Pruebas de Embarazo en el Primer Trimestre: Fiabilidad y Tipos

Cuando estás buscando quedarte embarazada, el uso de pruebas de embarazo se convierte en una herramienta fundamental para confirmar la gestación de forma temprana y precisa. Gracias a que existen diferentes pruebas, la gran mayoría simples y fáciles de usar, las convierte en aliadas perfectas para aquellas mujeres que desean saber si están esperando un bebé.

A lo largo de tu embarazo, te van a realizar una serie de pruebas para comprobar que el proceso gestacional evoluciona con normalidad y todo va bien en lo que respecta a tu salud y la de tu bebé. Normalmente, las pruebas que más se repiten durante el embarazo son las analíticas: una en cada trimestre si el embarazo evoluciona con normalidad y es de bajo riesgo.

En este artículo vamos a ver los tipos de pruebas disponibles, sus diferencias, el tiempo de espera o cómo elegir la más adecuada.

¿Cuándo realizarte una prueba de embarazo?

Tipos de Pruebas de Embarazo

Existen varios tipos de pruebas disponibles, cada una con sus propias características, niveles de precisión y momentos óptimos para su realización.

Pruebas de Embarazo de Orina o Comerciales

Las pruebas comerciales o de orina son una de las opciones más populares entre las mujeres que buscan confirmar un posible embarazo en la comodidad de sus hogares. Estas pruebas utilizan la orina para detectar la presencia de la hormona hCG, liberada por el embrión cuando este se implanta en el útero materno, y ofrecen resultados rápidos y fáciles de interpretar.

Los tests de embarazo rápidos están disponibles en farmacias y supermercados, y pueden dar resultados positivos pocos días después del retraso menstrual. Pero es importante recordar que su precisión puede variar dependiendo del momento en que se realicen y otros factores individuales.

Prueba de Embarazo de Sangre

La prueba de embarazo en sangre, también conocida como prueba de Beta hCG, se realiza mediante la extracción de sangre en un laboratorio o consultorio médico. Un profesional de la salud toma una muestra de sangre del brazo y luego se analiza para detectar la presencia de la hormona hCG, un marcador claro de la revolución hormonal en el embarazo.

Los resultados de esta prueba suelen estar disponibles en aproximadamente 2 horas, lo que permite obtener información rápida y precisa sobre el estado de gestación y así saber si ya te tienes que preparar para el primer trimestre del embarazo.

La prueba sanguínea puede hacerse de dos maneras: cuantitativa o cualitativamente. La última, al igual que el test de orina, simplemente indica un positivo o negativo, pero no un valor exacto de hormona.

Por su parte, el resultado del test de embarazo cuantitativo es un valor concreto que indica la concentración de hormona beta-hCG en sangre. Por ello, debe ser un especialista el que determine si dicho resultado corresponde al embarazo.

Existe cierta controversia en relación al nivel de hormona hCG tomado como límite para indicar que hay o no gestación. En cualquier caso, generalmente se considera que valores inferiores a 10 mUI/ml son dudosos.

En caso de resultado dudoso, se recomienda repetir la prueba 2-3 días después y analizar la evolución de la beta-hCG: si el valor se duplica, aproximadamente, cada 48-72 horas, es indicativo de que el embarazo evoluciona favorablemente. Si, por el contrario, el valor se detiene o disminuye, se considera que la gestación no es evolutiva.

Pruebas Caseras de Embarazo

Las pruebas caseras de embarazo son ampliamente utilizadas como una primera opción para muchas mujeres debido a su conveniencia y accesibilidad. Como la prueba de sal, la prueba del vinagre y la prueba con bicarbonato de sodio, que se basan en métodos no científicos y pueden ofrecer indicios preliminares sobre un posible embarazo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estas pruebas caseras no son tan precisas como las pruebas médicas y pueden dar lugar a resultados incorrectos.

¿Cuál es la Prueba de Embarazo Más Precisa?

La prueba de embarazo más precisa es la prueba de sangre, que se estima tiene una fiabilidad entre el 97% y el 99% y detecta la hormona hCG con alta precisión.

