La salud bucodental está relacionada con el buen funcionamiento de la boca, especialmente de los dientes y de las encías. Es una parte importante de nuestra salud ya que nos permite comer, hablar y reír.
La salud bucodental en la edad pediátrica tiene unas peculiaridades especiales ya que es el período en el que se produce la dentición tanto temporal (los dientes de leche) como definitiva. La dentición es la salida y el desarrollo de los dientes.
Consejos para incentivar higiene bucal en niños
Dentición Temporal o Dientes de Leche
Los dientes de leche son los primeros en salir y lo hacen sobre los 6 meses de edad hasta los 18 meses, aunque hay niños que empiezan antes de los 6 meses. Todo esto es variante de la normalidad. Es crucial comenzar con buenos hábitos de higiene dental desde que erupciona el primer diente. Los padres deben instruir a sus hijos en el uso de cepillos dentales y pastas fluoradas.
Se conoce como Dientes de leche o dentición decidua al primer juego de dientes que aparece en el humano. Los incisivos centrales de la arcada inferior son los primeros en aparecer, entre los 6 y 10 meses de edad.
Las madres suelen referir que el bebé está irritable e inapetente, babea en exceso y en algunas ocasiones suele presentar una fiebre ligera. Se ha observado que en los bebés de sexo femenino la dentición de leche puede aparecer prematuramente.
En la dentición temporal y a nivel nacional destacan los estudios realizados por Burgueño y cols. con una muestra final de 1.250 sujetos todos de entre 3 y 42 meses, de la Comunidad de Madrid. Determinaron cuatro periodos de erupción:
- 1º periodo: erupción de incisivos centrales (superiores e inferiores) y laterales superiores (duración 4, 3 meses).
- 2º periodo: duración de 2.65 meses, erupción de los primeros molares (maxilares y mandibular) y los incisivos laterales mandibulares.
- 3º periodo: duración 1,2 meses: erupción caninos superiores e inferiores y, por último.
- 4º periodo: erupción de 2º molares superiores e inferiores con una duración de 0,43 meses en el maxilar, mientras que a nivel mandibular erupcionaban simétricamente.
Como resultados obtuvieron que el primer diente temporal (incisivo central inferior derecho) erupcionaba durante el primer período (a 10,96 ± 1,88 meses), justo antes del primer cumpleaños. En el cuarto período, el último diente temporal (segundo superior derecho molar) emergió a los 33,24 ± 4,35 meses.
Los incisivos centrales y segundos molares erupcionaron primero en la mandíbula, mientras que los caninos, incisivos laterales y los primeros molares emergieron primero en el maxilar. Se observó la mayor diferencia cronológica entre los incisivos laterales, que erupcionaron 8 meses antes en el maxilar que en la mandíbula.
Con respecto al sexo encontraron en los niños erupción precoz de los caninos, incisivos centrales inferiores y segundos molares. Tanto los primeros molares superiores e inferiores como el incisivo lateral superior emergieron primero en las niñas. Los incisivos laterales inferiores erupcionaron por igual en ambos sexos.
El estudio de Ramirez y cols. en una muestra española de 114 niños obtuvo como resultados una tendencia a una erupción más precoz en lado izquierdo, sin encontrar diferencias significativas. Observaron una tendencia de los incisivos centrales y segundos molares para emerger más temprano en la mandíbula, mientras que el resto de los dientes erupcionaron antes en el maxilar.
Sin embargo, las diferencias estadísticamente significativas solo se encontraron para los incisivos centrales, incisivos laterales y segundos molares en niñas.
La dentición es un proceso natural del desarrollo del bebé por lo que, como todo proceso natural, no se debe medicalizar. Se le pueden dar mordedores previamente metidos en el frigorífico o hacer lo mismo con el chupete. También le aliviará frotarle la encía con el dedo limpio o con una cucharilla fría.
Los tratamientos para aplicar sobre la encía son muy populares, pero recientemente se ha visto que los geles que contienen benzocaína pueden producir una enfermedad de la sangre llamada metahemoglobinemia, que puede ser peligrosa, por lo que no son aconsejables. Está totalmente desaconsejado poner pulseras o collares que popularmente se venden para mejorar la dentición y quitar el dolor.
