 solicitó salir en tercer grado para trabajar en una batea de mejillones en la ría de Arosa. Se lo negaron. Y volvió a pedirlo. Esta vez, el juez central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, valoró a su favor que había cumplido ya la mayor parte de la pena, su buen comportamiento, que había escrito una carta de arrepentimiento y que la nueva oferta de trabajo que presentaba era en Andalucía, lo que evitaría que se encontrara, destacaba el magistrado, con familiares de víctimas de la «generación perdida» por la droga.

Era abril de 2015. Unas semanas después, lo trasladaron desde Valladolid al sur para seguir cumpliendo su larga condena en semilibertad. Trabajaría de día en la calle de lunes a viernes y volvería a la reclusión por las noches y los fines de semana. Vive a 951 kilómetros de su feudo de Cambados, pero este paisaje de montes muy verdes frente a los barcos que surcan la bahía evoca el de su costa gallega. Curiosamente, termina de purgar su condena en el Estrecho de Gibraltar, hermanada con su natal ría de Arosa como gran puerta de entrada en Europa de toneladas de droga y tabaco pirata.

A las dos de la tarde sale del parking pilotando un BMW X6 blanco que vale nuevo 75.000 euros y que está a nombre de una allegada de Cambados de apellido Charlín, el mismo que dio nombre al clan más mítico del narcotráfico en España. El aparcamiento privado y abierto al público donde trabaja pertenece sobre el papel a su abogado histórico, José María Barrena Enríquez. Durante 15 años, el del Cambados fue su único cliente.

Una fuente cercana a Barrena niega que el ex narco trabaje para un negocio suyo y subraya que ya no tiene relación con él. Pero el recibo de pago del parking lleva las señas de New Marbuil S.L., sociedad con sede en Córdoba de la que es dueño Barrena Enríquez. Lo que evidencia que la relación se mantiene, aunque sus temas jurídicos hayan pasado a manos de una hija de Sito, Isabel Prado Pouso. Legalmente, y a efectos de su reinserción, el gallego es empleado de la empresa que gestiona su antiguo abogado; pero es legítimo plantearse esta sencilla hipótesis, como lo hace la Policía: que el aparcamiento es suyo, obtenido con las ganancias de sus años de traficante, y el abogado es su testaferro.

Al irse a las 14 h., Sito Miñanco ya ha cumplido su jornada y ahora podría pasar el resto del día en alguna villa de lujo en las cercanas Sotogrande o Marbella, donde su abogado histórico tiene cuantiosas propiedades inmobiliarias. Pero después de comer nos encontramos con que está de vuelta en el parking y que pasa aquí la mayor parte de sus horas fuera del centro penitenciario de inserción. Es decir, que trabajar, trabaja. Está presente.

En las fotos de este reportaje, visto de lejos, parece hosco, envejecido. En la distancia corta, la de la conversación cara a cara, se le ve sin embargo con muy buen aspecto, a años luz de la aparente dejadez desgreñada de cuando compareció en el juicio de 2004. Coqueto pañuelo azul al cuello, rostro saludable. Al hablar resulta cordial, hábil: gran cualidad para sobrevivir en la cárcel (y en la vida). Pero se indigna pronto. Se siente víctima.

En una charla dos días después, este viernes, en su despacho en Madrid, el jefe del Grupo de Respuesta Especializada contra el Crimen Organizado (Greco), un hombre de su misma generación y también con bigote, menciona tres nombres principales en las nuevas redes del narcotráfico en Galicia: José Constante Piñeiro Búa, Costiñas; José Andrés Bóveda Ozores, Charly, y Óscar Rial Iglesias, El Pastelero.

En el parking de Algeciras, Sito Miñanco se queja de que acarrea una condena extra de antemano. Asegura que en el futuro, por una simple discusión de tráfico, lo encarcelarán de nuevo por ser quien es. Su nombre es más estigma que vitola de héroe maldito. Culpa a "los periodistas" de que aún no le hayan concedido el tercer grado, que le permitiría no seguir encerrado los fines de semana.

Recuerda que el caso se archivó. También, sin preguntarle, se revuelve contra la líder antidroga gallega Carmen Avendaño. La acusa de calumniarlo. El señalado dice desde el aparcamiento de Algeciras: -Es mentira que yo la haya amenazado. ¡Pero si yo no he hablado con esta señora en mi vida!