Aunque puede ser más invasiva que las pruebas caseras o comerciales, anteriormente vistas, la prueba de sangre es recomendada para obtener un diagnóstico definitivo y fiable en casos donde se requiere una confirmación precisa y temprana del embarazo.

¿Cuándo Puedo Realizar una Prueba de Embarazo?

Se puede hacer una prueba de embarazo en cualquier momento después de tener un retraso menstrual, ya que es cuando estas pruebas funcionan mejor. Si hay un retraso o se sospecha de un embarazo, es recomendable hacer la prueba lo antes posible. Para obtener resultados más precisos, especialmente si los periodos son irregulares, se aconseja realizar la prueba aproximadamente 3 semanas después de haber tenido relaciones sexuales.

Para que un test de embarazo (ya sea casero en orina o los realizados en sangre) tenga un resultado fiable, lo ideal es esperar, como mínimo, 15 días desde la concepción para hacer la prueba de embarazo. No obstante, cuando se está buscando un bebé y se mantienen relaciones sexuales frecuentes, es habitual que la mujer no sepa qué día exactamente pudo quedarse embarazada. En este caso, el test de embarazo debería hacerse una vez que la mujer ha tenido, al menos, un día de retraso en su menstruación.

Analítica del Primer Trimestre

La analítica del primer trimestre es la más exhaustiva de todas y tiene una gran importancia, pues sirve para comprobar datos fundamentales de tu salud. Otra información importante que nos ofrece la analítica del primer trimestre es conocer el grupo sanguíneo y Rh (puede ser positivo o negativo), con el fin de detectar posibles incompatibilidades entre la madre y su bebé.

Por lo general, en esta primera analítica durante el embarazo también se miden tres sustancias producidas por el feto presentes en la sangre de la madre: hCG, estriol y alfafetoproteína, con el objeto de empezar a evaluar el riesgo de que padezca síndrome de Down o alguna otra anomalía cromosómica. La detección del síndrome de Down es una de las principales utilidades de la analítica del primer trimestre. Aunque su fiabilidad es muy alta (sobre un 85%), el cribado combinado del primer trimestre no ofrece un diagnóstico definitivo, es decir, no permite confirmar si el feto presenta síndrome de Down.

Aunque sí nos informa del riesgo que tiene el bebé de padecer esta anomalía cromosómica.

Triple Screening

Durante el embarazo, se realizan diferentes pruebas para descartar posibles malformaciones o problemas del futuro bebé. El triple screening es una prueba menos invasiva que la amniocentesis, pero no se trata de una prueba diagnóstica porque no aporta información sobre el estado real del bebé, sino que se basa en un mero cálculo de probabilidades.

Cada uno de estos tres parámetros tiene un momento durante la gestación en el que sirve como marcador de posible diferencia entre niños normales y niños con síndrome de Down, trisomía 18 o anomalías del tubo neural. Por ejemplo, en caso de Síndrome de Down, la PAPP-A tiende a estar disminuída y la beta HCG elevada. Así mismo, una transparencia nucal superior a 3 mm. en este periodo, se considera indicador de riesgo.

El conjunto de estos tres parámetros, junto con la edad y peso de la embarazada y el momento de la gestación en que se toman las muestras y se hace la ecografía, permite calcular la probabilidad que tiene esa mujer de tener un hijo con una alteración del tubo neural o cromosómica. No dice si el bebé tiene problemas, solo da una probabilidad de que los tenga. Por una parte, da muchos falsos positivos y, por otra, depende mucho del laboratorio y de quién y cuándo se realice la prueba.

Los resultados de esta prueba se dan, como hemos comentado, en concepto de probabilidad. Es decir, se obtendrán unos resultados, por ejemplo, de 1/1550. Esto quiere decir que de 1550 mujeres de tu misma edad, a las que les realizaron la analítica y la ecografía exactamente en tu mismo momento de gestación y que dieron exactamente los mismos resultados que los tuyos, hubo una que estaba gestando un bebé con Síndrome de Down.