Tanto las pulseras como los collares presentan un gran riesgo de asfixia o estrangulamiento (a pesar de que las cuentas estén anudadas individualmente).
En 2018, Cogan y cols. realizaron un estudio con una muestra de 584 niños del sur Turquía en menores de 36 meses. Obtuvieron como resultados que el primer diente temporal erupcionó como media, a 208 días y el último diente temporal a los 741 días. El incisivo central mandibular derecho fue el primer diente en emerger con una media de 208 (110-383) días.
El incisivo central mandibular izquierdo erupcionó a los 212 días de media (128-368) y el último en hacerse visible en la cavidad fue el segundo molar maxilar izquierdo a los 741 (432-840) días.
Los dientes mandibulares, por lo general, erupcionaron antes que los maxilares y los dientes inferiores derechos antes que los izquierdos.
En la dentición permanente, los primeros dientes en erupcionar fueron los primeros molares mandibulares (65,2%) seguidos de los incisivos centrales mandibulares (34,8%).
Los incisivos centrales mandibulares izquierdo y derecho fueron los primeros en erupcionar a una edad promedio de 8 meses y 7,9 meses en niños y niñas respectivamente. Los incisivos centrales superiores emergieron después (9,8 y 9,9 meses), seguidos por los incisivos laterales (12 y 13,2 meses). Posteriormente, erupcionaron los primeros molares mandibulares (17 y 16,7 meses) y maxilares (17,1 y 17 meses), seguidos de los caninos maxilares (19,4 y 19,8 meses) y mandibulares (20,3 y 19,6 meses) y, por ultimo, los segundos molares superiores (a los 25,4 y 28,9 meses) y los inferiores (25,6 y 28,1 meses).
Todos los dientes superiores erupcionaron antes que los antagonistas mandibulares, excepto los incisivos centrales inferiores. El incisivo lateral superior, canino y segundo molar mostraron fechas de emergencia más tempranas que en la mandíbula, pero no fueron resultados significativos.
Generalmente, en los niños la dentición del lado izquierdo mostró una emergencia significativamente más temprana, a excepción del segundo molar superior. En las niñas los tiempos de erupción de la dentición del lado izquierdo y derecho eran diferentes a la de los chicos, pero no significativamente. Todos los dientes derechos mandibulares emergieron antes que los izquierdos.
Primer diente en erupcionar de la dentición temporal fue el incisivo central inferior con una edad promedio de 6,24 meses en los niños y 7,07 meses en las niñas (diferencia estadísticamente significativa), siendo el último diente temporal en emerger el segundo mandibular molar a los 24,75 meses en las niñas y a los 24,21 meses en los niños.
Todos los dientes a excepción de los segundos molares mandibulares erupcionaron antes en niños. A continuación, se exponen las edades medias de erupción de los dientes temporales superiores e inferiores divididos por sexos (Tabla 2).
Tabla 2. Edades medias de erupción de los dientes temporales
| Diente | Edad Media (Niños) | Edad Media (Niñas) |
|---|---|---|
| Incisivo central inferior | 6,24 meses | 7,07 meses |
| Segundo molar mandibular | 24,21 meses | 24,75 meses |
Dentición Definitiva o Permanente
En total serán 32 dientes. Estos casos son poco comunes. Habitualmente el diente que sale es el incisivo central inferior. Si no se mueve, se pule el diente para no provocar heridas en lengua y se ve la evolución.
A medida que los maxilares van aumentando de tamaño se van recambiando los dientes temporales por dientes de mayor tamaño que están diseñados para estar en la boca toda la vida, siempre que no existan problemas de lesiones de caries importantes, infecciones, problemas de encía o traumas, entre otros.
Al finalizar esta etapa de convivencia dental habrán desaparecido los dientes temporales o de leche y la boca estará ocupada por la dentición definitiva aunque aún no completa. Para que un diente temporal se exfolie tiene que darse previamente un proceso fisiológico llamado de «reabsorción ósea» en el cuál va perdiendo progresivamente la raíz hasta perder el punto de anclaje en hueso y exfoliarse definitivamente.