Sito Miñanco defiende su honor con ahínco. Tanto, que una vez instó a su abogada de entonces a que llamara a las dos de la madrugada al director de un periódico gallego para que rectificara una información sobre él -así lo hicieron-, y en otra ocasión, a la misma letrada, a la que dio muestras de su proverbial dispendio pagándole diez mil euros en su primera consulta, le dio el libro de memorias de Mario Conde con las líneas subrayadas donde decía que había mantenido trato con él, para que se querellara contra el ex banquero.

Con una sonrisa y sin perder la compostura, avisa después al periodista en el aparcamiento para que sea "exacto".-Si no, voy a querellarme. Es tal su obsesión con demandar que algunos de sus abogados dejaron de representarle por acabar exhaustos. "Te hace estar a su disposición 24 horas al día y batallar legalmente contra causas perdidas. Es muy temperamental y si tenía el más mínimo problema con un funcionario ya quería demandarle", comenta un ex letrado.

Sonada fue su victoria cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos reconoció que el juez Garzón vulneró su intimidad por escuchas telefónicas indiscriminadas. Precisa que ahora su abogado es su hija Isabel. Es la segunda de las dos que tuvo con María Rosa Pouso Navazas, de la que se separó en 1989. Tiene otra hija de su segunda mujer, la modelo panameña Odalys Rivera, a la que acusaron de ser su tapadera. "En Panamá tiene muchas propiedades a nombre de la mujer", cuenta un ex abogado.

Lo último lo dice con un tono de afirmación automática y harta. -No tengo prohibido volver a Galicia. El juez no me prohibió trabajar en Galicia, lo que hizo fue valorar positivamente que la oferta laboral que presenté estuviera lejos.-¿Cuándo ha estado de permiso en Galicia por última vez?-Por Año Nuevo. Su condena se extingue en 2018. Pero aún tiene que enfrentarse a las investigaciones sobre su presumible patrimonio oculto.

Los investigadores siempre han creído que Sito Miñanco siguió manejando propiedades y negocios desde prisión -en su anterior condena le encontraron en la celda un móvil y un hornillo-. Salió indemne de un primer proceso en el que la Agencia Tributaria le acusaba de fraude fiscal y blanqueo por ocultar supuestamente 5,8 millones de euros del narcotráfico a través de los negocios de hostelería de Los Gerardos, padre e hijo de Vilagarcía de Arosa.

El fiscal especial de Delitos Económicos de Pontevedra pidió en 2012 el archivo provisional de la causa al Juzgado 2 de Vilagarcía por falta de pruebas. El informe de la Agencia Tributaria que dio pie a ese proceso registra 63 propiedades vinculadas supuestamente a él y valoradas en ocho millones de euros, buena parte a través de la Inmobiliaria San Saturnino, a nombre de su primera mujer.

Ese informe sirvió para una nueva investigación judicial en el Juzgado de Instrucción 2 de Cambados en 2013 en la que la Fiscalía le acusó de blanqueo junto a, como testaferros, su primera mujer, su hija mayor, Rosa María, y el empresario José Alberto Aguín Magdalena, O rubio de Aios. Sólo embargaron cautelarmente una casa antigua en la calle Hospital de Cambados. Aún no han podido condenarlo por delitos económicos o fiscales.

Tenía fama de ser un as pilotando planeadoras. Veinticinco años después de su encarcelamiento, la cocaína y el hachís siguen entrando por las Rías Bajas en un resurgimiento de esta ruta entre América y Europa. ¿Los nuevos traficantes están conectados con la generación histórica de Oubiña (de nuevo en prisión desde 2014 por blanqueo), Manuel Charlín (excarcelado en 2010) o Sito Miñanco? ¿Los viejos capos pueden reactivarse?

Frente a los que sentencian que un narcotraficante nunca dejará de serlo, José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco, pide que le dejen tranquilo. Si posee una fortuna oculta, aún tiene tiempo de disfrutarla en su jubilación. Sin dar golpe. O de caer en la tentación de pegar de nuevo el gran golpe.

Laureano Oubiña (Carlos Blanco)

Carlos Blanco (1959, Villagarcía de Arosa) encarna a Laureano Oubiña, considerado uno de los mayores contrabandistas de tabaco y hachís en España. Otro de los nombres destacados del narcotráfico gallego. Como Sito Miñanco, nació en Cambados. También comparte con Sito su origen humilde. Oubiña trabajó desde los 10 años en la tienda de su padre.

Siendo un adolescente comenzó a distribuir los productos que vendía su padre entre los vendedores ambulantes de feria en feria. Tan precoz fue en su vida laboral como en la sentimental. Se casó con 18 años y tuvo ocho hijos. En 1983 se divorció y volvió a contraer matrimonio con su secretaria, con la que tuvo otros dos.