Se establecen una serie de “cortes” en los resultados, que varían en función de la edad de la mujer. Si los resultados obtenidos en tu prueba igualan o superan el riesgo del “corte” establecido, se te propondrá que te realices una amniocentesis. Es decir, si para una mujer de 37 años se establece el “corte” del índice de riesgo en 1/270, y tus resultados son 1/260, te propondrán una amniocentesis, que es una prueba diagnóstica invasiva que ofrece información real del bebé, aunque conlleve ciertos peligros que se explican más adelante. En cualquier caso, la decisión de someterte o no a la prueba siempre la tomas tú.

El Triple Screening se hace para conocer el riesgo que tiene un bebe de tener síndrome de Down, ya que es el síndrome más frecuente.

Existe otra prueba que ayuda a detectar el síndrome de Down en el feto. Se trata del Cribado Cuádruple del Segundo Trimestre, que consiste en la medición de la alfa-fetoproteína, de la gonadotropina coriónica humana total, del estriol no conjugado y de la inhibina A.

Un trabajo reciente, realizado en 38.167 embarazadas, de las cuales 117 tenían un feto con Síndrome de Down, compara el Triple Screening y el Cribado Cuádruple del segundo trimestre. Con un índice de resultados falsos positivos del 5%, las tasas de detección del síndrome de Down fueron las siguientes: con el Triple Screening: el 87%, el 85% y el 82% para las mediciones realizadas en las semanas 11, 12 y 13, respectivamente; el 81% con el cribado cuádruple del segundo trimestre; el 95% con el cribado gradual secuencial; el 88% con el cribado sérico integrado; y el 96% con el cribado completo integrado con mediciones en el primer trimestre realizadas a las 11 semanas.

El Triple Screening es, como hemos visto, una prueba no invasiva, mientras que la Amniocentesis tiene un riesgo de pérdida fetal aproximado del 1-2% (no solo depende de la habilidad del que la hace, sino también de si la mujer tiene o no sobrepeso, si tiene la placenta en la cara anterior, si tiene miomas, de la ubicación del bebé...). Es decir, se trata de una prueba invasiva.

Tabla comparativa de pruebas de detección de Síndrome de Down

Prueba Momento de Realización Tasa de Detección (con 5% de falsos positivos)
Triple Screening Semanas 11-13 82-87%
Cribado Cuádruple Segundo Trimestre 81%
Cribado Secuencial Primer y Segundo Trimestre 95%
Cribado Integrado Primer y Segundo Trimestre 88-96%

Test Prenatal No Invasivo (TPNI)

El test prenatal no invasivo (TPNI) es una prueba diagnóstica que permite analizar el ADN del feto encontrado en una muestra de sangre materna. Su finalidad es predecir el riesgo que presenta el bebé de tener ciertas anomalías cromosómicas, como el síndrome de Down o el síndrome de Edwards, pero con la ventaja de no ser una prueba invasiva que ponga en peligro el embarazo. Por ello, el test de ADN fetal en sangre materna es una alternativa cada vez más utilizada a los clásicos estudios prenatales, es decir, la amniocentesis y la biopsia de vellosidades coriales, ambas asociadas a un alto riesgo de pérdida gestacional.

Ventajas del TPNI

  • Diagnóstico precoz: A partir de la semana 10 de embarazo ya puede realizarse el test con total fiabilidad.
  • Sencillez y comodidad: Solamente es necesaria una muestra de sangre de la madre obtenida como en un análisis rutinario.
  • Rapidez: Los resultados pueden obtenerse entre 3 y 15 días en función de la prueba y el laboratorio donde se realice.
  • Seguridad: No existe ningún riesgo para la madre ni para el feto.
  • Precisión: Su tasa de detección es superior al 99%, en comparación al 90% del triple screening. Además, su índice de falsos positivos es inferior al 0,1%, mientras que el del triple screening es del 5%.

Al tener una precisión del 99% quiere decir que el test de ADN fetal en sangre materna es mucho más fiable que el cribado combinado del primer trimestre, lo cual permite reducir el número de amniocentesis innecesarias.