Pasamos de dientes temporales a dientes definitivos. La caída de los primeros dientes suele comenzar alrededor de los 5 o 6 años. Primera fase: los dientes inferiores, que fueron los primeros en aparecer, son los primeros en caer. Los superiores nacen por delante de la encía empujando a los temporales hacia dentro antes de su caída.
Es importante recalcar la importancia del cuidado exquisito de los dientes permanentes mediante una buena técnica de cepillado desde el primer momento.
Las principales características que diferencian a la dentición temporal y permanente son el número de piezas dentales y su tamaño y color.
El 1º molar permanente aparece sobre los 6 años detrás de las muelas de leche por lo que, al no caer ningún diente en su lugar, pasa muchas veces desapercibido.
En la mandíbula el primer diente en erupcionar fue el incisivo central (6,02 años), seguido del primer molar inferior (6,16 años), el incisivo lateral (7,16 años), el canino (10,24 años), el primer premolar (10,53 años), el segundo premolar (11,32 años) y, finalmente, el segundo molar (11,63 años).
El primer diente en erupcionar a nivel maxilar fue el primer molar tanto en niños como en niñas a las edades de 6,34 años y 6,17 años, respectivamente. El último diente en emerger fue el segundo molar en ambos sexos a los 12 años en niñas y a los 12, 47 en niños.
Con respecto a la secuencia observaron diferencias entre sexos, encontrando una variación entre canino y segundo premolar, erupcionando en ese orden en las niñas, y la emergencia inversa en el grupo de los niños.
A nivel inferior, la secuencia descrita por estos autores para ambos sexos fue: incisivo central, primer premolar, incisivo lateral, canino, primer premolar, segundo premolar y molar.
El primer diente en erupcionar fue para ambos sexos el incisivo central a las edades de 5,95 en niñas y 6,05 en niños. Mientras que el segundo molar a los 11,32 años en niñas y a los 11,83 en niños, emergió en último lugar.
Hernández y cols. en 2002 estudiaron la cronología de erupción de la dentición permanente y su relación con la talla y peso en una población de niños/as de Tona (Barcelona). No encontraron diferencias estadísticamente significativas entre la hemiarcada derecha e izquierda, los resultados que obtuvieron eran acordes a los de otros estudios realizados en España.
Pusieron de manifiesto la asociación entre el peso, la talla y el número de dientes erupcionados, es decir un adelanto eruptivo a mayor peso y talla para ambos sexos y para todos los grupos de edades. Asociación ya observada en otros estudios a nivel internacional llevados a cabo por Kohli y cols., Anderson y cols. y Green y cols. que determinaron las edades medias de erupción; siendo el primer diente en erupcionar para ambos sexos el incisivo central mandibular a las edades de 6,27 años y 6 años para niños y niñas respectivamente.
Años más tarde Hernandez y cols. (2008), realizaron otro estudio transversal en Barcelona para determinar la cronología y la secuencia de la dentición permanente. La muestra fue de 1123 niños/as con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años y trataron de establecer parámetros que indicaran las edades de erupción.
Al comparar en el grupo de los niños y niñas los resultados no revelaron diferencias entre ambos en ningún grupo de edad. Observaron como en ambos sexos el incisivo central inferior izquierdo era el primero en erupcionar a la edad de 5 años y 11 meses en niñas y a los 6 años y 3 meses en niños.
El segundo molar superior derecho fue el último en erupcionar a las edades de 12 años y 3 meses y 12 años y 5 meses en niñas y en niños, respectivamente.
Los resultados pusieron de manifiesto que los dientes emergían antes en la mandíbula en ambos sexos, encontrando diferencias estadísticamente significativas cuando el diente que erupcionaba eran los segundos molares, caninos, e incisivos centrales y laterales. Sin embargo, no encontraron significancia entre las hemiarcadas derecha e izquierdas.
La secuencia de erupción a nivel mandibular fue igual para ambos sexos siendo ésta: incisivo central, primer molar, incisivo lateral, canino, primer premolar, segundo premolar y segundo molar, al igual que la descrita por Abarrategui y cols.
