Los ríos y lagos son los volúmenes de agua superficial más importantes de las masas terrestres. Un río es una corriente de agua dulce que circula por un cauce y desemboca en otro río, un lago o el mar, u ocasionalmente en un desierto interior. Un río corto y estrecho recibe el nombre de riacho, riachuelo o arroyo. Un lago es una masa de agua continental que ocupa una depresión en la superficie terrestre. Por lo general, recibe agua de los ríos, aunque en ocasiones sólo de manantiales. Lo normal es que tenga algún desagüe, o que desemboque en un río, aunque también hay lagos cerrados, que sólo pierden agua por evaporación, como el lago Eyre, en Australia, y el Great Salk Lake, en Utah, Estados Unidos.
Los ríos constituyen una fuerza importante en la formación del paisaje. Erosionan rocas y sedimentos, abriendo cauces incluso valles, y modelando el paisaje de las tierras altas. Estos cauces pueden ser muy superficiales o tan profundos como el Gran Cañón que el río Colorado ha recortado en algunos lugares hasta una profundidad de 1500 m. Por lo general, se considera que los valles fluviales tienen forma de V, aunque de echo esta forma varía según su posición a lo largo del curso del río, el tamaño de éste y los tipos de rocas que conforman el paisaje que atraviesa el río.
Pero, ¿de dónde sale el agua de los ríos? Los ríos pueden recibir agua de distintas fuentes, aunque éstas siempre están relacionadas, directa o indirectamente, con las precipitaciones, un término colectivo para designar la caída de humedad procedente de la atmósfera sobre la superficie terrestre. A veces, la lluvia que cae sobre la tierra desciende por las pendientes formando una corriente superficial, concentrándose y, quizá, formando un curso de agua. Esto suele ocurrir cuando la superficie es impermeable (es decir, que el agua no la puede atravesar, como ocurre con algunas clases de rocas). Se produce a veces una impermeabilidad transitoria cuando el terreno ya está saturado de agua o cuando las lluvias son torrenciales.
Con frecuencia, no obstante, los ríos reciben agua de los manantiales. Esto sucede porque el agua de lluvia en general penetra en el suelo, acumulándose o atravesando rocas permeables o porosas en forma de agua subterránea. En las rocas permeables, el agua atraviesa la propia roca mientras que, en las porosas, circula por orificios y fisuras. Un depósito rocoso que contiene agua subterránea se denomina acuífero. Los manantiales aparecen en la intersección de la parte superior del acuífero con la superficie del suelo. El agua subterránea es una fuente fluvial importante, ya que aporta agua incluso aunque no haya precipitaciones, manteniendo así un caudal constante.
Una tercera parte del agua de los ríos es la fusión de las precipitaciones sólidas (nieve) o de nieve que se ha transformado en hielo para formar un glaciar o un manto de hielo. Esto tiene especial importancia en zonas montañosas y en altas latitudes.
Los ríos son corrientes de agua que fluyen desde una fuente (un manantial, el agua subterránea o un lago), hasta un cuerpo de agua más grande (el océano u otro río). Los ríos se forman en zonas de relieve montañoso y la gravedad hace que el agua vaya hacia abajo y fluya, creando una corriente que se convertirá en un río. Los ríos son un recurso natural importantísimo y es fascinante conocer cómo se forman. Precisamente, la formación de los ríos es un proceso natural complejo que ocurre a lo largo del tiempo y que está influenciado por diversos factores.
La formación de los ríos depende mayormente de la topografía de la región. Los ríos se forman en zonas de relieve montañoso, donde la gravedad hace que el agua fluya hacia abajo, creando una corriente que eventualmente se convierte en un río. A medida que el agua fluye por la montaña, se erosiona la roca y el suelo, creando un cauce del río.
