Estrés y producción de leche materna: Impacto y soluciones

Cuando una madre experimenta una baja producción de leche materna, puede ser un momento estresante y frustrante. La lactancia materna es una experiencia única e inolvidable para cada madre, pero tener que enfrentarse a problemas con la leche materna puede ser una fuente de preocupación y estrés para cualquier mujer.

Es importante destacar que no todas las madres con hipogalactia tienen que renunciar a la lactancia materna por completo. Sin embargo, transcurrir el embarazo y posparto en estado de estrés elevado puede perjudicar la lactancia.

¿Qué es la hipogalactia?

La hipogalactia es una afección que se produce cuando una madre experimenta una producción insuficiente de leche materna para satisfacer las necesidades nutricionales de su bebé.

El estrés y su influencia en la lactancia materna

Algunas investigaciones muestran que transcurrir el embarazo y posparto en estado de estrés elevado puede perjudicar la lactancia. Un factor encontrado en la literatura que podría explicar esta asociación es que el estrés materno puede disminuir la liberación de oxitocina, una hormona que desempeña un papel fundamental en el proceso de eyección de leche durante la lactancia. Una alteración sostenida de la eyección y vaciado del pecho podría disminuir la producción de leche. Otros factores se relacionan con alteraciones en los niveles de cortisol y disminución de la sensibilidad a la insulina, los cuales se asocian con una alteración en la producción de leche.

El estrés influye negativamente en muchos aspectos de la vida y una situación de gran estrés es el nacimiento de un niño prematuro. Además, la microbiota intestinal del recién nacido prematuro se ve alterada cuando la madre está más estresada. Al mismo tiempo, la microbiota de la leche materna también se modifica por el estrés de la madre.

El estrés materno disminuye la cantidad de leche materna extraída, sobre todo en los primeros días, aunque no modifica la calidad de sus macronutrientes.

En entrevistas con madres, se observó que el apoyo disminuye significativamente tras el nacimiento del niño, lo que puede perjudicar la lactancia debido al estrés materno que reduce la liberación de oxitocina.

Los resultados demostraron que el estrés cambia la microbiota. Y lo hace reduciendo la diversidad de bacterias, sobre todo aquellas que son más beneficiosas para el organismo. Al alterarse la microbiota de la leche materna se altera también la del intestino del recién nacido.

Además de alterar la microbiota, también se comprobó que el estrés reduce la cantidad de leche, «cuanto más precoz es el nacimiento, más niveles de estrés y más influye en la cantidad de leche materna extraída».

Es importante que la madre reciba apoyo social desde el embarazo. El apoyo social puede mitigar el estrés y promover la lactancia y la salud materna e infantil. Este apoyo debe provenir de familiares, amigos, el equipo de salud y políticas públicas.

El papel del apoyo social

El apoyo social (en inglés social buffering) se estudió en numerosas especies sociales dado que la presencia de un miembro de la misma especie puede atenuar las respuestas de estrés, ante una situación que se percibe como amenazante (Avellaneda & Kamenetzky, 2021). En el contexto de la maternidad, se debe afrontar numerosas situaciones que pueden desencadenar respuestas de estrés. La lactancia puede representar un desafío, y en este contexto el apoyo social proveniente de personas cercanas (familiares, amigos y equipo de salud) desde el embarazo podría ser un factor clave para el inicio y sostenimiento de la lactancia y la salud de la madre y el bebé.

El apoyo social puede provenir de varios niveles e impactan de diversos modos en la madre y el niño. Es necesario trabajar con el núcleo cercano a la madre (familia, amigos, comunidad). Las personas cercanas cumplen un rol fundamental para brindar apoyo emocional y práctico a la madre, por ejemplo, ofreciendo ayuda en las tareas cotidianas o la atención de los hijos para disminuir la demanda que requieren estas tareas. Pero también es fundamental el rol de los equipos de salud.

El trabajo interdisciplinario con profesionales formados y actualizados permanentemente en los avances de las investigaciones sobre lactancia resulta clave, si consideramos que constituyen la fuente de información hacia las madres. El apoyo del equipo de salud debería idealmente estar presente desde etapas tempranas con programas para embarazadas adecuados, ya que en el marco de estos programas es posible brindar apoyo social a la madre, fundamentalmente apoyo emocional e información adecuada y actualizada.

