La vida salvaje está repleta de ejemplos asombrosos de especies que han evolucionado de maneras inesperadas. Pero de todos los animales extraños que habitan el planeta, hay uno que sin duda se lleva el premio como una de las criaturas más insólitas del mundo: el ornitorrinco, un mamífero con pico de pato que pone huevos y amamanta a sus crías a pesar de no tener mamas.
Es uno de los pocos componentes de un extraño grupo de mamíferos placentarios que evolucionaron de manera muy distinta al resto. No es un ave, pero su hocico se parece al pico de un pato. No tiene dientes, pero los machos cuentan con un espolón venenoso. Pone huevos, pero amamanta a sus crías.
El ornitorrinco es un animal tan extraño que los occidentales tardaron siglos en descubrirlo. De hecho, muy poca gente conocía la existencia de estos extraños animales hasta que National Geographic publicó en 1929 un completo reportaje en el que se afirmaba que “Los primeros colonos de Australia conocieron a los ornitorrincos, que resultaron ser toda una paradoja: un pico de pato, un pelaje en lugar de plumas, cuatro patas en lugar de dos, espolones venenosos en la extremidad posterior del macho, la hembra poniendo huevos para incubar y criando a las crías”.
Y es que el ornitorrinco es un animal perfectamente adaptado a un modo de vida semiacuático muy difícil de reproducir en entornos controlados. Por ejemplo, presenta un cuerpo aerodinámico y una cola ancha y plana cubierta de un denso pelaje impermeable que le es extraordinariamente útil como aislamiento térmico. Sus extremidades delanteras, cortas y palmeadas, les sirven para propulsarse por el agua, mientras que sus patas traseras hacen las veces de timón. Por si eso fuera poco, también utilizan su cola para almacenar reservas de grasa. Además, los machos tienen un espolón venenoso en las patas que convierten a estos animales en uno de los pocos mamíferos venenosos que existen.
Los ornitorrincos, parecidos a una mezcla entre una nutria y un castor, solo prosperan en Tasmania y en el este de Australia, generalmente cerca de cursos de agua, donde se alimentan de invertebrados, así como de pequeños peces que viven en el fondo marino. Además de extraños, son bastante difíciles de encontrar, sobre todo porque se alimentan al atardecer, mientras que durante el resto del día se refugian en madrigueras excavadas en las orillas.
Más allá de su aspecto imposible, obliga preguntarse por su evolución ¿De dónde procede un animal tan extraño? ¿Existe alguna especie similar? Aunque parezca imposible, los ornitorrincos no son los únicos mamíferos que ponen huevos. Lo hacen todos los monotremas, un orden de mamíferos con rasgos primitivos que han conservado las características reptilianas, entre ellas, la reproducción ovípara (propia de reptiles y aves), y la presencia de cloaca, un único orificio en el que se encuentra el tracto digestivo, urinario y reproductor.
Como los reptiles, ponen huevos en lugar de parir crías vivas, pero igual que otros mamíferos, tienen un solo hueso en la mandíbula inferior, presentan un alto índice metabólico. ¿Cómo llegaron hasta allí? Hace años una investigación concluyó que este orden se separó de los terios, la subclase de mamíferos a la que pertenecen los marsupiales y los placentarios -entre los cuales nos encontramos los humanos, a partir de un ancestro común que vivió hace 180 millones de años, en el período jurásico, que desarrolló la capacidad de producir leche que conservamos el resto de los mamíferos-.
Desde que los europeos descubrieron el ornitorrinco en Australia a finales del siglo XIX, la peculiar criatura semiacuática ha desconcertado a la comunidad científica. Ahora, según esta nueva investigación, se sabe que que los monotremas, el orden al que pertenecen, se separó de los terios, la subclase de mamíferos a la que pertenecemos nosotros, hace unos 187 millones de años, unos 21 millones de años antes de lo que se pensaba, mientras que las dos especies (ornitorrincos y equidnas), pudieron separarse entre ellas hace unos 55 millones de años.
La secuenciación genética de ambas especies ha permitido a los investigadores arrojar nueva luz sobre la evolución de estas extrañas criaturas, y por ende, de todos los mamíferos.
Equidnas: Parientes Cercanos del Ornitorrinco
Como hemos comentado, los ornitorrincos no están solos en esta extraña clasificación, a la que también pertenecen los equidnas, nombre con el que se conoce a los mamíferos de la familia Tachyglossidae. Se parecen a un erizo o a un oso hormiguero, pero más allá de las apariencias, poco tienen de unos y de otros. Comen y respiran a través de un pico en forma de tubo que sobresale de su cuerpo espinoso, del que destacan unos ojos saltones, que esconden una boca diminuta.
