Eva María, la hija de Nino Bravo: Un legado musical y familiar

Si en Estados Unidos apodaron a Frank Sinatra como La Voz, España tuvo su propia versión en la figura de Nino Bravo, cuyo nombre real era Luis Manuel Ferri Llopis. Fallecido trágicamente el 16 de abril de 1973 a los 28 años, dejó un vacío en el mundo de la música y en el corazón de sus seres queridos. Este artículo explora la vida de su hija, Eva María, nacida tras su muerte, y el legado imborrable que Nino Bravo dejó en su familia y en la música española.

Nino Bravo en 1971

Un éxito meteórico truncado

En sus últimos cuatro años de vida, Nino Bravo se había convertido en uno de los cantantes mejor pagados de España. "Podríamos decir que estaba entre los tres primeros junto a Raphael y Julio Iglesias", afirma Darío Ledesma, biógrafo oficial del cantante. Hacía un promedio de entre 80 a 100 galas en la temporada veraniega que se extendía de mayo a septiembre”.

Todo se truncó cuando el coche que conducía se salió de la carretera en una curva del municipio de Villarrubio (Cuenca), dando tres vueltas de campana. Falleció de camino a un hospital madrileño. Su esposa, María Amparo, quedó totalmente devastada. Tenía 23 años y estaba embarazada de su segunda hija, Eva, que nació siete meses después del trágico suceso.

Desde entonces, parte de la banda sonora de España ha estado compuesta por algunas de sus canciones: Noelia, Libre, Un beso y una flor y Te quiero, te quiero… Su hija Amparo comenta: “Mi padre sigue siendo un fenómeno surgido del pueblo. Siempre les cantaba y le respondían con cariño y admiración. A lo largo de todo este tiempo la gente le ha divinizado hasta convertirle en un mito porque acuden a conciertos homenaje, descargan sus canciones, le escuchan a menudo…".

Además, Karina, quien coincidió con el artista en Pasaporte a Dublín (1970), recuerda que Nino “tenía una voz natural, que el destino se la puso ahí, cantaba sin esfuerzo, le salía con naturalidad, tenía una manera de expresar y frasear muy bonita".

Los primeros años y el camino al éxito

Luis Manuel Ferri Llopis nació el 3 de agosto de 1944. Al principio de su carrera los críticos se cebaron con él. Alegaban que no sabía moverse en el escenario, parecía un zarzuelero y vestía de forma anticuada. Con el tiempo hizo mucho caso de los consejos de la gente que le rodeaba y en su última etapa fue adquiriendo su propio estilo mucho más moderno.

Aunque parezca increíble, a punto estuvo de no proseguir con su carrera musical porque mientras hacía el servicio militar en Cartagena sufrió tal bajón de autoestima que escribió a su íntimo amigo Vicente López (bajista de Los Hispánicos) para decirle que como no iba a alcanzar la misma tesitura que Domenico Modugno era mejor dejarlo. Fichó por Fonogram, Manuel Alejandro le compuso Es el viento y Como todos, los dos primeros temas de Nino Bravo y después contrataron a Armenteros-Herrero, que idearon Un beso y una flor, Libre y América, América. Tampoco hay que olvidar la música de Augusto Algueró para su inolvidable Noelia, inspirada en la relación extramatrimonial que mantuvo con Noelia Alfonso, Miss España 1969 y Miss Europa 1970.

Portada del libro 'Nino Bravo Voz y Corazón'

En esos comienzos de los 70 había conseguido varios números 1 con Te quiero, te quiero, Noelia o Un beso y una flor. De no haberse detenido el tiempo, su biógrafo oficial tiene claro que habría roto barreras y más fronteras: “Con certeza te digo que quería grabar un disco del folclore valenciano y el himno de Valencia, deseaba componer más temas -solo escribió uno, Vivir- porque en las entrevistas declaraba que había escrito canciones, también hubiera grabado en otros idiomas y seguro que habría hecho un dueto con Tom Jones, que era su espejo.

De hecho, “es el único español que después de 20 años fallecido ha vendido más de un millón de copias sólo en España. Ocurrió con el disco de duetos llamado 50 Aniversario en 1995”.

Eva María: Una hija en la sombra del mito

Eva no llegó a conocer al vocalista, su madre estaba embarazada cuando él murió: “Mi madre rehizo su vida, pero nunca se casó”.

Pende del cuello de Eva Ferri un colgante que lleva engarzado un gemelo de oro, de los que sujetaban antaño los puños de las camisas de caballero. Las iniciales “NB”, correspondientes a Nino Bravo, su padre, lucen grabadas en la bruñida pieza, que ella me acerca para que examine. “Es algo de lo que no me puedo desprender”, afirma con contenida emoción. “Solo me lo quité en una ocasión, cuando mi hija fue a Irlanda a estudiar: ‘Para que el abuelo te proteja’. Ya no me lo quito nunca”.

