Antonio Flores: Biografía de un Artista Inolvidable

Cantante de voz áspera y compositor de rara sensibilidad, Antonio Flores (Madrid, 1961) rompió con la tradición familiar rumbera y aflamencada para desarrollar un estilo propio con un pie en el pop-rock y otro en la canción de autor, sin olvidar su gusto por el blues ni el influjo de su sangre gitana.

Inicios y Primeros Pasos en la Música

En 1980 publicó un primer Lp, Antonio, que quizás por prejuicios derivados de ser hijo de quien era, pasó bastante desapercibido, a pesar de contener dos canciones que con el tiempo serían clásicos de su repertorio: No dudaría y la sabiniana Pongamos que hablo de Madrid, que Antonio reinterpretó en clave rockera.

Simultaneando su vocación musical con su faceta de actor, el hijo de Lola Flores tardó cuatro años en lanzar un nuevo disco, Al caer el sol, pero nuevamente los resultados comerciales fueron decepcionantes. Tampoco el tercero, Gran Vía, editado en 1988, contribuyó a mejorar la situación.

Reconocimiento y Éxito como Compositor

El reconocimiento a sus virtudes como compositor le llegó a través de su hermana Rosario, para quien compuso la mayoría de canciones de su exitoso LP De ley (1992), convirtiéndose desde entonces en su mejor aliado musical. Para Rosario compone la mayoría de canciones de su exitoso disco De ley (1992) y Siento (1993 ), convirtiéndose desde ese momento en su mejor aliado musical.

Antonio y Rosario Flores

"Cosas Mías": El Disco de la Consagración

Animado por las nuevas circunstancias, en 1995 grabó el que debería haber sido el disco de su consagración, Cosas mías, con canciones como Alba, Siete vidas o Cuerpo de mujer. En este álbum recogía cómo había cambiado personal y musicalmente en sus últimos seis años. "Hablo de lo que ha sido mi matrimonio, lo que ha sido mi hija para mi, del futuro de la sociedad en la que creo que hay que cuidar más la ecología y menos la política, esas cosas que se me pasan por la cabeza y las expreso con música", decía sobre este trabajo en el programa No es un sueño de RNE.

En ese disco se incluían canciones que cosecharon un enorme éxito como "Alba", dedicada a su hija, "Siete vidas" o "Cuerpo de mujer". Murió, sin duda, cuando estaba en su mejor momento profesional porque con ese cuarto disco se consagró después de un lustro sin componer y sin apoyo de las discográficas, a pesar de haber creado ya éxitos como "No dudaría", la primera canción de su álbum debut homónimo, Antonio (1980).

Cosas mías (Twins, 1994) plantea una fusión entre el rock y el flamenco o la copla con canciones tan memorables como “Isla de Palma” o “Alba”. El cantante emprende una gira por toda España para promocionar su regreso a la música y el 1 de marzo de 1995 graba un álbum en vivo. Alcanzó el disco de oro.

La Trágica Pérdida

Sin embargo, la fatalidad se cruzó en su camino: al poco de publicarse el disco murió su madre, y apenas dos semanas después, el 30 de mayo de 1995, Antonio era encontrado muerto.

"La soledad me quema como metralla", cantaba Antonio Flores en "Arriba los corazones". Y esa soledad tremenda e insoportable que le dejó la pérdida de su madre acabó con él, afirman quienes le conocían. "Murió de amor", dice Lolita. La mayor de los hermanos Flores ha contado muchas veces que la vida de su hermano eran su madre y la música. Y cuando se marchó la primera, la segunda no fue suficiente para salvar al cantautor. Su vida se acabó solo 14 días después de que España dijera adiós a su progenitora, que le describía como "muy cariñoso, sensible, y con poesía en el cuerpo".

Este sábado se cumplen 25 años desde aquel 30 de mayo de 1995 en el que el cantante y compositor apareció muerto en su cabaña de madera de El Lerele, la casa de la familia Flores.