Tras años en el contrabando de tabaco y acumular diversas detecciones, en junio de 1990 fue detenido, con Esther Lago, su segunda mujer, en la Operación Nécora contra el narcotráfico en la ría de Arousa por orden del juez Baltasar Garzón. Fueron condenados en 1994 a 12 años de cárcel y 1.280 millones de multa por delito fiscal, pero absueltos del delito de tráfico de drogas.

Oubiña, que ya ha dejado claro que no le gusta la serie, actualmente se encuentra en libertad tras pasar los últimos años en la cárcel por blanqueo. Pasó varias veces por la cárcel hasta que le detuvieron junto a su mujer, Esther Lago, durante la 'operación nécora'. Fueron condenados a 12 años de cárcel por delito fiscal pero resultaron absueltos de tráfico de drogas. En la 'operación ocaso' detuvieron a varios de sus hijos pero él consiguió huir. Finalmente le encontraron en Grecia en el 2000.

Manuel Charlín (Antonio Durán Morris)

Antonio Durán Morris (1959, Vigo) interpreta a Manuel Charlín, el patriarca del clan de 'los charlines'. Su papel como el patriarca del clan de los Charlines está siendo ampliamente aplaudido.

El patriarca del clan de 'los charlines' manejaba su organización con mano de hierro a pesar de la escasa colaboración de sus hijos. Fue detenido en la 'operación nécora' y condenado el año siguiente a 20 años de prisión. Cumplió 10 en la prisión de A Lama.

Manuel Charlín salió de prisión en 2010 tras pasar dos décadas encerrado por tráfico de drogas a gran escala y blanqueo de capitales. Poco antes de su puesta en libertad, varios miembros del clan de los charlines (entre ellos algunos de sus hijos y nietos) fueron detenidos en la operación policial Repesca. La investigación se inició en 2008, tras una anterior operación contra el narcotráfico y el blanqueo de dinero en Galicia, que se saldó con condenas a un total de 104 años de prisión para 14 miembros del clan de los Charlines.

Aunque Manuel Charlín no ha negado la veracidad del carácter violento y sanguinario de su personaje, no está de acuerdo con el trato que le dan en la serie a la relación que tiene con sus hijos, según confesó en el especial del equipo de informativos de Antena 3 Conexión Fariña: "Dicen que yo había forrado a hostias a mis hijos, que les pegaba, y eso es una mentira como una casa", explica Charlín.

Vicente Otero, 'Terito' (Manuel Lourenzo)

Manuel Lourenzo (1943, Ferreira do Valadouro) se mete en la piel de 'Terito', el jefe de la cooperativa de los contrabandistas. Fue el gran patriarca e impulsor del contrabando de tabaco en Galicia. En la serie se presenta a su personaje como un hombre calmado que quiere mantenerse en el negocio del tabaco y no traspasar al mundo de las drogas.

'Fariña' dibuja a este personaje como tranquilo y, sobre todo, con muchas menos ambiciones que sus compañeros de cooperativa. Contrario al tráfico de drogas y del derramamiento de sangre, 'Terito', tenía fama de moverse como pez en el agua entre políticos. Amigo de Manuel Fraga que le otorgó la medalla de oro y brillantes del partido.

Nunca se demostró la implicación de Terito en el contrabando de otras sustancias que no fuesen el tabaco. Por otro lado, supo moverse entre las élites políticas, llegando a recibir la medalla de oro y brillantes del partido Alianza Popular.

Baltasar Garzón (Miquel Fernández)

Miquel Fernández (1980, Barcelona) se mete en la piel del juez Baltasar Garzón. El juez dirigió importantes operaciones contra el tráfico de drogas en Galicia. Fue precisamente el juez más famoso de España quién inició junto a Javier Zaragoza, fiscal antidroga en aquellos años, la lucha contra el narco gallego.

Con la operación Nécora, en 1990, desarticuló la organización liderada por Laureano Oubiña y, con la operación Pitón (1991), detuvo a los integrantes del clan de los Charlines. La operación se llevó a cabo en junio de 1990 con el desembarco de 350 agentes de Madrid en Villagarcía de Arosa (para evitar filtraciones de la policía local).

