Diarrea en Cabritos Lactantes: Causas, Tratamiento y Prevención

Una de las enfermedades más comunes a temprana edad en ovinos y caprinos es la diarrea en corderos y cabritos, que a menudo conduce a la muerte o al debilitamiento de la flora intestinal. Es frecuente que esta enfermedad se presente en la primera semana de vida, debido principalmente a infecciones y parásitos en el intestino.

Causas de la Diarrea en Cabritos

Hay muchas causas por las que los cabritos presentan diarrea, pero las más comunes son:

  • Salmonella
  • Bacterias clostridiales
  • Parásitos intestinales
  • Virus digestivos

Cada sintomatología varía según la causa, por lo que se pueden observar diarreas de diferentes colores y consistencias:

  • Roja: Posiblemente el cabrito tenga una hemorragia en el intestino proveniente de una enterotoxemia.
  • Verde: Muy común por la ingesta de alimentos contaminados.

La diarrea en corderos y cabritos es una de las enfermedades más comunes del ganado ovino y caprino. Supone también una de las causas más comunes de pérdidas económicas para el ganadero, tanto para las explotaciones destinadas a la industria cárnica como láctea.

Causas Infecciosas y Parasitarias Comunes:

  • Bacterias:
    • Escherichia coli
    • Clostridium
    • Salmonella
    • Campylobacter
  • Virus digestivos
  • Parásitos intestinales:
    • Criptosporidios
    • Coccidios
    • Giardias

Es importante destacar que algunas bacterias, como *E. Coli*, son habituales en la flora intestinal, pero ante un síndrome diarreico pueden provocar una alteración grave de la salud del animal.

Apariencia de las Heces y Síntomas

La apariencia de las heces y los síntomas presentados varían según la causa. En general, se puede encontrar:

  • Deposiciones líquidas/pastosas con diferente color y consistencia.
  • Zona perianal y cuartos traseros manchados por las heces.
  • Apatía y somnolencia.
  • Deshidratación: Piel y mucosas resecas.
  • Alteraciones en el pelaje.
  • Timpanismo.
  • Dolor abdominal.

Si analizamos el color/apariencia de la diarrea en el cordero o cabrito tendremos un indicador sobre el patógeno:

  • Diarrea amarilla: Suele corresponderse por una diarrea colibacilar. Es la diarrea en corderos y cabritos más frecuente en las primeras semanas de vida. Se caracteriza por una rápida deshidratación que pone en peligro la vida del animal. Suele estar implicada la E. coli.
  • Diarrea blanca: Encontramos heces blancas, parecidas a escayola fresca, aunque posteriormente el cuadro clínico puede evolucionar y presentar heces oscuras. Podríamos estar ante un cuadro de disentería del cordero, en el que suele detectarse la presencia de Clostridium.
  • Diarrea gris: Suele presentarse en el caso de parasitosis por coccidios. Las heces muestran una consistencia pastosa y olor agrio. En cuanto al color suele ser gris, verde oscuro o marrón verdoso.
  • Diarrea roja: Consecuencia de una posible enterotoxemia hemorrágica. Se presenta en animales muy jóvenes, de apenas días de edad. Es fácilmente reconocible ya que las heces son de color rojo debido a la presencia de sangre. Presenta una alta mortalidad y suele estar implicada la bacteria Clostridium.
  • Diarrea verde: En el caso de detectar diarreas verdes podemos estar frente a una infección parasitaria por Cryptosporidium. El parásito puede contagiarse a través de comidas o aguas contaminadas y provoca diarreas que van desde el verde claro al verde flúor.
  • Diarrea muy líquida y maloliente: Es causada por la Salmonella. Esta causa es la menos común dadas las actuales medidas de bioseguridad aplicadas a las explotaciones ganaderas. No obstante puede presentarse si el ganado entra en contacto con aguas residuales o contaminadas durante el pastoreo.

Criptosporidiosis: Una Causa Común

La criptosporidiosis es la principal causa de diarrea en terneros, corderos y cabritos de menos de un mes de vida y ocasiona elevadas pérdidas económicas. El género Cryptosporidium incluye alrededor de 30 especies. Cryptosporidium parvum es la especie que se detecta con mayor frecuencia asociada al síndrome diarreico neonatal.

En animales destetados y adultos predominan las especies *C. andersoni*, *C. ryanae*.

Las especies hospedadoras son numerosas e incluyen al ser humano y a un amplio espectro de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces. Sin embargo, los principales reservorios de *C. parvum* son los rumiantes.

La criptosporidiosis es una de las principales causas de diarrea en los niños menores de 5 años y uno de los principales patógenos oportunistas en personas con inmunodepresión. Las dos especies de Cryptosporidium más frecuentes en humanos con diarrea son *C. parvum* y *C. hominis*, siendo ambas zoonóticas. *Cryptosporidium parvum* es la especie que se detecta con mayor frecuencia en los rumiantes.

Criptosporidiosis en becerros

Ciclo Biológico de *Cryptosporidium parvum*

*Cryptosporidium parvum* parasita principalmente al intestino delgado (yeyuno e íleon). En infecciones graves, la infección se extiende al intestino grueso. En los rumiantes neonatos el principal signo clínico es la diarrea, que está asociada a la eliminación de un elevado número de ooquistes en las heces.