En ese sentido, los procesos erosivos son claves en la formación de los ríos. Mientras el agua fluye a través de un cauce, se lleva consigo rocas, arena y otros materiales, erosionando la superficie del terreno y creando formas de relieve, como cañones y valles. Esta erosión es causada por la fuerza del agua y por la acción de las rocas y otros materiales que arrastra consigo el río. Finalmente, el tiempo también es un factor importante en la formación de los ríos. Los ríos pueden tardar años, décadas o incluso siglos en formarse, dependiendo de la cantidad de agua que fluya y de la velocidad a la que la erosión forme el cauce.
Cómo se produce el agua de los ríos es otro tema importante a desarrollar. El agua que fluye por los ríos puede provenir de diversas fuentes: lluvia, nieve, glaciares, acuíferos subterráneos y manantiales. La cantidad y calidad del agua de los ríos puede variar en función de la fuente de agua y de las condiciones climáticas y geográficas de la región. A continuación, describiremos brevemente cada fuente:
- Cuando se produce lluvia o nieve en una región montañosa, el agua comienza a acumularse en la cima, formando pequeñas corrientes de agua que descienden por la pendiente y constituyen arroyos. En el transcurso del cauce, las precipitaciones pueden alimentar a estos arroyos y se convierten en ríos. En tanto, en regiones más húmedas, donde hay más precipitación, los ríos tienden a ser caudalosos. En regiones más secas, donde la precipitación es limitada, los ríos pueden tener un caudal más pequeño.
- Los glaciares son grandes masas de hielo que se encuentran en las montañas y que se forman a partir de la acumulación de nieve y hielo durante muchos años. Cuando el hielo se derrite, el agua fluye hacia abajo por los valles y forma ríos.
- Los acuíferos subterráneos son capas de roca o sedimentos porosos que contienen agua subterránea. Cuando el nivel de agua subterránea es suficientemente alto, puede fluir hacia la superficie y formar ríos.
- Los manantiales son sitios donde el agua que hay bajo tierra o subterránea sale hacia la superficie. El agua de los manantiales puede fluir hacia los arroyos y ríos cercanos, alimentándolos y haciéndolos crecer.
Los ríos pueden ser pequeños arroyos o extensos cauces de agua que atraviesan varios países y continentes. Sus características pueden variar enormemente según las condiciones geográficas y climáticas de cada región. Para profundizar sus características, a continuación, desarrollaremos los principales elementos de un río:
- Nacimiento: se trata del lugar donde el río comienza su curso. El nacimiento puede ser un manantial, un glaciar, una laguna o un lago.
- Curso: es la trayectoria a lo largo del cual fluye el agua. Este curso puede ser recto o curvado y su dirección está determinada por la topografía del terreno.
- Lecho: es el fondo del río, que puede ser de roca, arena, grava o barro.
- Caudal: hace referencia la cantidad de agua que fluye por el río en un determinado momento.
- Desembocadura: es el lugar donde el río desemboca hacia otro cuerpo de agua, como el mar, un lago o en otro río.
Además de los elementos de los ríos, también existen las partes de un río:
- Curso alto: es la parte del río que se encuentra en su origen, con mayor pendiente. En esta zona, el río suele tener un caudal menor, un lecho más estrecho y profundo y una mayor velocidad debido a la inclinación del terreno.
- Curso medio: es la parte del río que se encuentra en terrenos menos inclinados, por lo que el caudal se hace más estable. El lecho del río también puede ser más ancho y llano y el caudal más lento. En esta zona, los ríos pueden recibir afluentes de menor tamaño.
- Curso bajo: es la parte del río que se encuentra más cercana a su desembocadura, donde el río se ensancha y el lecho se vuelve aún más plano.
En relación a su curso o recorrido, es posible diferenciar 3 partes de los ríos:Curso alto: próximo al nacimiento en las zonas montañosas, se caracteriza por presentar una elevada pendiente, sobre la cual las aguas, con un caudal bajo, circulan a gran velocidad. Es por ello que, en esta parte del río existe una capacidad erosiva muy alta.Curso medio: más propio de zonas llanas, presenta zonas de erosión y acumulación. La entrada de agua a las cuencas hidrográficas tiene lugar en su mayoría por precipitación. Este es un proceso en el que toda la humedad que queda almacenada en las nubes alcanza la superficie terrestre en forma de lluvia, granizo, nieve, neblina o rocío y se convierte en escorrentía o escurrimiento superficial alimentando los ríos.