Curiosamente, uno de los primeros documentos escritos que se tiene de estas extrañas criaturas es una descripción del mismísimo William Blight, capitán de la Bounty, el célebre carguero de la Marina Británica en el que se produjo el legendario motín que tanto ha inspirado a la literatura y el cine. Años más tarde, a finales del siglo XIX, durante la larga travesía que los condujo hasta Tahití, el navegante hizo escala en Tasmania, donde uno de los oficiales del barco cazó un animal que describió como "una especie de perezoso del tamaño aproximado de un cochinillo asado con una trompa de cinco a siete centímetros de longitud […] En el dorso tenía cortas púas como las del puercoespín […] “. Lamentablemente, no tuvieron demasiado tiempo de estudiarlo, pues lo asaron y se lo comió junto al resto de la tripulación.
Sin embargo, más allá de su aspecto, una de las características más peculiares de estos mamíferos ovíparos es su modo de reproducción. Una de las cuatro únicas especies que viven en la actualidad, el equidna de hocico corto, se aparea de una forma singular: primero, una caravana de machos sigue de cerca a una hembra. Si ella está receptiva, el vencedor se entregará al cortejo, un proceso largo y tortuoso en el que pueden llegar a perder hasta una cuarta parte de su peso.
Pero la fiesta no acaba aquí, pues la segunda fase de la reproducción, cavarán una zanja en el suelo del que expulsarán a sus rivales a empujones. Una vez entran en contacto con las hembras, copularán con ellas sirviéndose de un pene retráctil de cuatro cabezas, de las cuales solo utilizan dos. Un arduo trabajo que puede llevar hasta tres horas. ¿Por qué tienen un pene cuádruple? Es una pregunta que todavía desconcierta a la comunidad científica. Es posible que les sirva para maximizar sus opciones reproductivas.
¿El ORNITORRINCO es un MAMÍFERO? 🦦🦆 | Curiosidades Sobre el Ornitorrinco
Reproducción del Ornitorrinco: Un Proceso Único
¿El ornitorrinco es un mamífero? El ornitorrinco es un animal mamífero, sin embargo, no pertenece al grupo de los monotremas por casualidad. La característica compartida de este grupo es que, pese a tratarse de mamíferos, sus crías nacen de huevos, siendo animales ovíparos. Cuando los ornitorrincos realizan la puesta de los huevos los incuban, pero una vez nacen las crías estas son amamantadas por su madre durante un determinado período de tiempo.
La reproducción del ornitorrinco es, pese a su especial aspecto, lo que lo hace más único, pues se debatió durante mucho tiempo en los círculos científicos más importantes sobre cuestiones como si la hembra ponía huevos o no. Actualmente, está más que contrastado que así es, el ornitorrinco es un animal que se nace a través de huevos, aunque una vez estos eclosionan se da también un período de lactancia. También se sabe que las hembras comienzan a ser fértiles a partir de los dos años de edad.
Durante todo el año, solo se da un único ciclo de apareamiento, que tiene lugar entre los meses de junio y octubre. El cortejo del ornitorrinco es muy complicado y arduo, sobre todo para los machos, que han de ganarse a las hembras. Normalmente, cada puesta está conformada de 1 a 3 huevos de ornitorrinco, con un tamaño comprendido entre los 10 y los 11 milímetros. Estos huevos son incubados por las madres durante un período de tiempo que oscila entre los 10 y los 15 días, tras haberlos gestado en su vientre durante aproximadamente unos 28 días.
Cuando estos huevos eclosionan tras ese tiempo, nacen unos preciosos bebés ornitorrincos que son de un tamaño realmente pequeño, puesto que estos bebés miden unos 3 centímetros de largo en total. Estos bebés son muy vulnerables, carecen de pelo y sus ojos aún no están del todo desarrollados, por lo que son ciegos. Los bebés se alimentan exclusivamente de leche materna hasta que alcanzan los 3-4 meses de edad. Un dato curioso sobre los ornitorrincos es que, aunque tienen mamas, las hembras de ornitorrinco carecen de pezones, por lo que la leche emana directamente de su piel.
Un ornitorrinco nadando en su hábitat natural.
Durante el periodo de lactancia, la madre cuida de los bebés ornitorrinco durante prácticamente la totalidad del día, solo saliendo a buscar alimento. Tras unas 4-5 semanas, las crías van ganando independencia, saliendo poco a poco de la madriguera donde han estado hasta entonces.
Características Genéticas y Adaptaciones del Ornitorrinco
Los ornitorrincos son los mamíferos actuales más primitivos, porque conservan rasgos reptilianos que demuestran cómo ha ido evolucionando este grupo. En el proceso de evolución hay animales que han perdido capacidades junto con algunos de sus genes. Tal es el caso de hombre, que a lo largo de los siglos perdió los tres genes llamados vitelogenina, que son importantes en la producción de yemas de huevo, y desarrolló los de caseína, que le permiten producir leche. En el caso del ornitorrinco, conserva todos ellos, por eso, genéticamente, es capaz de poner huevos, ser mamífero y no vivíparo.