Tras donar la mayoría de objetos personales del cantante al Museo Nino Bravo en Aielo de Malferit (Valencia), la familia solo conserva algunos recuerdos; entre ellos, su cartera, sus carnés, su bolsito de mano… y sus gemelos, que Eva y María Amparo se han repartido como buenas hermanas.

Dentro de poco, Eva volverá a sentir muy cerca a Luis Manuel Ferri Llopis (nombre real de Nino Bravo): actuará junto a grandes artistas de la música en el concierto de homenaje Bravo, Nino, en el Roig Arena de Valencia. Porque Eva también canta, como su célebre padre. De hecho, en 1997 Eva y Nino Bravo grabaron a dúo, de forma virtual, como es lógico, el tema “Vuelve”, uno de los clásicos del vocalista valenciano. La colaboración formó parte del disco Duetos 2, en la que también participaban Raphael, el Dúo Dinámico, Mocedades y varios más.

“Lo que he heredado de mi padre es tener la base de artista. Si él hubiese vivido, me habría dedicado a cantar. Al no estar él, esa parte de mi vida también se terminó. Tengo mucho oído y buena afinación, pero sin él no es lo mismo. Estoy superfeliz, porque el poder cantar en el concierto es un sueño hecho realidad”.

Nino Bravo dejó una huella de bellas emociones, lo que supone un orgullo para su familia y, también, para los miles de fans que celebrarán su paso por la vida el próximo septiembre en Valencia.

Amparo y Eva, las dos hijas del cantante Nino Bravo, han dedicado su vida a promover y cuidar el legado musical de su padre, que a día de hoy siguen homenajeando con exposiciones, musicales y premios. Medio siglo después le gustaría saber que ha sido abuelo de tres nietos: Sergio, Marta y Luis Manuel, y que sus discretas hijas están unidas y le recuerdan constantemente en los numerosos homenajes que están teniendo lugar debido a este aniversario.

Sus hijas, que se presentan en público en ocasiones para recoger algunos premios o hablar de su padre, no son muy diferentes de su progenitor, al que se consideraba reservado con su vida privada. La más mediática quizá sea Eva, la pequeña, quien ha participado en política de la mano de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Valencia esta pasada primavera, ciudad natal del cantante y de sus hijas.

“Desde que tenemos uso de razón, hemos vivido rodeadas de mi padre, como padre y persona familiar, y también como artista. Una imagen brillante”.

Según la menor de sus hijas, Nino Bravo, a los 80, seguiría vinculado a la música. “Lo he pensado muchas veces. Él quería hacer muchas cosas. Había visto un local para montar una discoteca en Valencia. Tenía una empresa para producir a otros artistas. No tengo duda de que habría seguido cantando, pero habría hecho un millón de cosas más. Habría cantado de todo y evolucionado con la música. Le gustaba la canción melódica, pero quería encaminarse a cantar otros estilos, a veces incluso rock. Ya cantó ‘Te amaré’, que es un tema rockero total. Se habría actualizado, como ha hecho Raphael, que es un grande que sigue cantando con 82 años”.

De esa faceta extramusical, Eva tiene mucho que contar, pues si no la vivió, acumula referencias de primera mano. “Fuera de los escenarios le gustaba estar con su familia, sus amigos… Era divertido, le gustaba salir, cenar, comer, tomarse una copa… Mi madre me lo describe como una persona que en la cercanía era una pasada y con quien la gente quería estar. Él hacía kilómetros y kilómetros para ver a mi madre y mi hermana. Quería estar en su casa todo el tiempo que pudiera”.

Aunque la mayoría del público conserva en su recuerdo al genial Nino Bravo, las generaciones más jóvenes solo disponen de vagas nociones que quién fue y qué representó, no solo en la música española, sino en la sociedad de nuestro país. Eva lo describe en estos términos: “Aparte de que ha sido uno de los grandes que ha dado España, ha conseguido traspasar la barrera del tiempo. Y hacerlo sin estar, lo que es muy complicado. Que un cantante después de cinco décadas siga siendo un referente es increíble. La gente lo tiene como banda sonora de sus vidas, de cumpleaños, celebraciones, tristezas… Nino Bravo ha quedado como himno. Tenía un carisma especial que cuando salía a cantar, solo con su presencia llenaba el escenario, sin apenas moverse, porque no era de bailar. Transmitía verdad: todo lo que canta, te lo crees y te llega al corazón. Eso por no hablar de su voz de tenor; podría haber cantado lo que le diera la gana”.