Pero el agua de lluvia puede infiltrarse en el suelo y formar las aguas subterráneas. Las aguas subterráneas se localizan en la zona de saturación, donde queda almacenada saturando completamente los poros o fisuras del subsuelo. Cuando los ríos llegan a la profundidad de la capa saturada, el agua subterránea sale a la superficie, formando parte del caudal del río.
Así mismo, los nacimientos de los ríos pueden ser directos desde un lago, en el que se ha acumulado agua de las precipitaciones, situado a una altura muy elevada que empieza a desbordarse por un punto y el agua empieza a formar los surcos en el suelo, dando lugar a un río. No obstante, los nacimientos de los ríos también pueden darse directamente desde aguas subterráneas que se ubican en zonas de alta montaña. En estos casos se puede observar un manantial, que es una fuente natural de agua. Se observa un agujero, de mayor o menor tamaño, en la pared rocosa por el que emana agua. En cuanto hay suficiente agua continua saliendo se empieza a formar el río.
A continuación se dan a conocer algunas de las características más importantes de los ríos:
- La longitud del río es la distancia que existe entre su nacimiento y su desembocadura.
- Se entiende por caudal la cantidad de agua que circula por el mismo.
- Los ríos son agentes que modelan el relieve y el paisaje.
- La potencia erosiva de los ríos viene dada por su caudal y velocidad.
- La capacidad erosiva del río puede tener lugar mediante procesos de abrasión, corrosión, desgaste y también por la acción hidráulica.
- La morfología y el flujo de los ríos depende de las características del terreno, del caudal, de la vegetación y de la carga sedimentaria.
- El curso del río varía en morfología y caudal desde su nacimiento hasta su desembocadura.
- El origen y la evolución de los ríos más grandes que existen están fuertemente influenciados por la tectónica de placas, ya sea de manera directa o indirecta.
- Las curvas de los ríos se llaman meandros.
- Las características físico-químicas de los ríos varían según la naturaleza de la cuenca por la que circulan.
Los ríos no solo se componen del cauce principal, que es el que habitualmente resulta más conocido, sino que poseen también un conjunto de afluentes y de otros cursos de agua que los alimentan. Por otra parte, los ríos no siempre muestran un caudal constante, más bien al contrario, lo habitual suele ser que tengan fuertes oscilaciones a lo largo del año. En función de sus características existen diferentes tipos de regímenes fluviales. El Pluvial, que es el más habitual en los cursos medios y bajos. El régimen de un río se representa mediante una figura que se denomina hidrograma.
El agua subterránea más profunda puede permanecer oculta durante miles o millones de años. Se puede encontrar casi en cualquier lugar: debajo de colinas, montañas, llanuras e, incluso, desiertos. Y, como mantiene la temperatura promedio del espacio que ocupa, en el caso del agua subterránea de las regiones polares esta se congela durante gran parte del año. Un factor esencial para saber los detalles sobre la formación de las aguas subterráneas se encuentra en conocer su origen. Gran parte de esta tiene su origen como agua meteórica que cae en forma de lluvia o de nieve. El agua que no se pierde por la evaporación o la transpiración de las plantas se infiltra en el terreno, y así es cómo da lugar a las aguas subterráneas.
Dentro de las aguas freáticas se encuentran los acuíferos, que son terrenos rocosos permeables dispuestos bajo la superficie. Las aguas subterráneas representan, a nivel global, unas veinte veces más que el total de las aguas de superficie. El papel que ejerce en la naturaleza. Ser la mayor reserva de agua potable en las regiones habitadas por los seres humanos.