La diarrea se produce como consecuencia de la invasión de los enterocitos por los esporozoítos que se liberan en la luz intestinal tras la ruptura de la pared del ooquiste. La tasa de morbilidad suele ser elevada y la tasa de mortalidad baja. Los signos clínicos aparecen durante la primera semana de vida.

La diarrea suele durar entre 3 y 5 días en los casos leves y hasta dos semanas en los casos más graves. La enfermedad es más grave cuando hay coinfecciones con otros patógenos, también implicados en el síndrome diarreico neonatal, como los rotavirus, coronavirus, *E. coli* enterotoxigénico.

Diagnóstico de Criptosporidiosis

El diagnóstico clínico-epidemiológico es presuntivo y ayuda a determinar la gravedad del proceso.

Recogida de muestras y envío al laboratorio: Heces del recto de 5-10% de los animales afectados lo más pronto posible desde el comienzo de la diarrea. En caso de realizar un diagnóstico post mortem se recogerá contenido de yeyuno e íleon.

Técnicas de diagnóstico empleadas: Todas las pruebas empleadas se basan en la detección de ooquistes. Lo más sencillo y económico es realizar una extensión fecal y tinción por los métodos de Heine o Ziehl-Neelsen. Además existen pruebas inmunológicas comerciales. Una es la prueba ELISA sándwich directo para la detección de los cuatro agentes implicados en el síndrome diarreico neonatal.

Tratamiento y Control

Ante un brote de criptosporidiosis, el objetivo sería eliminar la infección de los animales enfermos, eliminar los ooquistes del ambiente y establecer medidas preventivas. Sin embargo, no existen fármacos curativos totalmente eficaces y las medidas higiénicas no eliminan totalmente los ooquistes de las explotaciones ni evitan la infección.

La rehidratación debe ser inmediata tras la aparición de la diarrea (antes de las 24 h), oral o endovenosa (cuando la deshidratación es superior al 8%, el animal está decúbito lateral, semi-comatoso y con los ojos hundidos), con glucosa o dextrosa y alcalinizantes (acetato o propionato mejor que bicarbonato) y sales minerales.

Algunos tratamientos farmacológicos incluyen:

  • Lactato de halofuginona (0,1 mg/kg durante 7 días): Reduce la eliminación de ooquistes y la diarrea. Efecto no consistente.
  • Sulfato de paromomicina (35.000 UI/kg durante 7 días): Reduce la eliminación de ooquistes y la diarrea. No es uniformemente eficaz.
  • Decoquinato (2 mg/kg, dos veces al día durante 21 días): Reduce la eliminación de ooquistes y la diarrea. Reduce la elevación periparto en oveja y cabra. Licencia para usar en bovino y ovino solo frente a las coccidiosis. Efecto no consistente.

Además, es crucial la limpieza y desinfección de suelos, paredes, comederos, bebederos y nodrizas.

Prevención de la Diarrea en Corderos y Cabritos

La mejor política de bioseguridad es la prevención, que pasa por la eliminación de los agentes que pueden causar la enfermedad, mediante estrictos protocolos de higienización y desinfección.

Pautas a seguir:

  • Higienización de la zona de estabulación: Para evitar enfermedades infecciosas, las zonas de estabulación y las instalaciones destinadas a partos deben estar limpias y desinfectadas. Las instalaciones deben reunir las características adecuadas para el bienestar de los animales, como una buena ventilación y espacio suficiente. El hacinamiento, las humedades y la suciedad son caldos de cultivo para la aparición y extensión de enfermedades.
  • Desinfección de las instalaciones: Aplicar un desinfectante de amplio espectro para completar un programa de desinfección e higiene riguroso. Para evitar la transmisión de diarreas asociadas a aguas contaminadas, se pueden usar productos para la higienización del agua de consumo y superficies de contacto con la misma.
  • Atención a las camas: Una cama sucia y húmeda es un foco de posibles infecciones. Debemos renovarla a menudo y mantenerla seca, también debe ser abundante y resultar confortable para el animal.

Control de la Diarrea en Corderos y Cabritos

Si nos encontramos con un cuadro de diarrea en corderos, debemos determinar la causa que lo ha producido. El veterinario responsable de los animales valorará el tratamiento a realizar según la causa, avance de la enfermedad y estado general del animal.

El ganadero deberá trabajar para eliminar las causas mediante la higienización y desinfección de las instalaciones. Deberá estar atento a rehidratar a los corderos y cabritos afectados, ya que la deshidratación es la principal causa de mortalidad asociada a las diarreas. En el caso de que el animal se encuentre muy débil o sea incapaz de beber deberá hidratárse mediante sondas gástricas o vías intravenosas.

La diarrea conlleva un debilitamiento de la flora intestinal que favorece su persistencia, así como la colonización y expansión de patógenos nocivos. El tratamiento veterinario para eliminar estos patógenos también puede conllevar una disminución de la flora.

La Importancia del Calostro

Es clave que en las primeras 24 horas de nacido el cordero pueda tomar calostro de forma asidua con su madre. La alimentación de la oveja, principalmente en el último periodo de gestación influye enormemente en el sistema inmunológico del cordero. La ingesta del calostro se lleva a cabo las primeras horas de vida, siendo recomendable que la primera toma se dé en las dos primeras horas tras el parto.

El síndrome diarreico es un proceso multifactorial y abordar y erradicar el síndrome diarreico en una explotación una vez que ha entrado en ella resulta difícil, por lo que el manejo y la prevención adecuados son de suma importancia.

Publicaciones populares: