Hoy se conmemoran 50 años sin Nino Bravo, el icónico cantante español que conquistó corazones con su potente y emotiva voz. A pesar de que su vida y carrera fueron trágicamente cortas, su impacto perdura, y es imposible no tararear títulos como "Un beso y una flor", "América", o "Libre" al recordar su nombre.
Nino Bravo, cuyo nombre real era Luis Manuel Ferri Llopis, falleció a la temprana edad de 28 años el 16 de abril de 1973 debido a un accidente de tráfico. Su partida dejó un vacío inigualable en la música española, pero su legado sigue resonando cinco décadas después.
Nino Bravo nació en Ayelo de Malferit, un pequeño municipio de Valencia, el 3 de agosto de 1944. Nino Bravo nació en una familia humilde y fue el menor de tres hermanos. Desde joven, mostró una inclinación hacia la música, a pesar de que su vida comenzó en un entorno muy diferente. A los 16 años, trabajaba como lapidario en una joyería y, posteriormente, como bodeguero en un restaurante en el Aeropuerto de Valencia.
Puede que su pasión por la música se la transmitiera su abuela materna, que si bien nunca se dedicó profesionalmente a la canción, sí amenizó algunos festivales benéficos. En cualquier caso, la idea anidaba en su cabeza desde sus años mozos. Hijo de un vendedor de seguros, sus primeros pasos laborales los daría en una joyería a la que se incorporó en calidad de aprendiz tras abandonar sus estudios. En poco tiempo era pulidor de diamantes, aunque la auténtica gema que había que moldear era él.
Por entonces a Luis Manuel, su verdadero nombre, le llamaban Manolito y, en el otoño de 1961, junto a otros dos jóvenes, formaba su primera banda, Los Hispánicos, escogiendo un tema de The Platters, «Only You», para hacer su presentación en sociedad. No les iría mal, pese a que Manolito no lograría superar el examen necesario para obtener el carnet profesional de artista.
En 1963, Los Hispánicos ponían fin a su aventura y Luis Manuel se refugiaba en Los Superson, el grupo en el que su amigo Vicente López oficiaba de bajista. Entraba en calidad de sustituto temporal del solista, pero pronto quedó claro que si querían alcanzar la gloria, debía ser con él. Aquello le hundió, hasta el punto de plantearse abandonar para siempre su sueño. Rescatado gracias al empeño de Vicente, consiguió un mánager que dio con el nombre con el que pasaría a la posteridad: Nino Bravo.
Probó suerte con RCA, que le desechó, para posterior escarnio de la discográfica, y terminó firmando un contrato con Fonogram. Había nacido una estrella .Para el primer disco, Fonogram reclutó a Manuel Alejandro, un compositor que ya había firmado temas para Raphael y que le entregó a Nino Bravo «Como todos» y «Es el viento». Especial cariño le tendría siempre al primero de ellos el cantante.
La fórmula funcionaba bien y le serviría para pasar por varios festivales. Entonces llegó el gran salto. Televisión Española le reclutó para «Pasaporte a Dublín», un concurso del que habría de salir el representante español para el Festival de Eurovisión. Cayó ante Karina, pero el nombre de Nino Bravo recorrió España de punta a punta.
El 20 de abril de 1971, Nino Bravo se casaba con María Amparo Esther Martínez Gil, la única novia que se le conocería y con la que, un año después, tendría a su primera hija, Amparo. Con ellas pasaría los días más felices de su vida, con giras por España y América Latina y el lanzamiento de dos nuevos discos, «Un beso y una flor» y «Mi tierra».
El último, «volumen 5», no tendría tiempo de verlo publicado, como tampoco de conocer a su segunda hija, Eva María, nacida el 27 de noviembre de 1973, siete meses después de la muerte del cantante. Para entonces aún no se habían apagado los ecos del apoteósico homenaje que le rindieron en la Plaza de Toros de Valencia compañeros de profesión como Julio Iglesias, Manolo Escobar, Víctor Manuel o Mari Trini.
La carrera musical de Nino Bravo comenzó a tomar forma después de completar el servicio militar y al integrarse en el ámbito musical profesional. En 1968, hizo su debut como cantante solista en el Festival de la Canción de La Vall d’Uixó, donde adoptó el nombre artístico de Nino Bravo. Aunque la historia sobre el origen de su nombre artístico varía, Darío Ledesma, autor de la biografía autorizada Nino Bravo: Voz y Corazón, sostiene que el primer representante de Nino, Miguel Siurán, se inspiró en el compositor Nino Rota y en la tendencia de nombres italianos en esa época.