Hago hincapié en brindar información actualizada y adecuada dado que existen numerosas creencias acerca de la lactancia que pueden perjudicar su desarrollo.

Respecto del apoyo proveniente de las políticas públicas, algunas de las medidas que se podrían regular son las siguientes:

  1. Entorno hospitalario favorable que apoye la lactancia desde el nacimiento, como la “iniciativa hospital amigo del niño”.
  2. Regulación de la comercialización y prescripción de fórmulas infantiles que restrinja las prácticas de marketing y la prescripción innecesaria.
  3. Promoción y educación en lactancia desde el embarazo, con acceso a programas para embarazadas en distintos ámbitos de la comunidad. Este punto es fundamental, en nuestro equipo hemos hallado que los niños con desnutrición infantil muestran medidas de crecimiento mayores cuando sus madres asistieron durante el embarazo a programas para embarazadas (mayor puntaje z de peso para la edad, talla para la edad y peso del recién nacido). Estos resultados son acordes a los hallados por Paredes-Mondragón et al. (2019), quienes hallaron que la ausencia de apoyo social durante la gestación se asocia con el bajo peso al nacer.
  4. La crianza monoparental podría representar un desafío extraordinario, especialmente en contextos de elevada vulnerabilidad social. Es escasa la literatura sobre lactancia y crianza monoparental. En nuestro equipo hallamos que mujeres casadas o en pareja alimentan a sus bebés con lactancia en mayor medida que las mujeres en situación de crianza monoparental. Se necesitan investigaciones adicionales para poder establecer las causas de esta asociación, pero podemos predecir que la crianza monoparental sumada a una red escasa de vínculos sociales cercanos podría reflejar un apoyo social insuficiente. Por eso solemos recomendar en las instituciones que asisten a familias vulnerables que fortalezcan sus programas para embarazadas y evalúen qué madres se encuentran en situación de crianza monoparental para brindar especial apoyo.

Los resultados de las investigaciones sobre este tema sugieren que es fundamental explorar los efectos del apoyo social desde las etapas tempranas de la vida, idealmente desde el embarazo.

Tabla de Apoyo Social y Lactancia Materna

Nivel de ApoyoImpacto en la Madre y el NiñoAcciones Recomendadas
Núcleo Cercano (Familia, Amigos, Comunidad)Apoyo emocional y práctico, disminución de la demanda de tareas cotidianas.Ofrecer ayuda en tareas cotidianas, atención de los hijos.
Equipos de SaludInformación actualizada y adecuada sobre lactancia.Trabajo interdisciplinario con profesionales formados en lactancia, programas para embarazadas.
Instituciones y Políticas PúblicasApoyo emocional, información y apoyo práctico.Entorno hospitalario favorable, regulación de fórmulas infantiles, promoción de la lactancia desde el embarazo.

Mitos sobre la lactancia materna

Seguro que has escuchado multitud de frases relacionadas con la lactancia materna: “si le das cada vez que pide lo malcrías”, “debes interrumpir la lactancia si te quedas embarazada de nuevo”, “beber más leche hace que produzcas más leche”… Otra creencia habitual es que “los sustos, disgustos o impresiones fuertes cortan la leche”. Pues bien, todas estas frases son mitos.

La prolactina es la responsable de la producción de la leche materna. Estimula, principalmente a través de la succión, a la glándula mamaria para que produzca leche para el recién nacido. Por otro lado, la oxitocina o la “hormona del amor” es la responsable del reflejo de eyección y del sentimiento de apego. Se puede segregar por estímulos emocionales, visuales o sonoros. Esto lo que quiere decir es que si la madre tiene un susto o disgusto, sigue teniendo la misma leche, no se corta, ni desaparece, ni deja de producirla. Lo que pasa es que puede que no salga a través del pezón debido a que la oxitocina se ha visto inhibida. Cuando el bebé succiona la leche saldrá más despacio y con mayor dificultad. Además, el vínculo entre la madre y el niño hace que en ocasiones el niño perciba el estado de la madre y si ella está estresada o agobiada el bebé puede notar un cambio. A pesar de que una situación así pueda ocurrir, no es motivo para destetar.