Antonio Flores y Lola Flores

Un Artista Autodidacta y Completo

Artista completo y autodidactaAntonio Flores comenzó a tocar la guitarra con ayuda de su padre y más tarde fue autodidacta en el aprendizaje del bajo, la batería y el piano, instrumentos que tocaba "de oído", como él solía explicar. Componía canciones pero también escribía cómics y pintaba. "Soy músico, soy artista, soy creador, soy creativo...", así se definía el único hijo varón de La Faraona y Antonio González, El Pescaílla, en una rueda de prensa recogida por los micrófonos de Radio Nacional de España en las horas previas a su último concierto desde el pabellón Anaitasuna de Pamplona, cuatro días antes de su muerte.

Ya no pisaría nunca más un escenario y se frenó en seco una carrera que había despegado una década atrás a paso lento pero firme y que comenzaba a coger carrerilla con el éxito de su último disco, Cosas mías, publicado en 1994, y por el que recibió el disco de oro de la SGAE.

Influencias Musicales y Estilo

Porque si algo caracterizaba al mediano de los hermanos Flores era su capacidad para fusionar estilos, su espíritu roquero, sobre todo en sus inicios; y su pasión por el rhythm and blues que tenía muy presente. "Yo soy más rockero que rumbero, aunque los dos hacemos fusión de música, pero la suya tira más a la raza que la que hago yo", se explicaba.

No le molestaba que le encasillaran como creador de flamenco-rock o como un roquero urbano pero él se consideraba "músico sin sello en la espalda" y aseguraba que cualquier música le inspiraba "desde la Caballé, a Camarón de la Isla o Led Zeppelin. Me gusta la música".

Desde The Rolling Stones a Chuck Berry, Bob Marley, Elton John o Carole King, entre otros. De los compositores españoles Antonio Flores se quedaba con sus tocayos Antonio Vega y Antonio Carmona, también con Manolo Tena, Ray Heredia o Joaquín Sabina, de quien versionó su famoso tema "Pongamos que hablo de Madrid", en clave roquera y lo incluyó con gran éxito en su segundo disco, Al caer el sol (1984).

Aseguraba que le gustaba componer a la sombra, siempre de noche, pero que no lo cambiaba por la adrenalina que sacaba cuando se subía al escenario, para él era complementaria una cosa con la otra. Y creía que la música hecha "con el corazón, sin marketing y con duende" era la que gustaba al público.

Carrera en el Cine

Antonio Flores también trabajó en la gran pantalla, para él era parte de su trabajo de artista y era, además, un hobby. Debutó en El taxi de los conflictos, de José Luis Sáenz de Heredia cuando tenía tan solo ocho años. Apunto de cumplir los 20 volvió a aparecer en la cinta de Eloy de la Iglesia Colegas (1980), ejemplo del cine quinqui de la época, en la que compartía reparto con su hermana Rosaro. Más tarde rodó, entre otras cintas, El balcón abierto (1984), Calé (1987), la protagonizada por Sharon Stone, Sangre y arena (1989), o Chechu y familia (1992).

Película Colegas

Muchos dicen de él que fue un ser sufriente. Él nunca ocultó sus problemas con las drogas, las veces que intentó desengancharse, cuando por fin lo consiguió o que el alcohol "mi amigo J&B", decía él, le ayudaba a componer.

Legado

No es hasta después de su muerte cuando se le empieza a reconocer su talento como compositor y cantante a través de la organización de homenajes y el lanzamiento de discos recopilatorios.

En el año 2002, se puso a la venta el disco Para Antonio Flores. Cosas tuyas, editado por su propia familia, motivo por el que se creó un sello discográfico, "Flower Power". En esta grabación dieciséis cantantes españoles versionan sus canciones más famosas.

Flores para Antonio: Primer adelanto | Movistar Plus+

ÁlbumAñoCanciones Destacadas
Antonio1980No dudaría, Pongamos que hablo de Madrid
Al caer el sol1984Pongamos que hablo de Madrid (versión rock)
Gran Vía1988Gran Vía
Cosas mías1994Alba, Siete vidas, Cuerpo de mujer

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