Limitaciones del TPNI

Puesto que se trata de una prueba diagnóstica bastante reciente, el test prenatal no invasivo todavía presenta algunas limitaciones que hacen que no pueda sustituir a las pruebas invasivas de forma definitiva. Algunas de ellas son las siguientes:

  • Aunque detecta las alteraciones cromosómicas más frecuentes, el test de ADN fetal en sangre materna no sirve para detectar cualquier anomalía genética. Todavía tiene una capacidad diagnóstica limitada.
  • Tampoco puede detectar las malformaciones fetales y, por tanto, no sustituye a la ecografía morfológica.
  • Su precisión es muy elevada, pero sigue siendo una prueba de cribado. En caso de obtener un resultado positivo, éste siempre será confirmado con una amniocentesis o biopsia corial.
  • Su precio. El test prenatal no invasivo es caro y actualmente no se encuentra cubierto por la Seguridad Social.
  • Existe un riesgo mayor al 5% de no obtener resultados en pacientes obesas.
  • En caso de embarazo gemelar, no es válido para analizar los cromosomas sexuales.

Indicaciones del Test de ADN Fetal

Cualquier mujer embarazada puede realizarse esta prueba no invasiva para conocer el estado de su bebé y seguir la gestación con mayor tranquilidad. No obstante, el test de ADN fetal en sangre materna está especialmente indicado en los siguientes casos:

  • El cribado combinado del primer trimestre resulta en riesgo elevado de alteraciones cromosómicas.
  • Existen antecedentes de embarazo previos con anomalías.
  • El cariotipo de alguno de los progenitores está alterado.
  • Resultados sospechosos en la ecografía de las 12 semanas.

A pesar de su elevado coste, el test prenatal no invasivo ha conseguido reducir aproximadamente un 90% las amniocentesis innecesarias, al confirmarse la no existencia de las alteraciones cromosómicas indicadas en un principio por el triple screening.

¿Qué Alteraciones Genéticas Detecta?

Actualmente, existen dos tipos de test prenatal no invasivo en el mercado: el básico y el avanzado o ampliado. Este último permite analizar un mayor número de cromosomas.

El test de ADN fetal básico analiza las alteraciones cromosómicas más frecuentes en la población, que son las siguientes:

  • Síndrome de Down (trisomía 21)
  • Síndrome de Edwards (trisomía 18)
  • Síndrome de Patau (trisomía 13)
  • Aneuploidias en los cromosomas sexuales: síndrome de Turner (monosomías X0), síndrome de Klinefelter (trisomía XXY), etc.

Además de estas anomalías cromosómicas, también es posible detectar el sexo del futuro bebé.

En cuanto al test prenatal no invasivo avanzado o ampliado, además de las alteraciones citadas, éste también identifica mutaciones relacionadas con las siguientes enfermedades:

  • Síndrome DiGeorge
  • Síndrome Deleción 1p36
  • Síndrome de Angelman
  • Síndrome de Prader-Willi
  • Síndrome de Maullido de gato
  • Síndrome de Wolf-Hirschhorn

Por último, es importante destacar que, aunque el estudio prenatal no invasivo ha supuesto un gran avance, hay patologías que solo podrán detectarse al hacer pruebas invasivas como la amniocentesis o la biopsia de las vellosidades coriónicas, por lo que éstas no quedan totalmente en desuso.

Falsos Positivos y Falsos Negativos

¿Qué es un falso negativo en el test de embarazo?

Se trata cuando el test da negativo, pero en realidad sí hay embarazo. Se estima que se puede dar entre un 1% y un 5% de los casos.

Cuando ocurre suele ser por haberlo realizado de manera incorrecta o demasiado pronto, cuando aún no hay una cantidad suficiente de hormona circulante como para que se detecte en un test de orina.

¿Qué es un falso positivo en el test de embarazo?

Un falso positivo es cuando el test indica un resultado positivo pero en realidad no hay embarazo: son mucho menos frecuentes que los anteriores.

Generalmente, cuando el test de embarazo da positivo, no hay duda de que la mujer está embarazada. No obstante, existen situaciones concretas que pueden dar lugar a un aumento de los niveles de hCG sin que haya embarazo o siendo este anómalo. En este caso, estaríamos ante un falso positivo.

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