Eva Ferri

La desgracia que cebó a la familia Ferri-Martínez les impidió saborear una vida digna de los dioses de la música de la época, pero sus tres mujeres, María Amparo, Amparo y Eva fueron millonarias en el cariño mostrado por la abuela, los tíos, los amigos, los vecinos y los fans.

Sus hijas continuaron sus estudios como cualquier chica del barrio y se forjaron su propio destino. Empleos normales y comunes que no les ha hecho perder el norte por ser hijas de quien fue uno de los mayores ídolos en la historia de la música española.

Por lo que respecta a los royalties, los dividendos corresponden a los compositores y letristas que sí se hicieron millonarios porque los temas de Nino son imperecederos, pero lo que sí posee la familia es el copyright de su nombre y su imagen. Amparo destaca que “esa es otra de las actividades extras, la de preocuparnos por los intereses de papá porque hay mucha gente que quiere aprovecharse y ganar dinero a su costa. Si se quiere usar su nombre y su imagen se ha de hacer de manera honrosa y respetuosa”.

Por eso están tan pendientes del Museo Nino Bravo en Aielo de Malferit, que hoy reabre sus puertas tras unas semanas rehabilitándolo.

El amor y la familia

Para Marie, que se había criado hasta los 19 años en Tánger, volver a Valencia le trajo su gran amor. Se quedó hipnotizada cuando escuchó a Nino cantar Como todos y cuando fue con sus amigas a la discoteca Victor's le preguntó al disyóquey si conocía al artista. Le comentó que venía casi todos los fines de semana. Un día se la presentó y ambos quedaron atrapados por las flechas de Cupido a finales de 1969.

En junio de 1970 salió al mercado Te quiero, te quiero, que se convirtió en una bonita anécdota, tal y como explica Darío Ledesma: “Nada más tener el sencillo en sus manos se lo dedicó a aquella joven con un ‘Para Marie, mi único y verdadero amor con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?”.

En vida, Nino siempre fue un hombre tremendamente discreto. Sólo quería que la prensa hablar de su profesión y dejara de lado su faceta íntima. Por eso el enlace no pudo ser secreto porque en cuanto se enteró el periodista Guillermo Ortigueira cogió tal cabreo que se lo comentó al director de una de las revistas más populares de la época, Mundo Joven, para que enviara a dos corresponsales.

A este respecto, su biógrafo apunta que “como estaba en desacuerdo para que una revista tuviera la exclusiva de su boda le dijo a su fotógrafo personal que se enviaran las imágenes al resto de semanarios del corazón”.

Con el nacimiento de Amparo permitió que la prensa les fotografiara durante 10 minutos.

El 6 de septiembre se celebra en Valencia un concierto en recuerdo del cantante, fallecido en 1973, y que ahora tendría 80 años.

Eva ha cantado en varios conciertos el repertorio de su padre.

Amparo, al igual que su hermana, mantiene vivo el legado de su padre a través de los clubs de fans, el museo en la localidad natal del cantante y prestando apoyo a distintas iniciativas, como un reciente documental y un podcast que quiere rendir homenaje al artista valenciano.

Tanto Amparo como Eva se mantienen en contacto con los clubs de fans del cantante, están al tanto de todas las actividades realizadas en Aielo de Malferit, el pueblo natal del cantante, donde hay un museo y una ruta turística llamada 'Destino Nino', y son parte necesaria e imprescindible en todos los homenajes dedicados al artista.

Ambas hermanas están detrás del documental 'Vivir', realizado por TVE con ocasión de los 50 años de la muerte del cantante, y acaban de presentar el podcast 'Querido Nino', una serie de diez capítulos que podrán en escucharse en Radiovalencia.es.

Amparo también es madre de un hijo que hoy cuenta con 17 años que "tiene los ojos Ferri", como ha declarado en alguna entrevista. El joven ha crecido escuchando la música de su abuelo. No es raro y la propia Amparo lo explica en una entrevista en Las Provincias: "Ha escuchado a su abuelo desde pequeño, como muchos otros niños, y ese es el motivo de que guste a tanta gente; primero, por su voz, era magnífica, y segundo por su personalidad, por la luz que desprendía. Cantaba con el corazón y eso llega a la gente y se transmite a los jóvenes de todas las épocas aunque pase el tiempo".

NombreDato
Nombre completoLuis Manuel Ferri Llopis
Nombre artísticoNino Bravo
Fecha de nacimiento3 de agosto de 1944
Fecha de fallecimiento16 de abril de 1973
EsposaMaría Amparo Martínez Gil (Marie)
HijasAmparo y Eva

ASÍ FUE LA TERRIBLE AGONÍA DE NINO BRAVO ANTES DE MORIR #retromusic #ninobravo #baladas #retro

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