La secuencia observada en los niños para la arcada superior fue: primer molar, incisivo central, incisivo lateral, primer premolar, segundo premolar, canino, segundo molar; mientras que para las niñas fue: primer molar, incisivo central, incisivo lateral, primer premolar, canino, segundo premolar y segundo molar, al igual que la descrita por Abarrategui y cols.
En 2005, Plasencia y cols. llevaron a cabo una investigación en Asturias sobre una población de 1616 niños con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años. El estudio tenía dos objetivos principales: establecer la edad de erupción de los dientes permanentes y determinar la frecuencia en las distintas secuencias para comprobar la existencia de secuencias polimórficas.
Los resultados evidenciaron la emergencia más precoz en el sexo femenino con respecto al masculino. Observando como el primer diente en erupcionar era el incisivo central inferior tanto en niñas como en niños a las edades de 6,07 y 6,13 años, respectivamente; mientras que el último en emerger fue el segundo molar superior para ambos grupos a las edades de 12,21 en niñas y 12,65 años en niños, son los mismos resultados a los que llegaron los estudios previos.
El estudio más reciente (2013) sobre el tema que nos ocupa fue llevado a cabo por Bruna y cols. en una muestra de 752 niños/as madrileños con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años. Observaron como el primer diente que erupcionaba en ambos sexos era el incisivo central inferior a la edad de 6,99 años en niñas y 7,06 años en niños. El último diente en emerger se correspondía con el segundo molar superior a los 12,81 años en niños y a los 12,45 años en niñas, llegando a los mismos resultados obtenidos también por otros autores.
Observaron el inicio del recambio de las niñas con respecto a los niños anterior en el tiempo a excepción del incisivo lateral superior izquierdo, el primer premolar superior izquierdo y el segundo premolar inferior derecho; aunque en ningún caso los resultados fueron estadísticamente significativos.
Los dientes mandibulares emergían antes que los maxilares y dicha diferencia fue estadísticamente significativa a excepción del incisivo lateral derecho, el segundo premolar izquierdo y los primeros molares.
Estos investigadores determinaron que las edades medias de erupción de los dientes tanto maxilares como mandibulares fueron similares, a excepción del estudio de Bruna y cols., en el que la cronología de erupción fue en general mucho más retrasada que en el resto de las poblaciones españolas.
La caída de los primeros dientes suele comenzar alrededor de los 5 o 6 años. Las muelas de los 6 años: el primer molar definitivo va a salir por detrás de las últimas muelas temporales.
Segunda fase: a los diez años se inicia la segunda fase con la erupción de los premolares y caninos. En la arcada inferior hace erupción antes el canino y el primer premolar, y posteriormente el segundo premolar. En la arcada superior el primer premolar es el diente que antes hace erupción, seguida del segundo premolar y/o el canino.
Cronología de la erupción de los dientes permanentes:
- Primeros molares: 6 años
- Incisivos centrales: 6-7 años los inferiores y 7-8 los superiores
- Incisivo lateral: 7-8 años los inferiores y 8-9 los superiores
- Caninos: 9-11 los inferiores y 11-13 los superiores
- Primer y Segundo Premolares superiores e inferiores: 10-12 años
- Segundos molares: 11-12 años
Las pequeñas desviaciones respecto a los promedios son motivo frecuente de preocupación para los padres. Sería motivo de consulta cualquier alteración notable en la cronología, así como una llamativa asimetría en el proceso eruptivo de una misma arcada (entendiendo entre piezas homólogas de los dos lados de la arcada).
Cabe destacar que un retraso o precocidad en la aparición de la dentición temporal en el bebé suele ir asociado también a un retraso o precocidad en el recambio hacia la dentición permanente.
Los dientes de leche permanecen en la boca hasta los 5 - 6 años, momento en que empiezan a desprenderse y dejar paso a los dientes definitivos, que empiezan a crecer. Durante unos meses se establecerá el periodo de dentición mixta, que es la pérdida de los dientes de leche y crecimiento de las piezas dentales definitivas.