Lamentablemente, este recurso sigue siendo objeto de la contaminación y explotación por parte de la industria, la ganadería y la agricultura, generando un impacto directo en la supervivencia de los ecosistemas asociados a estos y provocando grandes pérdidas económicas a causa de su degradación y envenenamiento. Es vital que tanto los gobiernos, como las organizaciones y la comunidad en general trabajen de manera conjunta en la regeneración de estos espacios, que a la larga ayudan al bienestar de la humanidad ya que constituyen una de las principales fuentes de alimentos y trabajo. ¡Es el momento de actuar para garantizar a las futuras generaciones un mundo mejor y mucho más sostenible!
El Ciclo del Agua | Videos Educativos para Niños
El Ciclo del Agua
El agua existe en los tres estados: líquido, gaseoso (vapor de agua) y sólido (nieve y hielo). Además, pasa de un estado a otro por medio de la congelación, la fusión, la condensación y la evaporación. El agua no se produce sobre la superficie terrestre ni en la atmósfera, ni tampoco se pierde. En realidad, existe una cantidad finita, que circula en lo que se conoce como ciclo hidrológico o ciclo del agua. El agua se desplaza por este ciclo, tanto físicamente como cambiando de estado.
En la actualidad, el 97% del agua del ciclo hidrológico se encuentra en mares, océanos y lagos salinos. El 3% restante es agua dulce. Alrededor del 75% del agua dulce está en los glaciares y el manto de hielo, y apenas poco más del 24% es agua subterránea. Por consiguiente, los ríos, los lagos, el suelo y la atmósfera contienen una cantidad muy reducida (menos del 0´5%) del agua dulce del mundo, en un momento determinado. Durante las glaciaciones, la cantidad de agua que había en el manto de hielo y los glaciares era mayor, y la de los océanos, menor.
Ciclo del Agua
Tipos de Ríos
Hay ríos en los principales ambientes del mundo, incluso en los polos y desiertos. En zonas templadas, como Europa occidental, el noreste de EUA y Nueva Zelanda, y en los trópicos húmedos, las precipitaciones suelen estar bastante repartidas a lo largo del año, a fin de reabastecer constantemente las aguas subterráneas, con la cual los ríos fluyen durante todo el año. Sin embargo, estos ríos perennes experimentan variaciones estacionales y diarias en su caudal (el régimen hidrográfico), debido a las fluctuaciones estacionales de las precipitaciones y al aporte de cada tormenta.
Algunos ríos sólo tienen caudal de forma estacional, sobre todo en ambientes con clima de tipo mediterráneo, donde hay dos estaciones bien diferenciadas: un invierno húmedo y un verano seco. Es posible que los ríos de las regiones glaciales, también tengan un caudal estacional. Las corrientes glaciales, que recibe el agua directamente de los glaciares, por lo general sólo existen durante los escasos meses de verano en que se derrite el hielo.
En climas desérticos y secos, es posible que los ríos no tengan agua durante años, a causa de la escasa frecuencia de las tormentas del desierto, e incluso cuando éstas se producen, que sólo la tengan durante unos días o hasta apenas horas. No obstante, cuando descargan las tormentas, estos ríos transitorios a veces fluyen a gran velocidad, porque las tormentas del desierto suelen ser torrenciales. Esto les otorga un gran poder y la capacidad para erosionar y transformar grandes cantidades de sedimentos.
En algunos desiertos existen ríos perennes. El Nilo, por ejemplo, a pesar de su régimen hidrográfico evidentemente estacional, fluye a través del desierto egipcio durante todo el año; asimismo, el río Colorado atraviesa zonas desérticas del sudoeste de EUA. El motivo que permite la subsistencia de estos y otros ríos en los desiertos es que su cabecera se encuentra en lugares de climas húmedos.
Las Cuencas de los Ríos
Sólo los ríos más cortos consiguen fluir desde su cabecera hasta el mar sin que se le incorpore ningún otro, ni convertirse en afluentes o tributarios de otro mayor. Por lo tanto, la mayoría de los ríos forman parte de un sistema fluvial, que ocupa una cuenca hidrográfica. En realidad, toda la superficie terrestre se puede dividir en cuencas hidrográficas, separadas por tierras relativamente altas, llamadas divisorias de aguas. Algunas cuencas hidrográficas no abarcan más que unos cuantos kilómetros cuadrados; en cambio hay otras que son enormes; la más extensa, la del Amazonas, se extiende sobre 7 millones de km2.
