El chupete puede ser un gran aliado para calmar, reconfortar y acompañar al bebé en sus primeros meses de vida. Sin embargo, es crucial conocer los diferentes tipos de chupetes, sus materiales y cómo utilizarlos correctamente para evitar posibles inconvenientes. Usar chupete o no usarlo es un tema relacionado con la crianza.
Como habrás comprobado, los chupetes anatómicos tienen una forma especial. A priori podríamos pensar que un chupete tendría que ser redondeado y parecerse al máximo a un pezón. Que si chupetes de silicona o de látex, que si chupetes anatómicos o fisiológicos… Seguro que te encantaría que existiera un solo modelo de chupete. Hay muchos aspectos a tener en cuenta pero hoy te hablaremos un poquito sobre un tipo de chupete en concreto.
Evolución del Uso del Chupete por Etapas
¿Es útil el chupete para el bebé?
El chupete no es imprescindible, pero puede ser una herramienta útil para satisfacer la necesidad de succión no nutritiva del bebé, aportándole consuelo y calma en momentos de estrés o sueño. En bebés alimentados con fórmula, se puede usar desde el nacimiento.
Formas y Materiales de los Chupetes
Existen multitud de tipos de chupetes en el mercado. Las diferencias fundamentales son en cuanto a la forma de la tetina y al material de la misma.
Por su forma, los chupetes pueden ser de cereza o redondos, anatómicos o fisiológicos. Los primeros son los de toda la vida y se recomiendan en los primeros meses de vida. Entre anatómicos y fisiológicos, hay opiniones encontradas. Hay odontopediatras que prefieren los primeros y otros que son más favorables a los segundos. Los anatómicos imitan la forma del pezón y hay que tener en cuenta que solo tienen una posición correcta, por lo que hay que girarlos si el bebé les da la vuelta. Los fisiológicos son más cómodos, porque son planos y se usan igual en cualquier posición.
Materiales del chupete
- Látex: material natural. Las tetinas de los chupetes de látex son elásticas y blandas, por lo que se asemejan mejor al pecho materno. Su principal inconveniente, y a tener en cuenta, es que se deforma y estropea con facilidad, y además, absorbe olores y sabores. El látex es un material natural que tiende a deformarse con más facilidad. Es más resistente pero tiene que reemplazarse más a menudo. Tiende a absorber olores y humedad.
- Silicona: material sintético transparente más rígido que el látex, por lo que es menos resistente a mordiscos o tirones. Inerte, higiénico, no absorbe olores ni sabores. Puede rasgarse si se corta.
Tipos de tetinas del chupete
Aunque en un principio parece que lo más recomendable, por tener una forma similar al pezón, es la tetina redonda, lo cierto es que no es así. Esta tetina no se moldea correctamente con la lengua como lo hace el pezón, por lo tanto, el bebé presiona más el paladar y la lengua y esto puede ocasionar malformaciones en la boca. Se recomienda la tetina fisiológica, por ser la que más espacio deja en la cavidad bucal, consiguiendo así una succión lo más natural posible.
¿Cómo debe ser un buen chupete?
Un chupete adecuado debe ajustarse al paladar del bebé y permitir una succión que se asemeje lo máximo posible a la del pecho materno. Durante la lactancia, la lengua del bebé se impulsa hacia delante y la mandíbula se mueve rítmicamente de arriba a abajo.
La tetina ideal es la de 0-6 meses.
No. De hecho, cuanto más pequeñito sea el chupete mejor, huyendo de los chupetes tipo cereza que tienen la parte final en forma de bola, redonda y grande y que son los que más deformidades provocan.
Tabla por edad del bebé: chupete recomendado por etapa
Cada etapa del desarrollo requiere un chupete adaptado a la edad, el tamaño del paladar y la fuerza de succión del bebé.
¿Qué aspectos revisar antes de comprar un chupete?
Compra siempre chupetes en establecimientos que te ofrezcan las garantías de que lo que estás comprando cumple la normativa de seguridad y que están homologados.
Higiene y Cuidado del Chupete
El chupete está en contacto constante con la boca del bebé, por lo que es fundamental mantenerlo limpio, desinfectado y en buen estado para evitar infecciones, hongos, caries o contaminación por bacterias. Mantener el chupete limpio es una forma de cuidar la salud bucal y general de tu bebé.
¿Cómo esterilizar el chupete antes del primer uso?
Hervir en agua durante 5 minutos.
Limpieza diaria del chupete
Fácil. Agua y jabón y secar al aire.
Errores al limpiar el chupete
- No “limpiar” el chupete en tu boca si se cae.
- Meterse en su boca el chupete si se cae al suelo. Muchos padres ‘limpian’ el chupete del bebé en su propia boca cuando está sucio, pero no es recomendable. “Si un chupete se cae al suelo, mejor lo lavamos.