Algunos consejos para superar esos momentos serían tratar de relajarse y seguir ofreciendo el pecho a demanda. Es conveniente apartarse a un lugar tranquilo con el niño para acariciarlo, mecerlo, olerlo, susurrarle, etc. Tenerlo en los brazos, respirar y pasar tiempo en calma con él puede ayudar a evadirnos. De este modo la inhibición de la oxitocina será algo temporal.

Causas de la baja o ausencia de producción de leche materna

La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia y te contamos algunas de las causas.

¡Cómo aumentar tu producción de leche! Educación sobre lactancia materna | Sarah Lavonne

  • Problemas de salud como infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo pueden influir en la baja producción de leche.
  • Dificultades en el agarre del bebé, uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches pueden reducir la estimulación necesaria para conseguir una producción adecuada de leche materna.
  • No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas.
  • Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática. Sólo en casos especiales, y prescritas por un profesional experto en lactancia, pueden resultar útiles. Para el bebé puede ser más fácil encontrar el pezón recubierto por la pezonera, pero le será más difícil extraer la leche, sobre todo la del final de la toma, que contiene más grasa.
  • Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida.
  • En cuanto al consumo de fármacos, la mayoría de los fármacos habituales son compatibles con la lactancia y en pocas ocasiones es necesario suspenderlos; pero si estás tomando alguna medicación, es recomendable que lo comentes con tu ginecólogo o pediatra.
  • Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
  • El estrés, también puede influir.

Medidas para aumentar la producción de leche

Algunas medidas, planificadas y recomendadas de forma personalizada por los profesionales de maternidad del Hospital Sanitas La Zarzuela pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia, pide cita con nuestro equipo médico. Aunque cada plan debe estar orientado a una paciente concreta, estas son algunas de las principales medidas a aplicar cuando se busca aumentar la producción de leche materna:

  • Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
  • Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
  • Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.

¿Qué pasa si un pecho produce menos leche que el otro? ¿Es normal?

En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante. Por supuesto, si no se nota mejoría, lo mejor es consultar con uno de nuestros especialistas.

El rol de la consulta de lactancia materna

En este sentido, “en nuestra consulta, la madre puede recibir una variedad de consejos y apoyo para abordar las dificultades que pueda enfrentar. Algunas de las ayudas comunes que puede obtener incluyen:

  • Evaluación, diagnóstico y tratamiento individualizado: un profesional especializado en lactancia, como una consultora de lactancia certificada (IBCLC), puede evaluar la situación individual de la madre y el bebé. Se realiza una historia clínica completa, un examen físico de la madre y del bebé y se evalúa el agarre, la posición del bebé al amamantar y otros factores relevantes en función del caso.
  • Se proporciona asesoramiento personalizado sobre cómo solucionar el problema concreto de cada caso, como, por ejemplo, mejorando la técnica de lactancia, prescribiendo tratamiento adecuado de las grietas del pezón, o enseñando estrategias para aumentar la producción de leche, entre otros.
  • Educación y orientación: el profesional de lactancia puede proporcionar educación y orientación completa sobre la lactancia materna. Esto puede incluir información sobre la importancia de la lactancia materna, cómo establecer una buena producción de leche, la frecuencia y duración adecuadas de las tomas, la alimentación a demanda, la introducción de la lactancia mixta o el destete, entre otros temas.
  • Apoyo emocional: la consulta de lactancia también puede brindar un espacio seguro para que la madre exprese sus preocupaciones y emociones relacionadas con la lactancia. El profesional puede brindar apoyo emocional, tranquilizar a la madre y ofrecer estrategias para manejar el estrés y la ansiedad relacionados con la lactancia.
  • Recursos y referencias adicionales: además de brindar asesoramiento directo, el profesional de lactancia puede proporcionar a la madre recursos adicionales, como folletos informativos, libros, referencias a grupos de apoyo a la lactancia o en línea, y otros materiales útiles”.

Cada consulta de lactancia es única y adaptada a las necesidades individuales de la madre y el bebé. Es fundamental buscar el apoyo de un profesional capacitado en lactancia para obtener la ayuda adecuada y promover una experiencia positiva de lactancia materna.

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