Cuenca del Amazonas
Ríos, Lagos y Personas
Los seres humanos utilizan los ríos y lagos para muy diversos fines. Desde que existe la humanidad, han proporcionado agua y alimentos. Con el tiempo, su importancia y diversidad de usos ha ido en aumento. Han proporcionado agua para riego y también vías naturales de navegación. En América del Norte, el río Mississippi y los grandes lagos son rutas importantes para el transporte de productos agrícolas e industriales; además, gracias a la construcción de canales, han mejorado las “conexiones” en el sistema de transporte por agua.
Los cursos del río se han rectificado, ensanchando y profundizado, también se han construido presas para obtener embalses y fuentes de energía hidroeléctrica. La hidrografía es la parte de la Geografía que estudia los aspectos relacionados con las aguas. En este caso, nos vamos a centrar en el estudio tanto de las aguas peninsulares principalmente, como la de los mares y océanos que bañan las costas de España. Entre las aguas interiores analizaremos tanto los ríos, como los denominados fenómenos endorreicos. Dentro de los ríos estudiaremos básicamente su cuenca, es decir, el territorio que recoge las aguas que van a parar a un río determinado; su caudal, esto es, la cantidad de agua que lleva el río, bien sea en cuanto al total de agua que por él se desplaza (caudal absoluto), o bien en relación a la superficie de la cuenca que la recoge (caudal relativo); también analizaremos los distintos tipos de regímenes fluviales, es decir, las fluctuaciones que experimenta el caudal a lo largo de un año. Para conocer todo ello, es preciso definir previamente una serie de cuestiones, por ejemplo, las partes en que se divide un río.
Ejemplos de Rutas Fluviales
De este modo, compartimos contigo cinco rutas fluviales en las que disfrutarás de la naturaleza en estado puro, y aprenderás a admirar la belleza natural de los cauces y los territorios que riegan:
- Ruta del río Castor, en Estepona: es una de las rutas fluviales más impresionantes que se pueden hacer en el lado sur de Sierra Bermeja. El río Castor vierte sus aguas al mar Mediterráneo y es una ruta anfibia, por lo que habrá tramos en los que deberemos mojarnos los pies e incluso atravesar a nado. El principal atractivo de la ruta es alcanzar la Charca de las Nutrias, cuyo nombre le viene dado por la presencia de este animal en sus aguas.
- Ruta del río Higuerón, en Frigiliana: es una ruta de dificultad moderada pero extensa, que es preferible hacer en verano. En el recorrido pasamos por zonas de cascadas, pequeños rápidos y aluviones donde hay que tener cuidado por lo resbaladizo de las rocas.
- Ruta del Barranco Moreno en el río Torrox o río Patamalara, Cómpeta y Torrox: es otra ruta anfibia en la Sierra de Almijara, que está catalogada como Parque Natural. De una dificultad media/alta, el recorrido completo de esta ruta alcanza algo más de nueve kilómetros. Es recomendable hacerla en las últimas semanas de la primavera o las primeras del verano, porque el río es estacionario y su caudal depende de las lluvias del año. A lo largo de la senda nos encontramos con Barranco Moreno cerca del cual vislumbraremos una impresionante cascada recubierta por toba y una poza.
- Ruta del arroyo del Quejigo, en Jubrique y Genalguacil: es una ruta circular y anfibia que recorre algo más de siete kilómetros y medio de Sierra Bermeja. Este enclave se encuentra en Jubrique, aunque muy próximo a paraje natural de los Reales de Sierra Bermeja y a la localidad de Genalguacil, y el mes recomendado para visitarlo es julio, por lo que vamos bien de tiempo. El principal atractivo de esta ruta es Charco Azul, aunque las aguas son de un intenso color verde.
- Rutas del río Genal: atraviesan varios pueblos malagueños, por lo que ofrecen muchas opciones en cuanto a posibles sendas fluviales que realizar.
Río Genal