¿Cómo guardar el chupete correctamente?
Tampoco hay que guardar el chupete suelto en un bolso o bolsillo, sino que debe hacerse en su caja.
¿Cada cuánto se debe cambiar un chupete?
Es más resistente pero tiene que reemplazarse más a menudo.
ESTE es el chupón ideal para tu bebé ( Ventajas y Desventajas) Joana Campolargo
Impacto del Chupete en la Salud del Bebé
¿El chupete es perjudicial para la boca del bebé? ¿Puede afectar el chupete a los dientes?
Es habitual que los padres tengan cierto temor a que el uso del chupete pueda producir malformaciones en la boca del niño. El impacto del chupete en los dientes depende del tiempo y la frecuencia de uso.
Cuando el bebé deja el chupete, las estructuras bucales aún están en pleno crecimiento, lo que permite una reversibilidad en la mayoría de las alteraciones leves. Señala que el uso prolongado del chupete, como agente externo, puede provocar alteraciones en la estructura oral, deglución, masticación y respiración del bebé, que tendrá consecuencias en el futuro.
Si prolongamos el uso de chupete más allá de los 2 años corremos el riesgo de presentar problemas dentales y en la cavidad oral que puede terminar en largos tratamientos de ortodoncia para corregirlos.
¿Interfiere el chupete en la lactancia materna?
Mientras que para succionar el pecho, el bebé necesita abrir mucho la boca y abarcar también parte de la aréola, con el chupete los labios están más cerrados y la succión es superficial. Dárselo a los peques demasiado pronto puede interferir en el éxito de la lactancia materna. En los casos de Lactancia Materna Exclusiva no se recomienda utilizarlo hasta que la lactancia esté bien establecida.
Sin embargo, para evitar esta interferencia con la lactancia, la medida no es usar este tipo de chupetes de bola, sino “no ofrecer tetinas al menos hasta el mes de vida, cuando la lactancia ya esté bien establecida”, recomienda la pediatra.Además, para que no haya problemas con la lactancia si el niño usa chupete, no hay que dárselo demasiado, “ya que esa succión que el bebé hace en el chupete en lugar de en el pecho es fundamental para estimular la producción de leche en la madre”, explica. De este modo, cuando se quiera dar chupete a un niño que toma pecho, “se elegiría un chupete fisiológico, pero no antes del mes de vida y cuidando de no abusar de él porque podría interferir con la lactancia”, subrata la Dra.
¿Dormir con chupete previene la muerte súbita?
Sí, porque los bebés tienen una succión alimenticia y otra que es puramente placentera. Además, muchos estudios (de organizaciones como la Americana o la Española de Pediatría) han encontrado que el uso del chupete está relacionado con la reducción del riesgo de que aparezca el síndrome de muerte súbita del lactante. Aunque no se sabe a ciencia cierta porqué ocurre, se apunta a que podría deberse a que el chupete ayuda a progresar los mecanismos que dirigen el desarrollo de las vías respiratorias superiores.
Chupete y desarrollo del habla: ¿puede interferir?
Una de las dudas más comunes entre madres y padres es si el uso del chupete puede dificultar el desarrollo del habla. Observa si el niño mantiene la boca abierta o tiene dificultades al pronunciar ciertos sonidos.
¿Cómo dejar el chupete? Estrategias para una retirada respetuosa
Muchos padres se enfrentan al momento de decir adiós al chupete con dudas, miedo al rechazo y culpabilidad. Y es normal: el chupete no solo calma, también forma parte del vínculo emocional del bebé con su rutina de consuelo.
Yo suelo decir a los padres a partir de los 12-15 meses que ya no saquen el chupete de casa, que lo asocien únicamente al sueño en casa. De este modo, evitaremos que el niño o la niña se enganche en esta época, que, por otro lado, cuando se hacen verdaderamente chupeteros es del año en adelante. Ya a partir de los 18 meses - 24 meses debemos retirarlo de día y de noche y creedme cuando os digo que cuanto antes lo hagamos, menos nos costará.
- Elige bien el momento. En ese caso, es recomendable hablar con él abiertamente. A partir de esa edad, muchos niños pueden entender explicaciones sencillas y participar en el proceso de forma activa.
- Redúcelo de forma gradual. Esta reducción paulatina le da al niño control y seguridad.
- Usa cuentos o rituales de despedida. Los cuentos infantiles sobre dejar el chupete son una herramienta maravillosa.
- Sustituye el chupete por otro objeto de consuelo. Puedes ofrecer un peluche especial, un cojín, una mantita o incluso una canción.
- Evita castigos o presiones.
Respetar el ritmo del bebé, su desarrollo oral y emocional, y saber cuándo es el momento de decir adiós al chupete hará que esta herramienta sea realmente útil… y no un obstáculo.