Es un animal semiacuático, lo que quiere decir que vive una parte del tiempo sobre la tierra y otra parte en el agua dulce, como la de los ríos. Gracias a esas condiciones particulares de su hábitat, pudo desarrollar la capacidad de gestar a sus crías en el vientre, pero también de depositarlas externamente, dentro de un huevo. Este cambio funcionó como un perfeccionamiento en el proceso de gestación, reteniendo a la cría por un tiempo promoviendo un mayor éxito de supervivencia.
Como todo mamífero, lleva a su cría en su vientre durante algunas semanas, pero a diferencia de éstos, pone un huevo a través de la cloaca, en donde está la cría. La cría permanece en el útero durante 28 días y luego se queda 10 días más en incubación externa, dentro del huevo.
El ornitorrinco o Ornithorhynchus anatinus es un animal extraño y una duda común es: ¿el ornitorrinco es un mamífero o no? La respuesta es que sí, es un mamífero que pone huevos. ¿Y si pone huevos, por qué el ornitorrinco es un mamífero? Es vertebrado, tiene pelo y alimenta a sus crías con leche materna.
En Australia y la isla de Tasmania, vive este animal que cuando fue descubierto, causó extrañeza entre los científicos, pues se preguntaban cómo un mamífero era capaz de poner huevos, y lo más, importante, por qué lo hacía. La pregunta que todo el mundo se hacía era ésta: ¿qué es un ornitorrinco exactamente? Las investigaciones al respecto son relativamente nuevas, pues datan de 1798. Esas investigaciones provocaron más asombro pues se determinó que en el pleistoceno, hace 100.000 años, ya existía uno de sus ancestros. Es decir, es uno de los animales más antiguos que hay en la Tierra.
Otras características importantes que no están a la vista, pero que son importantes diagnósticos para posicionarlo como mamífero son los 3 huesos del oído medio y corazón con 4 cámaras. Además, el sistema nervioso de los mamíferos es complejo y les permite procesar información para poder responder y reaccionar según alguna conducta.
El ornitorrinco pone huevos como un resultado de adaptación que generó en algún momento de su evolución, en donde saltó del desarrollo embrionario en un medio externo, a la viviparidad dentro de la madre que ayuda a proteger a la cría.
Hábitat y Alimentación del Ornitorrinco
Estos animales son semiacuáticos, de manera que viven tanto en el agua como en la tierra. Sus hábitats suelen ser ríos y riachuelos de pequeño tamaño diseminados por diversos tipos de ecosistemas. Estos ríos se encuentran dispersos por las extensas selvas tropicales de Queensland, pero también en climas fríos, como las montañas de los Alpes australianos o la región de Tasmania, montañosa y de clima frío. Recordemos que el ornitorrinco es uno de los animales de Australia, es por ello que su hábitat se encuentra únicamente aquí.
Anteriormente, existían poblaciones de ornitorrincos en Australia Meridional, pero estas fueron reduciéndose hasta llegar a su extinción. En esta zona solo sobrevive una reducida población en la isla Canguro.
En estos lugares, los ornitorrincos excavan madrigueras, semejantes a las de un castor, que son acuáticas, es decir, están bajo el agua, pero sin embargo tienen un fácil acceso al exterior.
Los ornitorrincos son cazadores implacables, debido a que presentan un complejo sistema de electrolocalización. Solo los monotremas presentan este sistema y se basa en localizar a sus presas gracias a los campos eléctricos que se generan cuando sus músculos se contraen. Los electrorreceptores se encuentran en el pico, distribuidos en forma de hileras, y ahí mismo se ubican también unos mecanorreceptores, que se encargan del tacto. Diversos estudios han demostrados la fuerte asociación neuronal de ambos tipos de receptores.
El ornitorrinco es un animal completamente carnívoro, de manera que basa su alimentación en el consumo de otros animales, fundamentalmente cangrejos, insectos, camarones y diversas especies de anélidos que habitan en sus respectivos hábitats.
Mapa de distribución geográfica del ornitorrinco en Australia.
Estado de Conservación del Ornitorrinco
Según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el ornitorrinco es una especie considerada como casi amenazada. Esto quiere decir que el ornitorrinco no está en peligro de extinción, pero podría estarlo si su población sigue decreciendo.
Tabla Resumen de Características del Ornitorrinco
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Clasificación | Mamífero monotrema |
| Reproducción | Ovíparo (pone huevos) |
| Alimentación | Carnívoro (insectos, crustáceos, etc.) |
| Hábitat | Ríos y riachuelos de Australia y Tasmania |
| Particularidades | Pico similar al de un pato, espolón venenoso en machos |
| Estado de Conservación | Casi amenazado |