Otros Personajes Relevantes

  • Juan Pablo Shuk como Ballesteros, el enlace panameño de Sito Miñanco.
  • Harlys Becerra como Jorge Luis Ochoa, uno de los fundadores del cártel de Medellín.
  • Jason Trigueros como Gilberto Rodríguez Orejuela, líder del cártel de Cali.
  • Eva Fernández como Esther Lago, mujer de Laureano Oubiña.
  • Jana Pérez como Camila Reyes, el contacto panameño con los cárteles colombianos.
  • Marta Larralde como Nieves, la mujer de Sito Miñanco.
  • Tristán Ulloa como el Sargento Darío Castro, inspirado en Enrique León.
  • Iolanda Muiños como Carmen Avendaño, emblema de la lucha contra el narcotráfico gallego.

La Inmobiliaria San Saturnino y el Blanqueo de Capitales

El clan Miñanco hizo de la Inmobiliaria San Saturnino el símbolo más ostentoso de un imperio de bienes inmuebles levantando a base de importar toneladas de cocaína. Nació y perduró en la villa natal de la familia, Cambados, hasta ramificarse por buena parte de su comarca, O Salnés.

La condena a José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco, implica tres años y nueve meses de cárcel, pero arrastra igualmente a su exmujer, María Rosa Pouso Navazas, y a la hija mayor de ambos, Rosa María Prado Pouso. Ambas afrontan tres años y seis meses por engordar y gestionar el patrimonio de San Saturnino.

El cuarto condenado, el empresario José Alberto Aguín Magdalena, afronta un castigo de tres años y seis meses de cárcel por colaborar con el clan Miñanco en calidad de testaferro. El también optó por la misma estrategia. Reclama un indulto apelando a la ausencia de antecedentes, a la lejanía en el tiempo de los hechos juzgados, a la falta de reiteración delictiva y a la documentación laboral que acredita su trabajo en una bodega.

Prado Bugallo apela al Constitucional para presentar un recurso de amparoEl interno José Ramón Prado Bugallo, conocido como Sito Miñanco, permanece en la prisión de Estremera a la espera de cumplir su última condena -la primera por blanqueo y la tercera en total, tras dos en 1994 y 2004 por tráfico de cocaína-. También aguarda por la petición de cárcel derivada de su última detención -operación Mito, 2018-, acusado de liderar una organización asentada en Galicia, Marbella y Algeciras.

Su estrategia procesal es muy diferente a la de su exmujer e hija mayor. Pasa por dilatar el castigo derivado de la trama que implicó la Inmobiliaria San Saturnino.

La segunda estrategia procesal de Miñanco implica llamar a la puerta del Tribunal Constitucional para presentar una demanda de amparo. Un recurso a disposición de los acusados que, interpretan, han sido vulnerados sus derechos encontrándose detenidos, presos o arrestados con infracción a la Constitución o a la ley.

El Narcotráfico Gallego en la Actualidad

El 2024 tiene ya su primer gran alijo de cocaína relacionado con Galicia. Se trata de 4.350 kilogramos de material que el Servicio de Vigilancia Aduanera, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía han interceptado a 500 millas de Canarias. Los fardos estaban siendo transportados en una lancha semirrígida tripulada por cuatro individuos. Entre ellos, el gallego José Manuel Costa Hermida, un viejo conocido de las fuerzas de seguridad asentado en la provincia de Pontevedra.

Fuentes de la investigación sitúan a Costa Hermida en un nivel medio, tirando a bajo, dentro de las muchas ocupaciones que el narcotráfico alimenta en Galicia. En Canarias se encuentran agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de la Guardia Civil en Pontevedra, que participaron en la investigación desde su inicio y se han desplazado a las islas para continuar las pesquisas.

Veinticinco años después de su encarcelamiento, la cocaína y el hachís siguen entrando por las Rías Bajas en un resurgimiento de esta ruta entre América y Europa. La diferencia, explica el comisario Ricardo Toro, es que los gallegos tienen ahora un papel menor que en la época de Sito Miñanco, y ejercen sólo de lancheros, transportistas por encargo de grupos colombianos.

Toro dice que existe una conexión y pone de ejemplo las tres generaciones de Charlines: "Ahora están los nietos". Señala que la psicología de los que "se sentían los putos amos» les hace difícil aceptar la pérdida de su poder. Sito Miñanco era el número uno del narcotráfico en España, por sus contactos con cárteles colombianos, su logística. Tenía una capacidad tremenda para traer cuatro o cinco toneladas de cocaína. Pasar de capo a piernas es muy duro. No se adaptará fácilmente a una vida más humilde.

'Metidos en Fariña' del tabaco a la cocaina en Galicia, corrupción política - Aduanas SVA

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