El gran éxito de Nino Bravo llegó en 1969 con el sencillo "Te quiero, te quiero", un tema que, aunque ya había sido grabado por Carmen Sevilla y Raphael, no alcanzó el estrellato hasta la interpretación de Bravo. En 1972, su popularidad alcanzó nuevas alturas con canciones como "Noelia", "Un beso y una flor", y "Libre". La última de estas, "Libre", es considerada una de sus canciones más emblemáticas, simbolizando el deseo de libertad y la búsqueda de un mundo mejor.
Nino Bravo también dejó su huella en el escenario internacional al participar en la selección del representante español para el Festival de Eurovisión en dos ocasiones. En 1970, se presentó con "Esa será mi casa", pero no logró llegar a la final, que fue ganada por Julio Iglesias con "Gwendolyne".
Durante su carrera, Nino Bravo realizó extensas giras por América Latina, incluyendo países como Argentina, Chile, Colombia, Perú, Venezuela, México, y Puerto Rico, así como ciudades de Nueva York y Miami.
La vida de Nino Bravo se truncó de manera abrupta el 16 de abril de 1973, cuando sufrió un accidente de tráfico en la carretera entre Valencia y Madrid. En ese momento, se encontraba acompañado por los músicos Fernando Romero y Miguel Ciaurriz del dúo Humo, y Pepe Juesas, con quien estaba trabajando en el quinto álbum de estudio del cantante.
A pesar de su prematura muerte, la carrera de Nino Bravo no terminó en ese trágico día. Su equipo completó el álbum "...Y volumen 5" utilizando grabaciones de trabajo y descartes. Entre los temas de este disco se encuentran "América, América", y "Vivir", una canción especial en la que Nino había participado en la composición antes de su fallecimiento.
El 12 de septiembre de 1973, cinco meses después de su muerte, se llevó a cabo un macroconcierto en la Plaza de Toros de Valencia en honor a Nino Bravo. Este evento, que reunió a más de 20,000 personas, contó con actuaciones de destacados artistas como Julio Iglesias, Manolo Escobar, y Mocedades, entre otros.
Bravo comenzó su carrera musical en la década de 1960, y a lo largo de la misma logró cautivar al público tanto en España como en América Latina. Desde joven mostró un gran interés por la música y comenzó a cantar en fiestas y eventos locales. En 1967, se presentó a un concurso de talentos en Valencia y ganó el primer lugar, lo que le dio la oportunidad de grabar su primer disco.
El 16 de abril de 1973, Nino Bravo falleció en un accidente de tráfico en la autopista A3, cerca de Villarrubio, a los 28 años de edad. Su muerte conmocionó a toda España y dejó a sus fans en todo el mundo en estado de shock.
Para honrar la memoria de Nino Bravo en este 50º aniversario de su fallecimiento, se han organizado diversos eventos y homenajes en España y América Latina, incluyendo conciertos tributo, exposiciones y programas especiales en radio y televisión.
Mientras tanto en Estados Unidos se producía uno de los mayores acontecimientos musicales de la historia. En julio de 1969 el hombre llegó a la luna y un mes más tarde tuvo lugar el Festival de Woodstock reuniendo a más de 400.000 jóvenes y un cartel de artistas legendarios como Janis Joplin, Jimi Hendrix, Creedence Clearwater Revival, Joan Baez, Crosby, Stills, Nash y Young; The Who, Sly and the Family Stone, Jefferson Airplane, Canned Heat, Neil Young o Santana.
Este Festival dio paso a una década que amplió el registro sonoro conocido hasta entonces, elevándolo hasta las estrellas. En los 70 convivieron distintos estilos como el funk, el soul, la música disco, el nacimiento del hip-hop, el punk, el rock progresivo, el glam rock o el new wave.
Nino Bravo sigue siendo una figura inmortal en la música española. A través de sus canciones, su voz resuena con una claridad y emoción que han trascendido el tiempo. En la actualidad, Nino Bravo sigue siendo una referencia para muchos artistas y amantes de la música, demostrando que su influencia va más allá de su corta carrera.
Nino Bravo nos enseñó, a través de su vida y obra, que la grandeza puede encontrarse en una corta pero intensa trayectoria. Al recordar su 80 cumpleaños, celebramos no solo su legado musical, sino también la pasión y el talento que siguen inspirando a generaciones.
Aunque nos parezca mentira hubo en nuestra vida un tiempo anterior al teléfono móvil, en el que las cartas jugaban un papel fundamental, alejado de las frías notificaciones bancarias y la propaganda inútil.