Llevar un buen seguimiento del desarrollo de la dentición permitirá a los Odontopediatras prevenir posibles patologías dentales e incluso evitar tratamientos de ortodoncia y cirugías futuras. Los cuidados deben empezar antes de que empiecen a crecer los primeros dientes, ya que éstos deben crecer en una boca sana y sin infecciones para evitar las primeras caries ya en sus dientes de leche.
Dentición Mixta
Es la transición de la dentición temporal a la definitiva. Es un periodo de transición y coincidencia de dientes temporales y definitivos en boca.
La dentición mixta va desde los 6 a los 12 años y es el recambio dental exfoliación de la dentadura temporal y erupción de la definitiva. En el momento de exfoliación o caída del último diente de leche de una boca finaliza el periodo de dentición mixta para dar paso al de dentición definitiva aunque a esa edad (aprox. 12 años) aún faltarán algunos dientes definitivos por erupcionar.
El recambio de los incisivos (comúnmente conocidas como paletas) es un proceso esperado con ilusión por los padres y el niño, sin embargo pierde protagonismo la erupción del primer molar definitivo o permanente que sucede de forma simultánea.
Anomalías en la Dentición
Si, este fenómeno se conoce como "agenesia" y se debe a la ausencia del germen de uno o mas dientes en el proceso de desarrollo.
A pesar de ser un proceso fisiológico normal, existen alteraciones leves y controlables que algunos bebés sufren. No son estrictas sus apariciones, el proceso eruptivo se puede llevar a cabo con o sin síntomas. Existe una gama alta de mordedores de goma que se pueden enfriar en la nevera y así disminuir los síntomas incómodos.
Dientes connatales o neonatales: en algunos casos los bebés ya nacen con algunos dientes (dientes connatales) o aparecen prematuramente durante el primer mes de edad (dientes neonatales).
Microdoncia: se da cuando crecen dientes de un tamaño más pequeño al que deberían tener. Esta anomalía afectará a la funcionalidad y armonía de la dentadura.
Hipodoncia: La hipodoncia o agenesia dentaria es la ausencia congénita de alguna pieza dental. Será oligodoncia cuando falten más de 6 dientes. La más frecuente se da en los incisivos laterales superiores.
Dientes supernumerarios: este fenómeno se da cuando erupcionan demasiados dientes, los cuales no forman parte de la dentición temporal ni permanente.
Anquilosis alveolodentaria: Sucede cuando un diente queda unido al hueso alveolar, lo que provoca que no puedan erupcionar otros dientes o que lo hagan con alturas muy diferentes, derivando en problemas severos de oclusión.
Dientes ectópicos: Sucede cuando los dientes crecen fuera de su posición correcta. Suele darse con molares temporales y con los caninos permanentes. Esto puede afectar al crecimiento de otros dientes.
Amelogénesis imperfecta: Esta patología afecta al esmalte de los dientes, que serán más finos, de un color más amarillento, oscurecido o grisáceo y con mayor predisposición a presentar caries e hipersensibilidad dental.
Dientes de tiburón: Se da cuando los dientes permanentes comienzan a salir detrás de los temporales sin que estos se hayan caido.
Durante las etapas de dentición de los niños es muy importante que los padres les eduquen en los hábitos de higiene oral. También deberán prestar especial atención si sus hijos tienen tendencias como chuparse el dedo, hacer muecas constantes o morderse el labio o la lengua, ya que pueden originar maloclusiones y requerir un futuro tratamiento de ortodoncia.
Importancia del Odontopediatra
Es esencial mantener una rutina de higiene dental y visitar regularmente al odontopediatra para controlar el crecimiento y la erupción dentaria. Las visitas periódicas al odontopediatra son fundamentales para asegurar un desarrollo dental saludable.
Pero sobretodo, lo mas importante es llevar un correcto control con el odontopediatra, que es el especialista calificado para guiar el correcto crecimiento de las arcadas y valorar la erupción dental.
Conocer su evolución y entender la erupción como un proceso fisiológico es de vital importancia debido a que corresponde una guía para valorar el desarrollo y crecimiento de los niños. Si existen alteraciones a nivel eruptivo se pueden ir coordinando y controlando con el especialista en ortodoncia quien es el encargado de guiar el correcto crecimiento en caso de necesitarlo.