Es posible que, cuando piensas en la música en español, el flamenco sea lo primero que te venga a la cabeza. Este género musical único, de orígenes populares pero alcance cultural universal, y estrechamente ligado al baile, está asociado con España y, en especial, con Andalucía. El guitarrista Paco de Lucía y los revolucionarios cantaores Camarón de la Isla o Enrique Morente han contribuido a renovar el género y a darle una difusión internacional muy importante.
Otra de las aportaciones españolas con mayor éxito internacional es la que nuestros compositores e intérpretes líricos han hecho a la música clásica: algunos cantantes de ópera mundialmente reconocidos son la soprano española Montserrat Caballé, y tenores como Plácido Domingo, José Carreras y el fallecido Alfredo Kraus.
La denominada música popular española comenzó a difundirse a finales del siglo XIX gracias al desarrollo de la industria fonográfica y las primeras grabaciones folclóricas. Géneros como la copla andaluza, el cuplé o el bolero se hicieron enormemente populares durante las primeras décadas del siglo XX, y se mantuvieron en alza hasta la década de los 60. Este tipo de canciones melódicas solían estar interpretadas por un cantante, acompañado de una orquesta o de instrumentos pop.
Las baladas se convirtieron en uno de los formatos favoritos, con su temática romántica, y algunas de sus estrellas españolas más conocidas son Raphael, Camilo Sesto, Nino Bravo, Rocío Dúrcal o, por supuesto, Julio Iglesias.
Es a partir de 1964 cuando comienza la denominada «invasión británica», que pone de moda los grupos o conjuntos, como se llamaban entonces, influidos por el rock y el pop anglosajón. Es también esta la década en la que los primeros éxitos pop españoles empezaron a conseguir cierta notoriedad más allá de nuestras fronteras. La primera canción en lograrlo fue Black is black, de Los Bravos, aunque tal y como permite suponer su título no estaba cantada en español, sino en inglés.
Durante las décadas de los sesenta y los setenta, el festival de Eurovisión logró popularizar a algunos artistas y canciones que participaron representando a España y, de paso, proporcionó auténticos himnos para los karaokes que han mantenido su éxito hasta hoy. La, la, la, escrita por el Dúo Dinámico, dio la victoria a Massiel en 1968, pero la canción que alcanzó mayor repercusión gracias al festival ha sido, sin duda, Eres tú, de Mocedades, que quedó segunda en 1973 y alcanzó la máxima puntuación para España de la historia del concurso. Además de ser uno de los pocos temas de un artista español que han entrado en el Billboard estadounidense (donde se mantuvo durante 17 semanas y alcanzó el puesto número 9), de ella se han hecho más de setenta versiones en diferentes idiomas.
Otro momento importante en la historia de la música en español fue el movimiento contracultural bautizado como la Movida Madrileña, surgido en torno a 1980 en la capital, y en el que se perciben las influencias del punk y la new wave británicas. La Movida representó una ruptura radical con los convencionalismos propios de la dictadura franquista y también tuvo su representación en otro tipo de manifestaciones artísticas, como las primeras películas de Pedro Almodóvar o el programa musical de televisión La edad de oro.
¿Y qué hay de la música española de los últimos años? También existe, pero quizá es menos conocida. En sus vertientes más comerciales, el pop y el rock se entrelazan a veces con ritmos latinoamericanos, o tienen una inspiración más anglosajona. Un ejemplo del primer caso sería la carrera de Enrique Iglesias, con una amplia proyección internacional; en el segundo, destacan grupos como Amaral o Vetusta Morla. Este último ha celebrado el concierto más multitudinario hasta la fecha de un artista español, con 38.000 asistentes.
¿La fiesta de Raffaela Carrá? ¿La canción melódica de Nino Bravo? ¿Los guateques de Formula V? ¿La rumba de Peret? ¿La copla de Rocío Jurado? ¿El rock americano de los 70? Revivir los años 70 es posible. Aunque no lo creas hay cantantes y grupos de los 70 que siguen siendo de los más solicitados en festivales, conciertos en fiestas patronales, salas y eventos privados exclusivos.
Definir si es un evento de pago o gratuito. Elección de la plataforma de venta online de entradas en el caso de eventos de pago. ¿Qué cantantes y grupos de los 70 están de gira? ¿Cuánto cuesta contratar un grupo de música famoso? ¿Cuáles son los requisitos para grupos y cantantes famosos? ¿En qué tipo de eventos puedo contratar grupos famosos? Estos son algunas de las preguntas que nuestros expertos te ayudarán a resolver para contratar grupos y músicos famosos.
